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La feminización de la masculinidad

Berardi, Antonella

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXII Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XX Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017

Año XV, Vol. 82, Julio 2018, Buenos Aires, Argentina | 210 páginas

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Resumen:

El ensayo trata sobre los onnagata u oyamas, actores que interpretaban los papeles femeninos en el teatro kabuki junto a una tendencia actual en Japón como ser los danshi sin género (chicos sin género). Estos están fuertemente relacionados con la androginia, estilo y forma de vida que está presente casi desde los comienzos de este país. 

El fin del ensayo es relacionar el pasado con el presente, cómo Japón en la actualidad sigue mostrando orgullosamente elementos de su pasado y cómo gracias a eso hoy en día le da lugar a estas personas sin género.

Palabras clave: onnagata – oyamas – actores – femenino – kabuki – Japón – género – actualidad – androginia.

Introducción 

Hoy en día el concepto de género es algo que está en constante cambio y desarrollo. Para la sociedad occidental (que normalmente tiene bases religiosas fuertes), las ideologías de género son algo que hasta hoy en día sigue considerándose taboo, porque a lo largo de la historia fue algo prohibido y castigado. Ahí se encuentra la principal diferencia con Japón.

Hoy en día es muy común ver, tanto en las calles como en escenarios y televisión, una gran libertad a la hora de vestirse. Hombres muy arreglados con facciones delicadas, músicos de rock con un maquillaje sumamente exagerado e incluso con vestidos o faldas. Pero, ¿por qué es así? ¿Por qué no existe ese rechazo? La respuesta a esto se observará a lo largo del ensayo, no sin antes aclarar de que sí hay una especie de exclusión a las personas con una ideología de género distinto solo que no es un comportamiento japonés sino más bien porque es algo que se importó de los países extranjeros cuando comenzaron a comerciar y a tener contacto con el país del sol naciente.

Teatro Kabuki 

¿Qué es? 

El teatro kabuki es un arte que surgió como una contraposición al teatro Nō, el cual era un arte dirigido a las clases más altas. El kabuki nació y se extendió entre las clases trabajadoras japonesas como una forma de expresión y entretenimiento. Los 3 kanjis que conforman la palabra kabuki (歌舞伎) significan cantar, bailar y habilidad, en ese orden, es decir que no es nada más ni nada menos que: El arte de cantar y bailar.

Origen 

Las bases de este arte tienen origen en el periodo Sengoku (1573-1603), conocido como el periodo de los estados de guerra (por la cantidad enfrentamientos armados) y además es cuando se sentaron las bases para la unificación del país. Pero el verdadero nacimiento del kabuki fue a partir del periodo Tokugawa (1603-1867), con la miko de un templo, Izumo no Okuni. 

Izumo no Okuni 

Ella fue la creadora de este teatro y se cree que fue una miko (sirviente en los templos japoneses con una gran posición social). Aproximadamente en el 1600, Okuni comienza a actuar en las orillas de un río seco y buscaba a las mujeres marginadas de la región para enseñarles a actuar y bailar. En un principio, fue representado únicamente por mujeres, las cuales muchas veces eran prostitutas.

Gran cambio 

La popularidad de este arte se extendió hasta llegar a oídos de la Corte Imperial. El gobierno japonés catalogo estas actuaciones de indecentes para la moral pública y prohibió que las mujeres ejecutaran este arte teatral. A partir de este momento, el kabuki, ya que tenía una gran popularidad, no se pudo prohibir completamente y se comenzó a representar por actores masculinos, algunos de los cuales se especializaban en papeles femeninos. Estos últimos se llamaban onnagatas u oyamas.

Onnagatas u oyamas 

Uno de los problemas que se planteaban dentro de este teatro tan especial, era la representación de los personajes femeninos, ya que como se dijo anteriormente, El Shogun Tokugawa prohibió a las consideradas “fuertes armas del deseo” (las mujeres) del escenario. Gracias a esto, por generaciones, los hombres han tenido que representar dichos papeles. No se trata solamente de imitar el comportamiento de una mujer, sino que más bien ellos debían llegar a la esencia de ellas, buscando la feminidad y la elegancia en todos y cada uno de los gestos. Este estilo se conoce como onnagata (que literalmente significa forma de mujer) u oyama.

La gran mayoría de los actores reconocidos del kabuki, tanto los onnagatas como los que ejercen otros roles, pertenecen a un gran linaje de familia de actores kabuki, por lo que muchos de los personajes principales interpretados son hereditarios. Uno de los más grandes onnagatas, que actualmente tiene el teatro Kabuki es Bando Tamasaburo. 

Danshin sin género, mirada actual 

Esta expresión no es nada más ni nada menos que chicos sin género en español (Danshin, como chico joven). Son jóvenes que no se identifican con ningún género y no consideran que tengan una apariencia femenina. Les encanta la moda, las carteras y el maquillaje, cosas que en ojos occidentales son de mujer y gays, cuando en realidad que muchos de ellos no tienen una sexualidad definida o son heterosexuales.

Sus uñas pintadas, el cabello largo hasta los hombros, los zapatos de tacón y el maquillaje hacen que Sasaki [Ver imágenes 15 a 17. Anexo Página 21 y 22], de 23 años, se vea más femenino que masculino, una elección contrastante con una sociedad en la que los hombres y las mujeres tienden a adherirse de manera estricta a los códigos convencionales de vestimenta según el género.”(…) “Por dentro, soy un hombre”, dijo Sasaki. Dice que el concepto de género “no es realmente necesario”. (…) “Las personas deberían elegir el estilo apropiado para ellas”, afirmó Sasaki, “No se trata de que los hombres tengan que hacer una cosa y las mujeres otra. Eso no me parece interesante. Todos somos seres humanos. (Rich, 2017).

Lo sobresaliente de los actores, ídolos y músicos japoneses es su aspecto muy andrógino: delgados, sin pelos en el cuerpo, con cejas depiladas, maquillados y con las uñas arregladas. Además de un tema de estética y de moda, principalmente en las grandes ciudades de Japón como Tokyo, hay un problema más bien social. Una depresión en la economía causó que los hombres japoneses comiencen a darle la espalda al típico rol masculino y empresarial que normalmente las personas occidentales tienden a pensar que tiene la sociedad japonesa, el oficinista de traje y camisa que vaga por las oficinas y calles de Japón: El llamado sarariiman (salary man en inglés, hombre asalariado en español). Hay muchas mujeres que se niegan a tener relaciones con hombres que no sean de este tipo y que no tengan un empleo estable. Pero por otro lado algo muy opuesto, es que principalmente las chicas más jóvenes adoran y aman a sus ídolos que tienen una apariencia más bien afeminados y así estos se han estado convirtiendo en el estereotipo de hombre ideal entre las jóvenes japonesas.

Toman Sasaki dijo que cuando comenzó a vestirse con la moda “danshi sin género”, la gente le preguntaba con frecuencia si era gay (él asegura que es heterosexual). Contó que usa maquillaje para esconder sus imperfecciones. “Hay muchas cosas que me producen inseguridad; en realidad no me gusta mi rostro pero siento que cambio cuando uso maquillaje”. 

Muchos hombres que se consideran “danshi sin género” dijeron en entrevistas que no ven una conexión entre su apariencia y su identidad sexual, o incluso sus opiniones sobre los roles de género tradicionales. (Rich, 2017).

Androginia en el Japón actual 

En el Japón actual, la androginia les permite a los jóvenes liberarse y redefinir su personalidad a través de peinados, maquillajes o accesorios para luego ir más allá y explorar otros roles de género menos convencionales. 

Aunque durante mucho tiempo, desde la posguerra, la masculinidad se centró en la idea del macho (ejemplificada como el sariiarman). En Japón la masculinidad suave o feminizada, representada por la androginia no es un concepto extraño y que no afecta el concepto de masculinidad porque un hombre no es menos hombre por tener una apariencia andrógina, porque de hecho, es un componente esencial de la cultura japonesa. Como ya se vio con los danshis sin género hay una especie de feminización de la masculinidad que surge por la oposición y de rebeldía de los jóvenes a las características que poseía el sarariiman. Además, en la actualidad, las mujeres japonesas están en busca de hombres amables, comunicativos y cooperativos, por lo que muchos jóvenes han empezado a buscar nuevas imágenes de masculinidad que van más de acuerdo con el deseo femenino. 

Algunos usan códigos estéticos femeninos: hombres de caras delicadas, casi femeninas, con una piel suave, afeitados, cejas depiladas, maquillaje en ojos y labios. Esta forma corporal andrógina se puede ver en los chicos bonitos del manga (cómic japonés) para chicas, un tipo de personaje masculino con facciones muy femeninas. 

Pero este cambio no sólo es estético, sino también es un cambio de carácter. Parte del atractivo del nuevo hombre se encuentra en una mayor sensibilidad, principalmente en cuanto a los roles de género, y su disposición a llevar a cabo actividades tradicionalmente femeninas, exactamente lo que buscan muchas chicas hoy en día. 

Gracias a esta negación hacia al hombre de negocios de traje tradicional, surgen distintos tipos de masculinidades emergentes a lo largo de la historia en Japón. En ellos es donde se comienza a ver la relación de iguales entre hombres y mujeres. Así, rechazan la masculinidad de las generaciones mayores y participan activamente en actos tradicionalmente tildados como femeninos.

Las teorías de género occidentales se centran en la importancia de determinar un enlace biológico en la representación de género, mientras las teorías japonesas niegan el cuerpo y se centran en la representación del género (Snyder, 2010, p.1), porque históricamente, parece que los japoneses no ven una diferencia real entre la apariencia (género) y realidad (sexo) (Snyder, 2010, p.9) y de hecho en Robertson (1992, p. 421), podemos ver muchos ejemplos lingüísticos de cómo se separan las definiciones de sexo y género. (Mercantilización del cuerpo masculino, homoerotismo y androginia, 2017)

La androginia en la actualidad juega hoy un papel muy importante en cuatro aspectos de la cultura contemporánea del país asiático: desde el teatro kabuki a el manga (comic) y anime (animación), con los personajes jóvenes y bonitos sexualmente ambiguos y por último en el mundo de la música y la moda, donde los acores, ídolos del pop, y del género de rock visual kei juegan con la androginia y looks sumamente liberales y exagerados, nada parecido a la masculinidad antigua del hombre, del sarariiman.

Conclusión 

Teniendo en cuenta toda la rica cultura de Japón a lo largo de su historia, se pueden observar elementos tradicionales que hacen referencia a lo que hoy en día llamamos androginia: pasando por los wakashu (jóvenes) de la elite samurái, los onnagata del kabuki o la homosexualidad de los samurái. Hoy en día Japón en especial los jóvenes, parecen de una manera intentar volver o más bien intentar retomar con esos elementos tradicionales que se perdieron por la hegemonía del hombre ejecutivo. 

Por la información que estuve recolectando e investigando, la androginia no es un tema taboo en Japón como lo es en otros países occidentales, lo que sucedió fue que Japón al industrializarse y al tomar elementos occidentales para su expansión, entró la idea de que el hombre es de cierta manera y no puede ser cambiado. Es decir, la idea del saliiarman del que se habló del ensayo es un hombre creado totalmente por un pensamiento occidental importado en las tierras niponas. Hoy en día gracias a esos jóvenes rebeldes, si se los quiere llamar así, Japón retorna a muchos elementos que a ojos occidentales puede ser indecente y mal visto. Así surgen muchísimos estilos donde no hay una diferencia entre quien es hombre y quien es mujer, como lo es el visual kei (estética que se ve reflejado en el video con distintas bandas), donde se retoman elementos del viejo kabuki con elementos modernos y así crear un estilo nuevo. 

Japón es un país donde el honor es algo sumamente importante, por eso es que con estas modernizaciones lo que hacen es mantener orgullosamente su cultura e historia y así de alguna manera poder llegar no sólo a los jóvenes sino también llamar la atención de jóvenes de otros países. 

Con el nombre La feminización de la masculinidad no se hace referencia a un reemplazo o que la sociedad japonesa se está haciendo mujer, simplemente se expresa ese cambio, esa metamorfosis donde ya se deja de lado la idea de que el hombre es mucho más que un traje, un trabajo en una oficina, tabaco y alcohol, como se veía incluso antes del denominado saliiarman y pasa a hacer otras cosas que la sociedad catalogó femeninas (no olvidemos que Japón es un país altamente machista).

Referencias bibliográficas 

Danshis sin género en Japón. (2017) NIPONAGEEK. Retrieved Disponible en: https://niponageek.com/2017/02/07/ danshis-sin-genero-en-japon/ 

Darling-Wolf, F. (2004). “Women and New Men: Negotiating Masculinity in the Japanese Media” en The Communication Review, vol.7, núm. 3, pg. 285-303. 

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Méndez, R. (2007) KABUKI: EL TEATRO DEL PUEBLO. Parte II. Cultura japonesa. Disponible en: http://culturajaponesa.blogspot.com.ar/2007/07/kabuki-el-teatro-del-puebloparte-ii.html 

Mercantilización del cuerpo masculino, homoerotismo y androginia. (2017). Japonismo. Disponible en: https://japonismo.com/blog/mercantilizacion-del-cuerpo-masculinohomoerotismo-androginia 

Rich, M. (2017). Los ‘sin género’ de Japón desdibujan la línea entre el rosa y el azul. The New York Times. Disponible en: https://www.nytimes.com/es/2017/01/09/los-sin-genero-de-japon-desdibujan-la-linea-entre-el-rosa-y-el-azul/ 

Robertson, J. (1992). “The Politics of Androgyny in Japan: Sexuality and Subversion in the Theatre and Beyond” en American Ethnologist, vol. 19, núm. 3 pg. 419-442. 

Shugart, H. (2008). “Managing Masculinities: The Metrosexual Moment” en Communication & Critical/Cultural Studies, vol. 5, núm. 3, pg. 280-300. 

Teatro Kabuki. (n.d.). Viajando por Japón. Disponible en: https://viajandoporjapon.com/sobre-japon/cultura-tradicional-y-moderna/artes-escenicas-tradicionales/teatrokabuki/


La feminización de la masculinidad fue publicado de la página 90 a página92 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

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