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Concepciones surrealistas y simbólicas en la obra de Gabriel Picolo

Orlando, Natalia

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXII Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XX Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017

Año XV, Vol. 82, Julio 2018, Buenos Aires, Argentina | 210 páginas

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Introducción 

El presente se propone generar un análisis que demuestre la presencia y actualidad de conceptos formulados por las vanguardias artísticas en un producto actual. El artista sobre el cual versará el ensayo es Gabriel Picolo, ilustrador oriundo de São Paulo, Brasil; y se detectan en su obra vestigios del surrealismo y el simbolismo. 

Nos embarcaremos en un recorrido por la vida personal del artista, sus obras, y un detallado análisis sobre su obra #208 Discovery, que nos llevará a comprobar o refutar nuestra hipótesis, y facilitará una analogía entre la situación de los artistas emergentes actuales, y los artistas de vanguardia. Para ello, se establecerán relaciones entre #208 Discovery y el movimiento surrealista, el movimiento simbolista y Klimt, e incluso con el texto dramático Prohibido suicidarse en primavera, de Alejandro Casona. 

Una serie de tópicos provenientes de distintos campos se homologan, desmenuzan, yuxtaponen y entrecruzan en esta investigación de carácter explorativo con el fin de llegar a un análisis y reflexión profunda sobre el tema que nos atañe.

Gabriel Picolo 

Nacido el 23 de Febrero de 1994 (23 años), São Paulo, Gabriel Picolo es un ilustrador freelance que saltó a la fama con su proyecto 365 Days of Doodles. Si bien su fama no llegaría hasta el mencionado proyecto, Picolo manifiesta que tiene el hábito de dibujar desde que tiene memoria. Se unió a la comunidad de DevianArt en el año 2014, mismo año en el cual desarrollaría 365 Days of Doodles; y en abril de 2016 es reconocido con el DeviantArt Award, por su rol integral dentro de la comunidad. 

Con 1,3 millones de seguidores en Instagram y cifras similares en el resto de sus redes sociales, el ilustrador mantiene una fluida relación con sus fans de todo el mundo y comparte allí sus proyectos de ilustración personales, tips y tutoriales de dibujo, entrevistas, y novedades sobre próximos proyectos. Esto lo convierte no solo en un ilustrador con proyección mundial, sino que también en un fenómeno digital, podría decirse influencer. 

Con su carrera de artista en ascenso, ha conseguido publicar en Junio de este año su primer libro, Celestial, junto a la editorial Blue Star Press. Celestial, bajo el concepto de coloring book, es una recopilación de sus series astrológicas tales como Zodiac Arrows, Archers y Constellations. Cabe mencionar, que a medida que Picolo creaba estas series y las compartía con su público en las redes sociales, estas fueron muy bien acogidas e incluso, sus seguidores más fanáticos le pidieron permiso para tatuarse los diseños, lo cual generó un feedback con el artista, que se mostró agradecido y sorprendido ante la repercusión de su trabajo. 

Otra de sus series más apreciada por sus seguidores es Icarus and the Sun, basada en el personaje mítico griego. Picolo ha afirmado recientemente que lanzará la serie completa en formato de libro a fines del 2018, principios de 2019. 

Muchas puertas parecen abrirse para este artista en desarrollo, que ya ha dictado workshops en Sevilla, España, y se ha asociado recientemente con la editorial de comics italiana Shockdom. 

Perteneciente al proyecto 365 Days of Doodles, la obra a analizar es #208 Discovery, que como todas las obras pertenecientes a este Proyecto se nombra bajo el número de día en que fue realizada, un título y viene acompañada de un subtítulo o epígrafe. En este caso, dicho epígrafe se traduce como: “No es tu exterior lo que destella al contacto con la luz, sino lo que llevas dentro lo que brilla en la oscuridad”. 

El surrealismo 

Dentro de las vanguardias, el surrealismo aparece como una síntesis superadora, no solo por las obras fruto del mismo, sino también por las problemáticas formales y éticas que se propuso abordar integralmente. De alguna manera, el surrealismo es la continuidad y culminación del romanticismo, que exploraba la subjetividad adoptando aspectos ideológicos de tinte liberal. 

El surrealismo, no ajeno a esto, extremarán estas premisas valiéndose de los avances de la psicología profunda, particularmente de la teoría del inconsciente de Sigmund Freud. 

El fundador del surrealismo fue, indiscutiblemente André Bretón, y su período de apogeo va desde la ruptura de Bretón con el dadaísmo (1922), hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial (1939). 

La filosofía del elén vital de Bergson, la física relativista de Einstain y, sobre todo, las teorías de Freud, fueron las herramientas de las que se valieron los jóvenes surrealistas. Las teorías de Freud, particularmente permitieron a Bretón superar el dadaísmo; el muro que separaba la vida consciente de la inconsciente, la vida íntima de la pública, el ensueño del pensamiento lógico, había sido derribado. 

Para Bretón la poesía debía ser al mismo tiempo conocimiento y acción, y la única forma de garantizar esto era permitiendo que el inconsciente se manifestara en toda dimensión y potencia. De hecho fue la revalorización del inconsciente la piedra angular del pensamiento surrealista. 

De la teoría freudiana, surge también el automatismo psíquico, del que proviene a su vez la escritura automática, es decir, el poema como producto del dictado puro y simple del inconsciente.

Todo induce a creer que existe cierto punto del espíritu en el que la vida y la muerte, lo real y lo imaginario, lo alto y lo bajo, dejan de ser percibidos contradictoriamente. De manera que es inútil buscar en la actividad surrealista otro móvil que la esperanza en determinar ese punto. (Bretón)

De la anterior cita se desprende la afirmación de que el surrealismo no se interesó por la literatura ni por el arte como fines en sí. Los productos surrealistas eran canales, hechos significativos para el conocimiento del mundo, se transformaron en la actividad esencial del espíritu mediante los cuales, el deseo y la fantasía, reprimidos, se volvían a manifestar libremente.

En 1924 Bretón publica el primer manifiesto surrealista. Se detallan a continuación los puntos más importantes del mismo.

Rechazo del realismo racionalista que, amparado en la lógica, incide en los procesos de represión del espíritu. 

Todavía vivimos bajo el imperio de la lógica, y precisamente a eso quería llegar. Sin embargo, en nuestros días, los procesos lógicos se aplican tan sólo a la resolución de problemas de interés secundario. La parte de racionalismo absoluto que todavía solamente puede aplicarse a hechos estrechamente ligados a nuestra experiencia. Contrariamente, las finalidades de orden puramente lógico quedan fuera de su alcance. Huelga decir que la propia experiencia está confinada en una jaula, en cuyo interior da vueltas y vueltas sobre sí misma, y de la que cada vez es más difícil hacerla salir. La lógica también, se basa en la utilidad inmediata, y queda protegida en el sentido común. So pretexto de civilización, con la excusa del progreso, se ha llegado a desterrar del reino del espíritu cuanto pueda clasificarse, con razón o sin ella, de superstición o quimera; se ha llegado a proscribir todos aquellos modos de investigación que no se conformen con los imperantes. Al parecer, tan solo al azar se debe que recientemente se haya descubierto una parte del mundo intelectual, que, a mi juicio, es, con mucho, la más importante y que se pretendía relegar al olvido. (Bretón).

Rechazo de la novela, entendida como género concebido para reproducir las convenciones del realismo burgués. 

Exaltación del ensueño, camino de lo maravilloso hacia el que señala la poesía que sigue el método de la escritura automática. Definición conceptual del movimiento: 

Surrealismo: sustantivo, masculino. Automatismo psíquico puro por cuyo medio se intenta expresar verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral. 

Creencia en la realidad superior de ciertas formas de asociaciones psíquicas, en la primacía del mecanismo desinteresado del pensamiento. 

Negación del talento. 

A partir de este manifiesto, la poesía no pudo volver a ser una mera distracción o pasatiempo, pasó a ser una práctica capaz de presentar la personalidad del poeta en su auténtica integridad. Asimismo, a partir de este manifiesto, el término surrealismo se transformó en un concepto inevitable a la hora de aludir a una realidad especial surgida en la práctica de lo irracional y de lo absurdo, es decir, de aquello que conspire en contra de los valores de la civilización occidental. 

Como se ha mencionado con anterioridad, los surrealistas buscaban liberar y crear una verdad que fuera poética y no científica, lógica. Para ello se valieron de todas las herramientas a su alcance, y así nació el Buró de investigaciones surrealistas. Sitio en donde se reunían a investigar los límites de la mente humana. 

Para promocionar la actividad de la central surrealista, se invitaba al público en general mediante banderines o gacetillas tales como la que se transcribe a continuación:

Ustedes que tienen plomo en la cabeza fúndanlo para hacer el oro 

Surrealista

El SURREALISMO es la escritura negada 

Si usted ama el AMOR usted amará el SURREALISMO 

El SURREALISMO está al alcance de todos los inconscientes. ¡Padres! 

Cuenten sus sueños a sus hijos. 

¿El surrealismo es el comunismo del genio?

En este marco, las actividades llevadas a cabo eran el cadáver exquisito, juegos de preguntas y respuestas, y conversaciones automáticas. 

Habiendo dicho todo esto, me propongo ahora analizar la obra de Picolo identificando los rasgos surrealistas en la misma. 

En primer lugar, comencemos con el título de la serie a la cual pertenece la obra: 365 days of doodles. Resulta un título para nada casual luego de haber filtrado nuestro pensamiento bajo la óptica surrealista ¿Por qué? La palabra doodles se traduce del inglés, literalmente, como garabatos. Pero si vamos a un entendimiento más profundo de la palabra, doodle se utiliza para designar aquellos dibujos que se hacen cuando la atención está centrada en otra cosa, cuando se habla por teléfono, se está en clase, o simplemente se está aburrido y se dibuja sin pensar. Todo hace suponer que los doodles son algo muy similar al concepto automatista que trabajaban los surrealistas, en el cual el producto es un dictado puro del inconsciente. 

De aquí que no me sorprende la diversidad temática de los trabajos que conforman la serie 365 days of doodles que, a diferencia de todas las otras series de Picolo, es la única que no trata un tema conciso y particular. 

Ahora sí, centrándonos en la obra #208 Discovery en particular, es inevitable no identificar el surrealismo cuando se la ve, el tema de la obra y la imagen resultante, es indiscutiblemente surrealista. Una mujer que es vida y muerte a la vez, una mujer desde cuyas entrañas se desprenden flores y mariposas. Un haz de luz que tiene la capacidad de corromper la carne humana hasta el hueso y ¿liberar? ¿o acaso transformarla? en flores e insectos. Un haz de luz que corrompe la vida hasta la muerte hasta hacerla renacer nuevamente en vida. 

Apoyándome en las palabras de Bretón: “El hombre que no puede visualizar un caballo al galope sobre un tomate es un idiota”.

El simbolismo 

1880-1900. Francia y Bélgica. 

El lienzo como espejo del alma. Al igual que Gauguin, Rousseau, Ensor y Munch se encontraban en la tradición del movimiento idealista simbolista con sus cuadros llenos de significado. A finales de los años 80, literatos como Mallarmé, Rimbaud, Verlaine y Gide entre otros, habían criticado el arte naturalista por su falta de contenido intelectual, crítica que fue transportada rápidamente al arte. 

El movimiento simbolista no pudo desarrollarse mediante un estilo unitario; por eso se hace muy difícil definirlo de forma general. Es un conglomerado de encuentros pictóricos individuales en los que el artista concreta los sentimientos, los estados del alma, los miedos subjetivos, las fantasías y los sueños. Reaccionaban a la situación de finales del siglo XIX que liberaba cada vez más al artista de las ataduras del pasado, y los hacía conscientes de su individualidad y relegado rol en la sociedad.

El simbolismo, como el modernismo, es el nexo entre el impresionismo y el expresionismo, y así las obras simbólicas abrieron el camino para el arte expresionista de principios del siglo XX. 

En primer lugar nos encontramos con Henri Rousseau; sus paisajes selváticos son misteriosos y amenazadores y poseen una mágica fuerza de expresión en su ingenua claridad. Tan abismales como misteriosos eran también los cuadros de James Ensor y Edvard Munch, que muestran, con un idioma simbólico y expresivo, relaciones místicas, religiosas o psicológicas. 

De igual modo que con el surrealismo, me enfocaré ahora en analizar la obra #208 Discovery a partir de la óptica simbolista. Como se deja asentado en la precedente reseña sobre el movimiento, el simbolismo criticaba arduamente al arte naturalista por su falta de contenido intelectual y espiritual, y buscaba definir a la obra de arte como un espejo del alma, un espacio donde el artista plasmase todos sus sentimientos. El simbolismo abrió las puertas al arte moderno, y es por eso que resulta casi imposible no encontrarlo presente en cualquier producto de carácter artístico actual. 

Ahora bien, si estamos hablando de un pensamiento artístico que busca poner intelecto y sentimientos sobre el lienzo, ¿resulta contradictorio afirmar que la obra de Picolo es surrealista y simbolista a la vez? No. Y acá es donde entra en juego el inconsciente, actor social de este ensayo por demás nombrado hasta el momento. Una obra puede ser surrealista y simbolista a la vez, siendo que los pensamientos y sentimientos (simbolismo) expresados en la obra, provienen del inconsciente, son todos aquellos sentimientos y pensamientos relegados por la conciencia tanto social como propia del artista; relegados y ahogados por la razón. 

Por otra parte, la vida y la muerte eran temas altamente elegidos por los simbolistas, particularmente por Gustav Klimt.  

Prohibido suicidarse en primavera 

Sinopsis: 

La obra versa sobre el Hogar del Suicida, una clínica que se proponía rehabilitar a personas con intenciones de suicidarse. La accidental irrupción de Chole y Fernando en la clínica da una nueva perspectiva de la vida a los enfermos, e inunda la casa de alegría y fervor por la vida. 

Didascalia inicial: 

En el Hogar del Suicida, sanatorio de almas del doctor Ariel. Vestíbulo como de hotel de montaña, recordando esos paradores de turismo construidos sobre ruinas de antiguos monasterios y artísticamente remozados por un gusto nuevo. Todo es aquí extraño, sugeridor y confortable: el mobiliario, la plástica, el trazado de las arquerías, la disposición indirecta de las luces acristaladas. En las paredes, bien visibles, óleos de suicidas famosos, reproduciendo las escenas de su muerte: Sócrates, Cleopatra, Séneca, Larra. Sobre un arco, tallados en piedra los versos de Santa Teresa: “Ven muerte tan escondida -que no te sienta venir- porque el placer de morir-no me vuelva a dar la vida”. 

Amplia verja al fondo, sobre un claro jardín de sauces y rosales. El jardín tiene un lago, visible en parte, un fondo lejano de cielo azul y montañas jóvenes nevadas. En ángulo, a la derecha, arranca una galería oscura, en arco, con pesada puerta de herrajes, practicables; sobre el dintel, una inscripción que dice: “Galería del Silencio”. Enfrente, otra semejante, pero clara y sin puertas: “Jardín de la Meditación”. 

Habiendo hecho un recorrido por el surrealismo (Francia) y el simbolismo (Francia y Bélgica) y cómo estos movimientos de vanguardia se relacionan con la obra del artista brasileño Gabriel Picolo, se encontrará desorientado el espectador al llegar a este punto del ensayo y toparse con la obra teatral Prohibido suicidarse en primavera del español Alejandro Casona. Retomando con el análisis de #208 Discovery que se ha venido desarrollando a lo largo de cada inciso, y particularmente con la relación simbolista, me atrevo a decir que la obra de Picolo está altamente relacionada a esta obra teatral. Puede que sea una mera interpretación personal, pero estoy convencida que cuando exponga los hechos, el lector no podrá más que coincidir conmigo. 

Al hablar del surrealismo analicé la imagen #208 Discovery describiéndola como una mujer que es vida y muerte a la vez, una mujer desde cuyas entrañas se desprenden flores y mariposas. Un haz de luz que tiene la capacidad de corromper la carne humana hasta el hueso y ¿liberar? ¿o acaso transformarla? En flores e insectos. Un haz de luz que corrompe la vida hasta la muerte hasta hacerla renacer nuevamente en vida. Al hablar del simbolismo toqué el tema de la vida y la muerte, y que la obra es un reflejo de los sentimientos y pensamientos inconscientes y ocultos del artista. 

En Prohibido suicidarse en primavera, mediante la particular historia de un hogar destinado a suicidas (que se propone rehabilitarlos secretamente) se trata el tema de la vida y la muerte de una manera muy particular. Todos los suicidas tienen de la muerte una visión poética, la ven como algo bello, seductor y seductor, y a la vida, cómo algo totalmente negativo. La obra embellece la muerte a tal punto que al leerla, uno se empieza a replantear varias cuestiones, y puede llegar a ser seducido por el concepto; hasta el final de la obra, donde queda expuesto y demostrado que cada personaje está en la primavera de su vida, en su mejor momento, y la muerte parece ahora una sombra ridícula y fría. 

Comencemos primero por analizar la colorimetría en #208 Discovery. Si bien la obra es en blanco y negro, encuentro un uso racional del valor. El negro es utilizado en la vida y el blanco en la muerte contrario a como se trabaja tradicionalmente, por ejemplo en las obras de Klimt donde la muerte se trabaja en tonos fríos ¿Por qué hace Picolo esto? En mi opinión, embellece la muerte, la trabaja como algo seductor e incluso como un elemento de liberación con las flores y las mariposas; y trabaja la vida como algo pesado y oscuro. Tal como se hace en prohibido suicidarse en primavera. Su inconsciente trabaja de la misma manera que la mente de los suicidas del hospital del doctor Roda en Prohibido suicidarse en primavera. 

Conclusiones 

Luego de haber hecho un recorrido por tópicos tan dispares como la vida y obra de Gabriel Picolo, artista oriundo de Brasil, el movimiento surrealista, el simbolismo y la obra del español Alejandro Casona, las conclusiones resultan contundentes y ricas. 

Es irrefutable el afirmar que la obra artística actual se nutre y retroalimenta constantemente de los grandes hitos del arte, para resignificar y seguir creando productos. 

Ahora bien, lo que noto a diferencia de las vanguardias artísticas con la producción actual, es la convicción ante un sistema de pensamiento. Si bien las vanguardias artísticas buscaban romper con las convenciones establecidas, se erigían a sí mismas base una sólida base teórica, y defendían sus fundamentos vehementemente. En la actualidad, siendo que no existe una nueva cosmogonía, una nueva forma de ver el mundo, los artistas se nutren de todas las anteriores, y las mezclan, de modo que ya no se respeta el pensamiento puro y unitario de cada vanguardia, sino que se funden para dar algo nuevo.

Faltos de nuevas reflexiones, pareciera pasarse todo por una licuadora y generar así la producción actual. Para algunos esto puede resultar como un sacrilegio de una generación muerta intelectualmente, y para otras, una simple genialidad. En mi opinión no hay una regla general, sino que se trata de analizar cada caso puntual, y saber reconocer las citas y referencias a movimientos anteriores, analizar con qué sentido fueron usados, y evaluar la cohesión de los mismos.

Referencias bibliográficas 

Crescenzi, F. (2013), Leer al surrealismo. Buenos Aires: Editorial Quadrata. 

Kraub, A. C. (2005). Historia de la Pintura del renacimiento a nuestros días. Colonia: Könemann.


Concepciones surrealistas y simbólicas en la obra de Gabriel Picolo fue publicado de la página 101 a página104 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

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