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Lost

Tuchweber, Manuel Martín

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXII Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XX Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017

Año XV, Vol. 82, Julio 2018, Buenos Aires, Argentina | 210 páginas

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Introducción 

En el siguiente ensayo se abordarán los conceptos de la tragedia griega y la comedia, relacionándolos a su vez con la serie de TV Lost (2004), una serie de televisión estadounidense que fue emitida originalmente entre 2004 y 2010, hasta completar un total de seis temporadas. La serie narra las vivencias de los pasajeros supervivientes del vuelo 815 de Oceanic Airlines Sídney - Los Ángeles, en una isla aparentemente desierta en la cual ocurren cosas muy extrañas, las cuales tendrán que ver con lo místico y lo fantástico. La serie fue un gran éxito en los países en los que se emitió y ganó numerosos premios, entre los que se cuentan un Globo de Oro y seis Premios Emmy.

Conceptos de lo trágico 

Para comenzar a realizar un análisis de la serie según los conceptos trabajados en clase, se definirá el género de la misma. Para ello, tomaremos la Poética, de Aristóteles, donde define a la tragedia como la imitación de una acción de carácter elevado. Con esto se refiere a que en la tragedia griega, se tomaba a un personaje o carácter poderoso como un Rey o un Dios y se representaba una acción o vivencia determinada de ese personaje. En el caso de Lost, los personajes no tienen poder o títulos de nobleza, sino que son ciudadanos corrientes, sin embargo, toda la acción transcurre en una isla misteriosa, la cual ocupa un poder que podría relacionarse con el de un Dios, ya que es sobrenatural y mística, y tiene mucho poder que se impone sobre todos los humanos. En este caso, se representan a lo largo de las seis temporadas muchas acciones, pero todas tienen que ver con la acción principal que es el accidente aéreo. Si bien hay un protagonista, quien cumple con las características de héroe trágico, lo cual se desarrollará más adelante, se muestran las vivencias de todos los sobrevivientes, de diferentes orígenes y condiciones sociales y económicas. Acá se puede observar, entonces, una diferencia con la tragedia que Aristóteles plantea. En cuanto al concepto de imitación, con el cual Aristóteles plantea una mímesis con la realidad, en Lost aparecen elementos sobrenaturales, místicos y fantásticos, los cuales hacen expandir el género. Además, Aristóteles plantea una acción completa, es decir que tenga un comienzo, un desarrollo y un desenlace. Aquí sí se encuentra una similitud con la serie, la cual comienza con la llegada de los sobrevivientes a la isla, le sigue el desarrollo de la supervivencia y los diferentes conflictos que comienzan a aparecer, y finaliza dándole un cierre abierto a la historia, donde se presenta un nuevo status para la isla. Estas seis temporadas, entonces, marcan la extensión limitada de la serie, la cual, por su formato, se extiende superando ampliamente los tiempos que maneja una tragedia griega. Esto tiene que ver, además, con que las tragedias griegas condensan los tiempos y mantienen una unidad de tiempo y lugar. Lost rompe con esta estructura, y plantea saltos en el tiempo como flashbacks, donde se muestra la vida de los personajes antes del accidente, flashforwards, los cuales muestran el paradero de los personajes al salir de la isla y cómo esta afectó sus vidas, y viajes en el tiempo, lo cual, además de plantear elementos fantásticos, rompe con la unidad de tiempo. En cuanto al lenguaje, Aristóteles plantea un lenguaje agradable y lleno de bellezas, que posea ritmo, musicalidad y melodía con ayuda de la métrica, mientras que Lost, si bien tiene un excelente guión, los diálogos son propios de la cotidianeidad de los personajes, según su lugar de origen, posición social, etc. 

Algo particular en la tragedia griega, es la participación del coro, el cual intercede entre la acción y el espectador. Relata los hechos ya ocurridos en la tragedia por medio del canto, implorando y exponiendo el horror de lo que sucede. En Lost, este elemento no aparece en ningún momento. No hay ningún vínculo directo entre lo que sucede con el espectador. Sin embargo, este puede identificarse directamente con lo que a los personajes les sucede a lo largo de la serie. Este concepto de identificación, tiene que ver con la catarsis que plantea Aristóteles, donde el espectador se purifica o purga lo que le sucede, pasando por los estados de compasión y temor gracias a la empatía o vínculo emocional con los personajes. Esto es algo que se logra por completo a lo largo de toda la serie. El espectador logra adentrarse en la vida de cada personaje generando empatía e identificándose en diferentes aspectos con cada uno de ellos, por lo cual sufre, teme, ríe y demás, liberando así emociones. Un ejemplo claro de esto, además del momento del accidente aéreo, donde el espectador aún no se ha vinculado emocionalmente con los personajes, es la muerte del personaje de Charlie, donde él, con su bondad y sumisión, acepta dar la vida por sus amigos y su amor, conociendo su destino y aceptándolo, y salvando así a los demás. Aquí, sin lugar a dudas, el espectador sufre con él cada paso hacia su muerte en un emotivo capítulo. Aparecen aquí otros conceptos de lo trágico, que son el destino y el sacrificio. El destino trágico, es el desenlace fatal que el personaje tiene a causa de un error fatal en que intenta hacer lo correcto en una situación en la que lo correcto simplemente no puede hacerse. El personaje trágico sabe y acepta su destino. En el caso de Lost, todos los personajes tienen un destino y, de hecho, es un concepto que se reitera varias veces a lo largo de la serie, donde los personajes lo van descubriendo y van luchando contra él sin éxito. En el caso de Jack, el héroe trágico de la serie, es llevado a un lugar donde le demuestran que durante toda su vida ha sido observado y evocado a su destino en la isla. Aquí se mezcla lo fantástico para dar pie al conocimiento del personaje sobre su destino y cómo actúa frente a esto. El destino de la vida del personaje se convierte en proteger y evitar la desaparición de la isla. Para esto, Jack entiende que debe morir, retomando entonces al concepto de sacrificio. Según R. Girard en La violencia y lo sagrado (1983), el sacrificio lima asperezas internas y restaura o mantiene la armonía común, reforzando la solidaridad social. El sacrificio, en lo griego, se hace como ofrenda a las divinidades, a cambio de algo. En la serie, el sacrificio de Jack se hace con su propia voluntad como ofrenda a la isla, que toma el lugar de cierta divinidad o algo que excede el plano humano, a cambio de la liberación de sus amigos y de que se restaure el orden en la isla. 

Siguiendo con la tragedia griega según Aristóteles, se explicarán los conceptos de pathos y anagnórisis, los cuales también aparecen en diferentes ocasiones de la serie. El pathos es una acción destructora y dolorosa, un sufrimiento psíquico y moral. Se refiere al impacto emocional e imaginativo que un mensaje causa en el espectador. A lo largo de la serie se producen un montón de sucesos desastrosos, partiendo desde lo que da inicio a toda la trama, que es el accidente aéreo, pasando por un montón de diferentes accidentes que los personajes tienen a lo largo de su permanencia en la isla, donde deben sobrevivir. Por ejemplo, en la quinta temporada, Jack crea un plan para salir de la isla, que termina por liberar una cantidad masiva de energía, lo cual termina con la vida de Juliet, un personaje con quien ha tenido un amorío, y es declarado como máximo responsable. No solo la muerte de Juliet hace al suceso desastroso, sino que es producida por el mismo héroe en busca de salvar a todos, sumado al vínculo emocional entre ellos. Con respecto a la anagnórisis, lo que Aristóteles define como el pasaje de la ignorancia al conocimiento, se mencionó anteriormente el momento en que el personaje de Jack, un médico racional y metódico, logra darse cuenta de que toda su vida fue preparado para convertirse en el salvador de la isla, y se auto convence de cumplir alguna misión mística que dé sentido a su existencia. 

Según Nietzsche, la cultura griega reconoció dos dioses con fuerzas complementarias: Dionisos y Apolo. El primero, lo dionisíaco, alude a “la embriaguez y al fluir vital, a la fiesta, donde se pierden los límites de la identidad individual y provocará un sentimiento, mezcla de espanto y alegría, a un tiempo aterrador y liberador.” En cuanto a Apolo o lo apolíneo, será “la encarnación de aquello que se regula por la forma, por lo que tiene límite y está sometido a número y proporción”. (Sarti, 2008). 

A partir de Nietzsche, estos conceptos ingresarán a la cultura como maneras de designar dos principios básicos del desarrollo del arte. En Lost, el contraste entre estos dos ejes es muy evidente en toda la serie. Lo apolíneo está representado por el personaje de Jack, un cirujano metódico y puramente racional, cuyas decisiones se toman a partir de la razón, mientras que lo dionisíaco está representado por su antagonista, John Locke, quien plantea un universo místico y se basa en la fe y en el fluir vital, tomando las decisiones con un punto de vista completamente opuesto. A lo largo de la serie son muchos los momentos en los que estos dos personajes dialogan sobre la nueva vida que han comenzado tras el accidente y la misión de cada uno de ellos en el lugar. Estas dos visiones estarán en choque constantemente y los demás supervivientes se verán obligados a elegir un líder basándose en las ideas de cada uno. 

Como se observó, son muchos los conceptos que se toman de la tragedia, los cuales son fusionados y llevados a un plano místico y fantástico. Se puede decir, entonces, que en la actualidad se toman diferentes recursos y se relacionan entre sí alterando algunos factores que intervienen, para conformar un nuevo producto.

El camino del héroe 

Joseph Campbell, en diálogo con Bill Moyers (1988), muestra la importancia del héroe en la mitología, ya que “es lo que vale la pena escribir”. En El héroe de las mil caras (2001), cuenta que todas las mitologías presentan una búsqueda esencial. Se sale del mundo donde se vive, y se va a una profundidad, distancia o altura. Allí se encuentra lo que le faltaba a la conciencia en el mundo donde se habitaba anteriormente. En este caso, como se mencionó anteriormente, el héroe de la serie es Jack, quien tras un accidente aéreo se estrella junto a otros pasajeros en una isla misteriosa. Se verá su camino y el pasaje por los doce estadíos que Campbell plantea, a lo largo de las seis temporadas de la serie. 

En primer lugar, está el mundo ordinario, mundo normal del personaje antes de que la historia comience. En este caso, está compuesto por la vida del personaje antes del accidente, la cual podemos conocer a través de los flashbacks. Jack es un joven cirujano exitoso a quien le cuesta llevar sus relaciones personales. Es abandonado por su mujer al poco tiempo de casarse y con su padre nunca ha sabido tener una buena relación. Esta es la principal lacra en el personaje, su difícil situación con su progenitor le hace ser una persona insegura. La razón por la cual el personaje está en el vuelo Oceanic 815 es para transportar al cuerpo de su padre fallecido en Sídney hasta Los Ángeles y poder enterrarlo allí. 

Como segundo estadío, Campbell plantea el llamado a la aventura, donde al personaje se le presenta un desafío, un problema o una aventura. En el caso de Jack Shephard, tras sufrir un accidente donde un avión que iba de Sídney a Los Ángeles se estrella en una isla en el Pacífico Sur, se presenta ante los demás sobrevivientes como médico e intenta ayudar a los heridos. Tras pasar varios días después del accidente, es consciente de la ausencia de un rescate y propone usar refugios naturales para acomodar su estancia en la isla. No abandona la idea del salvamento, pero busca la manera de subsistir más cómodamente en el lugar. Es la llamada a la aventura del personaje que comienza a involucrarse muy poco a poco con su nueva vida y situación en la isla. 

En tercer lugar está el rechazo a la llamada, donde rechaza el desafío o aventura, principalmente por miedo al cambio. Jack, después del descubrimiento de una escotilla impenetrable, junto a Locke, otro sobreviviente, se dirige hacia allí para encontrar la forma de entrar. Los dos están afectados de diferente manera por la muerte de otro superviviente llamado Boone. Jack considera culpable a Locke mientras que éste lo considera como un sacrificio para la isla. 

Los dos hablan sobre el destino y la misión de cada uno en la aventura, pero los muestran opiniones muy diferentes. Para Jack el misticismo y la teoría del destino es una fantasía que no es real y lo considera un peligro para el grupo. Para Locke, todos tienen un destino, incluso Jack, el líder, quien en este momento no cree en nada más que lo tangible y lo racional. No se considera una persona importante con un destino que cumplir. 

El viaje para el protagonista consiste en abandonar su mundo racional y científico y entregarse a la aventura que la misteriosa isla propone. 

Como cuarto estadío está el encuentro con el mentor. Es quien guía al héroe al camino que propone la aventura y le aporta enseñanzas para cumplir su viaje. En este caso, el ya mencionado John Locke es quien asumirá este rol. 

Teniendo en cuenta que la evolución de este héroe consiste en entregarse a la magia y fantasía que rige sus vivencias en la isla, es John Locke quien consigue que Jack se abra a la convicción de su destino. 

A lo largo de la serie son muchos los momentos en los que estos dos personajes dialogan sobre la nueva vida que han comenzado tras el accidente y la misión de cada uno de ellos en el lugar. La gran mayoría de las veces, Jack se muestra contrario ante las ideas de su mentor. Sin embargo, tras una grave discusión, accede a pulsar la tecla para evitar el fin del mundo, algo a lo que se había negado hasta ese momento por no creer en eso. Locke considerará este hecho un acto de fe. Durante todo el transcurso de la serie, Locke empujará a Jack al mundo de lo místico y lo fantástico. 

Como quinto estadío, aparece el cruce con el primer umbral, que se da durante toda la segunda temporada. Comienza con el primer acto de fe del médico en lo místico que propone la isla. Al entrar en la escotilla después de explotar la entrada con dinamita, los supervivientes encuentran un botón que deben pulsar cada 108 minutos para poder salvar al mundo. Jack no cree en esto, pero sin embargo sus compañeros acceden a hacerlo y toman turnos para asumir esa responsabilidad. Tras una discusión con su mentor, accede a pulsar la tecla sólo una vez. A partir de este momento, no volverá a hacerlo, pero sí aceptará que parte del grupo crea en esta misión y acceda a realizar la tarea. Es el primer umbral hacia la fe que emprende el personaje. 

La fuerza externa para Jack es el hallazgo de la escotilla. Allí el médico se entrega a la aventura de manera completa por primera vez. 

En sexto lugar, aparecen las pruebas, aliados y enemigos. En este caso, Jack, junto con Kate y Sawyer son secuestrados por los denominados Los Otros. En este lugar, al médico le ofrecen dejarlo salir de la isla, a cambio de que opere a uno de ellos. Aquí deberá decidir si actúa a favor de su beneficio o el de sus compañeros. Pero por otro lado, matarían a Sawyer y se quedarían con Kate. 

La prueba llega cuando el doctor detiene la operación para conseguir la libertad de sus dos compañeros. Poniendo en riesgo su libertad, Jack sigue defendiendo a su grupo y teniéndolos como prioridad. El médico se queda con Los Otros y la pareja regresa al campamento. Kate, Sayid y Locke urdirán un plan para rescatarlo de su cautiverio. 

Con Kate tendrá un enamoramiento, y es quien lo acompaña en el resto de su travesía. 

Los enemigos están representados en la figura de Los Otros, ya que traicionan al médico infiltrando a una de ellos en el campamento. 

En séptimo lugar se produce la aproximación a la caverna más profunda, donde se ven los éxitos del héroe. Cuando llega a la isla un grupo de personas que podrían rescatar a los sobrevivientes de la tragedia, el personaje se obsesionará con la idea de ser rescatado, y en los capítulos finales de la cuarta temporada llegará a enfermar debido a este motivo, lo cual va en contra de la filosofía de la serie, ya que la isla es presentada siempre como un lugar sanador y capaz de hacer milagros, donde las sanaciones son mucho más prontas que en el mundo ordinario. 

Esta situación consigue que Jack muestre su peor cara cuando su obsesión le haga abandonar la isla dejando atrás a muchos de sus compañeros y sólo se preocupará por Kate. Justo antes de partir tiene una conversación con su mentor, quien le hace entender parte de su discurso, y consigue que Jack acepte mentir al volver a la civilización para proteger a la isla y a los que se quedan en ella. 

El estadío número ocho es la odisea, donde se presenta la crisis más grande de la aventura, de vida o muerte. Jack abandona la isla para pasar tres años en la civilización. En un principio recupera, e incluso mejora, la vida que tenía antes del accidente, pero poco a poco la sombra de la isla, y de su posible destino no cumplido, se alarga sobre él. Aquí es cuando reaparece John Locke para pedirle que vuelva, y morir poco después de manera misteriosa. De esta manera el mentor de su viaje desaparece dejando a Jack solo ante el resto del mismo. A partir de este momento el médico toca fondo al romper las relaciones con casi todos sus compañeros que volvieron al territorio, comienza a sentirse perdido y culpable tras la muerte de John, y a convertirse a un adicto a los antidepresivos y el alcohol. Está tan desesperado buscando sentido a su vida que está a punto de suicidarse. El líder asumirá todas las enseñanzas de Locke y retomará su misión para reunir a sus compañeros, llevarlos de nuevo a la isla y buscar allí su destino. 

En noveno lugar, el héroe, ya enfrentado a la muerte, se sobrepone a su miedo y ahora gana una recompensa. En la quinta temporada, esperando recuperar el control de su vida, Jack consigue volver a la isla para encontrar y cumplir su destino. En esta segunda oportunidad, se muestra renovado continuando el discurso que tenía su viejo mentor en la isla. Está convencido de su misión cuando pone en peligro la vida de sus compañeros al desarrollar un plan que no tiene garantías de que funcione. 

La recompensa para Jack es la oportunidad de arreglar todo lo que hizo mal la primera vez que llegó a la isla, y para ello continúa el modelo filosófico de John Locke. 

En décimo lugar, el héroe debe emprender su viaje de regreso al mundo ordinario. Para Jack, las consecuencias del plan desarrollado al final de la quinta temporada serán trágicas. Esta acción acaba con la vida de Juliet, y Jack es señalado como máximo responsable. El médico vuelve a hundirse, ya que se da cuenta que su nueva manera de actuar tampoco le devuelve el sentido de su vida y sigue siendo un líder tan imperfecto como la primera vez. En la sexta temporada, por primera vez, comienza a dejarse guiar en lugar de guiar a todo el mundo. Hurley lo lleva a un lugar donde le demuestra que durante toda su vida ha sido observado y evocado a su destino en la isla. Esto provoca un resurgimiento en Jack, que se auto convence de cumplir alguna misión mística que dé sentido a su existencia. 

El estadío número once, es la resurrección del héroe. Jack, después de descubrir que es una persona especial que ha sido llevada a la isla por una razón mágica, Jack intentará salvar la vida de algunos de sus compañeros aplicando su nueva filosofía, pero el antecedente con la muerte de Juliet evitará que éstos crean en él. 

La resurrección del personaje llegará cuando junto con los pocos protagonistas que aún quedan con vida, se encuentren con el espíritu de Jacob, personificación de la isla. Este ente les ofrecerá la posibilidad de convertirse en los nuevos protectores frente a la oscuridad que se cierne sobre ella. Jack asumirá esta tarea, considerándola su misión. 

El nuevo Jack deja de ser un líder metódico y racional para ser el nuevo ente representante del espíritu de la magia de la isla. En último lugar, se produce el regreso con el elixir. En este momento, el médico se presenta como el defensor del lugar y directamente luchará contra las fuerzas que intentan destruirlo. En una misión en la que resultará herido de muerte, Jack se ofrecerá como el único que puede restaurar el orden en la isla antes de que esta se hunda para siempre. El destino de la vida del personaje se convierte en proteger y evitar la desaparición de la isla como escenario mágico. Para cumplir este cometido, se verá obligado a renunciar a su amor por Kate, ayudándola a abandonar la isla para no volver a verse más. 

Al no existir nada más allá que pueda devolver el sentido de vivir al personaje, Jack entiende que debe entregar su vida. Haciendo de mentor de Hurley, delegará en éste para que se convierta en nuevo guardián del lugar, y bajará al interior de la isla para retomar el control de la misma. Este esfuerzo lo llevará a la muerte. Todos están a salvo y el entregar su vida ha servido para poder conseguirlo. 

Por fin Jack ha cumplido su cometido y se siente realizado, ya que ha cumplido su misión mística que era salvar a la isla y, además, también ha conseguido salvar al resto de los supervivientes, que era la misión que se había impuesto en el mundo ordinario. De esta forma tanto el personaje metódico como el espiritual consiguen el elixir. Citando a Campbell en diálogo con Bill Moyers (1988), “un héroe es alguien que ha dado su vida más grande que él mismo”.

Parodia 

Más allá de algunos chistes que aparecen en la serie, especialmente en los personajes que ocupan el rol de graciosos, como Hurley o Sawyer, no aparecen mayores conceptos que tengan que ver con lo cómico. 

Para trabajar un concepto que tiene que ver con la comedia, se analizará una parodia que la serie animada de TV Los Simpsons realiza a Lost. En este capítulo, Homero quiere bajar de peso y se compra una cinta de correr con televisión en HD integrada. Lisa, su hija, le enseña cómo ver series en streaming, y Homero encuentra Stranded (varados), donde hay un avión, una isla, el monstruo de humo recurrente en Lost, los números misteriosos de la serie y hasta el personaje de Jack Shephard. Lo que hace Los Simpsons en esta ocasión, es tomar un texto mundialmente conocido, como lo es y fue Lost, especialmente en su momento de esplendor, y hacerle un guiño a partir de la imitación y de citar elementos claves. Con esto le da una nueva direccionalidad a este lenguaje, el público lo reconoce y se puede reír al ver a estos personajes, donde originalmente sus vivencias son trágicas, tomadas desde el humor y mufándose de ellas y de su credibilidad. Además, resulta placentero reconocer la serie que está siendo parodiada. Durante el capítulo, Homero sufre las paranoias, el misterio, la pasión, las teorías y hasta tiene cuidado de contar cosas que el resto de los personajes y él mismo aún no han visto de la serie, burlándose de esta manera del spoiler que muchos fanáticos han sufrido. Además, se burla de que la serie no contesta preguntas, sino que las sigue acumulando a lo largo de los capítulos. Esto puede tomarse como una crítica o bien como una burla al mecanismo de la serie. 

Esto funciona ya que Lost, por más que no haya sido vista por todos, es mundialmente conocida y ha adquirido un lenguaje icónico y una trama muy particular que logra ser reconocida. Cuanto más se conozca la serie y los elementos que aparecen, más cosas se lograrán reconocer en la parodia y generará aún más risa. En caso de que no se conozca la serie, no será posible entender la parodia, ya que ese es el mecanismo propiamente dicho. 

Conclusiones 

Parece interesante resaltar cómo algunos conceptos de lo trágico, vistos en obras de hace más de veinte siglos, son estudiados muchos siglos después y se ven reflejados en diferentes manifestaciones artísticas, teatrales e incluso audiovisuales, mecanismo que todavía no existía. Los héroes se resignifican, transportándolos quizás a un plano más humano, algo que ya en la época de Eurípides se comenzó a hacer. La concepción en la escritura de Eurípides tiene que ver con un plano humano, donde se ponen en juego conflictos y vivencias propias de los humanos o más cercano a nosotros. Si bien sigue habiendo una concepción de la divinidad, tiene menos participación que en Esquilo, donde existe un orden sagrado prescripto y un destino o en Sófocles, donde los problemas son existenciales y se cuestiona el haber nacido. En Eurípides, con el auge de la medicina hipocrática y la Guerra del Peloponeso, se abandonan los temas cosmogónicos y se centra en los conflictos del hombre, donde queda en claro que tiene su propia naturaleza. Los conflictos, aquí, son interpersonales. Lost plantea temas humanos y conflictos interpersonales e intrapersonales, pero sin embargo aparecen conceptos que exceden el plano terrestre, lo cual podemos relacionar con la divinidad que era tan presente en la tragedia griega. También los destinos trágicos que los personajes de Sófocles tenían, son presentes en los personajes de la serie. Podemos decir, entonces, que poco nuevo se ha inventado. Si bien han aparecido vanguardias, ciertos cánones de estructura narrativa siguen siendo presentes en la actualidad, ocupando la mayor parte de las series, películas y obras de teatro ¿Por qué, entonces, se habla de estructura clásica? Porque se toman aspectos de hace siglos, se reformulan, se fusionan y se les da otra lectura, y se componen diferentes resultados. Ahora solo queda la creatividad de los autores para jugar con todo esto, y ubicarlo en diferentes universos. 

En el caso de Lost, hay una creatividad fascinante que ha marcado el éxito de la serie. Fusionando géneros, marcando una línea mística y fantástica clara, creando un universo ficcional impresionante, donde cada personaje tiene una historia de vida compleja lo cual lo llevó hasta estar en la Isla, delimitando el destino de cada uno de los personajes, mostrando las relaciones humanas en situaciones límite, mostrando la evolución del amor, conceptos de la simbología, y demás cosas que Lost consiguió, ha compuesto una serie icónica, más allá del éxito taquillero, que se ha instalado en el conocimiento popular de todo el mundo. Las seis temporadas, con algunas críticas, han mantenido a una gran cantidad de gente sentada en un sillón intentando develar poco a poco los misterios que la serie proponía. 

Referencias bibliográficas 

Moyers, B. (1988). El poder del mito. Colección reflexiones. Barcelona: Emecé editores.

Sarti, G. (2008) La actualidad de lo dionisíaco. En Cuestiones de Arte contemporáneo. Buenos Aires: Emecé. (175- 197).


Lost fue publicado de la página 120 a página124 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

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