1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82 >
  4. Vivir en la gran manzana

Vivir en la gran manzana

Avalis, Ivana Soledad; Rosemblum, Mario Leonardo

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXII Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XX Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017

Año XV, Vol. 82, Julio 2018, Buenos Aires, Argentina | 210 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen:

En un mercado tecnológico donde el perfil competitivo de cada empresa se torna cada vez más innovador, donde también es importante resaltar la participación y el desenvolvimiento de los usuarios en el desarrollo de productos y en el servicio que estos brindan, es pretensión de este ensayo exponer cómo Apple, una empresa con criterio vanguardista y con un exitoso plan de comunicación, estableció como foco principal de su negocio no el producto sino las necesidades del usuario, apoyando este punto de vista desde las ideas desarrolladas en la teoría de usos y gratificaciones de Katz, Elihu, Jay G. Blumler y Michael Gurevitch.

El siguiente ensayo pretende explicar cómo los nuevos medios de comunicación se han convertido en las nuevas extensiones del hombre que planteó McLuhan. Apple ha tomado esto como una premisa y ha actuado en consecuencia de una competencia que se vislumbra ilimitada. Con los aportes de Francisco Vacas, intentamos entender el poder actual de los personal media como fuerza vital para lograr este crecimiento. Llegando así a la conclusión que el poder de los usuarios es de vital importancia en un mundo que esta cada vez más interconectado.

Palabras clave: medios de comunicación – smartphones – extensiones – lovemarks – consumidores – diseño – status.

Se define al smartphone como un teléfono celular que al tener una pantalla táctil permite que el usuario se conecte con Internet y pueda gestionar cuentas de correo electrónico e instalar otras aplicaciones y recursos a modo de una pequeña computadora. 

¿Pero es realmente esto lo que significa un smartphone o las posibilidades que brinda? 

Todas las empresas de telefonía buscan captar a los consumidores cada vez más exigentes con una tecnología cada vez más desarrollada y enfocada en servicios. Aún más, se ha redoblado la apuesta. 

Los usuarios demandan más innovación y las empresas las generan. Pero cuando las generan, los usuarios demandan nuevos criterios de innovación. Este fenómeno resulta un espiral que tiene un final incierto. 

El smartphone es un objeto que visualiza un status social, su utilización ha permitido que a través de él más personas interactúen activamente en el proceso de la comunicación y acceso a la información. 

El smartphone IPhone es un fetiche, es decir, un objeto de deseo para millones de personas. Su deseo de tenerlo ha generado situaciones insólitas en todo el mundo, por ejemplo, desde largas colas frente a sus negocios aguardando el día del lanzamiento, acampes en la puerta de los locales, hasta la donación de órganos para poder acceder a él. Si lo viéramos desde el punto de vista de Marshal McLuhan, estaríamos hablando claramente de una extensión del hombre. Ya no es solo una puerta abierta a nuestras posibilidades, sino que se ha convertido en una herramienta comunicacional muy poderosa. Como dice McLuhan, “los nuevos medios no son puentes entre el hombre y la naturaleza. Son la naturaleza”. (Sempere, 1975). 

Para Apple este producto significó su mayor activo, hecho que le permitió ocupar el primer puesto en la valorización de marcas mundiales. 

Su presencia, su diseño y la facilitación de su servicio no quedan reducidos a la contemplación de sus usuarios, sino que es un personaje con un papel protagónico en los noticieros de televisión y escenas cinematográficas. Aún más, ha tomado un nuevo lugar junto al cine y la TV (medios convencionales y tradicionales). Según Vacas (2010), este último medio, que sigue estando vigente en el siglo XXI, tiene una pérdida importante de consumidores jóvenes. También Apple ha entendido el debilitamiento de estos medios y ha optado por la utilización de los medios personales (Vacas, 2010). Es decir, aquellos medios diferentes a los convencionales. A través de estos, es posible llegar a los diferentes públicos y permite, algo que los medios tradicionales no pueden hacer, realizar un feedback. Esto se ha convertido en un punto de quiebre a la hora de tomar decisiones. 

La estética y el respaldo empresarial que han conseguido estos teléfonos lo han convertido en un activo participante de estos nuevos medios. 

Su ductilidad y su diseño han aportado valor para su marca, dejándolo expresado en medios masivos y selectivos. 

Muchos de sus usuarios al trabajar y ser protagonistas en los medios de comunicación han expandido exponencialmente el valor de la marca. Como plantea Katz, Blumler y Gurevith (1986) “los objetivos del uso de los medios masivos pueden derivarse de datos aportados por los mismos integrantes individuales del público”. En otras palabras, este público que se considera como activo (Lundberg/Hulten, 1968) ha hecho que Apple incorpore a su consumidor como un elemento de comunicación, transformándolo en una de sus mayores fortalezas. En palabras de Vacas: “ya no son más couch potatoes (audiciencia pasiva)”. (2010). 

Dentro del desarrollo de su plan de comunicación, Apple ha realizado eventos exclusivos para periodistas y líderes de opinión, así también para usuarios fidelizados por la marca y usuarios anónimos seleccionados en cualquier lugar del mundo. 

Es importante la repercusión mediática de estos últimos usuarios porque trasladarán sus vivencias y sus emociones en reseñas que publicarán en páginas web personales, en blogs particulares y en diversas redes sociales. Hablarán del producto, contarán sus experiencias y explicarán de manera sencilla cómo vincularse e interactuar con el IPhone. Es decir, generarán deseo de tenerlo en gente que todavía no lo ha comprado. Por todo esto podemos señalar que la inversión en publicidad masiva para Apple ha sido mínima dado que su mayor activo es la opinión del público. A esto debemos agregar que los locales donde se exhiben los diferentes modelos de IPhone guardan una estética arquitectónica minimalista que privilegia dos colores: el blanco como sinónimo de pureza y limpieza y un color gris plata sobresaliente. A esto lo acompaña un desarrollo escénico de un mobiliario que expresa accesibilidad y simpleza. Los productos, no solamente el IPhone, son exhibidos desde la interconectividad y la facilitación para que los usuarios puedan realizar su experiencia Apple. 

En palabras de Katz, Blumler y Gurevitch (1986) “las opiniones individuales y públicas tienen un poder respecto a los medios aparentemente todo poderoso”. Se podría plantear que uno de los objetivos de Apple es estar en boca de todos. Y, con la utilización de los medios personales, podemos decir que lo logró con una amplia oferta de canales disponibles para llegar a todos los consumidores. 

Es más fuerte la opinión de los usuarios que la influencia de los medios. El consumidor se convierte entonces en un producer (consumidor/producidor). Ellos son los que parecieran decidir sobre el producto. Estos son un templo de diseño por el cual la gente paga el doble de un objeto similar que podría brindar lo mismo. 

Apple no es solo una marca, sino que es la concepción de un mundo tecnológicamente distinto y que a su vez interactúa con diferentes dispositivos Apple. El IPhone tiene funciones compartidas con el IPad, con la MacBook, con el IWatch, con la IMac y con el Apple TV. 

La posesión de los productos Apple, y en este caso un IPhone, genera un status social caracterizado por el culto al diseño, la innovación y la facilitación tecnológica asociado a un valor económico diferencial. 

Un IPhone satisface la necesidad de integración social donde se fortalece la credibilidad, la confianza, la estabilidad y el status, como lo explican Katz, Gurevitch y Haas (1973). 

Lundberg/Hulten (1968) plantea que los medios de comunicación pelean con distintas maneras de satisfacer necesidades. De acuerdo con esto, podemos interpretar que la posesión de este producto genera un consumo aspiracional, y responde claramente a la necesidad de satisfacción de los usuarios. 

El poder del usuario queda manifiesto. Sus gustos, sus opiniones, sus preferencias, son elementos constitutivos de las decisiones que toman las empresas. 

En este caso Apple se ha basado en ello para crear su mundo interconectado, donde un simple smartphone tiene la capacidad de generar un posicionamiento diferencial tan fuerte que derriba las barreras de la tecnología creando un nuevo concepto de mercado, donde el producto ya no es únicamente el factor de decisión.

Deberíamos preguntarnos si no estamos frente a nuevo tipo de consumo, caracterizado por una impronta cultural distinta. Apple es una lovemarks ¿Cuál es el límite que le otorgan sus usuarios?

Referencias bibliográficas 

Katz, E, Blumler, J y Gurevitch, M (1986). Usos y gratificaciones de la comunicación de masas. En de Moragas, M. (ed.) Sociologia de la Comunicación de Masas. Barcelona: Gustavo Gilli. 

Katz, E., Gurevitch, M., y Haas, H. (1973). On the Use of the Mass Media for Important Things. American Sociological Review, 38 (2), 164-181. 

Sempere, P. (1975) Eras de la civilización en: La galaxia McLuhan. Valencia: Pedro Torres. 

Severing, W. y Tankard Jr., J. W (2001). Communication theories: origins, methods and uses in the mass media. (5.ª ed). USA: Longman. 

Vacas, F. (2010) La comunicación vertical. Medios personales y mercado de nicho.


Vivir en la gran manzana fue publicado de la página 194 a página196 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

ver detalle e índice del libro