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Propaganda política durante el gobierno Stalinista

Capello, Martín Antonio

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXII Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XX Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017

Año XV, Vol. 82, Julio 2018, Buenos Aires, Argentina | 210 páginas

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Resumen:

A lo largo del trabajo y en la primera etapa analizaremos el sistema propagandístico de la época de Stalin bajo los conceptos de propaganda para los objetivos sociales mencionados por Paul Felix Lazarsfled y Robert King Merton. Monopolización, canalización y complementación serían los ejes principales de nuestro análisis, enfocado desde la propaganda estalinista y sus principales características. Analizaremos la diferencia entre publicidad y propaganda y los efectos que esta tienen en las sociedades controladas bajo un régimen dictatoria, los controles de propaganda política y los medios de comunicación masiva de la época. En la segunda etapa del proyecto analizaremos las funciones del tiempo libre en un proceso controlado y con necesidades de producción debido a la basta población y a las necesidades generadas por el gobierno, la capacidad individual de administrar el tiempo libre en función a la oferta cultural que brindaba un gobierno autoritario. Por ultimo tomaremos el concepto de masas de McQuail para entender las visiones positivas y negativas, los factores políticos y normativos de las propagandas empleadas durante la época.

Palabras clave: socialismo – control – monopolización – canalización - complementación – tiempo libre. 

A lo largo del ensayo analizaremos, a la luz de Lazarsfeld y Merton en su texto “Comunicación de masas, gustos populares y acción social organizada”, los efectos de la propaganda Rusa en la época estalinista entre 1928 y 1953. Nos enfocaremos en la propaganda para los objetivos sociales. 

Antes de iniciar el proceso de análisis, es necesario hacer una diferenciación entre publicidad y propaganda; publicidad, es cuando se vende algo y por tanto la finalidad es económica y comercial, mientras que propaganda es cuando se intenta dar ideas, doctrinas, opiniones o creencias. 

La relación es pareja y similar, hay algo de una dentro de la otra. Pero propagar es intentar manipular a la opinión y destinarlas a un fin, mientras que publicitar es sacar provecho económico de un producto/servicio. Encontraremos dentro de la propaganda tres sub géneros, la propaganda religiosa, la propaganda literaria y la propaganda política cuyo fin es crear una opinión favorable de una idea o personaje público. 

Los instrumentos de comunicación a lo largo de la historia e inclusive en la actualidad pueden ser utilizados con fines positivos o negativos, dependerán de los controles impuestos. Los autores del texto, ambos norteamericanos hacen en la primera parte del texto un análisis basado sobre el control organizado.

En Estados Unidos, la coerción directa ha sido reducida a un mínimo. Si la gente no adopta las creencias y actitudes recomendadas por algún grupo de poder – Ej. la Asociación Nacional de Fabricantes – no puede ser liquidada ni internada en campos de concentración. (Lazerfeld y Merton, 1948).

En clara referencia a un proceso de democracia natural de una sociedad libre, con varios medios de comunicación masivos que si bien intentan influir en los grupos sociales no tienen poder de coacción como sí lo tienen los gobiernos tiránicos y despóticos como lo fue la Rusia bolchevique, un estado socialista comandado en primer momento por Lenin y luego por Stalin. 

La doctrina comunista de Marx, Lenin y Trotski rotularía a Stalin como contrarrevolucionario. Traicionó el espíritu de libertad y de una sociedad igualitaria y sin clases que prometía la revolución rusa. La Unión Soviética de Stalin no sería un Estado obrero sino un Estado burocrático, y así lo marcó la fuerte campaña de propaganda implementada durante sus años de gobierno, como lo señala el slogan de “El camarada Stalin conduce el tren del socialismo al comunismo”, pero no son las ideas stalinistas, leninistas o troskistas las que debemos analizar en este ensayo, sino la influencia de la propaganda en la sociedad, una sociedad sin posibilidad de elección, una sociedad con medios de comunicación masivos controlados por el gobierno y una propaganda destinada a aumentar la producción, la educación y a contribuir a aumentar el odio hacia el capitalismo. 

Hay ciertas condiciones que deben ser satisfechas para que la propaganda sea efectiva, la propaganda stalinista cumplía con las tres condiciones presentadas por Lazarsfeld y Merton: monopolización, canalización antes que cambio de valores básicos, contacto suplementario cara a cara 

Los medios de comunicación masivos fueron aumentando con el tiempo, algunos como la radio dejaron de ser masivos gracias a la aparición de la televisión, ahora y desde la revolución tecnológica, Internet es un medio de comunicación masivo por excelencia, los gobiernos socialistas se caracterizan por el control de la información y la vigilancia de la información que se traslada a la población, en épocas de post guerra en la rusa bolchevique los principales medios de comunicación eran la radio, los diarios y los afiches, todos manejados por un organismo de control que diseñaba, corregía y coordinaba la distribución e implementación. 

La propaganda política era la principal herramienta de adoctrinamiento y control que podía manejar el gobierno, por ellos la monopolización de los medios se encuentra cuando hay poca o ninguna oposición de los medios de comunicación masivos a la transmisión de valores, políticas o imágenes públicas. (Lazarsfeld y Merton, 1948). 

En este sentido restringido, la monopolización de los massmedia se encuentra en diversas circunstancias. Como corresponde, desde luego, a la estructura política de la sociedad autoritaria, donde el acceso a los medios de comunicación está totalmente cerrado a quienes se oponen a la ideología oficial. La evidencia sugiere que este monopolio desempeñó un papel permitiendo a los nazis mantener control sobre el pueblo alemán. (Lazarsfeld y Merton, 1948, p. 42). 

Los medios de comunicación crearon un ídolo popular, bajo la imagen de Stalin como principal referente de un gobierno de cambio con futuro y basado en las necesidades generales de las masas, los afiches hacían referencia a las ideas que se querían trasmitir, a la necesidad del trabajo, a la educación, a la industrialización y por supuesto a la imagen de quien era su líder, estas comunicaciones venían trasladando la ideología adoptada desde la revolución bolchevique, a conocimientos arraigados en la sociedad. La transmisión de valores básicos, que estaban dirigidos y enfocados a las actitudes de comportamiento social, se buscaba reforzar los conceptos básicos de las culturas socialistas sin trasmitir nuevos objetivos y/o ideas en la propaganda. 

El gobierno stalinista contaba con un equipo de planificación de propaganda y líderes del partido quienes se encargaban de afianzar tales comunicaciones, la complementación a través del contactos cara a cara, el territorios tan extensos es realmente difícil poder mantener un control sobre toda la población, pero la Unión Soviética usó los mass-media para adoctrinar a su gente en los vastos territorios, cuidando que medios de comunicación no fueran independientes, se crearon salones de lectura por ejemplo permitieron que las elites ideológicas locales comentaran con el ciudadano común el contenido de los que estos leían. (Lazarsfeld y Merton, 1948). Apoyar lo que se dice por los mass media con discusiones a continuación, que producen un efecto de afianzamiento, aparece un representante del movimiento en una red del ámbito nacional para simbolizar legitimidad e importancia. 

Si bien nuestros autores afirman que esta última condición de la propaganda para objetivos sociales no es posible, debido a que las cuestiones cara a cara difícilmente sean beneficiosas para procesos dictatoriales, debemos entender que la época stalinista y sobre todo en su primera etapa de gobierno post Lenin el concepto de socialismo estaba muy arraigado, el odio y la diferencias de clases post revolución bolchevique y caída de los Zares todavía estaban presentes, el pueblo estaba convencido de que no era una tiranía sino más bien una liberación de clases, es por ese motivo que considero que la complementación es parte del proceso propagandístico de la época stalinista. 

En los años 20 y 30 Rusia sufre un endurecimiento del comunismo bajo el poder del Stalin y pasa a ser como se comentó con anterioridad en una dictadura, Stalin anuló todas las libertades, reprimió todo signo de pluralismo, convierto en política de estado el adoctrinamiento no solo forzado sino también mediante su política de comunicación, una fuerte campaña de propaganda a favor no solo de su imagen sino también con el fin último de manipular el orden social y canalizar la energía en post de sus propias necesidades, a partir de esto y en esta segunda etapa del ensayo analizaremos la propaganda rusa en la época stalinista a través del concepto de tiempo libre de Theodor Adorno, quien plantea una teoría crítica de inspiración marxista. 

El tiempo libre es necesario, no solo en la actualidad sino desde la filosófica donde, en opinión de Aristóteles, el arte nos ayuda a lograr el bien supremo, esto es, la felicidad, conseguida a través del el ocio o tiempo libre, según Aristóteles la vida debería ser la dedicada a la filosofía y a las ciencias por que la verdadera felicidad y el ocio son aquellos que unen placer y belleza moral. “La expresión, de origen reciente por lo demás – antes se decía ocio y este designaba el privilegio de una vida desahogada, y por lo tanto, algo cualitativamente distinto y mucho más grato, aun desde el punto de vista del contenido”. (Adorno, 1969, p.54). Lejos estamos de esta concepción utópica en tiempos modernos y más aún en la Rusia de Stalin, donde los roles estaban definidos por el status social y el poder de las personas sobre los miembros de la misma comunidad, el tiempo libre era sinónimo de tiempo para pensar, de tiempo no productivo, de momentos para complotar contra un estado autoritario y totalmente tirano que regía en ese momento de una Rusa post zarista y bajo el poder totalitario de un genocida. 

El tiempo libre es lo opuesto al trabajo, y la mayoría de la batería propagandística de aquella época era sobre el deber del trabajo, las responsabilidades de todos los individuos, incluidas las mujeres. Uno de los ejemplos que se pueden trasmitir es una publicación que dice “el tiempo de arar no se detiene de noche” u otra que decía “trabajo duro para combatir el frío y el hambre”, estas son dos de las tantas muestras de la necesidad de concentrarse en el trabajo relegando el tiempo libre. Adorno formula la siguiente pregunta respecto al tiempo libre:

¿Qué ocurre con él en momentos en que aumenta la productividad del trabajo, pero en persistentes condiciones de no libertad, es decir, bajo relaciones de producción en que los hombres nacen insertos que hoy como antes les dictan las reglas de su existencia?

Se necesitaba con urgencia de mano de obra para alimentar la enorme batería de producción que era Rusia en ese momento, la productividad aumentaba de manera significativa, pero bajo qué costo, hombres obligados a trabajar bajo las mínimas condiciones, sin libertad de elección, un estado industrial que digitaba hasta el último detalle de su mano de obra. La productividad y la producción aumentan, pero el análisis que debe generarse es a que costo, esto significa que se prolonga una esclavitud que, para gran parte de los trabajadores esclavizados, es tan inconsciente como la propia exclusión que ellos padecen. (Adorno, 1969, p.55).

Una vida digitada por un gobierno, con el fin último de eliminar todo tiempo libre, y en el caso hipotético de tenerlo manipularlo para que este tiempo libre fuera adoctrinamiento puro, no hablamos solo de los medios de comunicación masivos, sino también, el teatro, museos, actividades recreativas y todo aquel evento social de tiempo libre que puede ser utilizado para canalizar ideas propagandísticas y de adoctrinamiento. 

 Se plantea que se debe tener un hobby, y hasta comentarlo, pero siempre y cuando esté dentro de la oferta ofrecida para el tiempo libre, y esta oferta en estados totalitarios es siempre, no solo limitada, sino controlada y ejecutada por un organismo de control, en este caso el Estado. 

Se debe observar también, en esta sociedad y en masas donde los recursos son escasos o casi nulos, el vínculo que se encuentra con el concepto de do it yourself, solo la burguesía rusa y la clase dominante podían darse el lujo de tener empleados y asistentes que simplifiquen la vida, entonces, después de interminables jornadas laborales, qué tiempo libre les quedaba a estos hombres solo de nombre, libres. Limitados en sus actividades, controlados por el Estado, presionados por la necesidad productiva y cuestionados por sus ideales. 

Según lo antes expuesto en los textos de Lazarsfeld y Merton respecto a las condiciones que deben cumplirse para la propaganda con objetivos sociales, se entiende necesario incluir la manipulación del tiempo libre, considerando que las masas consumirán este tipo de propaganda no solo durante la jornada laboral, sino también durante el poco tiempo libre que les queda. Es un fuerte recurso para la monopolización dejando nula la posibilidad de oposición, manejando las masas y controlando sus trabajo y actividades; para la canalización, no permitiendo que en el tiempo libre se instalen nuevas actitudes; y por último y el más representativo de todos respecto al tiempo libre, el contacto suplementario cara a cara, manipulando los espacios de tiempo libre, su contenido y tiempo, para apoyar lo que se dice por los mass media con discusiones a continuación, que producen un efecto de afianzamiento. 

A modo de cierre y para complementar el trabajo realizado hasta el momento analizaremos el concepto de masa en McQuail, el periodo estalinista surge tiempo después de la caída de la dinastía zarista, durante ese periodo las masas eran vistas por la clase dominante como la definición negativa presentada por McQuail, donde “la mirada histórica de este conjunto de personas eran visto como una multitud de personas sin educación e ingobernables” (p.53), luego de la revolución las masas pasaron a ser vistas y estudiadas bajo la mirada positiva que nos da el autor, “en su sentido positivo, sobre todo en la tradición socialista, connota la fuerza y la solidaridad de los trabajadores comunes cuando se organizan con fines colectivos”, un reflejo de la revolución rusa para la liberación de la dinastía Románov que culmina con el asesinato de la familia imperial rusa en julio de 1918. Las masas se unificaron y se dedicaron a suprimir la opresión en la que estaban inmersos. 

En cuanto a la comunicación de masas a la sociedad regida bajo un mando totalitario es necesario analizar las libertades que tienen los medios para poder comunicar.

Podemos distinguir factores políticos (relacionados con el poder) y factores esencialmente normativos (que tienen que ver con los valores sociales y culturales). Los primeros se relacionan con tendencias variables de autoridad externa para limitar o regular un medio y con tendencias internas a los medios en lo referente a ser conformistas o críticos en su actitud ante la autoridad establecida. (McQuail, 1996, p.42).

Los medios eran controlados en su totalidad por el gobierno, y por medios debemos entender las principales fuentes de información con la cual contaban, radio, periódicos y afiches eran los principales canales que tenía el Estado para trasmitir información, sesgada y manipulada por un organismo de control, por lo tanto, no podemos decir que la información oficial que se comunicaba tenía un filtro previo, todos los canales de comunicación eran sometidos a un estricto control. La libertad de expresión era inexistente. Existía como en todo proceso dictatorial focos revolucionarios, estos utilizaban medios no masivos. 

En cuanto a las dimensiones normativas, estas están relacionadas con los valores sociales y culturales, se observa que todos los medios de comunicación toman el mismo patrón, el de la seriedad del contenido, orientado hacia una realidad ficticia donde las ideas trasmitidas eran previamente codificadas y preparadas para mostrar una realidad inexistente y por último y más centrados en los afiches de la época observamos una realidad cultural. McQuail afirma.

Que debido a las dimensiones la información se relaciona con el contenido y no con la forma en que es expuestas y por lo general los medios suelen ser distintos entre si y con información variada y debido a esto es muy difícil darle a cada medio una localización dentro de estas dimensiones. (1985).

Esto es cierto si evaluamos los medios en un estado de democracia, pero en los estados totalitarios los medios están estandarizados para controlar con eficiencia, todos dependen de un mismo organizamos y la información que deben trasladar esta previamente tipificada, por lo tanto podrimos decir que estas dimensiones durante el proceso de comunicación de los medios del gobierno de Stalin estaban relacionadas no solo con el contenido, sino también con la forma.

Quizás hubiera sido más acertado presentar estos últimos conceptos en la primera parte del proyecto para darle un marco introductorio de los medios y masas del ensayo, pero considero que si se modifica el orden de presentación la atención estará focalizada en las masas y no en cómo los medios informaban y trasladaban las ideas.

Referencias bibliográficas 

Adorno, T. (s.f.). Tiempo libre. 

Lazarsfeld, P. y Merton, R. K. (1985) Comunicación de masas, gustos populares y acción social organizada. Barcelona: Editorial G.Gili. 

McQuail, D. (1996). Introducción a la teoría de la comunicación de masas. México: Editorial Paidos


Propaganda política durante el gobierno Stalinista fue publicado de la página 196 a página198 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

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