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Aprendiendo a ver: “hacia una metodología del diseño de la comunicación visual”

Facultad de Diseño y Comunicación

Actas de Diseño Nº26

Actas de Diseño Nº26

ISSN: 1850-2032

XIV Encuentro Latinoamericano de Diseño “Diseño en Palermo” X Congreso Latinoamericano de Enseñanza del Diseño

Año XIV, Vol. 26, Julio 2019, Buenos Aires, Argentina | 256 páginas

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Resumen: Ver para aprender, aprender para diseñar, diseñar para comunicar. Entrenar la mirada, como una forma de ver. La mirada es nuestra herramienta de trabajo. Nos ayuda a comprender el mundo que nos rodea y posibilita que imaginemos qué, cómo y con qué proyectar lo que aún no existe. Para adiestrarla debemos ser inquietos y ávidos de información, ir a bibliotecas o librerías, leer, tomar fotografías, registrar percepciones e ideas, ver exposiciones, películas, obras de teatro, recorrer la ciudad, los lugares de intercambio social y cultural, de producción, de venta y consumo, ensayar, experimentar, investigar, encontrarnos, intercambiar. Para ello se exponen en la ponencia, dos experiencias de aula que se desarrollan dentro del curso de primer año de comunicación visual, en donde se realiza una ejercitación la cual hemos llamado “Aprendiendo a ver”.

Palabras claves: Observar - Experimentar - Metodología - Proceso - Comunicación Visual.

[Resúmenes en inglés y portugués y currículum en p. 44] ¿De qué se trata esta experiencia? Se desarrolla entre el ver, mirar, observar, comprender, para poder analizar, decodificar, codificar y comunicar a través del dibujo y la fotografía como herramientas de pensamiento, ampliando la mirada.

La metodología propuesta en clase, se realiza a través de dos experiencias: primero, con la práctica del dibujo, de manera de entrenar la mirada, como una forma de ver, basándose en la observación, haciendo-dibujando, para llegar a la comprensión del tema tratado.

Y en una segunda instancia, se realiza un registro, relevo de datos e imágenes en profundidad, según el tema en estudio, ya sea un objeto o un espacio, trabajando con la herramienta de la fotografía.

En ambas propuestas, se comienza trabajando de forma perceptiva y luego se dan determinadas herramientas, de forma tal de dirigir la mirada, educarla, y tratar de comprender el alfabeto visual.

Estos dibujos e imágenes generadas, se convierten en el vehículo del análisis y la discusión en grupo, durante la cual el equipo docente hace de guía.

La propuesta es aprender haciendo, sin temor a equivocarnos, exponer y exponernos, como forma de internalizar nuestro proceso creativo, estar dispuesto al intercambio y a los cambios, tener una actitud crítica y autocrítica, reflexionar sobre el trabajo propio y el de los compañeros, evaluar aciertos y errores, identificar fortalezas y debilidades personales, tener una actitud de búsqueda y verificación explorando alternativas de diseño y recabando opiniones que sustenten de manera teórica, las soluciones de diseño propuestas.

El desarrollo de la observación y la empatía, sensibiliza la percepción, especialmente la visión, para desarrollar como proceso mental, la capacidad de abstracción y síntesis a partir del conocimiento profundo del objeto de estudio, permitiendo adquirir una metodología de trabajo para gestionar y optimizar la labor creativa en el proceso de diseño de la imagen.

Algunas teorías de diseño, expresan con el concepto de black box, el complejo y oscuro funcionamiento de la imaginación creativa. Según este método, no es posible explicar racionalmente como se llega a un resultado de diseño, pues los procesos se producen a nivel subconsciente y por lo tanto permanecen siempre ocultos (Folga, 2008).

“Recuerdo pocas disciplinas -acaso ninguna- cuya transmisión se encuentre sustentada en procedimientos tan oscuros, poco organizados, velados y misteriosos como la que involucra el acto de proyectar”, Arq. Carlos Campos (comunicación personal).

Dado que las características del pensamiento creativo del cual partimos para el diseño de la comunicación visual, ha tenido a lo largo de la historia un manto de sombras sobre sí, se trata entonces de generar en el alumno, una metodología de trabajo a través de las herramientas del dibujo y la fotografía, permitiendo el desarrollo de sucesivas etapas que permitan gestionar y optimizar la labor creativa en el proceso de diseño de comunicación visual.

Experiencia 1: Todos sabemos dibujar.

Aprendiendo a mirar dibujando Dibujar es observar, analizar y representar una realidad o una idea. Y en este proceso, la mente, la vista, la postura del observador, la mano y el gesto forman un canal de comunicación que ha de estar en plena sintonía con el instrumento gráfico y el soporte para que las ideas fluyan del cerebro al papel (Yanes, & Domínguez, 2006).

El objetivo general en esta primer etapa del trabajo con los estudiantes es aprender a ver, a través del mirar y dibujar.

Los objetivos específicos planteados son: 1. Ejercitar la observación como primer acercamiento al reconocimiento de la imagen, la forma y el espacio.

2. Trabajar el registro gráfico a través del dibujo, como medio de representación del mensaje visual.

3. Desarrollar la capacidad de abstracción y síntesis.

Como comunicadores, debemos ser observadores atentos de nuestro entorno, para ello es fundamental el desarrollar la observación, tanto para percibir y decodificar la realidad, como para profundizar en sus diferentes niveles de conocimiento.

Esta primer etapa la dividimos en dos fases: 1. Jugando con la memoria y la observación. Croquizando a partir de una imagen. El ejercicio se desarrolla a partir de la variable tiempo y memoria visual, en tres instancias: una primera en donde se muestra la imagen tan solo unos segundos y se da un minuto para dibujar; una segunda instancia en dónde se da un minuto para observar y memorizar; y una tercera y última, en la cual se deja la imagen a la vista de los estudiantes, de forma permanente de forma tal que puedan copiarla.

Una vez completada esta fase, se arma un panel con los trabajos, para su análisis, reflexión y conclusiones, pudiendo comparar los dibujos hechos de memoria, respecto a las copias en donde tenían el modelo presente.

Lo que más se destaca en esta observación, es el poder de síntesis de la forma que logran los estudiantes bajo la presión del tiempo y de no poder pensar demasiado, sino que logran transmitir la esencia de aquellas formas, la esencia de porqué se logra reconocer aquel objeto dibujado, a pesar de que sean unas pocas líneas, en dónde el trazo individual y especial de cada uno, se hace ver.

El objetivo de este ejercicio al igual que el que lo precede, no es enseñar a dibujar, sino expandir los poderes perceptivos, con el estilo individual que cada uno tiene, con la manera de dibujar única que cada uno tiene, y así con esa personalidad, expresar sus ideas, en una forma de comunicación más sutil, que revela tanto un estilo lineal como así también un énfasis diferente en la intención.

2. Dibujando con el lado derecho del cerebro. En este caso, incursionamos en la naturaleza dual del pensamiento humano: el pensamiento verbal, analítico, que está localizado en el hemisferio izquierdo, mientras que el pensamiento visual, perceptivo, lo está en el derecho.

¿Qué dibujamos primero, el fondo o la figura?¿al derecho o al revés? Esta segunda fase nos sirve para incrementar la confianza del estudiante en sí mismo y también en la eficacia del dibujo análogo, cuando descubre que en verdad, todos sabemos dibujar.

Trabajamos el dibujo como herramienta para pensar, para observar, para conocer, para aprender a concentrarse, para fomentar la atención, para desarrollar una idea. Dibujar es fundamentalmente re-presentar, volver a hacer presente, visible, aquello de lo que habla el dibujo.

En esta ejercitación, para trabajar con el lado derecho del cerebro, se pautan varios puntos que los estudiantes tienen que cumplir para poder concentrarse en el dibujo y poder alejarse lo más posible del hemisferio izquierdo del cerebro, tutelado por el raciocinio. La intención es tratar de abstraerse, aislarse del recuerdo figurativo que tenemos del objeto que vamos a representar, y lograr dibujar lo que se ve, no lo que se recuerda. Para ello, se solicita a los estudiantes que traigan música instrumental y auriculares, como forma de aislarse de la palabra y su recuerdo asociado, y concentrarse tan solo en sonidos, por eso es importante que sea música instrumental. El mero hecho de que un compañero comente algo, es causa suficiente para que nuestra concentración se rompa y se estropee el proceso de ejercitación con en el hemisferio derecho.

La idea de copiar un dibujo invertido, es justamente que el estudiante no identifique alguna figura, ya que si eso sucede, inmediatamente la misma se asocia a una palabra y en ese momento, se rompe la concentración y se vuelve a trabajar y ver desde la razón, con lo cual, dibujaremos lo que tenemos en nuestro imaginario respecto a esa figura u objeto en estudio, un objeto genérico, pero no el objeto o la figura que estábamos dibujando.

Es fundamental en este caso, no tratar de adivinar que estamos dibujando, y concentrarnos en seguir con la mirada y el lápiz, las líneas, una tras otra, sin siquiera desviar la mirada, como cuando pequeños, nos hacían hacer dibujos sin levantar el lápiz.

Esta práctica se basa en los estudios realizados por Betty Edwards y publicados primeramente en inglés en julio de 1979 titulado Drawing on the right side of the brain (2000), traducida más tarde al español. En dicha edición se agregan estudios referentes a los procesos cognitivos del cerebro y las diferencias entre el lado derecho y el izquierdo.

Los resultados de esta experiencia, resultan sumamente favorables, dado que los dibujos a los que llegan los estudiantes, son muy buenos, no sólo porque al girar sus hojas, ven que han podido dibujar algo que no imaginaban pudieran hacer, sino porque les genera confianza en sí mismos, ganas de trabajar más, aprenden poco a poco a prestar atención a detalles, a estar concentrados, temáticas un tanto dificultosas hoy en día en los salones de clase.

Con esta práctica, logramos desmitificar o tirar abajo el mito de que no saben dibujar, que es lo primero que el estudiante dice cuando se tiene que enfrentar a un trabajo de dibujo, ideación y/o creación. Esta es una problemática que los estudiantes seguramente adquieren a lo largo de sus estudios, tanto en primaria como en secundaria, en donde se tiene el preconcepto de que sabe dibujar aquel que copia exactamente igual la realidad, sin comprender que cada persona tiene su trazo, su forma de dibujar, y que el dibujo hiperrealista o realista, es sólo uno de los tantos tipos de dibujo que hay, aprendiendo entonces a valorar los suyos.

Dibujar es mirar examinando la estructura de las apariencias.

El dibujo de un árbol no muestra un árbol sin más, sino un árbol que está siendo contemplado.

Mientras que la visión del árbol se registra casi de forma instantánea, el examen de la visión de un árbol (un árbol que está siendo contemplado) no solo lleva minutos u horas en lugar de una fracción de segundo, sino que además incluye una gran parte de la experiencia de mirar anterior, de la cual se deriva y a la cual hace referencia. En el instante de la visión del árbol queda toda una experiencia vital. Así es como el acto de dibujar rechaza el proceso de las desapariciones y propone la simultaneidad de una multitud de momentos (Berger, 2013).

2. Aprendiendo a ver observando Una cosa es el ojo. Otra cosa distinta es la mirada. El ojo ve. La mirada mira. Viendo, el ojo se distrae y se hace vulnerable. La mirada domina. El ojo es receptor de sensaciones luminosas. La mirada es activa: busca, escudriña, exige y contempla; absorbe información, emociones y valores. Y también los expresa: emite.

La visión es el único órgano del aparato sensorial que posee esta doble capacidad receptora y emisora de mensajes (...) Finalmente, el trabajo del ojo es esta ambivalencia continua del ver y el mirar (Costa, 2007).

En esta segunda etapa se introduce al alumno en la construcción del signo visual: la imagen. Se desarrolla el aprendizaje teórico-práctico de saberes productivos acerca del signo fotográfico como lenguaje de representación del discurso visual. Se trata de que el estudiante tome conciencia a través de la observación el lugar que ocupa la comunicación visual y el diseño en el entorno social, la importancia de la función del relevo y la observación en la comunicación visual y el diseño, desarrollar la capacidad de ver y observar, y experimentar con las cualidades expresivas y comunicacionales del lenguaje fotográfico.

El desarrollo de esta etapa se conforma a su vez de dos fases: 1. “Cacería” de imágenes. En donde se comienza con un relevamiento fotográfico en una recorrida de la ciudad/ barrio/universidad, de forma intuitiva al comienzo, registrando la mirada personal y perceptiva del lugar, observando cómo me relaciono con ese espacio, cómo lo veo, lo percibo, lo siento, qué elementos visuales me llaman la atención y por qué.

Esta fase de carácter perceptivo, si bien el estudiante no es conciente de la ejercitación que realiza, los resultados se pueden observar al culminar el relato visual, en la segunda fase de esta última etapa.

Es fundamental el trabajo que se realiza con la herramienta de “saturar y agrupar”, para lo cual se les solicita a los estudiantes que lleven en el entorno de cuarenta fotografías y a su vez se unan en equipos de cinco personas y compartan las fotografías tomadas. En esta fase es importante no la calidad sino la cantidad. Frente a esa multitud de miradas impresas, se les solicita que creen categorías, clasificando las imágenes de forma de ordenar dicho material. He ahí la riqueza del ejercicio, de hacer trabajar al ojo, de ir y venir, de observar una y otra vez las mismas fotografías, de buscar coincidencias, similitudes. En definitiva, ejercitar el mirar, y practicar una y otra vez, entrenar nuestra mirada.

Como producto de cierre de esta fase, se compone con las diferentes categorías, un mapeo perceptivo que nos guía a través de un recorrido visual propuesto por cada equipo, regalándonos una mirada muy expresiva y particular del lugar relevado.

2. Relevamiento guiado. En esta segunda recorrida de manera ya dirigida, el estudiante busca qué quiere mostrar, sobre aquello que conforma la identidad visual de la ciudad/barrio/universidad, introduciéndolo a su vez, en los elementos identitarios del mismo. Aquí se busca cómo reforzar el mensaje que quiere comunicar a través de la imagen (fotografía), qué transmite ese espacio (monumentalidad, silencio, movimiento, quietud), experimentando con las posibilidades que dan el encuadre, elementos compositivos, profundidades de campo, escalas macro y micro e iluminación, herramientas propias de la técnica fotográfica y de la comunicación visual.

En esta fase se realiza una selección de las fotografías tomadas y se trabaja principalmente con la herramienta de encuadre, de forma de estudiar cada imagen tomada, analizando cuál es la composición buscada y para qué.

En este sentido, Se confeccionan dos “L” en cartón, de manera de realizar en la mesa, diferentes pruebas de encuadre de la misma imagen, estudiando el potencial que la misma puede tener.

Luego de que cada estudiante diseña a modo de story board, su relato visual, cada uno comparte en un panel, su tira de imágenes, estudiando entre todos, la secuencia de las mismas y como potenciar el trabajo del compañero.

En esta fase se comparten experiencias y miradas, en una evaluación entre pares, muy enriquecedora tanto para los estudiantes como para los docentes, ya que cada relato expuesto, está intervenido por la mirada de todos.

Como cierre a la ejercitación, se experimenta con diferentes encuadernaciones, entre ellas el clásico cosido, plegado en formato acordeón, encuadernación japonesa y hasta en forma de pétalo, estudiando y analizando que material puede representar mejor a cada trabajo, que mantenga el lenguaje visual propuesto al interior del relato.

Se conforma con ello un relato visual, y como producto final del trabajo, la identidad visual de la ciudad/barrio/ universidad, lo cotidiano enfrentado a múltiples miradas, la de cada estudiante. Lo típico y previsible deja paso a miradas nuevas, diferentes, donde no hay monumentos, negocios, carteles comerciales, placas y señalética de todo tipo, detalles de arte urbano, callejero y de diseño casual, que polucionan nuestro mirar, sino que se abren paso vistas pregnantes, perspectivas exageradas y poco previsibles, que alteran nuestros sentidos. Imagen tras imagen, se ofrecen nuevos alfabetos, nuevos recorridos visuales, dibujando siluetas particulares, únicas.

Bibliografía Berger, J. (2013). Sobre el dibujo. Barcelona: Editorial Gustavo Gili.

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Gauthier, G. (2008). Veinte lecciones de la imagen y el sentido. Madrid: Ediciones Cátedra.

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Yanes, M., & Domínguez, E. (2006). Dibujo a mano alzada para arquitectos. Barcelona: Parramón Ediciones.

Abstract: See to learn, to learn to design, to design to communicate.

Train the look, as a way of seeing. The look is our tool of work. It helps us to understand the world around us and enables us to imagine what, how and with what to project what does not yet exist.

To train her we must be restless and eager for information, go to libraries or bookstores, read, take photographs, record perceptions and ideas, see exhibitions, films, plays, tour the city, places of social and cultural exchange, of sale and consumption, to test, to experiment, to investigate, to find us, to exchange. For this purpose, two classroom experiences are presented in the course of the first year of visual communication, where an exercise is performed which we have called “Learning to See”.

Keywords: Observation - Experiment - Methodology - Process - Visual Communication.

Resumo: Veja para aprender, aprender para desenhar, desenhar para comunicar. Treinar a mirada, como uma maneira de ver. A mirada é nossa ferramenta de trabalho. Ajuda-nos a compreender o mundo que nos rodeia e possibilita que imaginemos que, como e com que projetar o que ainda não existe. Para treiná-la devemos ser inquietos e ansiosos de informação, ir a bibliotecas ou livrarias, ler, tomar fotografias, registrar percepções e ideias, ver exposições, filmes, obras de teatro, percorrer a cidade, os lugares de intercâmbio social e cultural, de produção, de venda e consumo, ensaiar, experimentar, pesquisar, encontrar-nos, trocar. Para isso se expõem na conferência, duas experiências de sala de aula que se desenvolvem dentro do curso de primeiro ano de comunicação visual, em onde se realiza um exercício a qual temos chamado “Aprendendo a ver”.

Palavras-chave: Observar - Experimentar - Metodologia - Processo - Comunicação Visual (*) Matilde Rosello. Licenciada en Diseño. Docente en Comunicación Visual en la Universidad Católica del Uruguay, Facultad de Ciencias Humanas y UDELAR, Facultad de Arquitectura y Diseño. Directora de Arte en diferentes agencias de publicidad en Uruguay y España.


Aprendiendo a ver: “hacia una metodología del diseño de la comunicación visual” fue publicado de la página 41 a página44 en Actas de Diseño Nº26

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