1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación Nº84 >
  4. Estrategias de enseñanza del diseño para una nueva generación. El rol docente y el vínculo con el estudiante en el marco de las TIC´S.

Estrategias de enseñanza del diseño para una nueva generación. El rol docente y el vínculo con el estudiante en el marco de las TIC´S.

Coppo, Alicia

Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación Nº84

Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación Nº84

ISSN: 1668-0227

Estrategias didácticas en escenarios de innovación tecnológica

Año XXI , Octubre 2020, Buenos Aires, Argentina | 178 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen: En los nuevos escenarios tecnológicos se plantea una reflexión sobre los actores principales en la enseñanza-aprendizaje del diseño: estudiante y profesor. El perfil del alumno de hoy, los rasgos que lo caracterizan, su relación con las herramientas tecnológicas que modelan su accionar. El rol del docente en su camino de adaptación al nuevo contexto de aula física con notebooks y celulares y de aula virtual, que abre nuevas relaciones e intercambios. La actitud empática de quien enseña mientras se corre del centro de la escena para dar lugar a la expresión creativa en un contexto disciplinar que expone y desea permitir el desarrollo individual sin imponer ni coartar. El conocimiento de los rasgos predominantes de los estudiantes de hoy (en su mayoría de generación Z) por parte del enseñante. El desarrollo de vínculos flexibles y su rol como generador de un espacio en la clase que permita enriquecer los procesos de aprendizaje, en el marco de un grupo que se vincule colaborativamente y que extiende su área de acción al ámbito virtual.

Palabras claves: diseño -generación Z-rol docente-vínculos flexibles-actitud empática [Resúmenes en inglés y portugués en las páginas 66-67] (*) Arquitecta. Docente Ciclo Básico Común FADU UBA. Especialista en Docencia Universitaria.

1. La enseñanza del diseño en el ciclo introductorio La proyectualidad es un nuevo dominio cognitivo para el estudiante del ciclo introductorio que constituye el Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires, por lo tanto deberá desplegar mecanismos que relacionen los conocimientos que trae con los nuevos aprendizajes.

El proyecto como disciplina roza el campo del arte, la técnica, la ciencia y las humanidades, considerando la inserción del binomio sujeto-objeto, en un determinado contexto sociocultural, histórico, económico, etc.

(…) El proceso por el que transita el alumno en la resolución de un problema proyectual implica un hacer de tipo procedimental y por lo tanto invoca un tipo particular de aprendizaje. El aprendizaje de procedimientos suele asumir, más que otros, cierta laboriosidad porque se aboca a la construcción de saberes y hábitos básicamente conductuales. Para peor, o mejor dicho; para caracterizar con mayor especificidad este modo de operar sobre la realidad, el procedimiento proyectual es de carácter “poiético”, es decir, opera sobre una entidad que todavía no es; y es esa entidad objetual que no existe, ese no-objeto, lo que conducirá el procedimiento hacia su propia producción (…) En una didáctica del proyecto, los procedimientos sobre los que se pretende desarrollar aprendizajes, no están preformados por la especificidad de una disciplina. Todo saber disciplinar deslinda su objeto del de otros saberes, valida sus prácticas de producción y de formación, actualiza sus referentes, instituye su historia, su crítica, su teoría (…) 1 La enseñanza es un acto de comunicación en el cual para el docente, que es quien produce el mensaje, es de importancia fundamental saber quiénes son los intérpretes de dicho mensaje para anticipar cómo lo decodificarán.

2. Conocer a los estudiantes de hoy: la Generación Z Hay debates entre los investigadores respecto a la ubicación de la generación a la que pertenecen los estudiantes de hoy en una línea temporal. Para Alejandro Mascó2, integran la Generación Z, los nacidos entre finales de 1990 y 2000. Otros consideran a los nacidos entre 1995 y 2005. Esta discrepancia surge como consecuencia de las diferentes posiciones acerca de los puntos de inicio y finalización de las anteriores generaciones Y, X y los baby-boomers.

El concepto de Generación Z surge en los países del primer mundo, y de allí provienen la mayoría de los estudios e investigaciones que se han realizado. No existe información específica en América Latina, sin embargo, muchas de las características que definen a los jóvenes de los países desarrollados también definen a los del resto del planeta.

Esta generación nace en un momento de recesión global, en un mundo azotado por el terrorismo y la inseguridad, en tiempos de importantes ajustes demográficos y ambientales, con cambios climáticos y nuevas tendencias migratorias.

Esta generación está formada por los primeros verdaderos nativos digitales, diferentes a la generación anterior (los Millennials), en comportamiento y mentalidad.

Estadísticamente se identifican algunas características que los definen: Son más autónomos que integrantes de generaciones anteriores y suelen ser proclives a discutir aquellas decisiones de padres y profesores a las que no les encuentran sentido, una de ellas es la de memorizar.

Pueden identificar problemas que representan una barrera para alcanzar sus objetivos y los resuelven de una forma más simple y práctica.

Muchas consultoras coinciden en que no se dejan llevar por las publicidades ni las modas, sino más bien por sus intereses personales. Eligen generar sus propios contenidos como videos y blogs en los que cuentan experiencias y también quieren diseñar sus propias marcas.

Procesan la información y aprenden de una manera diferente: la interactividad con las TIC´S da lugar a nuevos modelos comunicativos que a su vez, generan nuevos modelos educativos y de aprendizaje (Gutiérrez, 2003). Este nuevo modelo se basa en el descubrimiento y en la participación y se aleja del clásico modelo transmisivo que considera a los alumnos meros receptáculos vacíos donde volcar información (Paulo Freire).

Vivir rodeados de un mundo virtual dinámico, en constante expansión y cambio, produce mucha incertidumbre e inquietud en los jóvenes de hoy, al mismo tiempo que les proporciona herramientas que los transforman en autodidactas y críticos de los métodos tradicionales de enseñanza.

Hoy el aprendizaje es compartido, social y construido colaborativamente, lo que resulta mucho más significativo y motivador para esta generación que ha crecido en la cultura de la interactividad. Esto concuerda con las teorías constructivistas que rechazan la pasividad del alumnado y postulan un aprendizaje construido activamente, fruto de la investigación, de la comunicación y del descubrimiento3.

Esta generación está habituada a tener acceso al instante a información del mundo entero y por ello no encuentran sentido a aprender de memoria cosas que se pueden encontrar con un simple clic o haciendo una pregunta a un buscador de Internet. Estar conectados las 24 horas del día, siempre “online” los siete días de la semana constituye una prioridad, lo que influye en la forma en cómo ven el mundo globalizado, sin barreras y en cómo se vinculan con él.

La inmediatez de la información que otorga el hecho de estar todo el tiempo conectado los vuelve impacientes y poco tolerantes a la frustración. La gran mayoría ha estado en contacto con dispositivos móviles y acceso a Internet desde niños, esto plantea nuevas dinámicas sociales en las que adquiere un papel protagónico la ‘vida en redes sociales’, la interacción por medio de servicios de mensajes instantáneos y la comunicación visual por encima de la verbal y escrita. Ya no utilizan el correo electrónico, sino los chats gratuitos como Messenger, WhatsApp y redes sociales como Facebook y Twiter. Han nacido junto con notebooks y tablets, por lo cual se adaptan muy rápidamente a los variaciones de las nuevas tecnologías.

La época de cambios veloces que les toca vivir demanda mentes lúcidas, de razonamientos rápidos, ávidas de lo nuevo y de líneas de pensamiento con asociaciones inmediatas, en concordancia con el ritmo de las redes.

Tienen hábitos multitasking, (pueden desarrollar varias tareas al mismo tiempo), esto los hace impacientes: no les gusta esperar y suelen estar ansiosos por pasar de una etapa a otra lo más rápido posible.

El uso del celular se encuentra ampliamente extendido. Sin embargo, el dispositivo no es considerado en sus usos habituales (llamadas telefónicas, mensajes de texto), sino más bien como instrumento que concentra una serie de actividades comunicacionales y lúdicas de uso cotidiano (cámara fotográfica, juegos, acceso a Internet y redes sociales).

Los Millennials no recuerdan un mundo sin computadoras y la Generación Z no conoce un mundo donde no hay acceso constante a Internet de forma inmediata y conveniente, se trata de una generación Wi-fi. Prefieren YouTube o Netflix a la TV y son amantes de Facebook y Twiter.

Es una generación altruista que quiere salvar el mundo y se muestra políticamente sensibilizada por cuestiones como la desigualdad socio-económica pero está muy desilusionada con la política tradicional.

El tiempo libre se vincula cada vez más con las vocaciones profesionales (blogs, diseño de moda, fotografía...) y las comunidades que se forman en torno a ello.

Tienen inquietudes por participar en algún tipo de ONG y actividades de voluntariado y también están preocupados por cuestiones ambientales.

Si la Generación Y fue definida con una actitud de “yo, yo, yo” –consumidora de los palos de ‘selfie’– a la Generación Z le importa más lo que sucede en el planeta.

Están más en sintonía que nunca con lo que está sucediendo en el mundo porque tienen más acceso a él. El 40% del total mundial está conectado a Internet y pronto habrá más smartphones que personas en el planeta. Imposible negar la desigualdad social o los disturbios políticos en la era actual de la información en la que las noticias están por todas partes. El hashtag está reemplazando a los viejos medios como una manera democrática de lograr visibilidad, de llamar la atención de la gente y de invitarlos a participar como sujetos activos de una determinada situación.

Para las generaciones Y y Z, Internet puede ayudar a formar conciencia colectiva a través de sitios y campañas dedicadas a capitalizar la importancia de protestas, a su vez las plataformas para recaudar fondos como Change.org y Justgive.org facilitan donar, firmar peticiones, ejercer presión para un cambio y hacer donaciones. Desde el cambio climático, la política y la desigualdad social hasta el futuro de nuestro planeta, a la Generación Z no le faltan temas sobre los que reflexionar.

Para ellos hablar en código es mucho más práctico, prefieren con una imagen o un meme reemplazar unas cuantas palabras.

Las especialistas concuerdan que, contrario a lo que se piensa, no son seres solitarios con poco apego emocional a las amistades, siempre están en contacto con su comunidad y alimentan la fraternidad a otro nivel.

Sus padres son miembros de la Generación X, muy enfocada al éxito y los beneficios económicos, lo que también influye en los Z. Son consumidores, activistas y creadores de contenido para lo cual se inspiran en tendencias mundiales, desde la comida hasta la moda.

Ellos no van a ser como sus abuelos de la era de la Depresión, extremadamente ahorrativos, pero no serán gastadores como la Generación X.

En tiempos de tanta diversidad étnica, han aprendido a respetar las diferencias y a ser inclusivos y acogedores. Esta naturaleza inclusiva es evidente en otras formas también: las investigaciones muestran que los jóvenes apoyan más el matrimonio entre personas del mismo sexo y los derechos de los transexuales. Su mente más abierta se mueve más allá de binarios como heterosexual - gay, varón - mujer. Exigen la igualdad entre personas de distintos sexos y razas.

Las generaciones Y y Z tienden a recurrir más a los datos proporcionados por otros: (crowdsourcing). Evalúan las críticas en sitios como Yelp y TripAdvisor y barren los medios sociales en busca de las opiniones de otras personas.

La gran mayoría manifiesta su preferencia por ser emprendedores a empleados cuando se gradúen. Esta mentalidad emprendedora se debe en parte a que desde pequeños han tenido la oportunidad de acceder a información ‘que les abre los ojos’ frente a las problemáticas globales y por esto muchos consideran que tienen el deber de crear negocios sostenibles que puedan aminorar o acabar con los problemas más grandes que amenazan al planeta.

Si bien son excelentes administradores del tiempo, carecen de la virtud del detalle. Es muy probable que un trabajo encargado a un Z se entregue a tiempo pero con muchas cosas para corregir por su enfoque siempre generalista.

3. Actitudes de la generación Z El manejo de la tecnología les hace sentir una errada sensación de superioridad por sobre las generaciones de sus docentes. Sin embargo, están atiborrados de información pero carecen de formación para procesarla. Son muy impacientes, quieren todo resuelto al momento y adhieren a la cultura de lo inmediato.

Su actitud es muchas veces de constante cuestionamiento, de desafío, pero otras veces también de indiferencia.

Son más escépticos con la idea de tener título universitario y másteres y saben que pueden resultar sobre calificados para muchos de los puestos de trabajo disponibles. El futuro que les espera, la falta de certezas o de parámetros establecidos, los vuelve apáticos y desesperanzados.

Tal vez porque son extremadamente sensoriales, son reticentes a la lectura. Les atrae mucho más navegar por la web que leer un libro. Leen cruzado, prefieren los cuadros y las presentaciones interactivas. Logran encontrar información pero no discriminan cuál es de calidad y tienen serias dificultades en jerarquizarla y ordenarla, por lo cual muchas veces se limitan a cortar y pegar párrafos.

El hábito de escribir correctamente, respetando la ortografía y signos de puntuación no tiene la importancia de otros tiempos, mientras que el uso de un lenguaje limitado incide en la comprensión de textos y elaboración de pensamiento.

La tendencia a tomar de modo ligero su formación, se traduce en su deseo de “zafar”; el facilismo y su pretensión de inmediatez no les ayuda a adaptarse a las exigencias del nivel universitario.

El uso de internet les brinda dos prestaciones diferentes: la búsqueda de información y conocimiento y la posibilidad de interacción social a través de las redes. Este segundo aspecto tiene a su vez distintas derivas: pueden sentirse falsamente comunicados con sus pares a través de las redes y no necesita reunirse con ellos en forma presencial. Están habituados a comunicarse con sus pares en el mundo virtual. Las comunidades virtuales no favorecen el conocer personas, son todos contactos, se pueden tener cientos y no conocer personalmente a ninguno. Muchos forman grupos o tribus por compatibilidad de intereses y se dan citas a través de las redes para distintas acciones. La expresión de los sentimientos en la interacción virtual se da por imágenes o emoticones.

La invasión de la imagen da lugar a una mayor estimulación del hemisferio derecho del cerebro4, ya que este opera a través de las imágenes, en detrimento del hemisferio izquierdo que opera el pensamiento abstracto. El hemisferio izquierdo es la parte motriz capaz de reconocer grupos de letras formando palabras, y grupos de palabras formando frases, tanto en lo que se refiere al habla, la escritura, la numeración, las matemáticas y la lógica, como a las facultades necesarias para transformar un conjunto de informaciones en palabras, gestos y pensamientos5.

Como han naturalizado que en Internet compendian información del mundo entero a la que se puede acceder al instante, gran parte del aprendizaje se puede producir fuera del aula.

Usan YouTube de forma periódica para sus tareas, lo que indica que quieren un mayor grado de personalización en la educación. Si no les gusta o no entienden el enfoque de su profesor, buscarán a alguien online que se los explique mejor.

Consideran que la Web es una excelente fuente de información y un espacio donde se puede crear conocimiento colectivo, y complementar el estudio gracias a los cursos online o MOOC (Massive Open Online Course), los cuales fomentan la autonomía del estudiante y lo motivan a aprender lo que realmente le interesa.

En el caso de Latinoamérica, una investigación realizada por el Centro de Investigación para la Industria de Medios y Entretenimiento en Latinoamérica (Cimel), revela que los jóvenes y niños argentinos 6 a 18 años afirman que a la hora de estudiar prefieren los libros, pero para hacer tareas y consultar información adicional recurren en su mayoría a Internet6.

El ADN de esta nueva generación se inclina hacia el cambio, la innovación y la inmediatez, son curiosos y ansiosos. En este sentido, del sondeo surge que el 75% se siente cómodo con el cambio y los entornos impredecibles.

Son más afectos al trabajo en equipo que otras generaciones. La educación, en definitiva, tiene que estar acompañada por diversión y los sentidos para que puedan aprender”, sostiene Andrés Hatum, director del Centro de Investigación Grupo RHUO de IAE Business School.

Son pragmáticos (como buenos postmodernos) con las múltiples exigencias en el manejo de sus tiempos. Suelen ser muy creativos, su dificultad reside en que no apoyan esa creatividad en bases conceptuales.

4. El rol del docente y los vínculos en la enseñanza del diseño hoy “…En una democracia, educar es cultivar la diversidad, la riqueza y la participación humanas”.

Jerome Bruner (1988) Según Santiago Bilinkis7, el rol del profesor tendría que ser similar al de un curador: evitar transmitir los conocimientos de manera directa, buscando articular diferentes fuentes para lograr la mayor efectividad del aprendizaje, un articulador que acerca a los estudiantes materiales y actividades valiosos. Alentar la curiosidad de los alumnos, enseñarles a buscar dónde encontrar respuestas o nuevos interrogantes y a tener criterios para discriminar la información buena de la “chatarra”, un nuevo rol más creativo. Dentro del marco y la motivación adecuados, los docentes pueden resultar una fuente extraordinaria de inspiración y estímulo para los alumnos, sostiene Bilinkis.

La tecnología puede ser de gran ayuda, pero la clave pasa por privilegiar la relación docente- alumno, máxime en asignaturas donde se pone en juego la creatividad y el alumno debe afianzarse en este vínculo para sentirse libre y en confianza para exponer sus propuestas.

Es tarea del docente escuchar al alumno, conocerlo, lograr empatía, promover la integración de todos al grupo y el trabajo colaborativo en un entorno de respeto. Así como la participación y unión del grupo y la búsqueda de momentos más relajados de intercambio que permitan conocer problemas que no surgen en el ámbito del taller.

El trato respetuoso y desde el afecto, el reconocer sus esfuerzos y estimular con elogios, el no poner en evidencia debilidades, por el contrario reforzar fortalezas y ser cautos al señalar errores, son actitudes que redundan positivamente en el fluir de la tarea.

El vínculo con los estudiantes hoy, requiere de una gran comprensión y empatía; a veces el entorno que les rodea es complicado o indiferente, con familias ensambladas o porque se han ido a vivir solos y se han distanciado de sus afectos, estos jóvenes pueden encontrarse perdidos, en un momento de gran cambio como es la transición de la escuela a la universidad.

Según afirma Philip Jackson en su libro Práctica de la enseñanza: (…) todos los docentes tienen alguna idea de lo que entraña la enseñanza en materia de método, junto con alguna noción acerca de la procedencia de ese conocimiento. Casi todos vamos a la escuela desde que tenemos alrededor de 5 años. A partir del primer día de esa experiencia comenzamos a acumular conocimientos sobre los docentes y su trabajo (…) aun sin ser docentes (…) tienen una idea bastante clara de lo que implica la tarea docente en cuanto a conocimientos y aptitudes8.

Sin embargo, en la particular dinámica de la enseñanza del diseño, la posición del docente es acompañar la tarea de los estudiantes desde un lugar de coordinador que no imparte el conocimiento, ya que el mismo es construido con los aportes de todos.

Aunque las disciplinas proyectuales no se enseñan en la escuela, cada alumno trae consigo un bagaje, una mochila cognitiva, que le sirve de base para relacionar con los nuevos conocimientos.

Es decir, la concepción del rol del docente-coordinador se basa en que hoy no es posible manejar certezas absolutas que son transmitidas al alumno; ambos recorren juntos el camino, que casi nunca es lineal, experimenta muchas idas y vueltas y retorna al principio cuantas veces sea necesario.

Para Huberman en El lugar de la narrativa en la enseñanza, En quienes se dedican a la enseñanza en general, se observa una personalidad muy altruista con una orientación social, en la escala de Allport-Vernon-Lindzey, están ligeramente por debajo de los teólogos, pero muy por encima de los médicos, abogados, farmacéuticos e ingenieros9.

Por otra parte, los docentes expertos integran los valores que consideran importantes a la materia que enseñan, los objetivos y sus puntos de vista acerca de los estudiantes y la enseñanza (Gudmundsdotti, 1990) y sus valores se convierten en una suerte de andamiaje sobre los contenidos.

Según lo expresado en el texto de Mazzeo - Romano10, El buen profesor propicia la explicitación de fundamentos por parte de los alumnos, estimula al debate e intercambio de opiniones en un clima que deberá ser cooperativo, ayuda al alumno a construir un discurso claro sobre sus intenciones, primero en palabras, para luego poder realizar en el caso de las disciplinas proyectuales, una propuesta gráfica.

Se utiliza la modelización que es un andamiaje para transferir metodologías, maneras de proceder, lógicas proyectuales. Si se desvirtúa el proceso, habrá una intervención directa sobre el proyecto del alumno y si se busca la solución apresuradamente, no se podrá ver con objetividad ya que el alumno, enajenado con su propuesta, puede no ser capaz de ver distintas alternativas.

Para Burbules11, el diálogo en la enseñanza no debe ser autoritario pero sí mantener los roles en la dinámica del intercambio: se hacen y se reciben críticas; el diálogo debe propiciar participación, compromiso y reciprocidad.

En cuanto a la relación alumno-alumno, el docente tiene a su cargo la construcción de un grupo operativo, basado en una actitud cooperativa y participativa. En este medio será viable desarrollar la instancia de críticas realizadas por los estudiantes sobre la producción de sus compañeros y el grupo podrá trabajar sobre los potenciales y debilidades de las propuestas presentadas, y su relación con el marco teórico. De este intercambio surgen nuevos interrogantes, así se intentará no obturar con respuestas magistrales sino conducir desde los supuestos a modos científicos del conocimiento.

Mazzeo-Romano expresan que esta enseñanza se desarrolla en dos modelos básicos de estrategias pedagógicas: teórica y taller, en un triángulo que conforman el alumno - el docente - el saber. En cuanto al alumno hay tres aspectos a tener en cuenta: las restricciones que trae, propias del tipo de la educación que ha recibido, la ansiedad que porta por ejercer su creatividad y la atención, afecto o valoración que se basan en su autoconfianza.

A comienzos del S XX Vigotsky señaló que dentro del campo de la práctica, existe lo que denomina la “Zona de desarrollo próximo”12 entre el que enseña y el que aprende. Allí las habilidades del primero se acercan a las del segundo. Plantea la idea de andamios que se tienden entre uno y otro, el que aprende sube por esos andamios (esquemas, conceptos, vocabulario). En las disciplinas de diseño esos andamios podrían estar constituidos por vivencias, modelos y tipologías. Para Vigotsky el principal creador del andamiaje es el lenguaje.

No necesariamente la “zona de desarrollo próximo” está en el docente, puede estar también en un compañero. En la experiencia del taller esto se ve claramente, forma parte del formato del taller en la instancia en la cual los alumnos realizan aportes a los trabajos de sus compañeros y el docente en su papel de coordinador ayuda a poner en claro esos aportes; a su vez, en los trabajos de sus compañeros, los alumnos encuentran un material muy rico y variado para aprender.

El “andamiaje” que el docente construye para acompañar al alumno debe soltarse en el momento adecuado y justo para cada uno. Los docentes-coordinadores-no poseedores todo el saber, abren el juego para que los alumnos lo puedan jugar. Se intenta alentar la autoconfianza para transmitir tranquilidad; lograr respeto y generar un clima de colaboración en el grupo. Permitir el debate sin cerrar, dejar que las preguntas fluyan, intentar que encuentren alguna respuesta, tener en cuenta el rol de la motivación, tratar de despertar interés.

Cada clase obliga a rever estrategias, acomodar tareas, partiendo de los trabajos que los alumnos traen. Hay mucho de improvisación ya que la clase se construye entre todos, si no hay producción por parte de los alumnos (si no han realizado la tarea) habrá que empezar de nuevo, indagar por qué no hicieron lo que se les pidió y ver de dónde se parte para anclar la explicación.

Se requerirá la actitud flexible y abierta del docente a nuevos debates y reflexiones por lo inabarcable, lo impredecible, lo intangible, lo incierto y complejo de su despliegue, lo creativo y novedoso; la falta de certezas que están presentes en la enseñanza en general, pero acrecentada en el enseñar-aprender disciplinas proyectuales.

5. El taller de diseño Se articulan instancias de trabajo individuales y en grupo. Se promueve la interacción entre formulaciones teóricas y la producción propia de los estudiantes. Cuando se cierra una ejercitación y se pide la entrega de la misma, se realiza una exposición de los trabajos para todo el taller. En esta instancia se le brinda al estudiante la posibilidad de ver variedad de propuestas sobre la misma consigna.

Marta Souto, en su libro Grupos y dispositivos de Formación afirma que: (…) A la palabra “taller” se le asignan distintos significados. En general, dentro del ámbito de las prácticas, en el sistema educativo, se piensa en el taller como metodología. Yo no acuerdo con esta idea. Desde un punto de vista metodológico o técnico, el taller es un instrumento más para la enseñanza. En ese sentido, podemos decir que el taller se puede ubicar dentro de los medios técnicos para la enseñanza, pero es algo mucho más complejo que una metodología. Yo prefiero hablar de dispositivo, donde entran en juego un conjunto de variables y dimensiones. Lo metodológico es sólo un aspecto del taller. La índole de la materia que se enseña, el tipo de trabajo que se realiza, la lógica social propia de ese trabajo, más allá del ámbito de la escuela, son aspectos a tener en cuenta cuando se habla de taller. También es fundamental considerar el carácter grupal y la especificidad del desempeño del rol docente (…) El taller es un espacio de enseñanza donde hay una producción (se hacen cosas) y donde el foco está puesto en el saber-hacer (y no tanto en aprendizajes intelectuales)13.

El alumno va aprendiendo mientras produce y es a partir de su demanda que se incentiva el trabajo en grupo, se activan mecanismos disparadores de la creatividad, la autoestima, la contención y distensión. El clima de trabajo debe resultar propicio para expresarse, se intenta generar un diálogo fluido entre docente y estudiante y entre los estudiantes entre sí. En este estado de cosas, se considera fundamental el respeto por el alumno que puede experimentar una gran exposición a través de la presentación de sus trabajos.

En las clases, el estudiante observa atento a su docente, espera que su trabajo “le guste”, lo toma como espejo, y a veces, demanda muchas más respuestas que las que se le pueden dar, esto presenta el desafío de un delicado equilibrio entre acompañarlo y darle rienda suelta.

Muchas veces el apresuramiento por llegar al resultado o la propuesta lleva a saltar pasos del proceso de diseño y es entonces cuando el docente debe calmar ansiedades y dar confianza para profundizar en la tarea y evitar caer en el facilismo de llegar cuanto antes a la resolución. Esto es materia de debate, ya que en realidad lo que se valora es el proceso que atraviesa el estudiante a lo largo de la cursada. Dicho proceso de aprendizaje no resulta lineal y habrá que atravesar por altibajos. Hay entonces para los docentes un gran desafío más: la eterna dicotomía entre el proceso y el producto final y el cotejo del equilibrio entre ambos a la hora de la evaluación.

El espacio físico del taller también permite ordenamiento en distintas configuraciones para adecuarlo a las ejercitaciones y o correcciones. Previamente se decide si se trabajará de manera individual, en pequeños grupos, en grupo por docente o en la totalidad del taller14. La tarea se organiza en explicaciones, comentarios sobre los trabajos y un cierre en el cual queden claras las consignas para la próxima clase. Estas detallan no solo la tarea a desarrollar sino también las pautas que serán tenidas en cuenta a la hora de la evaluación.

El apoyo de textos que desarrollan de manera teórica los distintos contenidos aporta palabras claves que les permiten a los alumnos empezar a abordar los temas con un léxico más adecuado.

El alumno debe acceder a la conceptualización de disciplinas que creía esencialmente fácticas, para ir descubriendo, lentamente, que se sustentan en profundas reflexiones sobre este hacer, en vastos conocimientos teóricos y que son portadoras de una carga semántica y de un compromiso socio-cultural insospechados (Mazzeo, Romano).

Un aspecto interesante que algunas cátedras desarrollan es la metacognición, es decir, la capacidad de autorregular los procesos de aprendizaje. Involucra un conjunto de operaciones intelectuales asociadas al conocimiento, control y regulación de los mecanismos cognitivos que intervienen en que una persona recabe, evalúe y produzca información.

De la metacognición deriva el metaproceso, cada alumno intenta hacerse conciente del mismo en base a relatos que se construyen clase a clase y acompañan temporalmente el proceso de ideación y construcción del objeto a diseñar. El metaproceso promueve la auto-reflexión en los procesos mentales del alumno que va entendiendo de a poco que más importante que resolver problemas, es aprender a plantearlos, que antes de encontrar las respuestas tiene que encontrar las preguntas, que necesita meterse en el problema para poder ir avanzando.

El trabajo en taller conlleva instancias de gran exposición por parte de los alumnos, en estas instancias no será adecuado remarcar errores individuales expuestos ante el grupo.

La confianza y el respeto por el alumno son pilares fundamentales en la construcción del conocimiento en cualquier disciplina, más aún en la dinámica de la clase de enseñanza de diseño, en la cual esta actitud junto con la atención desprejuiciada favorece el intercambio libre de ideas. Es en este clima que el docente ayuda a entender que no hay recetas, conduce a cada uno por su propio camino y disuade de la idea que tienen los alumnos de querer “quedar bien con el docente”. En los comentarios sobre las propuestas, se prefiere trabajar con la totalidad del grupo intentando que infieran o encuentren aportes que puedan ser útiles a sus propias propuestas, que opinen sobre el trabajo de sus compañeros, así el aprendizaje resulta una construcción colectiva.

La variedad de trabajos que los alumnos pueden ver en las “colgadas o enchinchadas” generales15 abre el universo de opciones que pueden aplicar o al menos les permite entender cuántas opciones o posibilidades pueden surgir de un mismo planteo. Se trata de salir de la celosa corrección individual en pos del enriquecimiento mutuo.

Los contenidos teóricos ayudan a armar conceptos que transformen en menos intangible la tarea proyectual, a armar caminos a seguir, a orientar.

El “contrato con el alumno”, plantea en la primera clase las formalidades a cumplir para acreditar la materia y es también parte del aprendizaje, incluye las pautas de presentación, asistencia, fechas convenidas, horarios y cumplimiento con las entregas; es una parte importante de la organización del tránsito por la materia, permite al estudiante ir introduciéndose en la organización de la tarea y aprender a cumplir con los tiempos que luego deberá respetar en la vida profesional16.

Y esto se enlaza con otros matices de la enseñanza en general que resultan importantísimos y que a veces parecen olvidados, si consideramos que la universidad es el último peldaño de la educación pensemos que es allí donde el individuo tiene la última oportunidad de formarse en el aspecto epistemológico pero también en otros valores que serán un rico aporte a su desarrollo futuro.

Le sirve al alumno comenzar a conocerse a sí mismo en distintos aspectos: en el manejo de los tiempos, entender si se puede anticipar para llegar a la entrega en tiempo y forma, si despliega un camino parejo por el ejercicio o trabaja bajo presión y contra-reloj a último momento. Entender si es llevado por la impulsividad (y/o ansiedad) a una resolución rápida en detrimento de una actitud más reflexiva. Encontrar el aplomo para escuchar críticas sin cerrarse en una postura rígida; no esperar que el docente resuelva por él, etc.

Desde hace siglos las escuelas han procurado hacer muchas cosas más que transmitir conocimientos concebidos ya fuera en forma mecánica u orgánica. Han tratado de formar el carácter, crear hábitos, despertar intereses, modificar actitudes, inculcar valores y aun más. El conocimiento de uno u otro tipo puede ser un componente esencial de todos esos cometidos, pero si es o no todo lo que importa es una cuestión que ha ocupado a educadores y filósofos durante siglos.

…existe una diferencia abismal entre la transmisión de conocimientos per se y el desarrollo del carácter, la adquisición de una conciencia social o cualquiera, metas generales que históricamente han estado asociadas con la misión de las escuelas. …Pero la mayoría de los procedimientos indagatorios que se avienen a los objetivos epistemológicos de la enseñanza escolar no pueden adoptarse sin recortes para ayudar a los docentes a resolver las incertidumbres de alcanzar otras metas educativas muy diferentes. De hecho, es probable que algunos aspectos de la influencia de un docente no puedan determinarse mediante ningún tipo de pregunta, ni aun cuando las formule el más hábil de los docentes o examinadores…. los límites de la influencia de un docente permanecen siempre en la oscuridad. Este es el destino de todos los que enseñan: de aquí a la eternidad, incertidumbre a granel… (Philip Jackson).

6. El taller virtual Desde hace unos años y desde el uso generalizado de las redes sociales, el espacio tiempo de las clases se extendió a los grupos de Facebook con los cuales los docentes abren una comunicación con los estudiantes para subir tareas extras, material de interés relacionado con los ejercicios, otros textos sugeridos, correcciones, aclaraciones, etc., enriqueciendo además la interacción con los alumnos. Estos grupos acercan y conforman una herramienta muy valiosa que contribuye a la unión y al espíritu colaborativo.

La mayor disponibilidad de conexión a Internet las veinticuatro horas marca una diferencia muy importante en los alumnos de hoy, como ya se dijo. Las redes sociales permiten la extensión de la clase en espacios virtuales extra-clase ampliando el tiempo de aprendizaje y generando una interacción diferente a la del taller.

Los soportes van modificándose y los educadores irán adaptándose con más o menos prejuicios; los alumnos van descubriendo que los trabajos pueden mostrarse en la pantalla de un teléfono celular ó los comentarios de una corrección pueden grabarse en un chat de whatsapp ó las láminas se pueden subir al grupo. Esto forma parte del cómo se desarrolla la tarea en el taller virtual y obliga a modificar estrategias de acuerdo con dichos cambios.

En este contexto, el rol del docente y su predisposición abierta para adecuarse a los rasgos que definen el perfil cambiante del alumno y las nuevas posibilidades que brinda la tecnología, cobra gran relevancia.

Como se ha dicho más arriba, se puede concluir que algunos de los rasgos que caracterizan a la nueva generación, son, entre otros: adicción a las redes sociales y a los dispositivos electrónicos, ambición, rebeldía, pragmatismo, impaciencia, rapidez, autonomía y testarudez.

El desafío entonces será implementar estrategias adaptadas a dichas características sumadas a las nuevas tecnologías que incluyen a los dispositivos móviles, sin perder de vista los objetivos trazados e intentando desplegar la tarea desde el rol de coordinador.

Notas 1. Souto Raúl en Frigerio M del C. et al. Cátedra Frigerio. CBC UBA. (2008) La enseñanza de lo proyectual, una didáctica centrada en el sujeto. Buenos Aires, Argentina: Nobuko.

2. Autor del libro Entre Generaciones, no te quedes afuera del futuro, ( 2012) Buenos Aires, Argentina: Temas Grupo Editorial.

3. Aparici Roberto (2013) Conectados en el ciberespacio. Madrid, España: Universidad Nacional de Educación a distancia. 

4. La parte derecha está relacionada con la expresión no verbal. En él se ubican la percepción u orientación espacial, la conducta emocional (facultad para expresar y captar emociones), facultad para controlar los aspectos no verbales de la comunicación, intuición, reconocimiento y recuerdo de caras, voces y melodías. El cerebro derecho piensa y recuerda en imágenes. Diversos estudios han demostrado que las personas en las que su hemisferio dominante es el derecho estudian, piensan, recuerdan y aprenden en imágenes, como si se tratara de una película sin sonido. Estas personas son muy creativas y tienen muy desarrollada la imaginación. http://www.pulevasalud.com/ps/subcategoria.

jsp?ID_CATEGORIA=3393 5. John Hughlings Jackson, neurólogo británico, ya en 1878 describió el hemisferio izquierdo.

6. Según reporte de la Revista La Nación.

7. Bilinkis, Santiago (2014). Pasaje al futuro. Buenos aires, Argentina:. Sudamericana.

8. Jackson, Philip (2002). Práctica de la enseñanza. Buenos Aires, Argentina: Amorrortu.

9. McEwan y Egan (1995) La narrativa en la enseñanza, el aprendizaje y la investigación.

Buenos aires, Argentina: Amorrortu.

10. Mazzeo, C. & Romano, A. M. (2007) La enseñanza de las disciplinas proyectuales. Buenos Aires, Argentina: Nobuko.

11. Nicholas Burbules, filósofo, defiende el trabajo en el aula con nuevas tecnologías y las posibilidades que brinda el uso de Internet, la telefonía celular y la televisión en los lugares de enseñanza.

12. La Zona de Desarrollo Próximo (ZDP) puede describirse como: el espacio en que gracias a la interacción y la ayuda de otros, una persona puede trabajar y resolver un problema o realizar una tarea de una manera y con un nivel que no sería capaz de tener individualmente...

13. Souto, Marta. (1999) Grupos y dispositivos de formación. Buenos Aires, Argentina: Novedades Educativas.

14. Se entiende que en el contexto de la masividad de un taller del CBC FADU UBA.

15. Se entiende que en el contexto de la masividad de un taller del CBC FADU UBA.

16. Se llama currículo oculto a aquellos aprendizajes que son incorporados por los estudiantes aunque dichos aspectos no figuren en el currículo oficial. Según las circunstancias y las personas en contacto con los estudiantes dichos contenidos pueden o no, ser “enseñados” con intención expresa. Aprendizajes no buscados que se vincula a las experiencias por las que pasa una persona. Transmisión de normas, valores y creencias que acompañan a los contenidos educativos formales y a las interacciones sociales en el seno de un centro educativo.

Bibliografía Ander-Egg, E. (1994). Métodos y técnicas de investigación social III, como organizar el trabajo de investigación, Buenos Aires: Lumen.

Aparici, R. (2013). Conectados en el ciberespacio. Madrid: Universidad Nacional de Educación a distancia.

Bilinkis, S. (2014). Pasaje al futuro. Buenos Aires: Sudamericana.

Bourdieu, P. (2003). Campo de poder, campo intelectual. Buenos Aires: Ed. Quadrata.

Bourdieu, P. y Wacquant, L. (1999). Respuestas por una antropología reflexiva. Barcelona: Grijalbo.

Bourdieu, P. (2003). Creencia artística y bienes simbólicos. Córdoba-Buenos Aires: Aurelia Rivera.

Burbules, N. (2006). Educación: Riesgos Y Promesas de Las Nuevas Tecnologías de La Información.

Buenos Aires: Granica.

Burón Orejas, J. (1988). Enseñar a Aprender: Introducción a la Meta cognición. Bilbao: Ediciones Mensajero Davini, M. C. (1995). Pedagogía en la formación de los docentes: problemas de la formación en la acción en La formación docente en cuestión: política y pedagogía. Buenos Aires: Paidós.

Flusser, V. (1999). Filosofía del diseño. La forma de hacer las cosas. Madrid: Ed. Síntesis.

Frigerio, M. del C. et al. Cátedra Frigerio. CBC UBA. (2008). La enseñanza de lo proyectual, una didáctica centrada en el sujeto. Buenos Aires: Nobuko.

Jackson, P. (2002). Práctica de la enseñanza. Buenos Aires: Amorrortu Editores.

Lipman, M. (1997). Pensamiento complejo y educación. Madrid: Ediciones de la Torre.

Litwin, E. (2008). El oficio de enseñar. Condiciones y contextos. Buenos Aires: Paidós.

Litwin, E. (2004). Las configuraciones didácticas. Buenos Aires: Paidós.

Massoni, S. (2007). Comunicación estratégica: experiencias, planificación e investigación en marcha. Rosario: Editor Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica Universidad Nacional de Rosario.

McEwan y Egan (1995). La narrativa en la enseñanza, el aprendizaje y la investigación.

Buenos aires: Amorrortu.

Mazzeo, C. & Romano, A. M. (2007). La enseñanza de las disciplinas proyectuales. Buenos Aires: Nobuko.

Morin, E. (2001). Introducción al pensamiento complejo. Barcelona: Gedisa.

Ponty, M. (1953). La estructura del comportamiento. Buenos aires: Hachette.

Schön, D. (1992). La formación de profesionales reflexivos: hacia un nuevo diseño de la enseñanza y el aprendizaje en las profesiones. Barcelona: Paidós.

Souto, M. (2009). Grupos y dispositivos de formación. Buenos Aires: Novedades Educativas.

Vigotski, L. (1991). El pensamiento productivo. Barcelona: Paidós.

Habermas, J. (1989). Modernidad: un proyecto incompleto. En: Nicolás Casullo (ed.): El debate. Modernidad Pos-modernidad. Buenos Aires: Editorial Punto Sur.

Abstract: In the new technological scenarios there is a reflection on the main actors in the teaching-learning process of design: student and teacher. The profile of the student today, the traits that characterize it, its relationship with the technological tools that shape their actions. The role of the teacher in your way to adapt to the new context of physical classroom with notebook computers and cell phones and virtual classroom, which opens new relationships and exchanges. The empathetic attitude of who teaches while running in the center of the scene to give rise to creative expression in a context discipline that and want to allow the individual development without imposing or restrict. The knowledge of the predominant traits of today’s students (mostly from Generation Z) on the part of the teacher. The development of flexible links and its role as a generator of a space in a class that enable us to enrich the learning processes, in the framework of a group that links collaboratively and that extends its area of action to the virtual environment.

Keywords: Design - Generation Z - Teaching role - Flexible links - Empathetic attitude.

Resumo: Nos novos cenários tecnológicos há uma reflexão sobre os principais intervenientes no processo ensino-aprendizagem de design: o estudante e o professor. O perfil do aluno de hoje, os traços que a caracterizam, a sua relação com as ferramentas tecnológicas que moldam suas ações. O papel do professor em seu caminho para se adaptarem ao novo contexto de sala de aula com computadores portáteis e telefones celulares e aula virtual, que abre novas relações e intercâmbios. A atitude empática que ensina ao executar no centro da cena para dar lugar a expressão criativa em um contexto de disciplina que expõe e quiser permitir que o desenvolvimento individual, sem impor ou restringir. O conhecimento das características predominantes dos alunos de hoje (a maioria de Geração Z) por parte do professor. O desenvolvimento de ligações flexíveis e o seu papel como gerador de um espaço em uma classe que nos permitem enriquecer os processos de aprendizagem, no âmbito de um grupo que ligações de forma colaborativa e que estende a sua área de acção para o ambiente virtual.

Palavras chave: Design - Geração Z- Papel do professor - ligações flexíveis - atitude empática.

[Las traducciones de los abstracts fueron supervisadas por el autor de cada artículo]


Estrategias de enseñanza del diseño para una nueva generación. El rol docente y el vínculo con el estudiante en el marco de las TIC´S. fue publicado de la página 53 a página67 en Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación Nº84

ver detalle e índice del libro