Barnouw realiza una detallada exploración sobre los orígenes del cine documental, teniendo en cuenta la relación intrínseca entre el lenguaje y los diferentes estados de desarrollo tecnológico de las cámaras cinematográficas que disponían en el 1900.

Es sorprendente cómo a principios del siglo XX ya se planteaban los mismos conflictos que hoy se pueden generar entre el público, los realizadores, las productoras y las diferentes tecnologías emergentes. Por otro lado, también se refiere al crecimiento del cine de ficción y la lucha por la supremacía en las salas.

Es muy interesante el capítulo en el que se refiere al subgénero “El Documental de Explorador” a partir de su creador Robert J. Flaherty que en 1926 realiza el documental “Nanook, el esquimal” fundando así los basamentos del lenguaje, tal como lo hizo Griffith en el cine de ficción, del cine documental de entretenimiento.

Compartir en: