La autora parte desde una visión filosófica al análisis de la fotografía como obra plástica. Dinamitando los valores ortodoxos que sustentan a la imagen fotografía como tal, Baqué propone el uso de la fotografía como un lienzo para expresar ideas. El tema es abordado manteniendo el concepto indicial de la fotografía como único anclaje valido a nivel ontológico.


Al tratar la fotografía profesional en Diseño Fotográfico V, nos encontramos que el paso más importante de un fotógrafo después de dominar la técnica y adquirir los conocimientos estéticos necesarios, es crear una marcar autoral que pueda proyectar su idiosincrasia como componente fundamental en el diseño sus imágenes. El texto es fundamental para exorcizar prejuicios y crear una nueva mirada basada en estructuras no tan propias de la fotografía sino del arte en general.


En el capítulo II, “Una “entrada en arte” paradójica” se plantea la crisis de la fotografía como obra “fotográfica” solamente ligada a sus valores históricos y estéticos. Es aquí donde se crea una apertura liberadora, ya que el fotógrafo puede romper sus límites al plantear una imagen, descubriendo que el futuro es el diseño más allá de la profesión y sus estatutos. El capítulo VII, “El mestizaje postmoderno funciona de forma similar, pero está vez lo que se deconstruye es el soporte, analizando las diferentes formas de intervenirlo. El texto completo es el puntapié inicial que debe dar todo fotógrafo para poder lograr los elementos de mayor valor hoy día: La marca autoral y un pensamiento creativo de la imagen.