Las teorías de la complejidad se extienden y permean gran número de disciplinas, tanto las pertenecientes a las ciencias duras como las blandas. En éste último término hallamos a las disciplinas que abarcan los fenómenos culturales y sociales, objetos que emergen desde una intrincada y múltiple trama de variables que los conforman.  Ésta propuesta epistemológica nos brinda herramientas adecuadas para pensar éstos objetos y generar un conocimiento más rico y fértil. La complejidad es mucho más una noción lógica que una noción cuantitativa. El pensamiento complejo es local, ubicado en tiempo y espacio. No es completo, incluye la incertidumbre (lo que no quiere decir pereza o vaguedad). Opera una ruptura total con el dogmatismo de la certeza (falsa certeza). Prefiere la estrategia (aquí y ahora, el pensamiento localizado) vs. el programa (lo previsto).

Nos hemos educado básicamente en el paradigma de la simplificación, que tiene sus reglas y alcanza resultados que pueden lograr sólo un ajuste temporario y fragmentado a la realidad ya que se rigen por la reducción y la disyunción, entre otros. En última instancia es el paradigma que sostiene la hiperespecialización de la que adolece gran parte de la ciencia. Quedan afuera, en los análisis del paradigma simplificador, cuestiones éticas y de sentido.

Todo objeto es en realidad un sistema, es decir que está compuesto por diferentes partes organizadas y a la vez se relaciona con otros objetos con los cuales constituye una trama. Todo objeto es en realidad parte de una red y una red es parte de otras redes. Nada está aislado. La noción de sistema implica entender a los fenómenos dentro de una dimensión más cercana a su propia complejidad. La noción de objeto simplifica, reduce  al subsumir una categoría dentro de otra y de ésta manera desnaturaliza la realidad. Edgar Morin propone conceptualizar el hacer conocimiento como una actividad circular ya que, luego de contestar la inquietud que lo motivó, retorna a su punto de partida para enriquecer la pregunta de origen, en ese sentido es circular o recursivo. De éste punto de partida vuelve a comenzar.


Este texto es utilizado en la asignatura Introducción a la Investigación para promover la apertura de una visión amplia en la delimitación del objeto de estudio que se desarrolla durante la cursada, dando elementos para establecer y desarrollar una posición inteligente de investigador frente a su objeto de estudio.

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