El Restaurante Persea se diseñó para llevar a los usuarios a una máxima experiencia sensorial. Teniendo como principal temática, la palta, la idea se fue generando alrededor de crear un sitio tropical y relajado, pero que a la vez no perdiera la elegancia  y su exoticidad, volviéndolo único. Además, su organización espacial, se basa fundamentalmente a estar orientada hacia el rio, manteniendo el valor de su locación. 
La realización de este proyecto se basa en brindar distintas calidades espaciales y comodidades para que el espacio sea adaptable y flexible a la hora de recibir los grupos de comensales de distinto numero: para parejas, grupos familiares, barra para unos cocktails al paso, y un living que acentúa un estilo más relajado; y también, no menos importante, la facilidad que brinda el diseño para las personas que trabajan, conectando eficientemente las áreas de servicio con las principales, brindando múltiples opciones de recorrido.  
Las principales decisiones tomadas para estos objetivos fueron: involucrar mucha vegetación en el interior, para generar una atmosfera de selva amazónica, sectorizar el sitio con paneles permeables a la vista y además elevar de nivel el sector exterior para no bloquear la perspectiva al rio, trazar dos pasajes laterales que conectan las áreas de servicio con las principales con múltiples accesos y también, un espacio amplio de recepción para no interferir con las mesas ya ocupadas, y por último, hacer mucho énfasis en la elección de mobiliario de alta gama con diseños exóticos, jugando con texturas y asientos de estilo más victoriano y mesas bien modernas y simples que armonicen, para lograr la elegancia y la excentricidad del lugar.  
En cuanto a la materialidad y a los colores elegidos también conforman parte de esta  proyección. La mayor aproximación posible a crear una atmosfera amazónica: la madera, el verde petróleo, el bronce, lámparas que se mimetizan con la naturaleza… mezclado con detalles que levantan aún más la elegancia como la elección de tapices, el mármol, y la transparencia de los planos. Se eligieron así, pisos de porcelonatos símil madera de alta resistencia para lo que es el anillo central en la planta del restaurante, mosaicos de estilo victoriano para el núcleo, el exterior y los pasajes, madera maciza de roble americano para mesas/mesadas, el bronce en aberturas, paneles divisores, lámparas, detalles en mobiliarios y barra, el mármol verde, entre otros. Además, se sugiere frente a toda esta gama, el color magenta, el cual contrasta con la abundancia del verde para potenciarlo y armonizar. Todos estos tonos, pertenecen a un dejo natural, brindando al usuario una mayor calidez, y además una aventura visual. 

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