Atrás quedaron la escuela secundaria y su obligatoriedad. Docente y estudiantes comparten, en esta nueva etapa de educación universitaria, la libre voluntad de aprender. Las calificaciones numéricas, la aprobación de la asignatura, el reconocimiento social y la obtención de un título, pueden ser distractores que afectan el objetivo principal: el aprendizaje. La prioridad, a lo largo de todo el cuatrimestre, es la construcción de conocimientos a través de la percepción, la reflexión y la acción.


El foco está puesto en el proceso de construcción de conocimientos, no en la búsqueda de un resultado predeterminado. El profesionalismo está determinado por el compromiso y la voluntad de aprender. La búsqueda de superación, reflejada en la dedicación, queda evidenciada en la producción de cada estudiante. Entendiendo a la educación como agente transformador, a lo largo de dicho proceso se alienta la innovación y construcción de nuevas perspectivas. De manera simultánea, se valora la prolijidad y atención al detalle en la forma de presentación, siendo cada trabajo un registro trascendental en esta etapa educativa.

Se trabaja en clase y fuera de clase. A mayor dedicación, mayor aprendizaje. Se analiza y discute sobre la producción, no acerca de las personas. Ninguna opinión es verdad absoluta. Se respeta, se comparte, se colabora entre pares. Se considera al registro de lo mejorable como principal fuente de aprendizaje. Sólo se producen algo mejorable desde la acción. Sin acción no se construye teoría y el conocimiento es incompleto.

Somos lo que recordamos. La persistencia de las memorias que adquirimos de paso, que constituyen la inmensa mayoría de ellas, disminuye con la edad. Los que quedan fijos, sin embargo, son los recuerdos de la infancia, que hacen que una persona sea quien es. Los recuerdos de la infancia son los que marcan la vida a desarrollar en la adultez. Hay momentos, caricias, juegos, abrazos, olores y sentimientos. Este trabajo refleja lo grato, dulce, feliz y divertido de esos primeros años. Para llevarlo a cabo me enfoqué en los recuerdos sensoriales, aquellos que de distintas maneras hoy se vivencian casi inconscientemente. El imbuirse en un plato de fideos con tuco, percibir la fragancia de las flores, que a escondidas cortábamos en el jardín, el mirar azorada la inmensidad del mar con sus vaivenes de olas, son algunos de los ejemplos que logré rescatar. Al imaginar el desarrollo de este trabajo, se despertaron en mí todas esas sensaciones escondidas y pude descubrir que todos esos momentos vividos me dejaron una marca dulce, que sirven para encarar las dificultades que la vida me depara en el día a día.

Resultados del proceso

Mitología griega, homenaje a un gran pintor, y análisis socio-cultural de una época son algunos de los tópicos elegidos para trabajar a lo largo del cuatrimestre. En la imagen, tan sólo el resultado de mucho aprendizaje.

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