Desde que se estudia la educación hay diferentes teorías y saberes. En la industrialización el conductismo,  entendía la habilidad de aprender a través del condicionamiento estímulo-respuesta, donde el alumno precisamente estaba condicionado a actuar siempre de la misma manera a un cierto estímulo. En cambio en la actualidad prevalece el constructivismo que percibe y lleva a cabo el proceso de enseñanza de forma dinámica, participando e interactuando con el alumno, donde el conocimiento es una construcción del que aprende. Nace así un nuevo concepto de reflexión que se opone a la pedagogía tradicional, el enfoque por competencias. Este trasforma una parte de los saberes disciplinares en recursos con los que el alumno podrá resolver problemas en el ambiente académico y profesional, realizar proyectos y tomar decisiones.

Los estudiantes llegan a la universidad con expectativas frente a la nueva etapa que comienzan. La carrera se plantea como un desafío que trae cierta incertidumbre. Se ponen en juego diversos elementos que conforman el paso por las aulas entre las que se encuentra la interrogación. Si se observa el contenido educativo y se entiende el inicio del conocimiento como un planteo de interpelación pedagógica podemos comprender que la pregunta propone entonces un método de aprendizaje. El dilema inicial del educando abre la búsqueda de respuestas para descubrir lo nuevo. ¿Resulta la pregunta un modo de construir diálogo en el aula?

Partiendo del concepto popularmente interpretado respecto a la necesidad y/o finalidad de las instituciones educativas, a grandes rasgos, implica no solo transmitir conocimientos diversos, sino generar el desarrollo progresivo y consciente de las capacidades de sus alumnos, brindándoles así la oportunidad de una óptima inclusión social y las herramientas adecuadas que propicien un próspero desempeño laboral/profesional a futuro, y es precisamente esta última afirmación en la que se hará hincapié como punto de reflexión sobre su estado en la actualidad.

A esta altura de la humanidad queda ya muy en claro, que todo en esta vida entra por los ojos, un concepto de muy larga data y lo bastante exacto como para establecer un punto de partida a este ensayo que tendrá como eje de trabajo a la observación. Ramón de Campoamor decía que todo es del color con el cristal con que se mira, por lo que intentaremos recorrer las diferentes tonalidades en pos de una idea del cómo es esto de aprender a mirar, observar y comprender para poder luego expresar.

En este ensayo se piensa en un momento en la vida de todo profesional, el paso de la teoría a la práctica profesional, considerado un agujero negro. Cuáles son las variables que hacen que ese difícil paso en la vida educacional se acorte y cuales son consideradas como causantes del gran crecimiento de la distancia entre la teoría y la práctica. Y las dificultades que ello genera.

Diseñar una propuesta de enseñanza de forma innovadora y favorecedora de aprendizajes significativos para formar espectadores sociales en el lugar del hecho teatral. Luego de un estudio del comportamiento de los espectadores en la primera asistencia al teatro, se propone vincular el proyecto de cátedra de los estudiantes universitarios de las carreras de Artes, Comunicación y Ciencias de la Educación con la docencia en el ámbito del escenario.

Palabras clave: teatro, espectador, espacio socializador, docencia, aprendizaje, motivación, curriculum, planificación.

En el proceso de aprendizaje y enseñanza nos involucramos también emocionalmente y estas emociones ayudan o traban los procesos de aprendizaje. Cómo trabajamos los errores sin producir frustraciones; El trabajo en equipo, la relación de profesores y alumnos con las redes sociales y el curriculum oculto de la institución, son factores que influencian la enseñanza.

El compromiso docente frente a  la diversidad cultural