El relato que se presenta a continuación cuenta la infancia y primeros años de adolescencia de Abraham Aarón Cukierman, quien, nacido en Varsovia en el año 1932, vivió en primera persona lo que implica ser un refugiado de guerra.

La familia Cukierman supo ver el peligro inminente y en un acto de heroicas dimensiones decidió dejarlo todo en búsqueda de vida.

Esta historia intenta rescatar que aún en las condiciones más adversas e inhóspitas, los niños nunca se olvidan de hacer lo que deben hacer; jugar y descubrir y aprender.

Compartir en:

  add to del.icio.us Add to Blinkslist add to furl Digg it