Noticias de la Facultad de Diseño y Comunicación

“Tuve roles hermosos pero también muchos desastrosos, no me arrepiento de ninguno de ellos”

Expresó la actriz Leonor Benedetto en la Facultad

Como cierre del Ciclo Diseño y Comunicación en las Artes del Espectáculo del 2009, organizado por los docentes Claudia Kricun y Dardo Dozo, junto al Complejo Teatral de Buenos Aires, fue invitada Leonor Benedetto, quien habló sobre los inicios de su carrera, sobre la profesión de actriz y sus implicaciones.

20/4/2009

“Tuve roles hermosos pero también muchos desastrosos, no me arrepiento de ninguno de ellos”

“Los recuerdos a veces se modifican con el tiempo. No estoy demasiado segura de que cuando hable de los juegos de mi infancia me refiera completamente a algo que pasó sino, más bien, a una reinterpretación desde el presente”, comenzó advirtiendo Benedetto, y luego continuó: “Me acuerdo de una vez que, jugando a tomar el té, se me hizo agua la boca. Eso es lo que ahora sé que se llama “memoria emotiva, aunque entonces era sólo un juego. También recuerdo vender limonada, gracias a los limones que robábamos del árbol de mi abuela. Todas esas eran representaciones, puestas en escena de diferentes roles”.

Ella nació en Paraná, donde estudió en un colegio religioso, donde tuvo una experiencia que definió como “horrible”, aunque le reconoció el hecho de haberla iniciado en la actuación: “En el colegio de mojas me hacían actuar en las obras porque era lo único que sabía hacer. Había demasiadas restricciones que no tenían un sentido claro para mí, por ejemplo, la exposición a la que éramos sometidas cuando llegábamos tarde. En esa época pretendía convencer a los demás de mi forma de ver el mundo y vivía como en un campo de lucha. Ahora soy más reservada, no hago tan públicas mis opiniones”.

Ante la pregunta sobre si tenía antecedentes artísticos, ella respondió que su padre era un Leonardo Da Vinci que construía autos y reliquias, y su madre era un artista nata. Concluyó: “Profesionalmente no se puede decir que sean antecedentes significativos, pero sí en cuanto a tendencias y hobbies”.

Finalmente decidió abandonar su Paraná natal y mudarse a la capital del país. En Buenos Aires entró al Conservatorio de Arte Dramático. “Llegué ahí de manera rara. Mi padre creía que seguía yendo a la Facultad. Estuve como seis meses sin decirle. Ahí me di cuenta de que estaba en mi sitio natural. La primera vez que fui, se debió a un chico con el que salía, quien me convenció de que hiciera la prueba. Nunca se lo agradeceré lo suficiente”, admitió.

Una vez adentro, ya habiendo empezado con la cursada, contó una situación significativa. En la segunda clase la mandaron a dirección, y el director le dijo “¿Notó que en el aula hay 35 alumnos? Bueno, de todos ellos sólo 20 pasarán a segundo año, 15 a tercero y nueve a cuarto. De esos nueve, sólo uno o dos lograrán ejercer la profesión. Se lo digo porque usted es uno de ellos”. Esa afirmación de parte de su director le dio confianza sobre sí misma, y sus posibilidades actorales. No obstante, Benedetto remarcó: “Nunca jamás pensé en términos de popularidad o de fama, sino que vi un camino muy duro por delante, pero me di cuenta entonces que era un camino para el que yo estaba preparada”.

Respecto de su transición del estudio a la profesión, dijo: “Yo tuve mi primera hija en el conservatorio, por lo que fue muy trabajoso todo. Pero por suerte, cuando empecé a trabajar no paré nunca, excepto las veces que quise, porque necesitaba un descanso. No elegía mucho los trabajos, debo admitir, sino que los aceptaba cuando necesitaba la plata. Tuve roles hermosos pero también muchos desastrosos, no me arrepiento de ninguno de ellos”.

Rosa de lejos, fue una de las telenovelas más vistas de la TV argentina, la lanzó al panteón televisivo. Lanzada en la década del ´80, la trama mostraba cómo una mujer de provincia viene a probar suerte a la ciudad de Buenos Aires, haciendo frente a los problemas y obstáculos entre amores y rencores que ofrece la gran ciudad. Cuando habló sobre aquel hito dijo: “A mí no me gustó eso que provocó. Fue muy difícil de llevar, porque trajo la sensación de que la prensa o la gente en general tenían el derecho de conocer aspectos privados de mi vida, y comenzaron a meterse en ellos. Querían además que gravara discos y fuera a presentaciones. Me sentí como un payaso manipulado. Tal fue así que tuve la sensación de que no iba a poder salirme”.

Más adelante realizó papeles en Atrapadas y Las Lobas la convirtieron en la bomba sexual que despertó fantasías en el imaginario nacional. Pero de un día para el otro decidió renunciar a ese lugar, se fue a España (donde mantuvo el promocionado affair con José Sacristán) y volvió transformada. “Dejé la profesión por seis años, en los cuales seguí formándome en el exterior, hasta que un día volví.”


Categorías a las que pertenece esta nota:

Teatro y Espectáculos

Otras notas relacionadas:

Cuando entré al Colón dejé el chupete

El mayor problema es que la televisión actual fue dejando de lado a los actores y no los tiene en cuenta

Me apasiona meterme en la carne de otro y tener, en una sola vida, diferentes vidas

Sentí como un flechazo, como cuando uno se enamora, ya está, es él, esto es mi vida, pensé

“El impacto que me causó estar parado ahí, de frente a la platea vacía, fue fulminante”

“Hoy los chicos empiezan con Internet prácticamente desde que saben leer y escribir”

“La desesperación de que algo saliera mal y quedara en ridículo frente al público me hacía hacerme la loca”

“Lo central para mí es ser intérprete, por eso el repertorio me resulta fundamental”

“Uno estudia teatro para defenderse de los malos directores”

“Yo siempre había querido hacer teatro, aunque mi madre sentía que no era un ambiente apropiado para una nena”

Links sugeridos:

Ciclo Diálogo con Artistas

Minisitio Espectáculo Palermo

Prohibida la reproducción total o parcial de imágenes y textos. Términos y Condiciones