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Interiorismo y Reciclaje Arquitectónico: binomio perfecto de rescate patrimonial

Alma Pineda Almanza

Actas de Diseño Nº 34

Actas de Diseño Nº 34

ISSN Impresión 1850-2032
ISSN Online: 2591-3735
DOI: https://doi.org/https://doi.org/10.18682/add.vi34

XVI Semana Internacional de Diseño en Palermo
Foro de Escuelas de Diseño • Comunicaciones Académicas
Julio 2021, Buenos Aires, Argentina

Julio 2021, Año 16, Vol. 34, Buenos Aires, Argentina | 252 páginas

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Resumen: La Restauración de Monumentos requiere de especialistas en diversos campos y generalmente los arquitectos llevan la dirección. Cada vez más, observamos en las aulas de nuestra Maestría que especialistas como químicos, historiadores, ingenieros e interioristas, aportan sus conocimientos en pro de la conservación del Patrimonio. Los interioristas presentan una forma de recuperación de espacios patrimoniales, reciclando los usos originales y conservando la esencia de los inmuebles. México tiene 32 sitios Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO de los cuales 10 son ciudades históricas, con patrimonio listo para ser recuperado a través de los nuevos usos.

Palabras clave: Interiorismo - restauración de monumentos - trabajo interdisciplinario - Reciclaje - patrimonio.


Introducción

Como es bien sabido, la restauración de sitios y monumentos se ha planteado como una actividad multidisciplinaria, puesto que la conservación patrimonial arquitectónica depende de diversas áreas del conocimiento, tanto en el proceso de planeación como en el de la ejecución. El trabajo de restauración de monumentos presenta muchas coincidencias con las que también trabaja el interiorista. Por esta razón iniciaremos este ensayo tratando de explicar las coincidencias y diferencias entre estos trabajos, para posteriormente centrarnos en la actividad del diseñador de interiores y consecuentemente en la necesidad de formar diseñadores de interiores en el campo de la Restauración de Monumentos, que puedan participar dentro de las actividades de la conservación patrimonial de inmuebles.

1. Diferencias y Coincidencias entre las actividades del restaurador de monumentos y el interiorista

Dentro de las instituciones formadoras de restauradores, la Universidad de Guanajuato ha tenido un papel muy prestigiado a nivel nacional e internacional con la Maestría en Restauración que pertenece al Departamento de Arquitectura. Por mucho tiempo la maestría se llamó Maestría en Arquitectura con la Especialidad en Restauración de Sitios y Monumentos, de tal forma que solamente los arquitectos que estudiaban la maestría podían obtener el grado y se les denominaba Maestros en Arquitectura (M. en Arq.). Por otro lado, los estudiantes de la maestría que eran de otras profesiones distintas a la arquitectura solo podían aspirar aspiraban a ser Especialistas en restauración de sitios y monumentos. Con el tiempo se replanteó esta situación y se concluyó que todos los egresados deberían ser Maestros en Restauración de Sitios en Monumentos (MRSM), fueran arquitectos o no.

Por las aulas de la Maestría de Restauración han pasado principalmente arquitectos y en menor cantidad ingenieros civiles, historiadores, artistas visuales, químicos, diseñadores de interiores y arqueólogos, entre otros profesionales, todos ellos muy importantes en el proceso de la conservación. Sin embargo, ahora quiero centrarme en la imagen del diseñador de interiores. Este profesional en especial representa, a mi modo de ver, la perfección en el detalle del uso del espacio interior y por lo tanto muy importante en el proceso del reciclaje, definido como “Someter un material usado a un proceso para que se pueda volver a utilizar” (Microsoft Encarta, 2007) o reutilización del edificio arquitectónico, acción que es fundamental en el proceso de restauración.

Debido al interés de estos profesionales de participar en el campo de la Restauración, se hace necesario hacer algunas observaciones que algunos de los alumnos de diseño de interiores deberán tomar en cuenta si deciden realizar estudios de posgrado. Partimos de que tanto el restaurador como el diseñador de interiores, tienen la misma materia prima de trabajo. Es esencial que el trabajo se desarrolle sobre áreas construidas a las que debe adaptar los espacios útiles y bellos, aunque esta cualidad de belleza no siempre es necesaria para el restaurador. Recordemos que para el restaurador es fundamental dejar constancia de las intervenciones y dejar que el monumento continúe siendo un documento cuya historia debe ser verificable.

Una de las diferencias se encuentra en que para el restaurador, los espacios siempre serán históricos mientras que para el diseñador de interiores, estos son generalmente nuevos, aunque igual pueden trabajar en espacios viejos, no necesariamente históricos. El primero puede intervenir desde las entrañas del edificio (restructuraciones, consolidación, liberaciones, reintegraciones e integraciones), es decir, por su formación y experiencia en la construcción, deja el espacio en condiciones para ser útil, estructural, funcionalmente hablando e incluso, a falta de especialistas en interiorismos, suele ser quien además debe diseñar su interior. Mientras que el segundo, generalmente, cuando interviene, se centra en la adecuación de espacios funcionales que ya están en condiciones de recibir un diseño interior, transformándolos en bellos y armoniosos. El interiorista puede sugerir integraciones, reintegraciones, liberaciones de elementos para lograr el buen funcionamiento de los inmuebles.

Hasta el momento hemos mencionado algunos términos que diversos teóricos de la restauración tienen muy bien clasificados. Para este efecto nos centraremos en las definiciones de Salvador Díaz Berrio y Olga Orive (1974) han desarrollado y poderlos usar así en nuestro comparativo. Existen ciertos términos que en la restauración no son permitidos, pero que en el Diseño Interior son más usuales, como el término de la remodelación, definido como “reformar algo, modificando alguno de sus elementos, o variando su estructura” (Microsoft® Encarta®, 2007), misma que entendemos como:

El cambiar, el dar una nueva forma o volumen envolvente, manejamos un término aplicable a lo superficial y escultórico, pero insuficiente o incompleto para lo arquitectónico o urbano que contiene elementos esenciales más allá de la forma o volumen envolvente (Díaz Berrio y Orive, 1974).

La acción de volver a modelar, o cambiar de forma según la moda, situación que no permite la restauración, sino todo lo contrario ya que una finalidad de la restauración es la conservación (Díaz Berrio, 1974). En cambio el Diseño Interior, aunque tiene muchos de sus fundamentos en la arquitectura y sus teorías, no es considerado como un arte, puesto que tiene esta posibilidad del cambio según modas y tendencias en un mismo edificio y por períodos que podríamos considerar cortos. Observamos que la moda es materia fundamental en el trabajo del diseñador de interiores.

Sin embargo el término de integración puede ser igualmente utilizado tanto por el restaurador como por el diseñador de interiores dentro de la obra arquitectónica. Entendemos entonces por integración, la “aportación de elementos claramente nuevos y visibles para asegurar la conservación del objeto” (Díaz Berrio, 1974). En este término caben acciones como la colocación nueva de acabados (según el estudio de caso, si es relevante o no, se puede considerar conservarlo o liberarlo), iluminación, color, mobiliario, accesorios e instalaciones especiales, actividades que sin lugar a dudas corresponden también a un diseñador de interiores.

El formato de edificio histórico deberá tener ciertas especificaciones que contemplará el restaurador. Los edificios antiguos nos ofrecen una gama muy interesante en todos estos factores que el Diseñador de Interiores puede aprovechar para su beneficio con su formación de origen y será necesario que conozca las teorías de la conservación para intervenir los espacios. Rescatar lo original y conservarlo, restaurarlo si es el caso y enlazarse con los restauradores de bienes muebles en el proceso.

Salvador Díaz Berrio (1974) utiliza otro término que se refiere a la adaptación, adecuación y acondicionamiento, menciona que estos “no llevan implícita la componente de ‘anima’ o ‘vida’ que trasciende a lo meramente físico y utilitario y es componente esencial de los Bienes Culturales”. Todos estos términos son perfectamente utilizados para el caso de darle un nuevo uso, una nueva ánima, al edificio. En algunos edificios históricos, la postura de integración de los diseñadores de interiores resulta interesante puesto que se manifiesta por contraste, dejando muy claro la aportación contemporánea del edificio histórico, asunto que para algunos restauradores de la vieja guardia no sería lo correcto.

2. La actividad del Diseñador de Interiores

El Diseñador de Interiores tiene dentro de sus actividades específicas de trabajo, las referentes a la modificación de los espacios interiores, aunque como hemos podido observar en la formación de diseñadores de interiores de la Universidad de Guanajuato, podemos ver que igualmente sus conocimientos pueden extenderse a diversas especializaciones incluso de algunas no precisamente “interiores”, como el paisajismo, que se encarga del diseño de jardines y áreas verdes en general.

El diseño de interiores consiste en la planificación, distribución y el diseño de los espacios interiores de los edificios. Estos escenarios físicos satisfacen las necesidades básicas de cobijo y protección, creando un marco e influyen en la forma de llevar a cabo las actividades, alimentan las aspiraciones de los ocupantes y expresan las ideas que acompañan sus acciones, afectan los puntos de vista, los estados de ánimo y la personalidad. En este sentido, los objetivos del diseño de interiores son el logro de ventajas funcionales, el enriquecimiento estético y la mejora psicológica de dichos espacios interiores (Ching, 2011, p. 36). Esta definición nos acerca hacia algunas de las actividades específicas del interiorista donde destaca la planificación de esos espacios y la obtención de los espacios funcionales. La parte estética es muy interesante, pues en este apartado el interiorista suele manejar ciertas materias que el arquitecto no, como el manejo del mobiliario, los accesorios y otros elementos que más adelante comentaremos. En otra definición sobre diseño interior de Graeme Brooker y Sally Stone, encontramos lo siguiente:

El diseño de interiores es una disciplina única que se diferencia de cualquier otro tipo de diseño. En primer lugar, hay que subrayar que todo interior está vinculado a la ubicación del espacio en el que se halla, y éste, a su vez, a un determinado contexto exterior. Para un proyecto de diseño de interiores es fundamental analizar bien estos condicionantes, ya que tienen tal repercusión en el diseño final que a menudo superan cualquier otra consideración (2011, p. 8).

Llama la atención que en esta definición centra la importancia del interiorismo en los contextos y de sus condicionantes. Es también interesante observar que las aportaciones a una teoría del Diseño Interior están basadas en las teorías de la arquitectura que están más desarrolladas. La realidad es que si existen diferencias entre querer trabajar un diseño arquitectónico a un diseño interior, hemos planteado ya las bases, pero creemos necesario marcar también las actividades y especialidades sobre las que se puede desarrollar. A lo largo del desarrollo de este ensayo he querido participar tratando de aportar una definición que parece más pertinente por los elementos que involucra:

El diseño de interiores es la disciplina que parte de la arquitectura y que se encarga de la planificación de los espacios arquitectónicos construidos que requieren ser ambientados para un uso específico, donde la participación de diversos técnicos deben materializar los proyectos de función, acabados, iluminación, color, mobiliario y accesorios, y revisar que todos estos espacios se encuentren envueltos en un confort térmico, acústico y olfativo, más conveniente para las actividades que ahí se desarrollen. Todo esto en un marco donde se distingue una propuesta estética contemporánea que se basa en las tendencias del momento y que además logre identificar a su dueño con los usuarios del espacio, comunicando además un mensaje de bienestar y confort a la sociedad a la que pertenece.

Esta definición trata de abarcar el asunto del espacio construido y cada una de las áreas que debe solucionar el interiorista: esto es además símbolo. Así como la arquitectura es símbolo, el interiorista lo tiene como parte de su identidad y de su forma de expresión.

Durante la formación del Diseñador de Interiores se tiene mucho cuidado en que desarrollen ciertas actividades que son fundamentales, como la planeación y organización funcional del espacio, esta es la base de la organización. La forma y el estilo tienen un papel igualmente importante, pues a partir de esta parte se pueden definir los proyectos de acabados, iluminación, color, mobiliario y accesorios. De la función dependerán también el tipo de mobiliario, la calidad y cantidad de iluminación, el color más adecuado, el tipo de sonido, temperatura y de olores que se pueden filtrar al interior.

El uso específico del espacio definirá función y forma interna y de ahí el resto de los elementos que hemos mencionado se derivarán como parte de este diseño interior, pero ahora hablemos de las áreas de trabajo del interiorista.

Puesto que los espacios vacíos son la materia prima de este trabajo, es entonces que observamos que el interiorista tiene mucho cuidado en el análisis interior de cada actividad, de cada detalle propuesto para la realización de cada función. Es entonces que observamos que existen muchos espacios que necesitan de un especialista interiorista, que maneje la función, la iluminación, colores, mobiliario y accesorios, entre otras más actividades que ya hemos explicado y así definimos que las especialidades en las que el trabajo del interiorista es importante y tienen un desarrollo son además del desarrollo de diseño residencial y administrativo, lo que tienen que ver con Paisajismo, Museografía, Escaparatismo, Escenografía y Restauración de Monumentos, por mencionar algunos. Independientemente de que el interiorista pueda irse por la especialidad en gestión y organización de obra, o la del diseño de mobiliario.

La idea de llegar a este punto es enfocar que las bases de formación del conocimiento del diseñador de interiores, son necesarias hacia alguna especialización más complicada y que se estudia a través de una maestría como las que hemos mencionado anteriormente. Así, el diseñador de interiores se convierte en un excelente candidato para ser colaborador en la conservación del patrimonio monumental.

3. El Diseñador de Interiores y la Restauración de Monumentos

El diseñador de interiores está preparado en asuntos en los que el arquitecto no lo está, por ejemplo en lo referente al conocimiento de los muebles y las líneas de diseño, vincula los muebles y accesorios con la vida cotidiana y la historias, sus estilos y tendencias del momento, conoce del diseño de iluminación resaltando los puntos de interés e ilumina de forma general el resto del espacio, aprovecha la luz natural, pero también sabe seleccionar qué elementos elegir, ya que sabe qué luz pude dañar algunos de los elementos que componen el contexto arquitectónico. Los conocimiento de museografía, aquí caen a la perfección. Los accesorios necesarios como tapetes, cortinas, espejos, etc. también deben ser analizados a la luz de la historia y de las vanguardias del momento. En fin, revisa todos los detalles de composición espacial. Ahora bien, si eso lo trasladamos al estudio de la vida cotidiana a través de la historia, del conocimiento de la historia de los muebles, y del tratamiento adecuado en la conservación de pinturas, aplanados, molduras estucados, plafones, entre muchas otras cosas que conforman el interior de un monumento histórico, y si además aprende a consolidar aplanados, a recuperar formas y colores, a señalar los espacios de circulación y mediar las condicionantes de los espacios en lo referente a las temperaturas ideales de conservación y el aislamiento de sonido y olores, podemos darnos cuenta que la dimensión del trabajo y de la toma de decisiones de un interiorista es verdaderamente importante.

Esta sería una forma de analizar el trabajo del interiorista a través de la conservación del patrimonio. Sin embargo, existen además aportaciones, como lo referente a las integraciones que habíamos comentado en el primer apartado de este ensayo. Aportaciones totalmente nuevas en un edificio, pero considerando la antigüedad del mismo, considerando bases teóricas de la restauración y bases de museografía aplicadas a los monumentos históricos. Es aquí donde vemos que sin lugar a dudas, en Europa, el trabajo del interiorista se encuentra bien valorado, mientras que en México todavía no se termina de experimentar con esta propuesta.

Un espacio histórico nos ofrece cualidades espaciales, de altura, amplitud, de luz, color, materiales y acabados que pocas veces podemos encontrar en un diseño totalmente nuevo. Pensamos que aprovechar todos estos recursos y volver a darle vida a un edificio histórico sin uso puede ser un campo muy rico para el diseñador de interiores. Si el diseñador de interiores desea experimentar el trabajo de Restauración del Monumento, seguramente, con la preparación que tiene y con estudios necesarios en conservación, sus propuestas serán de mucha utilidad en el proceso del proyecto y, por lo tanto, el éxito en la propuesta de integración y reciclaje estará garantizado.

Conclusión

El trabajo del diseñador de interiores está subvalorado en México, pero también consideramos que es el momento para despuntar y aprovechar las oportunidades que ofrecen las diversas especialidades, como la restauración, la museografía, el paisajismo, entre otras.

El diseñador de interiores necesita integrarse en los diversos campos de trabajo donde solo el arquitecto se había desempeñado, pero nos debe quedar claro que, si bien las actividades que realizan tanto los arquitectos como los diseñadores de interiores son diferentes, este último no lo ha demostrado como es debido, probablemente porque no se le ha dado la oportunidad. Sin embargo, el momento de la multidisciplinariedad es ahora y por lo pronto la Universidad de Guanajuato realiza trabajo de investigación especializado con los diseñadores de interiores egresados de la Maestría de Restauración de Sitios y Monumentos.


Referencias bibliográficas

Brooker, G. y Stone, S. (2011). Diseño de interiores: manual para los futuros profesionales del sector. Barcelona, Océano.

Ching, F. D. K. y Binggeli, C. (2011). Diseño de Interiores: manual. Barcelona, GG.

Díaz Berrio, S. y Oribe B. O. (1974). Terminología general en materia de Conservación del patrimonio cultural prehispánico. Presentado como ponencia en el XLI Congreso Internacional de Americanistas. DF.

Diccionario Encarta Microsoft® Encarta® (2007). © 1993-2006 Microsoft Corporation.

El Colegio de San Ildefonso, CONACULTA (1998). A fin de siglo cien años de arquitectura. México, Ed. Russel Ferguson.

Sire, M. A. (1996). La France du Patrimoine. Les choix de la Memorie. France: Gallimard.


Abstract: Monument’s Restoration requires specialists in various fields in which architects generally lead the way. Increasingly, we observe in the classrooms of our Masters that specialists such as chemists, historians, engineers and interior designers, contribute their knowledge for the conservation of Heritage. The interior designers present a way of recovering patrimonial spaces, recycling the original uses and conserving the essence of the real estate. Mexico has 32 World Heritage Sites by UNESCO of which 10 are historic cities, with heritage ready to be recovered through new uses.

Keywords: Interior design - restoration of monuments - interdisciplinary work - Recycling - heritage.

Resumo: A restauração de monumentos requer de especialistas em diversos campos e geralmente os arquitetos a dirigem. Cada vez mais observamos nos cursos de mestrado que especialistas como químicos, historiadores, engenheiros e interioristas aportam seus conhecimentos para a conservação do património. Os interioristas apresentam uma forma de recuperação de espaços patrimoniais, reciclando os usos originais e conservando a essência dos imóveis. México tem 32 sítios Patrimônio da Humanidade pela UNESCO dos quais 10 são cidades históricas, com patrimônio preparado para ser recuperado através dos novos usos.

Palavras chave: interiorismo - restauração de monumentos - trabalho interdisciplinar - reciclagem - patrimônio.


(*) Alma Pineda Almanza. Arquitecta, Maestría en Restauración y Doctorado en Artes, UG. Desarrollo en docencia, investigación, construcción y proyecto. Fue Jefa de Patrimonio Histórico de León. Realizó trabajos de restauración y proyectos arquitectónicos en diversas ciudades. Ha publicado capítulos en libros y artículos de Investigación en congresos nacionales e internacionales sobre teoría, restauración, arte y arquitectura. Coautora de Proyecciones Híbridas en el Arte Digital, y de Investigación y evocaciones. Profesora investigadora tiempo completo del Departamento de Diseño. Línea de investigación: arquitectura popular contemporánea. Participa en Maestría de Restauración de Sitios y Monumentos, Doctorado y Maestría en Artes, y Programa interinstitucional Doctorado en Arquitectura.


Interiorismo y Reciclaje Arquitectónico: binomio perfecto de rescate patrimonial fue publicado de la página 133 a página136 en Actas de Diseño Nº 34

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