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Lágrimas encerradas

Lana, Ailín

(Primer Premio)

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº57

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº57

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita Primer Cuatrimestre 2013 Proyectos Ganadores Comunicación Oral y Escrita Primer Cuatrimestre 2013

Año X, Vol. 57, Noviembre 2013, Buenos Aires, Argentina | 134 páginas

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– ¿Por qué sos así de malo?

Bajo la mano próxima a golpear. Siento mi cuerpo invadido por una extraña presencia que no había vuelto a experimentar desde la infancia. Una combinación de adrenalina y miedo me perturba. No la puedo dominar. No se cómo reaccionar, mis ideas se confunden, ninguna se anima a liberarse e imponerse sobre las demás.

Intento que estos insólitos pensamientos no se puedan percibir a través de mis facciones; no quiero mostrarme así frente a mi hijo, no quiero que él pueda advertir este sentimiento de terror que llevo arraigado en el alma. Bajo la cabeza y frunzo el ceño. Él se para frente a mí, y aunque continúo con la mirada baja, percibo que me observa atentamente. Mis piernas tiemblan, siento un nudo en la garganta y un gran dolor en el pecho. De pronto, y contra mi voluntad, la imagen de un niño aparece en mi mente. Un niño pequeño, no más de seis años, de cabello lacio y brillante. En sus ojos oscuros se puede percibir una expresión de inocencia y sensibilidad. Ese niño soy yo. Recordarme me provoca una gran angustia y a pesar de los esfuerzos que hago, no puedo apartarlo de mi pensamiento.

Regresaron a mi mente varios recuerdos olvidados. Yo no quiero verlos.

Volvió papá, con la camisa abierta y sin corbata. No puede poner la llave en la cerradura. Se le doblan las piernas, camina de un lado al otro. Se choca contra el sillón y contra la mesa.

Pisa mis autitos desparramados por el piso, pisa mi preferido, el azul, que se rompe.

Corro debajo del sillón y me tapo la cara, veo entre mis dedos a mamá, asustada. Algo se dicen, que no entiendo bien. Papá empieza a gritar, yo cierro los ojos muy fuerte y me tapo los oídos; así parece que hablara más bajito.

Al abrir los ojos veo que se acerca a mamá. Uy, papá le empezó a pegar. Eso está mal, creo. En el colegio me retan cuando le pego a mis amigos. Mamá se hace chiquita mientras papá le sigue pegando.

Seguro es por esto que mamá, todos los días, se pinta las manchas negras de su cara. Papá comienza a decir cosas feas, esas que en la escuela no puedo decir, me enseñaron que son malas palabras; pero él, las dice igual.

– ¡Basta, por favor, basta! –dice mamá mientras papá la sigue lastimando.

Estoy asustado, empiezo a llorar. Quiero ayudar a mamá pero tengo miedo. Escucho los pasos de papá sobre la madera, el ruido es cada vez más fuerte. Veo sus pies frente al sillón. Se agacha y me agarra del cuello, me duele, pero me aguanto.

Me para frente a él y me pega.

– ¡Sólo lloran las mujeres! –grita con voz gruesa.

– Perdón –le contesto secándome las lágrimas.

Mamá se para e intenta defenderme. Él la empuja y ella golpea la cabeza con el piso. Creo que le duele mucho, mamá no para de llorar y aunque papá diga que las mujeres pueden llorar no me gusta verla así, llora porque le duele. Papá se enoja y grita más, como cuando me pone en penitencia. Pobre mamá, ¡qué susto tiene! Yo me vuelvo a esconder, pero esta vez detrás de la puerta.

Cuando mi mano termina de bajar, sé que no quiero ver estos recuerdos porque me lastiman y me hacen lastimar. Seguramente mi hijo percibe que algo ocurre dentro de mí. No quiero seguir recordando y a pesar de eso las imágenes de mi infancia no paran de venir.

Y desde atrás de la puerta, sigo viendo cómo papá lastima a mamá. Cada vez le pega más fuerte. Tengo miedo, cierro la puerta y me quedo solo en mi cuarto. Me acuesto, le digo a Lolo, mi oso amigo, que me tape las orejas con el cuerpo.

Ya es de día, me levanto y voy al living. Ahí veo a mamá, acostada en el sillón. Esta vestida con ropa que le cubre todo el cuerpo, algo raro, porque ella siempre tiene calor.

–Voy a hacer nuestro desayuno, parece que mamá se siente mal, seguro está enferma –le susurro a mi oso.

Acerco una silla a la mesada para poder alcanzar el estante de las tazas. Cuando las agarro las lleno de chocolatada. La leche salpica mi pijama nuevo, me limpio rápido, antes de que papá me rete. Encuentro el paquete de Merengadas: queda una sola. Y bueno, la separo en dos y me quedo con la parte de la crema.

–No te enojes Lolo pero las tapas te las dejo a vos.

Termino mi desayuno y me acerco a mamá.

– Mami...

Mamá está dormida, seguro sigue enferma porque le sale sangre de la boca. Está muy fría, quieta y con los ojos cerrados.

Tiene la cara blanca, como Lolo. Quiero levantarla para acostarla en la cama, pero no puedo, mamá pesa mucho. Mi pijama se mancha de nuevo, pero ahora de rojo. Tengo que despertar a mamá para que me ayude a limpiarlo, así papá no se enoja, no quiero que me rete. No me gusta cuando lo hace, me grita mucho. Mamá sigue dormida. Busco mi campera preferida y la tapo. Me siento al lado de ella y la tapo mejor, se va a sentir calentita cuando se despierte.

Entra papá.

– ¡Salí de ahí!

Me acerco a él, lo miro a los ojos y con mucho miedo le pregunto:

– ¿Por qué sos así de malo?

Hoy, mi mano ha bajado para siempre, y abrazado a mi hijo puedo llorar todas mis lágrimas encerradas.

Conclusiones personales

Considero que fue sumamente interesante escribir el cuento ya que, luego de haber estudiado de forma teórica diversos argumentos, como la matriz ITT, los recursos del relato, el camino del héroe y la estructura canónica del cuento, se los pudo aplicar en el trabajo práctico final al escribirlo. Es decir, a través de la escritura del cuento se logró estudiar de forma práctica los contenidos de la cátedra.

Personalmente, es importante aclarar que a través del estudio de los mismos, logré aprender diversas reglas de la lengua española que consideraba que ya las sabía.

Por último es relevante mencionar que considero que varios de los argumentos presentados en la cátedra son de suma importancia ya que la comunicación es fundamental. Independientemente de la carrera que uno estudie, ya sea para la vida cotidiana, inclusive la profesional, es fundamental saber comunicarse de manera correcta.


Lágrimas encerradas fue publicado de la página 105 a página106 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº57

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