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Devenir de la televisión digital en Argentina.

Álvarez, Claudio [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXII

ISSN: 1668-1673

I Congreso de Creatividad, Diseño y Comunicación para Profesores y Autoridades de Nivel Medio. `Interfaces Palermo´ XXII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Facultad de Diseño y Comunicación. Universidad de Palermo

Año XV, Vol. 22, Febrero 2014, Buenos Aires, Argentina | 207 páginas

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Resumen:

Es irreductible que la TV digital se desarrollará no sólo en nuestro país, sino en todo el continente americano en los próximos 10 años. Este trabajo desea dar cuenta de la enorme importancia del despliegue de la TV en su plataforma terrestre, como uno de los medios más democráticos y participativos de acceso a fuentes de información y entretenimiento, consumando una fuerte intervención en un proceso de inclusión social absolutamente necesario para nuestra región.

Palabras clave: televisión digital - plataforma - ley - inclusión - broadcast. 

En Latinoamérica por muchos años, la televisión hasido la principal fuente de información, entretenimiento y cultura de la mayor parte de su población.

Así, durante un tiempo prolongado hemos asistido de forma pasiva a un tipo de programación masivo, funcional a esa primera etapa de desarrollo de la TV, donde el entretenimiento y la mera información que desarrollaba la agenda de temas que se polemizarán en la comunidad, eran los protagonistas en torno al único aparato receptor que habitaba en los hogares.

Si bien a principios de este siglo se presumía que la 3º pantalla, es decir la computadora, sería el motor de las estrategias de desarrollo del sistema mediático, la implementación de la TV Digital y los cambios en la producción de contenidos audiovisuales terminarían llevando también la interactividad a la pantalla de la TV que es considerada como la 2º pantalla. Hoy, sin ningún temor podemos afirmar que es irreductible que la TV digital se desarrollará no sólo en nuestro país, sino en todo el continente americano en los próximos 10 años.

Es muy importante no concebir la TV Digital solo como un medio, sino como una plataforma tecnológica que brinda soporte a diversos “medios”, entendidos como “servicios”, con condiciones de recepción múltiples y diversas, y condiciones de interactividad variadas.

La TV Digital intenta promover un cambio de paradigma a la comunicación audiovisual en cualquiera de sus soportes, considerada como una actividad social de interés público. Instalará además nuevas prácticas sociales y culturales que hacen replantear su identidad en términos de convergencia con las telecomunicaciones. Debemos marcar que una de las plataformas de la televisión digital, la terrestre (la TDT), está en proceso de consolidación en el mundo como uno de los medios más democráticos de acceso a fuentes de información y entretenimiento, convirtiéndolo en un medio mucho más participativo, consumando una fuerte intervención en un proceso de inclusión social absolutamente necesario para nuestro país, razones que se convierten en incentivos esenciales para promover el desarrollo de las nuevas tecnologías y contenidos necesarios para su implementación.

La primera televisión en Argentina, desde su nacimiento el 17 de Octubre de 1951, al igual que el resto del continente, asentó su modelo en un número muy limitado de canales terrestres (vulgarmente de aire con uso de espectro radioeléctrico), con programación similar dirigida a un público masivo, unidireccional y modelo de negocio financiados por publicidad o subsidios estatales. Humberto Eco llamó a este modelo la paleo-televisión. El concepto de regulación establecía un modelo de servicio público con leyes rígidas de cumplimiento demasiado flexible, que potenció mercados oligopólicos con escasa diferenciación de programación pero altamente rentables para los operadores de la señal. Su modelo comunicacional sólo establecía funciones tales como informar, formar y entretener.

Claro que en ese modelo también la función de informar puede utilizarse para manipular y controlar la opinión, formar como función de transmisión cultural puede implicar la supresión de formas nuevas o de visiones culturales alternativas y entretener puede derivar en una trivialización casi sistemática.

El estándar de regulación, es decir las normas establecidas desde el estado, hasta esos años se basaba en el concepto de servicio de interés público, donde se repartían licencias a través de procesos concursales a pocos operadores que sostenían su negocio en base al modelo clásico que asume a la publicidad como la principal fuente de ingresos.

Así se forjó durante muchos años un modelo de negocio donde el operador de la señal se encargaba de producir contenidos o adquirirlos a terceros, obteniendo dinero de los anunciantes, únicos clientes que recibían un servicio basado en ojos atentos que receptaban ofertas comerciales. Este modelo exitoso por cierto, en su momento era el reconocido de la TV abierta, libre y gratuita.

Hoy la todavía la incipiente implementación de la TV Digital en Latinoamérica, nos anima a pensar en que nos ofrecerá no sólo mayor calidad de imagen y sonido, sino sustantivamente poder acceder a más señales de aire, más contenidos, interactividad e inclusión social, democratizando el acceso regional, educativo y social a una televisión abierta y gratuita para todos. Pero además no sólo es una oportunidad de negocios sustantiva, de acuerdo a sus múltiples plataformas posibles, sino también un nuevo paradigma de vida comunicacional y educativo.

Desde qué lugar podemos definir a la TV Digital. En realidad la digitalización de la señal en sí, utilizada desde hace varios años en la captura de la imagen, mucho no nos aporta.

Es cierto que la digitalización nos aporta ventajas en cuanto a las posibilidades de calidad, manipulación y enriquecimiento, nos lleva a un tema clave que es la compresión.

Por ejemplo en la Televisión Digital Terrestre, la imagen y audio se convierten en información digital, permitiendo que los errores en la transmisión se corrijan y no existan interferencias ni distorsiones en pantalla. Lo anterior se traduce en mejor calidad de imagen y sonido respecto de la TV actual (la televisión por aire).

La compresión, concepto muy complejo desde su propia naturaleza y por su implementación, permite un uso más eficiente del espectro si hablamos de la plataforma terrestre, es decir usando espectro de radiodifusión, En este espectro un canal analógico utiliza 6 MHz de ancho de banda que conlleva a estimar un flujo de información de aproximadamente 19,6 Mbps (Megabits por segundo).

Como las señales se pueden comprimir ya no es necesario utilizar los 19,6 Mbps para un solo canal lo que permite transmitir más de una señal en el mismo ancho de banda de la TV analógica. Es decir en el lugar del espectro donde por ejemplo canal 7 transmite su señal (un solo contenido), hoy puede poner en el aire al mismo tiempo, señales de HD (alta definición), de SD (definición estándar), agregar señal para TV Móvil multiplexadas entre sí, grilla que además puede cambiar constantemente.

Es importante comprender que la TV Digital a diferencia de su hermana mayor, la analógica, soporta distintas plataformas, terrestre, cable, satélite, móvil, por protocolo IP, por WEB, OTT, etc.,

En los centros urbanos cada vez más se desarrolla la TV digital por cable, onerosa de por sí que ofrece servicios Premium para un segmento específico de la sociedad. Además de considerar el tema de la compresión es fundamental considerar la elección del sistema de transmisión que efectuó Argentina en consonancia con otros países del continente. Este sistema es el japonés brasilero llamado ISDB-Tb.

El ISDB-T es una versión especial del europeo, el DVB, y utiliza modulación del tipo OFDM (multiplexación por división de frecuencia ortogonal) logrando una mayor eficiencia en el uso de espectro y que lo lleva a dividir el ancho de banda completo de 6 MHz, en 13 segmentos de 429 KHz cada uno y codificación MPEG-4.

El estándar ISDB especifica la distribución de video digital por satélite, cable y terrestre, este último incluyendo terminales móviles. En nuestro país el sistema se aplica fundamentalmente a la TV terrestre y a los operadores de estas señales se les permite desarrollar un servicio de TV móvil.

Cada país tiene sus características y necesidades específicas para establecer una selección de estándar que además debe estar articulado con una decisión regional que dé mucho más valor a esta elección. Europa y EE.UU han elegido otros sistemas de acuerdo a su particular situación de países desarrollados, privilegiando su carácter de negocio comercial.

Por esta razón, con Brasil a la cabeza, toda la región sudamericana, salvo el caso especial de Colombia, ha elegido el sistema ISDB ya que de esta forma se jerarquizan ciertas cuestiones claves relacionadas con la realidad de nuestra región. Promover la inclusión social, acceso gratuito a toda la comunidad independiente de sus posibilidades económicas, eficiencia en el uso del espectro, interactividad, requerimiento de cobertura total en el territorio, posibilidad de acceso gratuito a la TV móvil, son los motivos de su elección.

Se encuadra en la nueva Ley de Medios Audiovisuales que cumple en la regulación de los Servicios de Comunicación Audiovisual en todo el ámbito de la Argentina y en el desarrollo de mecanismos destinados a la promoción, desconcentración y fomento de la competencia con fines de abaratamiento, democratización y univer salización de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Debemos tener muy en cuenta que la televisión es un servicio público al cual debe tener acceso irrestricto toda la comunidad, más allá de su condición social, cultural o económica. Entonces, si se aplica un cambio de tecnología, esta condición no puede soslayarse bajo ningún punto de vista. Primero se piensa la televisión abierta, gratis. Luego sí puede coexistir, como por ejemplo ocurre en la actualidad, la televisión paga por cable u otro sistema.

Por caso, la TV por cable al no estar contemplado en la regulación hoy, utiliza el sistema europeo (muy similar en lo técnico al ISDB-Tb), pero con una razón más economicista que social.

En Argentina la TV móvil utiliza el estándar ISDB-Tb. Ya vimos que en su estructura segmentada este sistema permite utilizar uno de los trece segmentos para transmitir por aire a operadores de radiodifusión (Broadcasters) contenidos de TV digital, denominado one-seg.

Como la transmisión es por aire el servicio es gratis, ya que a diferencia de Europa, repetimos, se consideran otras variables como inclusión social, democratización de la información, y otras que hemos citado. No es lo prioritario un fin comercial.

Es frecuente pensar la TV Móvil como un servicio que permite a los propietarios de dispositivos móviles (smart, tablets, receptor en un auto, etc.) ver programación de televisión mediante un proveedor de servicios de una red celular existente o de una red privada. Afortunadamente en nuestro país se dan otras alternativas. Legalmente las empresas de telecomunicaciones, dueños de la red no pueden brindar radiodifusión por sus redes y así surge un modelo diferente que utiliza sólo ondas terrestres por aire.

La modalidad broadcast (con licencia) al igual que los canales de aire necesita de un celular específico con posibilidades de recibir el tipo de señal por one-seg (terminal necesita decodificador), otorga una Interactividad limitada, y es eficiente en cuanto al consumo espectro, ya que es independiente de la cantidad de usuarios.

Si hay que advertir sobre un tema respecto de la resolución. El ISDB-Tb con el one-seg en principio utiliza 429 Khz para su señal que en los smart funciona sin problemas, pero en otros dispositivos como las tablets que soportan resoluciones más grandes, puede ser absolutamente insuficiente el flujo de datos para una calidad óptima.

También detectamos un problema mayor. Los celulares son de alguna forma subsidiados por las empresas ya que la mayor renta que obtienen es por los servicios. Podemos asemejar esto al modelo de negocio tradicional de la fotografía con rollo. Se vende barato la cámara para incentivar el uso, porque se gana mucho más con el revelado, la compra de insumos (rollos sobre todo) y la copia en papel.

Medios tecnológicos sostenidos a partir de entornos digitales complejos, se han tornado socialmente disponibles y han dado lugar a nuevas formas de discursividad, generado una nueva era en la relación entre productores de contenidos y consumidores.

Hoy asistimos a una época donde se han producido cambios principalmente en las grandes ciudades. Se originó una urbanización progresiva muy intensa, y sobre todo comienza un fenómeno desde hace unos años con un fuerte incremento de todo tipo de flujos, ya sea de personas, objetos e información. Nuevas formas y lenguajes que introducen provocan otras formas de relación con el sistema cultural mediático.

Tecnológicamente también podemos observar fenómenos incipientes, complementarios de la TV abierta como la TV por Internet, la TV móvil cuyos contenidos pueden provenir de productores de contenidos diferentes a las empresas de broadcast que utilizan directamente el operador de telecomunicaciones y no el one-seg. Es interesante destacar que en este segmento se detectan cambios en la rutina del consumo de contenidos audiovisuales.

A diferencia de los medios tradicionales que exigen ser consumidos según una cierta duración, y fecha preestablecida, hoy los usuarios no disponen de esos momentos y tampoco valoran ese tipo de pautado. Por eso gradualmente asoman los llamados microcontenidos que derivan del nacimiento de los microgéneros literarios especialmente para las esperas y desplazamientos que encuentran su plataforma ideal en los dispositivos móviles. Influyó significativamente para esta ocurrencia que los usuarios asumen que para las condiciones dadas de velocidad de transferencia de datos, cobertura, recepción y calidad de reproducción de acuerdo a los tamaños de pantalla, este tipo de contenido caracterizado por otras estructuras narrativas, duración, temáticas y serialidad consuman una muy buena opción de consumo.

En esto últimos años ha nacido un nuevo término vinculado con la TV digital, OTT, Over the Top.

Este término desea dar cuenta de un servicio especial de televisión que utiliza una red de la cual no es propietario el productor y/o distribuidor de contenidos.

Es un servicio que gracias al desarrollo de aplicaciones de los nuevos receptores, ofrecen contenido on line por suscripción con acceso libre y con acceso restringido. Con el avance de la banda ancha se producen integraciones entre dueños de contenidos y operadores para ofrecer servicio Broadcaster de TV.

Estos nuevos actores que se suman a los tradicionales “canales de TV” pueden ofrecer servicio en cualquier tipo de terminal fija o móvil. Como cada terminal utiliza su propio sistema operativo y sus players nativos hay que tener cuidado con el formato de streaming elegido para la compatibilidad.

Si bien resalta por su naturaleza específica de abierta, libre y gratuita la TV terrestre, en realidad deben considerarse como complementarias las otras plataformas; ninguna es mejor que la otra y cada una permite distintos tipos de adopción y utilización por parte de los diferentes usuarios.

Libre porque nadie controla qué contenidos y de qué forma la consumimos, Abierta, lo que hoy conocemos como broadcasting, uno emite señal a muchos de forma abierta, es decir el que lo desea toma esa señal y gratuita para el espectador.

Además, el tema resiste analizarlo desde un punto de vista más economicista.

La compresión en la plataforma terrestre que utiliza espectro de radiodifusión, permite distribuir de manera más eficiente el espacio dedicado a la TV, ahorrando cantidad de frecuencia y permitiendo multiplicar la cantidad de señales que hoy padecemos. Incluso parte del espectro liberado puede ser utilizado para la evolución de las Telecomunicaciones, incorporando tecnologías como 3G y 4G.

Si pensamos en una plataforma que no utiliza espectro como el cable que no tiene restricciones, sólo las del propio vínculo físico, es decir el propio cable, si antes el operador podía ofrecer digamos 80 canales, ahora podría tranquilamente triplicar esa oferta o diversificarla mucho más ofreciendo servicios Premium (que otorgan mayor rentabilidad) y aumentar el flujo de información procesado del servicio de internet por ejemplo.

A partir de los años 70 se producen una serie de cambios tecnológicos y regulatorios, que abre la puerta al desarrollo de la hoy vital TV por Cable y más tarde a la TV Satelital.

Debemos remarcar que durante toda la etapa analógica, la distribución de frecuencias de radiodifusión sostuvo un sistema de alta concentración en Bs. As. y una señal estatal con repetidoras en el interior del país, con una producción de contenidos signada también bajo la misma lógica central. Un sistema perverso en sí, que mantenía como rehenes a los espectadores sin posibilidades de acceder a una democratización real y contenidos más significativos para la comunidad.

En Argentina entre 1974 y 1989 los medios audiovisuales estuvieron en manos del Estado y es importante remarcar que entre 1976-1983 el sistema de medios argentino quedó en manos de la Junta Militar que gobernaba el país y que realmente desconocía el medio de radiodifusión.

Recién a partir de la década de los 80 nacen Cablevisión y VCC (Video Cable Comunicación), donde se plantea no la complementariedad sino la competencia con las señales abiertas, que es cierto en ese momento ofrecían una pobre programación y baja calidad amparadas por la obtención de una fácil rentabilidad en sus operaciones. Aquí entonces surge un nuevo modelo de negocios basado en un abono de parte del usuario del servicio, produciendo un manifiesto impacto en el escenario de los medios audiovisuales.

Caracteriza este nuevo escenario con un tipo de programación altamente segmentada y temática, donde se rompe con el modelo ideal informativo-entretenimiento y nace uno con mayor nivel de participación y concebido a partir de targets, y del concepto de fidelización. El objetivo primario de los servicios de cable y satélite de llevar las señales generadas en los grandes centros urbanos a lugares y comunidades no conectadas, gracias a políticas intencionadas se convirtieron en la única opción posible para ciertas franjas de la sociedad con determinado poder económico.

Fue determinante la no apertura de concursos para nuevas licencias, que poco se hayan desarrollado para intentar mejorar la recepción de la señal, y permitir que una señal sea el principal operador en una vasta región del país.

No es un dato menor pensar que ese operador logra que una misma producción se comercialice al mismo tiempo por aire y por cable y que además sea propiedad de ellos mismos.

Incluso ha utilizado ese operador prácticas comerciales desleales fuera de la capital, al contar con el servicio pago del futbol en exclusividad, obligando a vender a cable operadores del interior modestos a vender sus señales.

Pero también es cierto que durante muchos años la asimetría y desigualdad y la no inclusión social han ganado un enorme terreno en nuestro continente sudamericano.

Este modelo actual que compite entre sí en algunos casos, y que también sirve para generar una fuerte concentración, solo tiene una mirada reduccionista para una franja social, sin atender a las verdaderas necesidades comunicacionales que necesita nuestra región y ha fracasado.

Los Medios de Comunicación como institución están comprometidos con la producción, reproducción y distribución, en un sentido amplio de la expresión, de conjuntos de símbolos con significativas referencias entre la realidad social y la experiencia personal.

Pero estos medios deberían reflejar la misma diversidad que existe en una sociedad en particular. Cuanto más alternativos e independientes sean los medios tanto mejor para la diversidad, aunque no coincidan con la sociedad de control que al mismo tiempo los ampara pero los disciplina.

No debemos soslayar que hoy la migración a la televisión digital se despliega dentro de una estructura mediática televisiva dominada principalmente por el duopolio de Canal 11 y 13, sumada la alta penetración de televisión paga que alcanza aproximadamente al 65% de hogares (incluyendo ilegales y TV satelital), lo que implica que la experiencia de la TDT impactará mayormente en una primer etapa en el 35% restante que no acceden a la televisión paga.

La mirada distinta que proponemos sobre el tema pretende considerar un enfoque diferente al supuesto hasta ahora.

La implementación de la TV Digital en Argentina en todas sus plataformas, ofertará a la comunidad en general, servicios de mayor calidad y nuevas formas de relacionarse con los contenidos, pero también para buena parte de ella que sufre hoy de exclusiones, la posibilidad de participar con acceso a los medios de difusión para expresarse y ser parte, no sólo simple receptor de prácticas no significativas. Más allá de sus características tecnológicas debe entendérsela como un plan social y cultural de carácter federal defendiendo el derecho a la información y comunicación entre sus habitantes.

Es innegable que su impacto será diferente para los distintos grupos que conforman nuestro país. Las promesas, confiemos, serán cumplidas, a pesar de que también podemos calificar como irrefutable el hecho concreto de la desigualdad social y económica innata a cada región del país, no sólo de acuerdo a las posibilidades de llegar a la tecnología, sino también al acceso y la participación de los diferentes públicos, la forma en que esas promesas tendrán lugar o no dependen de distintos factores. La franja social fuertemente urbanizada que hoy utiliza la plataforma del cable o el satélite encontrará una oferta de mayor calidad en cuanto a servicios y aplicaciones aunque es improbable que cambie su eje vectorizador en cuanto a contenidos e intencionalidad.

Pero en principio ese 35 % al cual nos referimos y otro porcentaje de la comunidad que hoy es difícil calcular, encontrará en este despliegue un programa social y cultural del Estado Nacional que está en proceso de realización.

En principio debemos tener muy en cuenta que la televisión es un servicio público al cual debe tener acceso irrestricto toda la comunidad, más allá de su condición social, cultural o económica.

Podemos pensar que desplegar la TV digital por lo menos en lo que respecta a su plataforma terrestre se puede entender de la misma forma que cuando el Estado despliega proyectos de infraestructura como rutas, distribución de energía eléctrica, agua potable, etc., ya las comunicaciones y la información son parte sustantiva del desarrollo de la comunidad. Esta gestión es de carácter esencial para el desarrollo sociocultural de la población, sobre todo en los sectores rehenes de un modelo agotado y perverso, ya que manifiesta el derecho humano inalienable de expresar, recibir, difundir e investigar informaciones, ideas y opiniones sin ningún tipo de censura.

Además, de prometer una mejor calidad de imagen y sonido, interactividad y duplicación de canales emitidos por el mismo ancho de banda, una de las principales promesas de la TV digital debe contemplarse desde la inclusión social, la diversidad cultural, mayor participación y que la comunidad encuentre en este medio representaciones significativas que mejoren su calidad de vida. No será la misma utilidad que le otorgarán los distintos grupos de la comunidad.

Analicemos un caso en particular.

El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política, cultural y espiritual en general.

La televisión analógica siempre se caracterizó por una naturaleza de tipo lineal en sus primeros 50 años de existencia para luego empezar tímidamente a incorporar experiencias complementarias en pos de tratar de enriquecer sus contenidos. Actualmente los usuarios migran desde los medios tradicionales hacia los nuevos medios digitales, a partir de sus posibilidades de ser interactivos en línea, primordialmente aquellos que facilitan el acceso a redes sociales y contenidos audiovisuales.

Los diferentes dispositivos, y las plataformas que hemos comentado, ofrecen la emergencia, gracias a sus posibilidades de convergencia e interoperabilidad, de concebir un producto audiovisual, lo que hasta hoy llamamos un programa de TV, como varios contenidos para diferentes plataformas, explorando las especificidades y los recursos de cada uno, pero incorporando complementariedad, una fuerte sinergia, y no mera repetición. Así comienzan a germinar narrativas interactivas, híbridas, múltiples, abiertas que tienen en cuenta la diversidad de los consumidores. No podemos pensar solamente que cuando me fui de casa el partido lo sigo viendo en el celular, esto es elaborar reduccionismo puro en cuanto a las posibilidades de la TV Digital.

Uno de estos ejemplos es la llamada hoy Transmedia (los nombres en procesos tan embrionarios pueden acomodarse con el paso del tiempo) donde se puede crear señalemos una ficción, que pueda ser difundida en múltiples formatos, por las distintas plataformas. Éstas de manera sustantiva aportarán, cada una en su caso, aspectos complementarios, interactivos para potenciar entre sí una experiencia de consumir contenidos audiovisuales con posibilidades de mayor significatividad para los usuarios.

Al diseñar y planificar un contenido audiovisual se tienen en cuenta las fortalezas, posibilidades y contingencias de cada dispositivo y formato, logrando resultados dentro de una escala muy diferente a la lineal que conocemos hasta ahora. También de esta forma se puede pensar en productos en primera instancia que realmente puedan ser aprovechados por los consumidores y en otros modelos de negocios de acuerdo a evaluar diferentes fuentes de ingresos.

Nos invita a pensar en otro tipo de productos que no sólo den cuenta de una simple historia de 1 hora o una serie de 13 capítulos especulando que encontraremos “espectadores” pasivos. Se trata de procrear contenidos que trabajen sobre los consumidores y los involucren en formas mucho más adecuadas y aplicadas a los cambios que hoy comienzan a tener lugar en la comunicación. La TV Digital hereda algunas herencias de otros dispositivos que nacieron en los últimos años (Internet, video juegos, celulares, etc.) y comienza a construir un escenario de tipo no lineal con estructuras rizomáticas.

En principio la incorporación de una interfaz como el STB (Set Top Box, la cajita que hoy acompaña al receptor a su lado), con su middleware GINGA, le suma una capa interactiva que permite a los usuarios e incluso las diferentes audiencias, participaciones decididamente más activas que terminan enriqueciendo los contenidos y el proceso propio de la comunicación.

La TV Digital terrestre ha repartido una importante cantidad de Set Top Box de forma gratuita a sectores populares rehenes de servicios pagos para ayudar a su despliegue.

A futuro los nuevos receptores ya tendrán incorporado este middleware.

La TV Digital sigue creciendo gracias al despliegue de equipos, antenas y tecnología que establece la cobertura de la señal en todo el país, pero la gente sobre todo en los centros urbanos no lo percibe. Trabas judiciales que promueven desconfianza y atentan contra la creación de nuevos canales, fuertes intereses de medios privados, falta de medios económicos, falta de renovación en los equipos de creación y producción de contenidos, es hoy una combinación que nos dilata el desarrollo de este nuevo escenario.

Se debe advertir que el modelo de televisión digital que se intenta desarrollar hoy, se orienta hacia un servicio universal más que a un servicio público, cumpliendo con la maximización de cobertura geográfica y emisión de contenidos gratuitos.

Y al mismo tiempo permitir la integración, complementariedad y convergencia entre todos los actores, estatales, organizaciones sin fines de lucro, diversas comunidades e incluso privadas con fines de lucro.

El segundo paso que implica diversidad y pluralismo informativo en la oferta es hoy un tanto incierto, de acuerdo a temas judiciales no resueltos.

Esta postura de promover una mayor cantidad de canales y a la cobertura nacional, es por considerar que en la actualidad existe gran cantidad de población que sólo tiene acceso a una oferta pobre, poco significativa y onerosa o ni siquiera eso. Este plan social promueve que los habitantes de nuestro país, puedan tener acceso a medios de difusión para expresarse y ser parte de la TV como gestor y no sólo como receptor del contenido. La TDT Argentina, como plan social contenido dentro de un proyecto todavía más ambicioso como es Argentina Conectada, busca ser instrumento más para inclusión social tomando en cuenta la pluralidad cultural, respetar el derecho a la información, mejorar la comunidad, además de generar trabajo y desarrollar la Industria Nacional.

Por ejemplo podemos considerar un caso testigo.

La TV que habita hace muchos años en la mayoría de los hogares tiene una interface mucho más simple que una computadora, y con su enriquecimiento vía aplicaciones, interactividad y canal de retorno puede lograr una cantidad sustantiva de usos que realmente sean significativos para todos los sectores de la comunidad.

Para fortalecer la educación formal en escuelas locales puede servir de importante apoyo al poder poner a disposición de los estudiantes, bibliografía, videografía, y cualquier otro material de interés, permitir comunicaciones y consultas permanentemente, ampliando el espacio de la construcción de conocimiento que hoy encuentra a un aula en crisis.

También puede ser utilizada para el desarrollo específico de zonas alejadas de centros urbanos mediante programas y aplicaciones que permitan desarrollar modelos de producción y comercialización que mejoran la calidad de vida de una comunidad.

Implementado el canal de retorno pueden desarrollarse programas y aplicaciones de educación a distancia, información meteorológica, prevención y asistencia de enfermedades, etc.

En estos temas pueden desplegarse modelos de negocio con fines de lucro, pero deben irreductiblemente implementarse servicios gratuitos con una visión a corto, mediano y largo plazo de desarrollo social.

Es cierto que hoy no se asume con certeza cuales serán los modelos de negocio ni cómo hacer rentable el potencial de la interactividad y de la convergencia.

Es innegable que se nos plantea un futuro quizás un tanto incierto, que busca hoy algunas certezas y esperanzas en un presente algo convulsionado, sin un paradigma de destino que nos serene.

De lo que podemos estar seguros es que por un lado existe la concepción de un usuario diferente que consume contenidos de forma más fragmentaria y con otros objetivos en un contexto de atención dispersa y escasa. Y por otro una cantidad significativa de integrantes de la comunidad que deben ser tenidos en cuenta para su inclusión social.

En este sentido debemos marcar que la televisión digital terrestre (la TDT), está en proceso de consolidación en el mundo como uno de los medios más democráticos de acceso a fuentes de información y entretenimiento, convirtiéndolo en un medio mucho más participativo, consumando una fuerte intervención en un proceso de inclusión social absolutamente necesario para nuestro país, razones que se convierten en incentivos esenciales para promover el desarrollo de las nuevas tecnologías y contenidos necesarios para su implementación.

El Sistema Argentino de Televisión Digital Terrestre busca garantizar el acceso universal a una televisión de alta calidad e interactiva, fomentando la inclusión social y reduciendo la brecha digital. Esto implica una fuerte inversión en infraestructura, desarrollo tecnológico y la producción de espacios comunicacionales desde un enfoque plural y abierto para todas las voces de la sociedad.

Nota: Esta comunicación fue presentada por su autora en la comisión 4.1 [B] Nuevos campos profesionales. Emprendimientos Creativos (ver p. 24) de la Primer Edición del Congreso en Creatividad, Diseño y Comunicación para Profesores y Autoridades de Nivel Medio ‘Interfaces en Palermo’.

Abstract: It is irreducible digital TV will take place not only inour country but all over the American continent in the next 10 years. This paper wishes to realize the enormous importance of the deployment of terrestrial TV on its platform, as one of the most democratic and participatory access to sources of information and entertainment, consummating a strong intervention in a social inclusion process absolutely necessary to our region.

Keywords: digital television - platform - Law - inclusion - broadcast.

Resumo: É irredutível que a TV digital se desenvolverá não só em nosso país, senão em todo o continente americano nos próximos 10 anos. Este trabalho deseja dar conta da enorme importância do despliegue da TV em sua plataforma terrestre, como um dos meios mais democráticos e participativos de acesso a fontes de informação e entretenimento, consumando uma forte intervenção em um processo de inclusão social absolutamente necessário para nossa região.

Palavras chave: televisão digital - plataforma - lei - inclusão - broadcast.

(*) Claudio Álvarez: Licenciado en Producción y Realización Audiovisual. Realizador Cinematográfico, Especialidad Dirección de Fotografía. Posgrado Mter. en Comunicación de las Organizaciones. Profesor de la Universidad de Palermo en el Departamento Audiovisual de la Facultad de Diseño y Comunicación.


Devenir de la televisión digital en Argentina. fue publicado de la página 110 a página115 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXII

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