1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº IX >
  4. El marco teórico como elemento de sustento para los nuevos profesionales del diseño

El marco teórico como elemento de sustento para los nuevos profesionales del diseño

Fernández, Guillermo [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº IX

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº IX

ISSN: 1668-1673

XVI Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2008.

Año IX, Vol. 9, Febrero 2008, Buenos Aires, Argentina. | 211 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

El presente trabajo pretende ser una suerte de declaración acerca de uno de los elementos que he notado como de los más llamativamente necesarios en todos los años que me he desarrollado como parte del equipo docente: la incorporación de sustento teórico en la formación del profesional en diseño gráfico.

Actualmente el mercado del diseño requiere de profesionales con cada vez mayor preparación y esto no responde solamente a un aggiornamento de las aptitudes relacionadas con la especialidad, en este caso nos estamos refiriendo a profesionales con mayor solidez cultural la que se logra no sólo con estar en el mercado; es preciso tener una clara apertura mental y esto no es tener una mayor capacidad en el manejo de las herramientas graficas o un mayor desarrollo en el ejercicio de la creatividad; cuando se habla de “mayor preparación ” o se menciona a la solidez como característica de un profesional, a escala de mercado, estamos hablando de un fuerte sustento teórico. Traducido en pocas palabras: la lectura, la investigación y el análisis.

El alumno actual, tal vez por el advenimiento de una cultura diferente que ve en lo inmediato y en los resultados el éxito o el fracaso de un profesional, viene perdiendo año tras año la devoción por la lectura y la inquietud por saber más o de conocer más detalles de temas puntuales. Hoy todo se maneja y se mide de manera pragmática y, como se mencionó, son los resultados en el corto plazo los que importan.

Da la impresión que la cultura de lo instantáneo es lo que se impone y de esta forma todo aquello que para el alumno representa un esfuerzo extra termina siendo “oneroso” por lo cual a la larga carece de valor o como vulgarmente se dice “no vale la pena”.

Tiempo atrás escribía acerca de la importancia del desarrollo de profesionales con fuerte orientación al mercado y hoy la situación no es diferente. El mercado sigue demandando profesionales cada vez más preparados y de mayor amplitud y este último concepto engloba, además del conocimiento de los elementos gráficos, el manejo de la teoría y, claro está, de teoría de permanente actualización.

En una disciplina como es el diseño de packaging, la actualización en la información resulta un elemento clave. Sabido es de las permanentes actualizaciones que se efectúan en los diferentes materiales que componen los envases y en ese sentido un error en la consideración del material adecuado no sólo redundará en el posible fracaso del envase como elemento contenedor, protector y de venta sino también en el fracaso de uno de los factores tal vez más “dolorosos” que hoy en día impone el mercado: el económico.

En la especialidad packaging de la Universidad de Palermo, hacemos permanente hincapié en la necesidad de incorporar como práctica habitual del alumno, la lectura y la investigación tanto sea de conceptos técnicos y comerciales como también de conocimientos del manejo económico. Y es que el mundo del envase claramente depende de los vaivenes de la economía. Si nos ponemos a pensar que la mayor parte de los materiales forma parte de lo que se conoce como commodities, papel y plásticos por dar sólo dos ejemplos, el profesional del envase no puede estar ajeno de los diferentes elementos que pueden estar generando inestabilidad en materia de costos y disponibilidad de los diferentes insumos.

Así llegamos a lograr profesionales interesados en conocer conceptos poco habituales para la “industria” del diseño llegando a estar atentos hasta de los sucesos internacionales en Oriente Medio con relación al precio del petróleo, materia prima esencial en la industria plástica (polímeros), o de los cambios meteorológicos que afectan a la industria del papel y que en definitiva inciden en la disponibilidad y el precio de este insumo clave para la industria del packaging (el llamado “efecto Katrina” provocó una verdadera inestabilidad en la disponibilidad y los precios del papel a escala mundial. Varias empresas del delta estadounidense debieron clausurar su producción y esto aún tiene sus consecuencias). Cuando el profesional del packaging llega a la instancia de definición del material para su nuevo envase, no puede estar ajeno de esto. Claro que suena extraño que un especialista en diseño tenga manejo de estos conceptos pero sumado al conocimiento de los conceptos gráficos, de comercialización (otro de los elementos que indudablemente el alumno debe incorporar) y al de los materiales y su permanente actualización, terminamos por formar profesionales completos. En eso estamos en la especialidad en packaging. Porque creemos que el diseño de packaging es una disciplina y personalmente estoy convencido que un buen envase está confeccionado por: materiales, gráficas e información. Sin este mix difícilmente podamos llegar a diferenciarnos en un mercado donde la competencia se está haciendo cada vez más voraz y solamente el conocimiento y el sustento teórico es el que nos puede llegar a diferenciar de cualquier “aventurero” que tenga un manejo de los programas de computación ligados al diseño. Por ello es que, al final de este proceso podemos considerar que somos “Especialistas en Packaging”.


El marco teórico como elemento de sustento para los nuevos profesionales del diseño fue publicado de la página 163 a página164 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº IX

ver detalle e índice del libro