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Docente: Marina Zurro

Zurro, Marina [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº62

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº62

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación r nProyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura r nComunicación Oral y Escrita r nPrimer Cuatrimestre 2014 r nProyectos Ganadores r nComunicación Oral y Escrita r nPrimer Cuatrimestre 2014

Año XI, Vol. 62, Septiembre 2014, Buenos Aires, Argentina | 144 páginas

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Abstract del docente
La materia Comunicación Oral y Escrita plantea como trabajo final la construcción, en forma escrita y oral, de una historia familiar propia.
La Real Academia de la Lengua Española define el término historia como “la narración y exposición de los acontecimientos pasados y dignos de memoria, sean públicos o privados”.
Para los alumnos leer y repetir historias es algo a lo que están acostumbrados, vienen haciéndolo desde que comenzaron su escolaridad. Pero esas historias son de otros, sucedieron hace mucho tiempo y no logran apropiarse de ellas porque sus sentimientos no están comprometidos. Pero el tener que indagar en la propia familia los coloca en otro lugar.
Comienzan la tarea pensando qué temas podrían ser factibles para un relato. Realizan una investigación exploratoria donde conversan con sus padres, abuelos, tíos, demás familiares y apelan a su propia memoria. Y ahí empiezan las sorpresas.
De esta manera llegan a clase con tres temas viables y juntos conversamos en las distintas posibilidades que les ofrecen cada uno. Efectúan un punteo de los principales contenidos a desarrollar en cada caso, cuáles son las fuentes posibles de consulta que irán desde entrevistas a familiares, revisión de documentos, búsqueda de imágenes, lecturas de libros, periódicos, etc.
La decisión del tema final queda en el alumno, pero debe considerar que la elección debe ser la adecuada, que trabajarán con esa historia durante todo el desarrollo de la cursada y por lo tanto debe ser de su agrado e interés. En los casos que sean temas posibles de originar conflictos familiares o angustias se les aconseja desestimarlos.
Una vez que han desarrollado la investigación exploratoria se comienza a escribir, a enfrentar la situación de encontrarse ante una hoja de papel en blanco donde deben esbozar las primeras palabras sobre la historia.
La tarea es ardua, la historia debe contextualizarse, es decir cada uno buscará apelar a bibliografía que le ayude en la construcción de un entorno social, político, económico, sociológico, etc. Además se indagará en fuentes documentales datos, frases, que sirvan para ilustrar la historia.
La historia finaliza con las conclusiones personales: qué significó escribir una historia sobre su familia, qué descubrieron, qué les aportó para su propia vida, etc.

Producción de los estudiantes

Crecimiento bajo las estrellas
Agustina Celesti

La familia de Débora estaba constituida por sus padres, Johanna van Crefeld y Moisés Manassen y sus hermanos, Simón, Su, Débora, Emanuel, Elly y Michel. Durante la infancia en su casa había armonía, tenía una excelente relación con sus hermanos y padres.
Moisés, su padre, se dedicaba a la venta de ganado. Gracias a su labor, los Manassen vivían en una gran casa en Utrecht, la zona central de Holanda.
Débora era una niña tímida y una gran estudiante. Le encantaba leer e informarse acerca de todo, sus padres tenían que obligarla a que saliera a jugar, porque ella disfrutaba tanto de la lectura que se pasaba horas enteras leyendo.
Durante la preguerra, empezaron los momentos difíciles para su familia. Su hermano mayor, Simón, tuvo que hacer el servicio militar obligatorio y los demás hermanos dejaron el colegio. En cambio Débora estudio hasta que se le prohibió.
Ella deseaba ser abogada para defender a los niños y adolescentes; también ella y sus hermanas formaban parte
de la Agrupación Juvenil Sionista y durante los domingos y los miércoles ellas tomaban clases de judaísmo. La familia Manassen estaba orgullosa de ser judíos.

Camino a la fama
Ana Sofía Dormoi Guerrero

Desde muy pequeña, Ana Alejandra fue una niña muy creativa, que se caracterizaba por su gran carisma, personalidad segura y sus ideas innovadoras. A los cuatro años se inicia en el ballet, donde llega a destacarse en los escenarios nacionales e internacionales, por su gran talento y capacidad histriónica.
Representó a su escuela en múltiples competencias, obteniendo valiosos premios. Durante sus últimos tres años de escuela secundaria, su amor por la cultura, la danza y el teatro fueron creciendo.
Con disciplina logra combinar su amor al arte con sus estudios.
Con tan solo 15 años, viaja a Canadá para ser parte de un grupo de artistas que bailarían en la Jornada Mundial de la Juventud para el Papa Juan Pablo II, presentación que fue televisada a nivel mundial. Un año más tarde inicia su carrera en el teatro musical como miembro del ensemble y un pequeño personaje en la obra El Mago de Oz. A ese trabajo le siguen, su participación en Jesucristo superstar, y Maestra Vida. De esa forma comienza su carrera profesional en el teatro, que tan solo se detiene por el tiempo que duran sus estudios de su licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la prestigiosa universidad mejicana Tecnológico de Monterrey.

Víctimas de 1977
Marina Fecchino Vieyra

Mi historia toma como protagonista a Santiago Sánchez Viamonte, mi tío segundo, primo de mi mamá. Él era estudiante de arquitectura en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de La Plata, padre, esposo, trabajador y jugador de rugby en La Plata Rugby Club.
En 1974 junto a amigos y compañeros del club, se comprometió con la política desde el Colegio Nacional platense y comenzó a militar en la izquierda, en el Partido Comunista Marxista Leninista (PCML).
En 1977, junto a su mujer Cecilia Eguia y sus dos hijas, se van a Mar del Plata donde su madre era propietaria de un departamento y allí se encontraban con ella a escondidas. Su casa de La Plata había sido marcada con las siglas CNU Concentración Nacional Universitaria, que era una agrupación de derecha sindicada de haber participado en numerosos operativos en los que se secuestró y mató a una gran cantidad de jóvenes. Se esconden para protegerse de la militancia y tratar de escapar de la masacre que se estaba llevando a cabo, en
la cual muchos de sus amigos y un familiar fueron víctimas.
También, dos de sus amigos de la infancia y socios del partido, Pablo Balut y Otilio Pascua lo siguen y se retiran con ellos.

Persiguiendo un sueño
Florentina Forgione

Esta es la historia de una mujer que tenía un sueño por cumplir, una meta en su vida y nuca se dio por vencida en su lucha por realizarlo.
Ella fue una mujer que nació en una familia sumamente tradicional, en Buenos Aires, en el barrio de Colegiales, siendo la segunda de cuatro hermanos. Esto sucede en la década del 20, época en la que la mujer se veía obligada por la sociedad a cumplir el rol de ser esposa y madre.
Su educación se llevó a cabo en instituciones de mucho prestigio siendo ella una joven ejemplar, cumpliendo con las expectativas de un padre demandante, pero a su vez sufriendo en silencio las represiones impuestas a la hora de seguir su vocación y elegir una profesión que desafiaba las normas.
Sin rencores hacia la soledad, ni a la familia que le impidieron hacer lo que tenía ganas, continúa su vida apegándose al papel que se le otorgaba. Egresa del colegio con excelente promedio, trabaja donde su padre estaba orgulloso de que lo hiciera y se casa a la edad estipulada con un hombre de su misma clase social.
Siendo madre de cuatro hijos, dedicada y amorosa, se siente realizada y adulta para tomar sus propias decisiones sin mirar al resto y se lanza a cumplir el sueño que la movilizaba desde que era una niña y la lleva al lugar donde toda su vida había pertenecido: la fama.
(Ver trabajo completo en p. 129)

La señorita Julia
Patricia Gil

Elegí este tema, porque me resultó siempre muy emotivo.
No es común que una maestra siga a sus alumnos de primer a sexto grado, lo que hizo que entre ellos se creara una relación casi familiar.
Tengo un especial aprecio por los educadores, sean maestros de grado o profesores, un inmenso respeto por su vocación y una admiración especial por la entrega que hacen a sus alumnos.
Nuestra historia se desarrolla en la década del 50, en el interior de nuestro país en una pujante comunidad de la provincia de Santa Fe, situada a 90 kilómetros al oeste de la ciudad capital, su nombre es Rafaela. Allí, en el barrio 9 de julio estaba ubicada la Escuela Nº 475 Bernardino Rivadavia, donde concurrían los protagonistas de esta historia, ellos son, mi esposo Guillermo y su maestra de la escuela primaria, la señorita Julia.
El relato se basa en contar la historia que surge de esta maestra con sus alumnos de grado y la relación que siguió a través de 50 años entre ella y sus ex alumnos quienes la acompañaron, aunque sea a la distancia, hasta el momento de su muerte.

Viaje a Estados Unidos con mi papá y mi hermano
Federico Longhi

Desde que mi hermano Valentín tenía unos cinco o seis años (año 2005), empezamos a barajar la idea de hacer un nuevo viaje a Disney, mis padres y yo habíamos viajado en el año 1998 cuando yo tenía siete años y siempre nos quedamos con las ganas de volver. Todos queríamos hacerlo, sabíamos que en ese momento lo disfrutaríamos, pero coincidíamos en que era mejor esperar a que Valen fuese un poco más grande.
El tiempo fue pasando, mis padres se separaron, pero la idea del viaje siempre siguió viva.
A mediados del año 2010 ya empezamos a hablar un poco más seriamente y empezamos a buscar la fecha. Sabíamos que tenía que ser en vacaciones de verano porque era donde más tiempo libre nos dejaban el colegio y la facultad, y como mi hermano y yo teníamos que hacer varios trámites como renovar el pasaporte y sacar la visa, decidimos pautarlo para principios de 2012, ya que el verano del 2011 estaba muy cerca y hubiese sido complicado armar todo en tan poco tiempo.
Nos llevó casi un año, pero una vez que tuvimos toda la documentación al día ya estábamos listos para sacar pasajes, reservar hoteles y empezar a darle forma al viaje.

Mi abuelo y sus 13 hijos
Ana Karen López Rodero

Amelia y Sergio se fueron a vivir juntos a los 14 y 17 años. Se casaron en el año 1954 y tuvieron ocho hijos: Teresa, César, Sergio, Perla, Hugo, Lilia, Víctor y Patricia y sumaron una más cuando registraron como suya a su nieta, la hija que Perla tuvo.
Toda su infancia vivieron en el sur de la ciudad de México, se mudaron varias veces de casa pero nunca de barrio. Les gustaba salir de vacaciones solos y dejaban a cargo de la casa a Teresa, que era la mayor. Siempre fueron una familia muy unida, educada en una sociedad machista.
Sergio nunca faltó a su casa, cumplía con todas sus obligaciones como padre y esposo. Un día tuvo que viajar a Cuernavaca, municipio del estado de Morelos, donde enfermó de tifoidea, tuvo que estar en cama durante varios días.
Ahí mismo recibió la terrible noticia de que la madre de sus cuatros hijos extramatrimoniales había fallecido. Debido a su enfermedad no podía regresar al D. F. Así que decidió llamar a su hijo Sergio Jorge, para contarle la verdad y que él se encargara de todo. Le dio un sobre con dinero y con la dirección en la que lo tenía que entregar.
Amelia se enteró de toda la verdad y aunque le dolió, decidió adoptar a los hijos de su esposo, si no hubiera sido por ella y su gran corazón, los niños habrían sido enviados a un orfanato en otro estado de la República Mexicana.

Artes gráficas Carama, logro familiar
Franco Mazás

Carlos Mazás, argentino nacido en Buenos Aires, esposo de Noemí Rainone y padre de cuatro hijos, Lucas, Pablo, Stephanie y Franco Mazás, es un hombre al cual se lo puede reconocer por su esfuerzo y su persistencia.
Trabajador incansable, a lo largo de los años, y luego de incontables trabajos, se dedicó a la búsqueda de un nuevo emprendimiento.
Así fue como, de a poco, y junto a su esposa y socio gerente, Noemí Rainone, funda, a inicios de la década del 80, Artes gráficas CARAMA, empresa dedicada a la comercialización de servicios de artes gráficas.
Para el año 1996, 15 años después de haber trabajado como intermediario cuentapropista entre cliente y proveedor, monta su propio taller gráfico de 200 metros cuadrados y solo tres máquinas.
Artes Gráficas CARAMA es una empresa que se dedica a la fabricación y comercialización de envases flexibles en cartulina, en particular, y a la impresión offset en general. Se realizan diversos procesos industriales para la realización de los trabajos. El conformado del trabajo está orientado a la prestación de un servicio, cuyo resultado se traduce en un producto al cliente.

Eso que llaman honor
Gabriel Federico Zichy

Este trabajo representa para mí una oportunidad exploratoria, una revisión de los hechos del pasado que de alguna manera se pierden en el día a día. No se puede vivir del pasado, es verdad. También lo es el hecho, de que no habría un hoy sin un ayer, y quizás ese ayer fue más significativo de lo que pensamos.
La historia que elegí contar es una de valores, ante todo, un relato de moral. A riesgo de caer en los quemados clichés, es una historia de esas que a uno lo dejan pensando, o por lo menos eso espero. Es la historia de cómo un hombre puede vivir bajo sus principios y morir sólo con su honor y es eso, quizás, lo único que realmente podemos llevarnos de este mundo.
Recuerdo haber leído esta historia, en las palabras de un periodista levemente tendencioso, que fue quién redactó el libro del cual saco parte de mi relato, cuando tenía apenas 10 u 11 años, no recuerdo mucho de esa lectura, pero siempre tengo presente la frase con la que Fritz inicia su relato: “Aquel que no acepta lo que la vida trae consigo con una sonrisa en los labios y un corazón valiente, no es un hombre”.
Es una frase para recordar, fácil de olvidar cuando las cosas van mal. Es intensa si se la sabe entender y un buen leitmotiv por el cual vivir.
(Ver trabajo completo en p. 125)


Docente: Marina Zurro fue publicado de la página 48 a página51 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº62

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