Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº67 >
  4. Eres como una obra de arte (Segundo premio)

Eres como una obra de arte (Segundo premio)

Maldonado Alvarado, Nicole Catalina

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº67

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº67

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación. Proyectos Ganadores

Año XII, Vol. 67, Julio 2015, Buenos Aires, Argentina | 178 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Introducción

En la ciudad de Guayaquil, habitaban dos millones de personas donde yo vivía en Vía Zamborondón y tenía una vida cotidiana como cualquier adolescente. Recuerdo que era 9 de octubre cuando mis padres decidieron que iría al colegio en expreso. Fue la peor noticia de toda mi vida porque desde ese momento mi alma se transformó de felicidad a locura.

El primer día tuve que levantarme una hora y media antes porque mi colegio quedaba a 24 kilómetros y debíamos recoger a todos mis compañeros de mi barrio, para estar a las 7:30, cuando entré a esa caja rectangular sentí mucha ira que ni saludé al chofer. Me incorporé en el asiento para dormir con la cabeza apoyada en la ventana, de repente me levanté con un gran golpe en el lóbulo parietal derecho, cuando giré a la izquierda ví a un chico que era alto, ojos verdes penetrantes, sonrisa diabólica, tenía un gorro de lana negro, con una actitud y aspecto desenfadado, me llamó la atención que no tenía los zapatos puestos, se acercó y pude sentir un olor peculiar a carne, fritura.

Me dijo: “Eres como una obra de arte”, desde ese momento mi vida cambió.

Si uno quiero suicidarse no lo dice, lo hace

Cuando sostuve una amistad con Beyond Birthday, dice llamarse así, había momentos en los cuales no me sentía cómoda cuando hablaba con él, porque a medida que pasaba el tiempo me contaba sus cosas íntimas, como se masturbaba en su tiempo libre, se sentía sexy cuando se tomaba fotos con sangre, le encantaba la sensación de comer y tener la carne aprisionada en sus manos.

Me contó que lloraba cuando su papá metía 3 mujeres en la cama y me dijo que extrañaba mucho a su mamá.

Yo no sabía como reaccionar ante tanta información, y tampoco sabía como manejar la situación, entonces dejé pasar los días, las semanas y de repente la relación pasó de incomoda a acosadora. Comenzó a amenazarme, un día llamó a mi casa mientras yo cenaba, me dijo con una voz desesperada y entre sollozos que si no le decía te amo se tiraría por la ventana. Mi respuesta fue que si uno quiere suicidarse no lo dice, lo hace, e inmediatamente cerré la llamada.

Cuando estaba en mi cuarto para ir a dormir sentí un ruido muy fuerte, como si algo con mucho peso hubiera caído al piso. Yo pensé que no era nada importante, estaba a punto de cerrar los ojos, cuando de repente escucho una voz lenta y lejana entre susurros: “Nicole no grites, quiero que me leas un libro”. Yo estaba impactada, no podía ser ¡era Beyond!

¿Cómo carajo entró a mi casa?, Cuáles son sus límites? Llegó a mi cuarto arrastrándose por el piso, lo miré y llevaba puesto una camiseta blanca, jean oscuro, zapatillas y la gorra negra tejida que usaba siempre, me miró fijo sin pestañar y con una sonrisa perturbadora como si hubiera ganado un trofeo me dijo que le fue muy fácil entrar, me ató las manos y me puso una cinta en la boca, yo estaba desesperada, pasaron algunos minutos y se calmó, me dejó libre, el primer impulso que tuve fue preguntarle que quería y repitió: “quiero que me leas un libro, quiero escuchar tu voz, ver el movimiento de tus labios al pronunciar cada una de las palabras, cuando termines te desato y me voy a dormir, si no lo haces me quedo contigo el resto de la madrugada”

Decidí leerle el maldito libro y terminar de una vez con toda esa situación que para mi no tenía ninguna explicación, por otra parte tampoco quería involucrar a mis padres, me parecía que por ahora lo podía manejar.

Cuanto terminé de hacer lo que el quería, me desató, le abrí la puerta y con un tono firme le dije: vete y no vuelvas más, o te meterás en problemas. Su reacción fue inesperada, entre risas y desafiante me dijo, ya veremos quien gana.

Amaneció, me sentía agobiada tratando de entender lo que había pasado, yo vagaba con mis pensamientos y como con un llamado a tierra escuché la bocina, era el expreso que pasaba a recogerme todas las mañanas, salgo de mi casa corriendo, subo el par de escalones, saludo al chofer, bajo la mirada instintivamente y veo en el piso una forma rara con algo blanco, decía algo que no se que era, enfoqué la vista y miré atentamente tratando de descifrar y tenía la forma de un corazón que en el interior se podía leer claramente dos números 73, entonces pensé en él, recuerdo vagamente que una vez me dijo que le gustaba hablar en códigos, con criptografía. Cuando estaba en recreo me enteré por mis amigos que Beyond estaba en el departamento médico, porque se había cortado la muñeca profundamente con mis iniciales NCMA.

Recreo

Trataba de mentalizarme para continuar el día normalmente, terminó el recreo, en la mitad de la clase de matemáticas me llama una profesora, la noté exaltada, con una expresión de preocupación en su rostro, me dijo que inmediatamente debía dirigirme al edificio de rectorado, que la rectora aguardaba por mí, obedecí sin pensarlo, mi sexto sentido sabía de lo que se trataba, llegué y Beyond estaba ahí amenazando con que se iba a tirar del edificio si yo no le decía que lo amaba.

Tremenda mentira

Claro que me negué rotundamente a decir tremenda mentira, mientras los guardias del colegio lo bajaban del último piso del edificio. Lo suspendieron por un mes y comenzó con ayuda psicológica por órdenes del colegio.

¿Fue quizás ese mi error?

Mi tutora comenzó a cuestionarme, quería alguna respuesta que explique las actitudes de Beyond, tratando de decir indirectamente que yo hice algo para que el actué de esa forma extraña, mi única respuesta era que yo solamente me tomaba el tiempo para escuchar su vida y decirle lo que yo pensaba, ¿fue quizás ese mi error?, ¿acaso era eso lo que el necesitaba?

¡Era él!

Pasaron los meses, no supe más nada de Beyond, tampoco lo ví en el colegio, poco a poco todo seguía su curso normal.

Empecé a entrenar crossfit tres veces por semana, después de clases, seguía mi rutina, concentrada y en mi mundo contaba las series de 50 sentadillas, en un pestañeo veo una silueta al borde del umbral de la puerta principal del establecimiento, ¡era él!, había aparecido nuevamente sin avisar, invadiendo una vez más mi espacio personal, quería morirme, ¿cómo demonios supo que yo estaba ahí?

El acoso

El acoso se puso intenso, se volvió un problema que no podía controlar, no podía salir tranquila por miedo a que me estuviera esperando o vigilando, tan solo el hecho de pensar que me lo podía encontrar me generaba angustia y pánico, me sentía perseguida.

Decidí que era hora de buscar ayuda, desesperadamente les conté toda la verdad a mis padres, ellos consternados llamaron al padre de Beyond informándole todo lo sucedido, la respuesta que dio fue que me dijeran a mí que deje de enamorar a su hijo, quedando claro que para el papá de Beyond era yo la que generaba todo.

¿Qué determinación debía tomar para poner un alto a esta secuencia?

Si uno quiere suicidarse no lo dice, lo hace

Terminó el año y muchas cosas cambiaron, entre ellas, decidí estudiar en otro país, mis amigos estaban felices por mí, mi familia me apoyaba, llegó el día y partí, el tiempo pasó, sin darme cuenta cumplí mi primer mes viviendo en Argentina, me levanté, el portero había dejado correspondencia bajo la puerta, empecé a mirar, era de la luz, agua, internet, y una de mi país, inmediatamente la abrí, empecé a leer, y decía: Mi amor, cuando me enteré de tu partida supe que mi vida no tenía sentido, no salí por semanas de mi cuarto esperando que todo fuera una pesadilla, ¿por qué me dejaste Nicole? Quiero sepas que te voy a esperar siempre, porque yo se que al final (no importa como), vamos a estar juntos. Te amo. Beyond.

PD: Me hubiera encantado despedirme de otra manera pero, “si uno quiero suicidarse no lo dice, lo hace”, ¿recuerdas?

Me gradué

Finalmente me gradué, decidí continuar mis estudios en Argentina, no quería volver a saber nada de él, pero a la vez había algo que me generaba intriga, quería encontrar la raíz de todos sus comportamientos, pero lastimosamente nunca más supe nada de él.


Eres como una obra de arte (Segundo premio) fue publicado de la página 156 a página157 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº67

ver detalle e índice del libro