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Entender y evaluar el conocimiento. Evaluar por sujeto, no por grupo

Alonso, Rodrigo Martín

(Diseño de Imagen y Sonido)

Escritos en la Facultad Nº124

Escritos en la Facultad Nº124

ISSN: 1669-2306

Reflexión Pedagógica. Edición IV Ensayos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año XII, Vol. 124, Diciembre 2016, Buenos Aires, Argentina | 130 páginas

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“El examen combina las técnicas de la jerarquía que vigila y las de la sanción que normaliza. Es una mirada normalizadora”. (Foucault, 2002, p.113).


Para comenzar se debe plantear qué es la evaluación y qué intenta demostrar a los evaluadores. Siendo las evaluaciones métodos por los cuales los docentes y los alumnos centran su atención, el docente en conocer el nivel de conocimiento adquirido asimismo los alumnos para poder obtener una noción por la cual quede demostrado dónde se encuentra su propio conocimiento. 
Para la creación del ensayo se utilizó como referencia el trabajo realizado por Philippe Perrenoud, La evaluación de los alumnos, en el cual se discuten diferentes tipos o clases de evaluación. 
La experiencia que se obtuvo durante la cursada en la carrera Diseño de Imagen y Sonido y también la participación como asistente del Programa Tutorías, el cual permite a los alumnos de la carrera rendir y preparar nuevos trabajos finales para las materias de la carrera, crean el marco necesario para que el autor pueda investigar y proponer un cambio en la forma en la que se evalúa a los alumnos de una carrera que es principalmente práctica a la hora de adquirir conocimientos. Principalmente, la evaluación sirve como un medio por el cual se intenta corroborar si los alumnos, como plantea Perrenoud, adquieren o no los conocimientos y las nuevas habilidades que, a través del currículum, “la institución preveía que adquiriese”. (2008, p. 29). Al mismo tiempo establece un sistema de categorías que plantea el nivel, dentro de una escala preestablecida, de éxito que ha tenido el evaluado. 
Por último se plantea que se debería dejar de lado el modelo en el cual “el examen combina las técnicas de la jerarquía que vigila y las de la sanción que normaliza. Es una mirada normalizadora” (Foucault, M. 2002, p.113) y convertirlo en una herramienta de cambio y de guía. 
¿Cómo puede entonces evaluarse el conocimiento en carreras prácticas, en las que los trabajos presentados son una realización personal del alumno, siguiendo reglas planteadas en la materia? 
En donde comienza la diferenciación entre lo que el alumno esté haciendo bien y para quién y cómo se avalan estos conocimientos. 
Desde el punto de vista del docente la evaluación actúa como una herramienta que le permite apreciar qué conocimientos han adquirido los estudiantes, revisar y ajustar cómo se plantean las estrategias; cómo ajustar la planificación de la materia y por último revisar los modelos con los que se evalúa. Para el estudiante es una forma de poder encontrar de forma objetiva el nivel de aprendizaje de la materia en curso, asimismo los puntos que no han sido debidamente aprendidos. 
En consecuencia se someterá al alumnado a evaluaciones constantes para poder poner en evidencia los porcentajes de los buenos y malos alumnos, ya que las instituciones deben ser prácticas a la hora de abalar el conocimiento. “Se considera que los alumnos tienen éxito o fracasan en la escuela porque se los evalúa”. (Perrenoud, 2008, p. 29). 
Para comenzar, ¿cómo se evalúa a los alumnos de la carrera de Diseño de Imagen y Sonido? 
En primera instancia se utiliza generalmente la forma de trabajo práctico para la cursada del alumno. De este modo se puede poner en evidencia de una manera práctica los conocimientos del alumno de una forma rápida y precisa. Sin embargo hay también docentes que recurren a la utilización de exámenes interrogatorios, tanto orales como escritos, que pueden ser perjudiciales para el proceso de aprendizaje del alumno. Como se plantea es parte de cómo la institución y el docente se manejan con lo que se sabe. “Cualquiera sean las opiniones y reacciones de los individuos, ellas se expresan en relación con un juicio enunciado por la organización escolar, el que, después de eventuales negociaciones, adquiere fuerza de ley”. (Perrenoud, 2008, p. 45). 
Se deberá también ajustar la forma en la cual se evalúa y qué tipo de clasificación se entrega a alumnos de carreras en las cuales se resalta la subjetividad y practicidad a la hora de entregar trabajos, por consiguiente evaluar los conocimientos y al mismo tiempo evaluar el trabajo realizado con los conocimientos, sin que se pase por alto cómo este nuevo conocimiento es resignificado por el alumno. 
También es parte del trabajo del docente encontrar nuevas y diferentes formas con las cuales se podrían realizar estas prácticas ya que “el sistema clásico de la evaluación fuerza a los docentes a proferir los conocimientos aislados y clasificables numéricamente frente a las competencias de alto nivel”. (Perrenoud, 2008, p. 87). Recae en el alumno encontrar formas ajustadas a los conocimientos enseñados que demuestren más allá de cualquier duda que la teoría y práctica han sido aprendidas. 
Se presenta entonces una dicotomía en cómo evaluar y cómo el evaluado afronta esa prueba. Es por eso que se plantea un sistema de evaluación en la que se tomen los contenidos de la materia, pero a un nivel practico que también evalué las partes teóricas simultáneamente y no se genere así una disparidad aceptable que limita los niveles de excelencia adquiridos por la clase. (Perrenoud, 2008, p. 50). 
Para ello se debe definir un criterio de evaluación que permita al evaluado estar en libertad para expresarse a través del conocimiento o la teoría adquirida. 
El método que se propone es el que permita al alumno resolver la evaluación prácticamente, y del mismo modo utilizar todos los conceptos troncales de la materia en una evaluación, la cual ayudará al docente a decidir cuál es el camino que se debe seguir con ese alumno. 
De esta manera se puede generar un cambio en la forma en la que el docente explica o transmite la información, igualmente para que el alumno la reciba permitiendo así un cambio exclusivo en la dinámica del evaluador y el evaluado. 
De esta manera permite también al alumno observar que los errores en este tipo de evaluación son formativos y no para calificar ya que ayudarán al alumno a trabajar sobre lo que no comprendió, permitiendo al docente adaptar el contenido para que los estudiantes puedan recibir la mayor cantidad de conocimiento. 
Este planteamiento favorece a que al evaluar a los estudiantes no se cree una “relación utilitarista con el saber”, que los estudiantes busquen una nota (Perrenoud, 2008, p. 86), sino que se trabaje para favorecer el interés y la capacitación de futuros profesionales. 
Asimismo alejar, con este sistema, la evaluación de ser un método que fuerce al docente a preferir “los conocimientos aislables y calificables numéricamente frente a las competencias de alto nivel (razonamiento, comunicación)” (Perrenoud, 2008, p. 87), siendo la comunicación una parte fundamental de los futuros profesionales de Diseño de Imagen y Sonido. Por último este ensayo surge como un principio de investigación del autor que plantea la posibilidad de probar entre pares este modelo para poder generar un cambio en cómo se evalúan los procesos creativos en la carrera Diseño de Imagen y Sonido, avalado por los grupos pedagógicos de la institución.

Referencias bibliográficas 
Foucault, M. (2002). Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión. Buenos Aires: Siglo XXI Editores 
Perrenoud, P. (2008) La evaluación de los alumnos. De la producción de la excelencia a la regulación de los aprendizajes. Entre dos lógicas. Buenos Aires: Colihue

Resumen: Durante el transcurso de la carrera Diseño de Imagen y Sonido se presentan diferentes etapas en las que los alumnos deben ser evaluados para avalar la adquisición del conocimiento requerido tanto por el curriculum de la materia como por el docente, para probar que se ha adquirido el conocimiento tanto teórico como práctico de las diferentes materias. Asimismo se plantea que hay un elemento débil dentro del sistema, para carreras que son prácticas, con teoría, pero que puede aplicarse la misma realizando ejercicios en los software que los alumnos necesiten para poder realizar los trabajos prácticos planteados por los docentes. 
El ensayo plantea cómo se podría realizar una evaluación, la que se encontraría apuntada directamente al conocimiento que posee el alumno de una materia en curso y no en general. 

Palabras clave: evaluación – alumno – examen - subjetividad.

(*) Este texto fue elaborado en la asignatura Pedagogía del Diseño y la Comunicación I, del Programa Asistentes Académicos de la Facultad de Diseño y Comunicación, dictada por el profesor Carlos Caram. Año 2015.


Entender y evaluar el conocimiento. Evaluar por sujeto, no por grupo fue publicado de la página 29 a página31 en Escritos en la Facultad Nº124

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