1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVI >
  4. ¿Es lo que te mereces, princesa?. Tres obras de teatro; tres dramaturgas; tres países

¿Es lo que te mereces, princesa?. Tres obras de teatro; tres dramaturgas; tres países

Avelluto, Laura Eva; Contreras Bocic, Daniela; Sánchez, Ingrid Luciano

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXVI

ISSN: 1668-1673

Cuarta Edición Congreso Tendencias Escénicas [Presente y futuro del Espectáculo]

Año XIX , Vol. 36, Noviembre 2018, Buenos Aires, Argentina | 240 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen:

Es lo que te mereces, princesa es el proyecto de creación de un espectáculo teatral a partir de tres piezas breves de dramaturgas de distintos países de Latinoamérica y el Caribe. Con una consigna temática en torno a la violencia de género, se han escrito las obras: No me devores, Empate y Un bosque-liceo-triste y rabioso. La ponencia pretende dar cuenta de las motivaciones éticas y estéticas que comparten las creadoras hacia la puesta en escena en conjunto de dichas obras durante el año 2017.

Palabras clave: proyecto - dramaturgia - puesta en escena - violencia - latinoamérica

Nuestro proyecto - Es lo que te mereces, princesa - consiste en la escritura, puesta en escena y producción de tres piezas teatrales breves en un solo espectáculo que tienen en común que abordan distintas perspectivas y manifestaciones de la violencia de género, aunque desde lenguajes, historias y apuestas muy diversas. Los textos teatrales ya han sido escritos durante 2016 y pretendemos desarrollar la puesta en escena durante el 2017. Las autoras somos de tres nacionalidades distintas: Laura Eva Avelluto, de Argentina; Daniela Contreras Bocic, de Chile e Ingrid Luciano Sánchez, de República Dominicana. Las tres coincidimos en la maestría en dramaturgia de la Universidad Nacional de las Artes. Además de la complicidad como amigas y compañeras de maestría que hemos desarrollado, nos pudimos dar cuenta de que queríamos profundizar nuestros lazos como colegas y creadoras, teniendo además mucha sintonía en las temáticas que nos inquietan como mujeres y como artistas. Es así que decidimos emprender este trayecto juntas: “¿Es lo que te mereces, princesa?”, cuyo nombre sale de un parlamento de una de las tres obras cortas que formarán parte de este espectáculo teatral. 

Para compartir brevemente sobre este proyecto, seguiremos el siguiente orden: 1) por qué abordar la violencia de género desde el teatro; 2) de qué tratan las obras y 3) algunas hipótesis hacia la puesta en escena. 

¿Por qué violencia de género hoy y desde el teatro?  El problema de la violencia de género en América Latina y el Caribe, específicamente en nuestros países de procedencia, es real y no solo una “percepción”. Esto está altamente ejemplificado en las lamentables cifras de femicidios (CEPAL, 2017), pero también en aquellas víctimas que no se cuentan, ya sea porque no entran en la categoría, por la falta de estadísticas oficiales y, además, en las otras manifestaciones de la violencia machista que forman parte del continuum de la violencia hacia las mujeres. Los femicidios, asesinatos de mujeres por el hecho de ser mujeres, son la evidencia burda de que no estamos en una sociedad de igualdad y libertad (Radford& Russel, 1992). Pero todas las demás formas de violencia también muestran que las mujeres no hemos alcanzado el grado de justicia que merecemos como seres humanos. 

¿Por qué decidimos abordar esta temática desde el teatro? En primer lugar, porque teatro es lo que hacemos y confiamos en su poder comunicativo. Es desde nuestro lenguaje como teatreras que sabemos expresar los asuntos que nos inquietan, molestan o hacen soñar. En segundo lugar, porque, así como el teatro siempre ha logrado contar los grandes males, deseos, miedos y esperanzas de la humanidad a través de sus personajes concretos, en nuestra actualidad aparece este tema como algo fundamental a tratar. En pleno siglo XXI hay una gran resistencia a permitir que las mujeres entremos de forma plena en la categoría de la humanidad, “ese club tan cerrado”, como decía Jean Paul Sartre (1963, pág.10). Así que ese gran tema humano que nos concierne tanto a hombres como a mujeres de todas las culturas es parte de lo que el teatro también ha de plantear a través de sus historias, de sus apuestas escénicas y, en definitiva, su lenguaje. 

Por otro lado, y sumando a lo antes expresado, vemos como una gran oportunidad aportar la individualidad y especificidad de nuestras distintas procedencias culturales en un solo montaje teatral. En nuestras conversaciones nos hemos dado cuenta de que muchas veces desconocemos qué está pasando en los otros países y constatamos que, con expresiones muy diversas, la violencia es lamentablemente común en todos ellos. Y eso es algo que nos permite el teatro: meternos en nuestros problemas concretos cargándolos de universalidad.

¿De qué tratan y a qué apuestan las obras que forman parte del proyecto?  Cada una de las obras del proyecto ha sido escrita por una de nosotras. A continuación, presentamos de qué tratan y qué propone cada una. 

La obra Empate de Ingrid Luciano Sánchez es una pieza que ocurre dentro de un ring de lucha libre, donde se encuentran los personajes: Trueno Sánchez y Flaco el Duro. Ambos se enredan en el mundo de los celos hacia sus respectivas parejas, les revisan los celulares y, creyendo que les están tendiendo una trampa a sus novias, terminan cayendo mutuamente en sus propias redes hasta la autodestrucción. Siguiendo algunas pautas del bufón-grotesco, que exalta lo que rechaza hasta dejarlo en ridículo, esta obra es una mirada cuestionadora y burlona sobre la construcción de la masculinidad. Dialoga sutilmente con el Otelo de Shakespeare en esa temática profunda que da pie a los celos, que es nuestra incapacidad de conocer los pensamientos y sentimientos profundos de otro ser humano, siendo “el otro” o “la otra” imposible de poseer.

Flaco el Duro: ¿Por qué es tan difícil? Lo que quiero es una mina que esté ahí… que esté ahí para mí. Eso es lo que quiero. (Fragmento de Empateen Luciano, 2016)”

Un bosque-liceo-triste y rabioso de Daniela Contreras Bocic (2016) es una historia de violencia intrafamiliar oculta tras una conversación entre dos estudiantes de secundaria de un liceo público. La pieza se sitúa en una plaza de un barrio popular de Chile, afuera de un liceo, y una chica le cuenta a otra que ha soñado que es un hombre y cómo se siente distinto vivir en un mundo diseñado para hombres, incluso para planear una golpiza a su padrastro, de quien no pueden deshacerse su madre y ella en casa. La pieza transcurre en una realidad dual, dada tanto por la crudeza del entorno concreto, en este caso de la plaza frente al liceo; como por el sueñopesadilla, que es un callejón al final de un bosque oscuro por el que la protagonista debe transitar sola, y por el que una mujer cualquiera no estaría a salvo. En clave realista, la construcción de la pieza se abre luego a un universo onírico, buscando exponer cómo el problema de la violencia, se naturaliza rápidamente en nuestro imaginario, y cómo, por contraste, la salida puede convertirse en una tragedia.

Jennifer: Me cruzaba con gente y yo los saludaba, no los conocía, pero los saludaba, sin cansancio y sin miedo, no les tenía miedo, era de noche, y yo no tenía miedo. (Fragmento de Un bosque-liceo-triste y Rabioso en Contreras, 2016)

No me devores de Laura Eva Avelluto (2016) es una metáfora acerca de la violencia de género. Tiene como protagonistas al personaje llamado Hombre (hombre-humano) y al personaje llamado Pastel (objeto-mujer). Sobre estos personajes se pone de manifiesto el vínculo del opresor y oprimido y su mecanismo de funcionamiento. En el transcurso de la obra se asiste al cruel ritual donde el hombre devora a la mujer aniquilando por completo su identidad y su voluntad de acción.

Hombre: ¿Estás preparada?