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Docente: Beatriz Robles

Facultad de Diseño y Comunicación

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº83

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº83

ISSN: 16685229

Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Introducción a la Investigación. Proyectos Ganadores Primer Cuatrimestre 2018 Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita. Proyectos Ganadores Primer

Año XV, Vol. 83, Octubre 2018, Buenos Aires, Argentina | 190 páginas

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Abstract Los jóvenes descubren en Comunicación Oral y Escrita, desde la oralidad y la escritura, lenguajes que les son familiares.

Van incorporando códigos narrativos propios del sonido, la música, la palabra y el silencio, realizando un guión de radioteatro.

Esto los va llevando a escribir su historia, desde un proceso de búsqueda de imágenes y descripciones que realizaron incursionando diferentes géneros y formatos.

Producción de los estudiantes Un pueblo llamado La Guaira Peñaloza Duarte, Yenediet Dubrazka El 15 de diciembre de 1999 la tragedia llegó al Estado Vargas (Venezuela), tras semanas de lluvia, tormenta y un pueblo desesperado por conocer su futuro, llega el arma más poderosa que tenía madre naturaleza un deslave que acabaría con la vida de miles de venezolanos. Emmanuel un joven de 18 años relata la vida antes, durante y después de la tragedia, como su único consuelo después de perder su casa y su familia fue ayudar a rescatar a los afectados, ayudando a los bomberos y guardia civil rescatar a sobrevivientes.

Mi milagro Martínez Virviescas, Andrés Leonardo Era un tiempo de plenitud por el cual mi vida atravesaba, tiempo de alegrías, rodeado de las personas que mas amo y por las cuales lucho día tras día; además de ello estaba en mi cuidad natal, la hermosa Bogotá, capital de la republica de Colombia y centro de muchas historias.

Es allí cuando de repente un acontecimiento sacude las mas íntimas y delicadas fibras de mi corazón, un sentimiento que nunca antes logré comprender, quizá por la distancia desde la cual siempre asumía dichos tiempos o porque simplemente nunca fue mi realidad hasta dicho momento.

Entonces comprendí que hay un mundo de posibilidades que, gracias al amor, la unión y la fuerza interna de cada uno de nosotros como individuos, hace que, a pesar de tanto dolor, lucha, entrega, ires y venires todo recobre un sentido y que por tanto estos acontecimientos formaran parte de nosotros, dejando sin lugar a dudas una huella inimaginable, impregnada en nuestro ser que luego recobra un sentido gigante para nuestro crecimiento y agradecimiento con la vida misma.

El Ratón Pérez puede esperar Vaudagna, Solange Cuando tenía cinco años estaba con mi hermano mirando televisión en el sillón de mi casa de Palermo. A pesar de que me lleva seis años de edad, a ambos nos gustaba mucho un programa de dibujos animados que se llama Ed, Edd y Eddy, el cual pasaban mucho por el canal Cartoon Network. Ese día estábamos vestidos muy formales ya que teníamos el casamiento de unos amigos de nuestros padres, y por eso nos habíamos puesto a mirar el programa mientras esperábamos a que ellos terminaran de arreglarse. Todo marchaba bien hasta que comenzó el espacio publicitario. Yo me quería quedar mirando ese canal para no perderme nada del programa cuando la publicidad finalice, pero mi hermano sin pensarlo cambió a otro. En ese momento empezamos a pelear y, ante la falta de un acuerdo, a forcejear por el control remoto. Obviamente, él era más grande que yo y más fuerte, por ende no pude ni rozarlo. Es entonces cuando me enfadé tanto que intenté morderle la mano en la que tenía el control y al hacerlo erré y terminé mordiéndole el botón de la camisa. De pronto sentí un dolor muy fuerte hasta que me toqué la boca y me di cuenta de que se me había salido una paleta y comencé a sangrar. Ante la situación y el susto me largué a llorar y mis padres como solución no me limpiaron y guardaron el diente, sino que me dijeron que trate de insertarlo nuevamente en su lugar hasta que termine el casamiento porque según ellos no iba a quedar muy elegante con un diente de menos. En resumen, me pasé toda la noche sin comer Su lugar en el mundo Etchevarne, Juan Bautista Vicente Joaquín Mendiola, español, vasco, vivía en la ciudad de San Sebastián. Nació en una familia de clase media, conformada por su madre y dos hermanas mujeres ya que su padre falleció tempranamente. Su madre se encargaba de administrar un hotel, del cual era dueña, función que desempeñó desde la muerte de su marido.

Cuando en España, y resto de Europa, comenzó la necesidad de hacerse “la América”, él vio la posibilidad de conocer el mundo. Por dicho motivo, luego de años de duro trabajo, compró un pasaje solamente de ida con destino a Argentina. No fueron motivos económicos, como a la mayoría de las personas de esa época, fue tan sólo el ansia de conocer y explorar.

Ya en Buenos Aires, a pesar de no haber venido solamente con lo puesto, le costó abrirse camino. Era un turista dispuesto a quedarse si visualizaba cierto porvenir. Trabajó de lo que consiguió pero se dio cuenta que con sus ahorros y la paga semanal que recibía jamás tendría un futuro próspero como soñaba.

Un día recibió la noticia de que su madre murió. Esto lo llevó a embarcarse nuevamente rumbo a San Sebastián para acompañar a sus hermanas. Entre los tres decidieron vender el hotel. A su vuelta, se casó y con ayuda de su suegro compró algunas hectáreas en La Pampa con el fin de dedicarse a la actividad agropecuaria y se instaló en el pueblo Miguel Cané.

La Travesía Ortega Zapata, Mariana Esta narración cuenta la historia de Danilo Zapata, mi abuelo, quien en 1952 emprendió un viaje para hacer sus estudios en odontología en la ciudad de Buenos Aires, proveniente de un pequeño pueblo cafetero en las montañas de Colombia, donde dicha profesión no era más que un oficio realizado por personas sin ningún tipo de estudio. En esa época el viaje se hacía por vía terrestre-marítima con escalas en países como Perú y Chile, tenía una duración de dos meses era toda una travesía que muy pocas personas hacían por su costo y duración, el relato detalla todas las vicisitudes que vivió Danilo durante su viaje y estadía en el país austral que se vio interrumpida dos años más adelante por la muerte de su joven madre que sorpresivamente fue azotada por una neumonía mortal, hecho que cambió los planes de su vida para siempre y lo encontró con el amor de su vida Edhel con quien rápidamente se enamoró y formó la familia de la que soy descendiente.

Tras tu sueños Castro Ospina, Mariana En un pueblo pequeño y lleno de aroma de café, en las montañas de Colombia, se encontraban una chica de 13 y un joven de 19 años, que se conocieron con solo mirarse a los ojos y quedar enamorados en un instante. Fue inevitable que no se conquistaran y aun sabiendo las diferencias que ambos tenían, quisieron tener una relación prohibida, siendo rechazados por las padres de la chica, tuvieron que afrontar la decisión de traer un bebe al mundo. Limitados por su falta de experiencia y responsabilidad, se encuentran con muchos obstáculos por delante, tuvieron que ocultar su embarazo por 5 meses, no podían verse, la chica debía ir al colegio y que nadie se percatara que traía en si un bebé de pocos meses, el chico no tenia dinero para todo lo que le esperaba, así que tuvo que dejar de estudiar para empezar a trabajar, pero ambos creyendo en su amor, sabían que nada seria imposible y que todos los esfuerzo tiene una recompensa y que los sueños sí se hacen realidad.

Guia para llegar a destino Echave Covarrubias, Angela Vanessa Mis padres, mi hermano y yo, emprendimos por primera vez nuestro viaje en familia rumbo a Europa en abril del 2017.

Pero antes de llegar, atravesamos tres días extensos de ida, donde el cansancio ya no era de los vuelos sino la ausencia de una cama para dormir.

De Buenos Aires a Barcelona fue una travesía que pasamos por 4 países subimos en subtes, trenes y colectivos. Llegamos a Uruguay en barco y comimos viendo el atardecer, donde se junta el cielo y el mar en la ciudad de Montevideo, volamos luego a Brasil donde paseamos por la inmensa ciudad de San Pablo con una amiga de familia experta de donde vive.

Volamos a Nueva York, paseamos por la gran manzana, viajamos por abajo de Central Park nos perdimos y nos encontramos en Time Square, comimos donas, y casi perdemos el vuelo, un desconocido nos llevo desde el subte en Nueva York, para evitar el caos de transporte que es por arriba, y tuvimos que correr al avión para finalmente desembarcar en la cosmopolita Barcelona.

El amor de mi vida Quispe Mendoza, Linda Gabriela Hace mucho tiempo conocí el amor. Fue a primera vista: la primera vez que nuestros ojos se encontraron, me di cuenta.

Desde entonces, ahí estamos. El amor de mi vida, está hecho en dos personas, las cuales me abrazan fuerte y siempre tienen la razón. Y aunque me porte mal mil doscientas veces, nunca se marchan. Siempre están. Cuando voy a descarrilar, son capaces de parar todos los trenes de mi mente. Saben perfectamente cuál es mi comida preferida y algunas veces me sorprenden con ella en la mesa. Lo dan absolutamente todo por mí, aunque duela. Los amo más de lo que demuestro y tengo la absoluta seguridad de que nunca me dejarán, pase lo que pase. Fieles siempre a mí. Los amo, papá y mamá.

Mi relato trata sobre las personas a quienes más admiro, mis ídolos, mis padres. Una historia de amor, valor y perseverancia.

En la que los obstáculos no fueron impedimento para triunfar y salir adelante ante momentos de dificultad. Recordando con nostalgia, cuando vivía con ellos, cuento los éxitos y dificultades, vivencias y experiencias que pasa una familia para llegar lejos.

Resulta que el amor de padres, es un tema a discutir y en definitiva no importa cuánto nos lleve hablar de él, creo que es materia casi imposible ponerse de acuerdo con los demás.

Cuantos en la historia habrán sufrido el desamor, cuantas penas, cuantos corazones rotos, por las personas que nos dan la vida. Es por ello que, mi historia, tal vez sea poco contada y hasta desconocida por muchos, pero para mí es un relato digno de documentar, un ejemplo de vida que debe ser reconocido.

Mis padres, un perfecto ejemplo a seguir.

Un vuelo inesperado Culini, Julieta Inés La historia que deseo compartir transcurre en el año 1984, mi padre, Carlos, tenía 18 años en ese entonces. Apenas había finalizado el secundario cuando lo convocaron para el servicio militar nacional, en otras palabras, la Colimba.

Su madre, es decir mi abuela Victoria era, y es, una madre muy presente y protectora, se encargó de ubicar a todos sus hijos de forma privilegiada en el servicio, sedes cercanas a su barrio y horarios que les permita estudiar y encaminarse hacia la facultad.

De igual manera lo intentó con mi padre. Días antes del reclutamiento Victoria se acercó para hablar con el comandante, amigo y vecino del barrio, todo estaba apalabrado, mi padre iría a la sede más cercana y cumpliría con el mínimo de horas necesarias.

Llegó el gran día, Carlos estaba tranquilo, sabía que no tendría que quedarse mucho tiempo, salió de su casa en jean, camiseta y con sus documentos, pues para el almuerzo él ya estaría de regreso en su casa.

Al entrar al recinto el comandante recibió a mi padre de forma amigable, lo abrazó como si fuese de la familia y lo acompañó hasta las mesas de reclutamiento. Comisarios de distintos sectores del servicio militar estaban organizando los grupos.

Mi padre esperó su turno en una de las mesas, al presentar su documentación el comisario respondió de forma extraña, lo amenazó y le advirtió que su estadía en la Colimba no sería para nada agradable, la amistad con el comandante no era una virtud, sino que, todo lo contrario. Nunca se imaginó que le sucedería algo así, definitivamente nada ni nadie lo preparó para lo que sucedería ese día.

De anónimo a héroe y de héroe a anónimo Pinto Artiga, Carmen Elena Esta historia marca el antes y un después de un héroe de cuatro patas Salvadoreño. Por su acto de valentía hace dos años en contra de unos integrantes de las maras, este can se volvió muy famoso entre todos los habitantes, no solo del establecimiento de policía en donde pasaba la mayor parte del tiempo, sino de toda una nación. Su nombre es Oso, un perro que arriesgó su vida por esos agentes policiales que le daban todo el cariño y alimento que sus antiguos dueños nunca le quisieron dar.

Poema Sanzo, Milagros Los nombres muchas veces juegan un rol sumamente importante en la vida de uno. Desde que somos chiquitos y nuestros compañeros de primaria se la rebuscan para convertir tu nombre en una burla, hasta la primera vez que te enamorás y no podes evitar pensar si tu nombre combina con su apellido.

Muchos de nosotros tenemos nombres con significados muy fuertes, como es mi caso que me llamo Milagros. A veces puede parecer una carga, un nombre así genera expectativa respecto a la personalidad, ¿no? En este caso, quiero contar la historia de una persona a la cual su nombre le hace justicia y a veces he llegado a pensar que ella le dio el significado a la palabra. Poema.

Poema es una de las menores de cuatro hermanos: Vida, iris, Poema y Nilo. Todos ellos fueron nombrados en base a un poema que había escrito su padre Baltazar, quien escribía bajo el seudónimo “El Mirlo” cuando publicaba sus obras en una revista anarquista.

Vida era mi bisabuela, quien falleció cuando yo era chica así que uno de mis pocos recuerdos es lo irónico que me parecía tener que decir “se murió Vida”, y no podía entender cómo nadie había pensado en eso antes. Nilo trabajó toda su vida, e Iris, según ella, casi llegó a ser una chica Almodóvar.

Estos nombre siempre me parecieron curiosos, pero mi favorito es Poema no solo por el significado de la palabra, sino por la manera en el que este coincidía con su personalidad. Ella dibujaba, pintaba y escribía de manera maravillosa y le encantaba el teatro. Para uno de sus cumpleaños, se editó un libro que ella había escrito en el que contaba la historia de nuestra familia. De esta manera yo pude conocer historias que mis abuelos ya habían olvidado, pero que yo me voy a asegurar de contarles a mis hijos.

A Piedras Blancas, ida y vuelta Pardi, Lorenzo Era el verano de 2010, yo me fui con mi familia de vacaciones al sur del país, a Villa la Angostura. Es un pueblo alucinante, con lagos y paisajes montañosos, donde el día se disfruta de mil y un maneras.

Allá nos estaba esperando Pepe, un vecino de toda la vida que se había comprado un velero J-24 y necesitaba tripulantes para correr la regata de Piedras Blancas. La competencia consiste en una regata de dos días, partiendo desde el puerto de Villa la Angostura y navegando todo el día hasta la isla de Piedras Blancas, donde se acampa y se zarpa al día siguiente nuevamente rumbo a Villa la Angostura.

Durante una semana nos preparamos, entrenamos, lustramos el bote y calibramos todo el instrumental, estábamos listos para la regata en las mejores condiciones posibles. Quien diría que justo en la largada del primer día, nuestras esperanzas se volverían añicos. Chocamos contra otro barco que se incrusto en el nuestro y dejó un gran agujero en nuestro casco, tuvimos que volver a tierra desesperados, antes de naufragar.

Todo parecía perdido cuando Pepe, de la galera sacó una solución.

“No se preocupen, esto es una pavada, pero necesito que me den una manito”. Pepe nos tuvo trabajando un par de horas, fabricando un arreglo casero para poder competir.

Al final del día logramos arreglar el barco y alcanzar a los demás que pernoctaban en Piedras Blancas, nunca hubiéramos imaginado, después de todo, lo que pasaría al día siguiente.

En algún pueblito… Torres, Carlos Martín «Muchos años después, frente a la estación de trenes, el querido Alfredo Avalos había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer la capital.» “Todo comienza ahí, sí ahí, en ese pequeño pueblito del interior de BA, donde la tranquilidad transita diariamente las calles sin tapujo alguno. Ni cerca ni lejos 100km lo separan de la capital aquel lugar al que muchos le temen y otros se enamoran sin siquiera haberla conocido. Comienza el transcurrir de un martes más en el pueblito, cada uno de los vecinos tiene marcada una rutina diaria, perfectamente ensayada durante todos los días transcurridos y repasada durante los que vendrán. Alfredo que tiene su casa en las afueras, sale en su bicicleta para hacer las compras diarias. Claro que antes tiene que pasar a jugar sus números a la quiniela, lotería y cualquier tipo artilugio que desafié el azar. Anoche fue una velada que se extendió hasta la madrugada porque se acercaron unos amigos hasta su casa ¡¡Chau Alfredo!! ¿Cómo andas Manuel? Y así con cada uno de los vecinos que se cruza o pasan las calles para llegar al centro del pueblito. Ya en la agencia de quiniela, debería repetir los números que religiosamente sigue en cada uno de los sorteos, pero qué fue lo que pasó por su cabeza para que cuando Rosana le preguntó…¿Los números de siempre Alfre?? Él dijo sin dudarlo NO. Empezó a repasar cada una de las anécdotas que lo llevaron a trasnochar y sin siquiera entender muy bien de cada una sacó un numero. Sí, un número, Místicamente, si se quiere, aquellos números se le aparecieron sin explicación alguna, solo números que aparecieron como la luz mala en noche cerrada. Nadie dijo nada y como la rutina continua pasó por la carnicería, al lado la panadería, dos cuadras más el almacén y de ahí a su casa.

Alfredo está soltero y se le pasaron los años sin formar pareja, ya tiene 65 pirulos. Él dice se me pasó el tren y lo transita sin problemas. Y como se dice que el azar es caprichoso, aquí tenemos un claro ejemplo. Al día siguiente, sin saberlo Alfre, transitó las mismas calles y saludó a las mismas personas como hacía más de 50 años ¿Premio o castigo? Se había ganado 10000 millones de pesos en la lotería.

Marta Valcarce Gómez Castellano, Lourdes Marta Valcarce nació en España, en un pueblo de Lugo en el año 1930. Era una época difícil para los adultos ya que Europa transitaba por unos malos tiempos, pero los niños lograban ver las cosas desde otra perspectiva. Con sus cinco hermanos encontraban ratos de diversión colaborando con la casa y la granja, cuidado del ganado, las gallinas y yendo ocasionalmente al arroyo en donde podían observar las curuxas (lechuzas).

Entre ellos y sus primos eran muy unidos ya que era difícil conocer a otros chicos de su edad, por lo cual pasaban todos sus días juntos haciendo travesuras y otros desastres.

La situación en España empezó a empeorar más y más junto al ambiente general de toda Europa. La guerra Civil empeora bajo el mando de Franco, el cual tenía bajo su manto a las facciones nazis y conservadoras. Las zonas de campo eran las elegidas para que sus enemigos, los bandos republicanos, puedan esconderse y planear sus próximos pasos. Su padre los dejaba hospedarse bajo cautela en su granja o en la casa, lo cual convertía el estar tranquilo en el hogar algo fatídico.

Con el tiempo el bando franquista fue ocupando más pueblos haciendo chequeos diarios en las casas de sus pobladores.

Era más que habitual el tener que mantener todas las luces apagadas desde la tarde hasta la madrugada ya que llamar la atención de las personas equivocadas podría ser fatal. Las caminatas al arroyo ya no sucedían, nunca sabías si te podrías encontrar el cuerpo de un comunista asesinado allí, o que algún vecino haga un chisme sobre tu familia lo cual garantizaba tener una visita de los soldados franquistas.

El tiempo pasó, ya siendo señorita decidió con sus hermanos ir hacia un país promesa, Argentina, para lograr tener una vida mejor. Allí llegaron a la casa de una tía lejana, la cual contaba con una pensión. La promesa de una mejor vida sería rápidamente borrada.


Docente: Beatriz Robles fue publicado de la página 118 a página122 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº83

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