Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación >
  4. Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita. Segundo Cuatrimestre 2018

Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita. Segundo Cuatrimestre 2018

De Felice, Andrea

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación

ISSN: 1668-5229

Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Introducción a la Investigación. Proyectos Ganadores Segundo Cuatrimestre 2018 Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita. Proyectos Ganadores Segundo

Año XVI, Vol.85, Julio 2019, Buenos Aires, Argentina | 184 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Abstract

La narración es también ella una forma artesanal de comunicación. No hace hincapié en   transmitir el puro en sí del asunto como lo pretende una reformulación o un informe. Hunde, más bien el tema en la vida misma del informante para luego volver a extraerlo de ella. De ahí que en la narración permanezcan las trazas del narrador, como en el barro del ceramista quedan las huellas de sus manos. (Benjamin, Walter, 1986. En Sobre el Programa de Filosofía Futura. Barcelona: Planeta-Agostini - Ed., pág. 186)

 

El Trabajo Práctico Final de Comunicación Oral y Escrita propone elaborar un relato familiar, con una historia interesante para contar y que, desde el punto de vista de la investigación, genere motivación en el alumno para recuperar la memoria e indagar en el pasado. A través de la escritura, este discurso intenta bucear en las propias raíces y conectarse con la familia acercándose a un determinado acontecimiento o algún personaje significativo. 

Es una manera también de indagar sobre determinados vínculos, de tematizar los afectos desde la mirada del investigador, de tomar conciencia de su historia como individuos, de la cadena de vínculos que transitaron ese andar antropológico tan particular, donde intervienen prácticas, formas de actuar y de comunicarse, experiencias, costumbres, valores, elecciones de vida, en fin, trayectorias muy ligadas a la identidad.        

Estos textos, que suelen ser polifónicos, permiten revalorizar voces cercanas con otro sentido, y darles participación. Implica escuchar al otro y capitalizar las experiencias de las generaciones pasadas que, de alguna manera, tienen incidencia en su ser de hoy, en la construcción de la subjetividad.  Así es como este Trabajo Práctico Final propone (re)descubrir un relato familiar que, de este modo, pueda transformarse en un “viaje de descubrimiento” individual.

 

 

Producción de los estudiantes

 

Entre camiones y asados

Colino, Camila 

 

Alrededor del año 1920, Nunciata Rosso y Luis Rafael Gurrieri, ambos italianos migraron a Argentina en busca de nuevas oportunidades. Ellos no se conocían, nunca se habían cruzado en la vida, pero el destino los llevó a encontrarse en la misma ciudad y, tras una ventana, enamorarse. Mientras ella bordaba en el Hotel Unzué de la ciudad de Mar del Plata, del otro lado del edificio, él trabajaba en una obra. Su amor comenzó con cartas pasadas por un marco y terminó con una hermosa familia conformada por ocho hijos, el último, mi abuelo. Y sí, mi vida comenzó a planearse ese 17 de julio de 1929 cuando él nació. Fanático de los asados en multitud y dueño de una personalidad calma y amable. Luchador incansable de sus sueños, creo más de lo que algún día imaginó. Pero sin dudas, su mayor logro, fue su única hija, mi mamá. Aún lo recordamos, luego de pelear por la vida, con su mano en mi corazón...

 

 

Corazón valiente

Rodríguez Alemparte, Elisa

 

La vida constantemente nos pone a prueba, es así como sucedió con Elisa Casal Santamarina. Coraje, fuerza y valentía son algunos de los adjetivos que la describen con éxito. Esta mujer, gracias a su gran tenacidad como fortaleza supo librar a regañadientes grandes batallas como así también proteger a capa y espada a su manada. Desafortunadamente, fueron muchas las situaciones engorrosas en las cuales se vio implicada. Accidentes traumáticos, separaciones conflictivas, enfermedades terminales como así también el intento de suicidio de una de sus hijas, la menor, que la obligaron tanto a crecer como a fortalecerse. Sin embargo, no todo en su vida fueron llantos y lamentos. Al contrario. La vida le obsequió una familia maravillosa que día a día la sostiene y apoya en todos sus proyectos. Es importante destacar su perseverante y fe plena en el universo. Gracias a su simpatía y bondad, diariamente conquista los corazones de quienes la rodean e impregna en ellos una huella imborrable.

 

 

El faro

Spinelli, Sergio Hugo

 

Buenos Aires, 1931. Nueva Pompeya. El diario La Última Hora por aquel entonces hacía eco de un suceso que marcaría la vida de Dolores Conde, mi tía abuela. La noticia acerca de que ella había quedado huérfana junto a 11 hermanitos había salido a la luz. A sus 12 años recibió el primero de los dos grandes golpes que habrían de forjar su futura personalidad. El segundo fue al poco tiempo de casarse cuando decidió suspender el embarazo porque no podía asegurarle una vida digna al niño por venir, producto de la situación económica que atravesaban junto a Constante, su marido. Pero ese aborto salió mal y nunca más pudo volver a tener familia. Con el pasar de los años, forjó una personalidad muy fuerte a pesar de todo lo que tuvo que atravesar.  Fue así que ella se fue apoyando en todos y todos se apoyaron en ella: como esos sabios que son los jefes de la tribu, quienes dan consejos que son una hoja de ruta a seguir, un faro. De alguna manera, todos fuimos sus hijos.

 

 

Una segunda oportunidad

Couto Fernandez, Quimey

 

Mi abuelo, Benito Fernández Cid, oriundo de la provincia de Orense, Galicia, España, es el protagonista de este relato de vida. Nació el 20 de mayo de 1932 y con solo 18 años subió a un gran barco y emigró a Argentina en busca de una segunda oportunidad. Fueron tiempos difíciles, tuvo que sortear varios obstáculos y emprender nuevos desafíos topándose con momentos mágicos y otros caóticos. Pero aun así, no bajó los brazos y sabiendo siempre lo que quería.  Con objetivos claros logró formar una familia y trabajar sin tener miedo a lo desconocido pero, por sobre todo, sin dejar de ser una persona alegre, carismática, sociable y emprendedora. Te invito a descubrir  la historia de un inmigrante que hizo patria lejos de la suya.

 

 

Azucena, la marca de nuestros nombres

Molla del Castillo, María Guadalupe

 

Mi abuela, Azucena, fue una mujer distinta y fuerte, cuyo camino resultó ser turbulento y complejo, pero aun así logró florecer y crecer como mujer. Los saberes populares dicen algo sobre nuestros nombres, como si su incidencia bajara a nuestra historia personal y delineara nuestros actos... ¿Será así? Azucena es una flor que se distingue entre todas las demás. De perfume intenso, color radiante y difícil de confundir, único.

Ella comenzó a trabajar cuando era tan solo una niña y desde entonces, fue gran parte del sostén del hogar del que dependían muchos de sus hermanos. Afrontó caminos muy difíciles de sobrellevar, como la muerte de dos de sus pequeños hermanos, pero gracias a sus convicciones y a su ímpetu pudo salir adelante. A los 15 años, sin esperarlo ni buscarlo, Francisco se cruzó en su camino y cambió su vida para siempre. Azucena dejó de cargar al hombro tantas responsabilidades y se apoyó en quien se convertiría en el amor de su vida y el padre de sus dos hijas. 

 

 

Bandera verde en alto

Sessarego, Victoria Belén

 

Un 15 de mayo de 1993 arrancó la carrera de Matías Sebastián Sessarego, ese mismo día comenzó a hacer rugir la vida de la familia Sessarego, quien se estaba iniciando con su llegada. Matías, un bebé de 4 kilos, y unos ojos de color azul se animó a superar todos los obstáculos que se presentaron en su nacimiento y en el desarrollo de su vida. Con tan solo tres años se podía notar la pasión que sentía por los motores, por el ruido, por los riegos. A los 13 años decidió poner primera y arrancan a vivir su sueño, pero los sueños muchas veces son ilusiones y ponerlos en marcha cuesta sacrificio y desempeño. Nunca se dio por vencido, aun en aquellos momentos que la vida quiso plantarle  la bandera a cuadros por medio de accidentes o frustraciones. Hoy es el único protagonista de esta carrera que se llama vida, en la que todos los domingos en una pista, con su traje, sus guantes y su casco nos muestra a todos que cuando existe la pasión no hay frenos que lo detengan.

 

 

Comenzar de nuevo

Di Marco, Fernanda

 

En 1926, Menajem decidió marcharse de Polonia a los 23 años, tras falsificar su documento. Emprendió el viaje más duro, desgarrador y largo de toda su vida, dejando atrás a su familia y al hogar donde siempre vivió. Luego de recorrer algunos países, finalmente se asentó en Argentina, donde encontró su nuevo hogar. Al llegar al país atravesó complicaciones, el dinero y el idioma fueron los principales problemas. Los años más difíciles recién estaban comenzando para él. Sin embargo, al poco tiempo conoció a su futura esposa y con ella tuvieron tres hijos varones. Como la mayoría de los inmigrantes, Menajem se inició como pintor, ya que era uno de los oficios más fáciles y que le permitía trabajar aun teniendo la barrera del idioma. Con el paso del tiempo, en Argentina comenzaron a llegar las noticias de la masacre que estaba ocurriendo en Europa. En ese momento,  Menajem se dio cuenta que nunca más volvería a ver a sus padres y hermanos, su núcleo primario quedaba atrás…

 

 

El navegante del tiempo

Martínez Zurbano, Ignacio

 

¡Eleven las velas! Se oía en el en el medio del Paraná. Allí, en lo profundo, quedó enterrado un pedacito de familia. En ese entonces, un viejo muchacho audaz, criado siempre lejos del lugar donde nació, naufragó por tierra firme, sin querer, y sin saber realmente donde estaba su hogar. De hecho, pasó por ciudades que obnubilaron aún más su identidad. 

¿Quieren saber dónde encalló el velero de su vida? La historia se remonta al año 1986, donde Alfredo, un chico de 22 años (apasionado por la náutica) aprendió a zarpar sus tiempos libres admirando la naturaleza y el deporte, que le fue inculcado desde pequeño por sus padres. Tal fue así que unos años más tarde, fue partícipe y hasta logró coronarse campeón de su provincia, donde la corriente lo dejó… en su ciudad natal.

Allí fue donde Alfredo decidió asentarse y comenzar otra etapa. Emergió el sentido de pertenencia y una energía impetuosa y audaz. Se quedó en su lugar, donde su tierra lo esperaba, pero esto no impidió que su viaje continuara. A veces el Paraná te da mucho más de lo que uno espera.

 

 

Un viaje inolvidable

Conti Cafaro, Tomás

 

El 17 de septiembre del 2017 comenzó un viaje en la vida de Hugo Cafaro que, por fin, le permitió conocer de una vez por todas, los orígenes de su familia. Pero, primero vale la pena rescatar los sucesos que llevaron a este viaje y a las revelaciones que nuestro protagonista descubrió.

Todo comenzó en el departamento donde vivió desde 1985 con sus dos hijos, dos hijas y su mujer, ya fallecida. Estaba solo, sus hijos ya se habían independizado. Una tarde, decidió investigar más a fondo sobre su historia familiar y sus orígenes, desde sus padres, como primer hito, para armar su árbol genealógico. Contó con el apoyo de familiares, amigos, colegas y de nuevas personas en su vida. Pasaron semanas, luego meses, hasta que por fin logró alcanzar un punto de destino, Italia, y con 70 años se lanzaba a la aventura.  El viaje de su vida estaba a un paso, reservar vuelos, alojamiento y todos los preparativos que implicaba, así comienza una experiencia para bucear en origen de los Cafaro.

 

 

Relatos modernos de un matrimonio que casi no ocurrió

Dos Anjos Bastos Paraquett, Pehtra

 

El gran día ha llegado ¿Ellos van a casarse? Para la sorpresa de muchos y alegría de pocos, sí. Ronaldo y Andressa no eran una pareja convencional.  Se conocieron, luego estuvieron de novios, pronto tuvieron su primera hija y se fueron a vivir juntos. Después tuvieron a su segunda hija. Lo raro es que con una familia armada, Ronaldo siempre colapsaba al presentar a su novia, esposa, pareja o compañera de su vida. Al final, era solamente Andressa.

Soy su hija menor, Pehtra, hoy ya no tan chica, pero no recuerdo nada de ese día. Mi mamá, cansada de estas condiciones, y sabiendo que situaciones extremas exigen medidas extremas, consiguió la documentación necesaria y con todo listo, esperó el mejor momento para preguntarle a Ronaldo: “¿Tenés algún compromiso el 20 de octubre?” Él se quedó pensando: “¿Por qué?”. Ella, decidida y firme, le respondió que tenía agendado su casamiento para esa fecha. Esta historia invita a analizar qué significó este nuevo vínculo contractual y descubrirlo a través de este relato.

 

 

Un país desconocido

Trijo, Brisa 

 

Corría 1971 cuando Isabel Lazarte, a sus 26 años, se enfermó y tuvo que dejar su país natal para poder hacer el tratamiento adecuado. Junto con su marido, Carlos Rivas, y una hija de tan solo ocho meses de vida, llegaron a Argentina.

Sin una propiedad, ni un familiar cercano, se alojaron en la casa de un pariente lejano que vivía en José C. Paz, y debido al poco espacio que tenía, durmieron en el balcón. Pasaron dos noches de frío e Isabel se sentía muy incómoda y lloraba silenciosamente, deseando regresar a su país. Al tercer día, afortunadamente, Isabel se encontró con una amiga, la cual los acogió amablemente en su casa.

Luego de estar acomodados, la joven decidió ir al hospital y, finalmente, le diagnosticaron tuberculosis, una enfermedad bacteriana infecciosa, que afecta principalmente a los pulmones. Ese día, ella no se imaginó que iba a estar más de un año internada y alejada de todos, incluso su pequeña hija y su esposo.

 

 

Bangladesh

Viniegra, Jazmín

 

Esta historia de amor comenzó en Bangladesh, un boliche de Luján. Alejandra estaba en la pista de baile y observó a un grupo de chicos bailando cerca de ella. Dentro de ese grupo ella fijó su mirada en un joven de pelo castaño, con rulos y ojos verdes, llamado Diego. Él parecía desinteresado y distante, por lo que, pensó que nunca tendría posibilidades. Pero cuando un amigo de Diego, Pepe, se acercó a hablarle, ella le siguió la conversación y comenzaron a conocerse y más a tarde, a salir juntos. Estuvieron de novios un par de meses pero la relación no dio para más. Un año después de la ruptura, Ale, en el subte, rumbo a su trabajo, vio desde lejos a Diego, en el mismo vagón, pero no lo saludó. Solo cruzaron miradas durante un largo rato. Al llegar a su parada ella se bajó y subiendo las escaleras a la calle, escuchó su nombre. Era Diego, se acercó para saber cómo estaba. Surgió así la segunda oportunidad para ellos, que se transformó en una hermosa relación, con matrimonio e hijos de por medio. 

 

 

La historia de un peluquero

Simonetta, Antonia

 

Pascual de Guglielmo era uno de los tantos inmigrantes que dejó su Italia natal por los años de la post-guerra, en este caso la Primera Guerra Mundial. Llegó a Argentina en 1926, con 18 años, un traje prestado y un pasaje de barco que duraba 30 días. Como tenía que subsistir, empezó a cortar el pelo a la gente del barco donde viajaba, pero más que un hobbie, terminó siendo su vida.

Nunca dejó de ser un tano pero tuvo la sangre rojense el resto de su vida y su historia se conoció en revistas de calibre nacional. Comenzó con una pequeña peluquería ubicada en la calle Melían, donde trabajaba junto a su hermano. Pasó por muchos locales hasta llegar a su peluquería propia en Yrigoyen 155 donde también vivió y que sigue funcionando en la actualidad, a cargo de su única hija mujer, Rosita. Nuestro personaje fue un innovador por llevar las permanentes a Rojas, cuando este sistema de peinado recién comenzaba a difundirse. Pascual triunfó en su profesión gracias su gran pasión.

 

 

El aventurero, Don Crisanto Tomás  

García Messina, María Jimena                                                         

 

Corría el año 1965 y Don Crisanto Tomas emprendió su viaje desde la ciudad de Santa fe, por el río Paraná, parando por distintos puertos de camino, hasta llegar a destino: Asunción del Paraguay. Tebo, su barco, que se encontraba estacionado en la guardería del Club Regatas a orillas del río, estaba listo para zarpar.

Don Crisanto, un hombre alto y esbelto, muy buen mozo, venía acompañado de su bella mujer, Delia, con una presencia y elegancia que la hacían única, y por su pequeño hijo Crisanto “Junior” o Cachito.  Este pequeño (pecoso e inquieto), de cinco años, se asimilada a un torbellino. Venían con compañía, sus mascotas: el Batuque, su perro, y Panchita, su boa constrictor lampalagua. A medida que se adentraban al río, comenzaba la aventura. Un trayecto ida y vuelta de 40 días, donde pudieron experimentar cómo es vivir a la intemperie, donde pescaban para comer y se bañaban en las aguas del río, disfrutando de todo lo que la flora y la fauna podía ofrecerles. 

 

 

El amor recorre kilómetros

Urrutia, Paula

 

Corría el año 1960 cuando Marta, una mujer de 26 años, expresó: “¡Qué lindo chico!”, mientras señalaba y miraba entusiasmada a un joven que se encontraba en las fotografías reveladas del casamiento de Alba, su hermana. Pasaron los días y la joven seguía pensando en aquel muchacho que había encontrado en los retratos, pero a quien no había visto en el evento. Le resultó extraño. Comenzó a investigar y a recopilar datos. Marta, que vivía en La Rioja, se había enamorado de un desconocido.

Domingo, se llamaba el joven que tanto buscaba y vivía en el barrio porteño de Pompeya, en Buenos Aires. Era el hermano de Cacho, el reciente esposo de su hermana. Los separaban 1155 kilómetros de distancia.

Luego de un tiempo, de mala economía y falta de trabajo, Marta se vio obligada a viajar a la gran ciudad acompañada de su tía. Tal vez, ahora sí tendría la posibilidad de conocer al joven muchacho que una vez había señalado en la foto.                                                     

 

 

No me creas ni a mí, volá

Peverelli, Luciano 

 

Lo único que recibo de mi papá es amor, cariño, comprensión, apoyo y mucha fuerza. Quiero contar la historia de mi papá porque él me da lo que nunca recibió, la vida lo sometió a prueba desde chico y es hasta el día de hoy que lucha con su pasado, su oscuridad y sus falencias.

Insultos, golpes, violencia, falta de amor, de comprensión: el impulso hacia el cambio.

Encuentro su vida desafiante porque no es para cualquiera dar un paso al costado a una generación entera de tiranos, a las malas costumbres y malos tratos. La constancia, la perseverancia, los valores y la palabra fueron las puertas que tocó para salir adelante. Eligió otro estilo de vida, eligió el calor de un hogar, eligió el amor.

Durante mucho tiempo su palabra fue dogma, durante mucho tiempo me hizo desconfiar, pero hoy logro desenredar, separar e identificar sus razones y motivaciones y lo único que me queda es que su lucha fue por mis hermanos y por mí.

 

 

El viento del sur 

Martínez Gravino, Lucas

 

Esta es la historia de Miguel Martínez, un hombre que pasó toda su vida rompiendo los límites, sin miedo al que dirán y convirtiéndose a sí mismo en una leyenda para aquellos que llegaron a conocerlo.  Para aquellos que no tuvieron la dicha de saber quien es él, este relato reconstruye sus travesías y experiencias para que quien lo lea pueda aprender de todas sus vivencias y lo tome como ejemplo en su vida personal. A modo de apoyo moral y,  tal vez,  como una especie de guía interior que diga: “Yo estuve ahí y lo superé, vos también podes hacerlo”.

Una historia completa de principio a fin que narra cómo no hay mal que por bien no venga y que puede ser cierto que eso llamado destino, realmente exista. Transitó situaciones y cosas negativas a lo largo de su vida pero, en contrapartida, son esos momentos positivos y maravillosos los cuales hoy quedan en su corazón y en la mente de cada quien conoce su paso por la música como los negocios.

 

 

El deporte que marcó un rumbo

Kainer, Camila

 

En el pasaje 1º de Mayo, del barrio de Pompeya, vivía con su familia Jorge Dublino, un niño que con solo 9 años, tuvo que salir a trabajar para colaborar con los gastos del hogar a raíz de la muerte de su padre. A sus 16 años, el Tano, como lo llamaban en el potrero de su barrio, ya sabía que quería dedicarse al deporte. Así fue que en agosto de 1965, acompañó a su amigo, Francisco Massaro, a una prueba en el club San Lorenzo de Almagro, en la que su amigo no quedó, pero el sí. Pasaron los años, hasta que llegó su debut en primera división, como win izquierdo. Mientras hacía su carrera en San Lorenzo, conoció a una adolescente y se enamoró tanto, que dejó su trayectoria atrás. Después de un tiempo, descubrió que podía continuar su pasión por el deporte desde otro punto, colaborando en la institución deportiva del barrio hasta llegar a ser presidente.

 

 

Historia de una pasión

Imperialli, Lucía

 

La historia de Irene Navarro y Emilio Imperiali se remonta a una tarde de verano de 1944, en el barrio porteño de Barracas, cerca de la iglesia de Santa Lucia, la cual simboliza el corazón católico del barrio sureño. Ella, una mujer bella y audaz, proveniente de una familia muy humilde y religiosa, de 14 años. Él, de 17, un hombre muy astuto, conservador y un poco ambicioso. Se conocieron en una plaza y fue amor a primera vista.

Luego muchas idas y vueltas, en 1949, comenzó una relación, acorde a las costumbres de la época: se trataban de usted y mantenían una distancia de 20 centímetros en la vía pública. Pero dos rebeldes y no les preocupaba el qué dirán.

Pero no todo era diversión y rebeldías. Cuando Emilio recibe un telegrama informándole que debía realizar el servicio militar, la cosa cambia. Las adversidades que debieron atravesar como pareja fueron cada vez mayores y los resultados nada positivos. Una ruptura dejó atrás ese gran amor…

 

 

Insulina

Debussy, Delfina

 

Este es la historia de Roberto y Haidee, un relato que desde el inicio siempre mostró sus aristas distintas al resto. Había algo descomunal entre ellos, nada ni nadie los detenía, era algo imposible de ignorar, no buscaban la atención de nadie solo estaban amándose, estaban construyendo una historia, su historia.

Los vaivenes de la vida los llevaron por diferentes situaciones, transitaron obstáculos, se chocaron con una gran pared, la cual no estaban seguros de poder superar. Ahí es cuando el amor, en su estado más puro, debió tomar las riendas y afrontar los peores escenarios. Tal vez, hasta la mismísima muerte.


Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita. Segundo Cuatrimestre 2018 fue publicado de la página 49 a página53 en Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación

ver detalle e índice del libro