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Trabajos ganadores del Concurso Proyectos de estudiantes - Ensayos sobre la Imagen Segundo Cuatrimestre 2018

Landoni, Paula

Creación y Producción en Diseño y Comunicación

Creación y Producción en Diseño y Comunicación

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXIV Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2018 Ensayos Contemporáneos. Edición XXII Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2018

Año XIV, Vol.86, Julio 2019, Buenos Aires, Argentina | 194 páginas

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Un pacto ficcional con protagonistas de la escena del arte conceptual del siglo XX

(Primer premio)

Alamos, María Trinidad

Asignatura: Taller de Reflexión Artística I

Resumen: El ensayo toma como punto de partida el concepto de pacto ficcional. A pesar de que este es utilizado únicamente en el campo de la literatura para describir el pacto tácito que existe entre el autor y lector de una narración, este trabajo busca insertar este vocabulario al campo del arte. El motivo de esto radica en que todo arte es ficción y lo fue durante toda la historia.

Más específicamente, se decide centrarse en el pacto ficcional en relación a 6 obras del arte conceptual debido a que es un arte interdisciplinario que puede relacionarse sin ningún problema con la literatura. Estas obras elegidas son: Aire de París y La Fuente de Marcel Duchamp; Inert Gas Series de Robert Barry; Kilómetro de tierra vertical de Walter De Maria; Mierda de Artista y Body of Air de Piero Manzoni; y finalmente De Kooning borrado por Rauschenberg de R. Rauschenberg

Tomando como referencia a artistas polémicos como Marcel Duchamp o Piero Manzoni, se busca hacer hincapié en la ficción que presentan a través de sus obras, así como también en los cuestionamientos y preguntas que sus obras nos plantean como espectadores, y cómo el pacto funcional facilita la comunicación entre el artista y el observador.

Asimismo, en este ensayo se expresa la necesidad de que el espectador asuma el arte como una ficción, sin preguntarse su veracidad ni falsedad.

Palabras clave: pacto ficcional – ficción – espectador – historia del arte – verdad – cuestionamiento – arte conceptual – obra – comunicación – narración – preguntas – ready made – lenguaje – relato.

El ensayo gira en torno al llamado pacto ficcional entre el espectador y una serie de obras del arte conceptual del siglo XX. Pacto ficcional es un término proveniente del campo de la literatura, y uno de los recursos principales de toda narración. Se trata de un código no escrito que compromete a ambas partes, autor y lector, para hacer de la lectura un proceso ameno y efectivo. El pacto ficcional es un recurso intrínseco de la ficción, sin él todas las historias de ficción carecerían de sentido.

Son cinco normas que rigen al pacto ficcional para que este funcione.

La primera afirma que el lector debe suspender la incredulidad ante lo que está leyendo. Es decir, el lector no se plantea la veracidad o falsedad del contenido de la novela o relato, simplemente se limita a interpretar la historia como algo que le están contando, sin mayor pretensión que el mero disfrute. Si, por el contrario, el lector se dedica a destripar el contenido buscando y rebuscando fallos, contradicciones e incongruencias, ambas partes salen perdiendo.

La segunda regla plantea que el lector acepta que lo que se le cuenta en el relato son hechos imaginarios, no mentiras. En otras palabras, el lector finge que los hechos que el autor cuenta pudieron ocurrir.

La tercera regla es aquella que afirma que el autor del relato debe entender que el lector no piensa ni imagina como él. El autor debe entender que existe una concepción generalizada de todo cuanto conocemos en el mundo. Es deber del autor transmitir todo lo que imagina al lector a través de las descripciones.

La cuarta regla postula que el autor se compromete a desaparecer mientras su obra es leída. Dentro de la obra, el autor se convierte en un narrador externo, una fuente de enunciación que forma parte de la ficción. La impersonalidad propicia que la historia cobre un mayor significado.

La última regla afirma que el lector aceptará que un lobo hable, pero exigirá que actúe como un lobo. Es decir, aunque se ubique en un mundo maravilloso, el pacto ficcional debe mantener siempre elementos del mundo real. En caso contrario, no habría comunicación.

Para que el lector acepte la nueva realidad que se le ha puesto delante, es imperativo que los elementos que le son familiares actúen en concordancia entre ambas realidades.

A pesar de que este término pertenece al campo de la literatura, este ensayo pretende aplicarlo al área de las artes y especialmente al del arte conceptual ya que este movimiento artístico de finales de la década del 60 tuvo estrechos lazos con otros campos, especialmente, con el de la literatura y la filosofía. De hecho usó como recurso principal al lenguaje para sus planteos estéticos

Por otra parte, propongo plantear a lo largo del ensayo la idea de que toda obra e incluso la historia del arte son una ficción ¿Acaso el espectador no está asumiendo un compromiso a la hora de hacer un análisis de una obra? ¿Acaso no es posible aplicar las 5 reglas del pacto ficcional a la lectura de una obra visual?

Para un análisis concreto me basaré en seis obras de arte conceptual donde noto claramente cómo el observador debe hacer un pacto con el artista a la hora de llevar a cabo la experiencia estética. El motivo por el cual decido centrarme en el arte conceptual radica en que es un arte interdisciplinario. Este puede definirse como una forma de arte que intenta evitar el estímulo óptico a favor de la estimulación de procesos intelectuales que el público comparte con el artista. Esta disciplina artística adopta diversos formatos, especialmente la fotografía y el video y usa el lenguaje como material constante de sus propuestas. Es curioso reflexionar acerca de que las seis obras elegidas dependen de su estatuto lingüístico (el epígrafe y el titulo) para su existencia ficcional, para que se concrete la obra y el pacto ficcional con el espectador. Aquí se puede identificar claramente los lazos que tiene el arte conceptual con otros campos y con el campo literario muy específicamente; es por esto mismo que se lo conoce como un arte interdisciplinario.

Comenzaré con Marcel Duchamp, quien inauguró un nuevo paradigma de arte y artista y un nuevo pacto ficcional entre el artista y el espectador. Al analizar su obra es interesante descubrir que el mismo artista, Duchamp, su propia identidad, se presenta como pura ficción. El gran pacto lo inaugura con sus objetos ready made, objetos cotidianos comprados por el artista en un bazar que al ser instalados en el contexto del museo se resignifican como objetos de arte. En el ready made Fuente (1917), Duchamp va más allá del cambio de identidad del objeto al firmar el mingitorio con el anónimo nombre R.Mutt. El pacto ficcional se realiza en el dilema del espectador que es obligado a suspender la  pregunta por la verdad y permitirse entrar en el juego ficcional e intelectual propuesto por Duchamp.

Otra obra de Duchamo, Aire de París (1919), vuelve a plantear la necesidad de un pacto ficcional con el espectador. Se trata de una ampolla encargada a un farmacéutico la cual según Duchamp, encierra con aire parisino. Dejando de lado el cuestionamiento respecto a la ampolla como objeto de arte, me interesa hacer hincapié en que, aunque no  podemos comprobar que el aire que se encuentra dentro de la misma es efectivamente parisino, el espectador debe creerle al artista. Así como la segunda regla del pacto ficcional plantea que el lector acepta que lo que se le cuenta en el relato son hechos imaginarios y no mentiras, en este caso es el observador de Aire de París quien debe evitar cuestionarse sobre la veracidad del contenido de la obra y detenerse en el juego conceptual, intelectual y ficcional planteado por el artista.

Ya entrando en el terreno del arte conceptual de fines de los 60, la Serie de gas inerte (1969) del artista Robert Barry puede considerarse la obra clave del arte conceptual. En la serie el artista presenta al público fotografías de un bosque donde, supuestamente, hay gas. Debido a la invisibilidad del gas como objeto físico, ya que la fotografía no logra documentar la imagen de gas, el espectador jamás será capaz de comprobar que efectivamente Barry arrojo gas al ambiente previo a tomar las fotografías. En esta obra es claro el pasaje de lo visual a lo conceptual lingüístico: el espectador no ve la imagen del gas en el paisaje, lee la palabra gas en el epígrafe de la obra y es ahí, en la escena del lenguaje, en el título, donde se genera el pacto y como observadores decidimos no cuestionar los hechos que se nos presentan.

Otra de las obras del arte conceptual capaz de hacernos reflexionar respecto al pacto ficcional es Kilometro vertical, (1977) una obra de arte de la tierra de Walter De María. Para la realización de la misma De Maria hizo hincar una varilla de latón de un kilómetro de longitud verticalmente, hacia el centro de la Tierra, entre el Museo Fridericianum y el monumento al landgrave Carlos I de Hesse-­Kassel, en Alemania. Al nivel de la plaza solo es visible el extremo superior incrustado en una placa de arenisca cuadrada. De esta manera, la obra se sustrae a la percepción y se traslada a la imaginación del público. Mediante su carácter radicalmente imperceptible, la intención de De María era que esta varilla enterrada incitara a reflexionar sobre la tierra y su lugar en el universo. Nuevamente lo lingüístico se convierte en la clave de la obra, ya que lo literario nos indica algo más allá de lo que nuestros ojos pueden ver. Pero como espectadores no podemos evitar una serie de cuestionamientos a la obra.

¿Realmente De María hizo hincar una varilla de un kilómetro de longitud? ¿Cómo lo compruebo? Y esto es justamente lo que el pacto ficcional busca suprimir. El espectador debe entender que el lenguaje y la obra es ficción, y así despojarse de la pregunta acerca de la verdad.

Nos encontramos en un dilema similar a la hora de hablar de la obra Mierda de Artista (1961) de Piero Manzoni. En ocasión de una exposición en la Galleria Pescetto de Albisola Marina, Manzoni presentó por primera vez en público las cajitas de Merda d’artista (contenido neto 30 gramos, conservada al natural, producida y enlatada en el mayo de 1961). El precio establecido por el artista por las 90 cajitas correspondía al valor corriente del oro. El planteo de Manzoni era que el mismo cuerpo del artista se ofrece al público como una obra de arte, y los vestigios del cuerpo se convierten en reliquias. Nuevamente, el espectador se encuentra en un dilema ¿Realmente Piero Manzoni fue capaz de enlatar excremento y venderlo a valor corriente del oro? ¿Era el contenido de las latas realmente heces del artista? A pesar de que estas preguntas permanecerán sin respuesta, el pacto ficcional nos enseña nuevamente al sin sentido que tiene el plantear el problema de la veracidad, Es interesante señalar que la obra Mierda de artista tiene un formato de objeto ready made pero es un objeto de lectura. El espectador no ve el contenido, lee un informe de lo que hay dentro del envase volviendo a aparecer el pacto ficcional en la escena de la lectura, del lenguaje, de la información.

Aliento de artista (1960) de Manzoni consiste en una serie de globos blancos, rojos o azules inflados con el aire del propio artista. Con esto, el artista convirtió su aliento en arte volviendo a reflexionar sobre su idea de que todo lo que fabrica un artista es arte, desde el aire que exhala hasta su propias heces, pasando por una simple firma sobre cualquier cosa. El caso es que esta obra conceptual de Manzoni, conscientemente o inconscientemente, no estaba hecha para durar, y hoy ya no existe ni la más mínima huella del aire que fue exhalado por el artista y el globo ha sido resecado por el paso de los años. Y teniendo toda esta información es cuando más necesitamos el pacto ficcional que nos aleje de los  posibles cuestionamientos acerca de la verdad de la obra que el día de hoy ya no tiene registro. Así es como nuevamente la clave en el arte conceptual vuelve a ser el lenguaje.  Es éste el que le da el significado y existencia ficcional a una obra de la cual ya casi no queda evidencia.

Por último, otra obra conceptual a analizar para terminar de comprender cómo funciona el pacto ficcional en el arte es Erased De Kooneing (1953) de R. Rauchenberg. La historia de esta obra cuenta que Rauchenberg acudió al artista del expresionismo abstracto Willem de Kooning y le pidió que le hiciera un dibujo especialmente para él, para luego  borrarlo, a lo cual este aceptó. Si la obra finalizada es un papel en blanco, es posible que el espectador se pregunte si realmente existió un dibujo, y quizás se planteará si realmente pertenecía a De Kooning o si fue sólo un pacto verbal entre los artistas. Es evidente cómo esta obra gira entorno a la ficción, a la historia, al relato que el mismo Rauchenberg y la historia del arte construye sobre la obra. La misma depende de su estatuto lingüístico, depende de la historia que me cuenta el artista y la historia del arte. El hecho de que no haya un registro de lo que el artista está mostrando o más bien haya borrado puede inquietar al espectador, pero éste siempre deberá volver a recurrir al pacto ficcional para que la comunicación entre el artista y el observador funcione correctamente.

En conclusión, en este ensayo mi propósito fue plantear la idea de que es posible aplicar el concepto de pacto ficcional en el campo del arte, y con aún más claridad en el arte conceptual. Asimismo, me propuse reflexionar acerca de la obra de arte como ficción y a la historia del arte como un género literario: un relato histórico y cultural.

Desde mi criterio es necesario entender que el arte es un campo ficcional de reflexión que nos permite como espectadores cuestionar los valores y parámetros establecidos como verdad única, y así ser capaces de imaginar y construir otros mundos y órdenes posibles que los que conocemos. Es necesario comprender que tanto en la literatura como en el arte no importan las preguntas acerca de la verdad o la mentira. El hecho de que pertenezcan a una ficción nos da lugar a la reflexión, al cuestionamiento de parámetros y órdenes establecidos, a imaginar nuevos mundos. El arte es ficción, y debemos entregarnos a ella.


Trabajos ganadores del Concurso Proyectos de estudiantes - Ensayos sobre la Imagen Segundo Cuatrimestre 2018 fue publicado de la página 73 a página73 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación

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