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La cultura digital vs. la cultura analógica

Jiménez, Gonzalo G.

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

ISSN: 1668-1673

XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2010.

Año XI, Vol. 13, Febrero 2010, Buenos Aires, Argentina. | 202 páginas

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Se escucha a diario hablar en los diferentes medios de comunicación tanto orales como escritos y con un fuerte eco en la gente que comenta o utiliza en sus conversaciones términos como autopista de información, distrito tecnológico,brecha digital, analfabeto informático, blog, 3G, Wi-Fi, Tweeter, Facebook, Devian Art, YouTube.

Dándole a los mismos, mas poder del que en realidad tienen, como si la vida y la educación de hoy no pudieran llevarse a cabo sin ellos, como si la web y la blogósfera fueran el medio obligatorio y como si los libros no fueran lo suficientemente buenos como para enseñar como lo han sido durante siglos, porque hoy aparentemente se necesita obligatoriamente un “wiki” para jerarquizar o terminar de definir tal o cual tema. Si bien de alguna manera es cierto y puede ser favorable la inclusión de la tecnología en el aula, también en algún aspecto y de manera bastante mas importante puede ser tan toxica como beneficiosa esa inclusión, pues los jóvenes de hoy que van perdiendo cada vez mas el habito de la buena lectura y por consiguiente el habito de la escritura, requieren de mentores que se los fomenten desde las aulas. Amen de sumársele a esto los estragos que produce el nuevo lenguaje que nació al tratar de ganar velocidad al enviar SMS (o mensajes de texto de celular a celular), que empezó por abreviar palabras, luego siguió quitando letras y hoy se asimila mas a un ideograma que a una verdadera palabra o frase. En simultáneo a esto, el advenimiento de la cultura flogger y sus códigos lingüísticos que han estado cambiando la manera tradicional de concebir la tipografía, ya no como letras sino como elementos gráficos y el diseño editorial como una nueva manera de expresión.

Hoy, que el diseño grafico ya no es grafico, porque ni puede parecérsele a aquel del tiempo en que las rotrings se secaban, los rough o bocetos finales eran hechos con tipografías dibujadas a mano copiadas del catálogo Letraset y que para colorear de manera precisa utilizaba los marcadores de Pantone, que al rato de pintar producían un efecto narcotizante por el solvente que contenían, han quedado atrás a partir que las computadoras y los programas de diseño que han saturado el mercado y los han desplazado. Se le ha quitado esa capacidad de artesano al diseñador grafico donde las manchas, los cortes y los callos en sus manos eran un rasgo distintivo del oficio y han sido reemplazadas por estos modernos estigmas invisibles, como el túnel carpiano provocado por el uso intensivo del mouse o la “presbicia” que se genera por tantas horas frente a la pantalla y que si bien en cierta forma estas nuevas herramientas digitales, que cada día hacen mayores esfuerzos por retrotraerse a sus antecesoras analógicas, han provisto de una nueva y fantástica velocidad, flexibilidad y precisión a la mano del artesano, también le han quitado ese rasgo distintivo que sólo su huella podía dejar. Hoy la diferencia radica en el sentido de lo virtual en los detalles que diferencian una buena estética personal de una ready made o de un template que si bien es muy cuidado no deja de ser un Standard y cualquier ojo bien entrenado puede diferenciarlo, por su pobre rasgo de identidad clonada. Por eso cuando se ven de manera habitual en el mercado avisos con frases tales como “Diseñador grafico Experto en web que domine XHTML, PHP, JavaScript, MySQL” La pregunta obligada que surge es ¿Que tiene eso de “gráfico”?, ¿Dónde figuran estos términos dentro de los contenidos que hacen a la estructura de cualquier plan oficial de carrera para la obtención del titulo de diseñador grafico? Pero esta idea que existe últimamente en las empresas y al parecer se ha instalado para quedarse (si no se hace algo al respecto), obliga a los profesionales a dejar la senda original del diseño, la imagen y la comunicación en la que fueron forjados para adentrarse en un nuevo Universo. Dentro de la jungla de la programación y los sistemas informáticos que les son absolutamente ajenos al diseñador, tanto en términos de identidad como de lenguaje, con tal de ser parte de un mercado cada vez mas arbitrario y salvaje; es comparable a si se les exigiera a los programadores conocer en profundidad las bases de la ciencia tipográfica o de la calibración del color para la pre-impresión.

Todos estos cambios obligan tanto a docentes como a entidades educativas a orientar sus carreras hacia estos nuevos rumbos, que no les son propios pero que hoy resultan ser casi obligatorios.

El diseño web irrumpió en el mundo como una versión avanzada o digitalizada del diseño editorial tradicional pero en un medio electrónico y hoy se ha convertido en todo un mundo, o mejor dicho un universo con sus propios códigos y leyes, que varían, mutan y evolucionan con una velocidad que va mas allá de la capacidad de asombro y aun mucho mas allá de la capacidad de aprendizaje. Como se puede citar, por ejemplo, cuando la mayoría de los diseñadores gráficos no terminaban de entender como diseñar en HTML, este ya era obsoleto porque aparecía el XHTML, del mismo modo no terminaban de aprender a usar frames que aparecieron los iframes y así sucesivamente.

Es como una virtual zanahoria digital que nos pone como docentes en una carrera donde los alumnos son los pasajeros a los que debemos llevar del desconocimiento al conocimiento y que muchas veces termina sacrificando calidad por velocidad.

¿Tecnología es igual a progreso?

¿Esta evolución es en realidad un avance o un retroceso? ¿Llegará el día en que la teoría pura del diseño dejara de enseñarse en las aulas y será reemplazada por los métodos operativos? O ¿dejaran de enseñarse las escuelas estéticas y la historia del diseño para ser reemplazadas por la historia del diseño digital y la tecnología? ¿El aula, como se la conoce, dejará de existir para que la Universidad del futuro sea netamente en salas virtuales con colgadas en sus cibernéticas paredes como ya puede verse en algunas universidades europeas?

¿Como crecer sin ceder ante la sombra del pie grande de la tecnología que se erige en nuestras aulas? ¿A quien debe atribuírsele la responsabilidad de esta carrera frenética? Estamos como en la parábola del huevo y la gallina, creo sinceramente que no podemos apartarnos de las bases que sostienen todo lo que el diseño es en si mismo, pero si podemos amoldarnos y avanzar sin prisa pero sin pausa creciendo de manera sostenida sin permitir que la desesperación y la carrera tecnológica nos hagan olvidar que siempre debemos estar volviendo a revisar la ruta. Porque como se planteó antes la clave de subir alto consiste en construir y mantener las bases sólidas arraigadas en los fundamentos originales, porque de esa manera mantendremos la calidad por sobre cualquier situación para ser lo suficientemente competitivos para mantenernos en el mercado y ganar esta carrera por prestigio. Por experiencia y no por velocidad, porque no siempre las liebres ganan la carrera de la vida.

Es tiempo de ser aún mas constantes y efectivos para construir en la mente de nuestros alumnos experiencias y valores que les sirvan para mantenerse firmes cuando sean los profesionales del mañana, cuando deban demostrar quiénes son y se vean obligados a diferenciarse en la masa socio-laboral. Que su alta calidad y formación académica profesional sean las que les den ese premium diferenciador.

Porque seguro la tecnología seguirá avanzando como Goliat en el valle de Elah pero si hemos sembrado la buena semilla del amor a las bases y a los fundamentos, habremos creados muchos pequeños Davides que enfrentarán ese gigante día a día y se volverán formadores culturales y de lideres de opinión para las generaciones postreras. Seguirán manteniendo la calidad y la excelencia profesional y educativa, evolucionando positivamente generación tras generación que dejan atrás y manteniendo el necesario proceso de selección natural en las aulas y en la vida.

Pero ha de ser nuestra responsabilidad lo que el futuro nos depare, pues somos constructores de vidas, edificadores de cimientos emocionales, forjadores de estructuras y la fortaleza o debilidad de ellas dependerá de cuánto amemos esta profesión que hemos abrazado a tal punto de desear compartirla y transmitirla fidedignamente a otros, a la siguiente generación. Seguramente en esa decisión está el sello de aquellos que nos hicieron amarla a través de su propia pasión y respeto por la disciplina y la técnica del verdadero diseño gráfico plagado de colores y tipografías y no de códigos de má- quina o lenguajes de programación tan rígidos y lejanos de la estética o las cuestiones de la comunicación que es al fin el ultra propósito del genuino diseño gráfico.

Vocabulario relacionado al artículo:

analógico . cultura . digital . información . medios de comunicación social .

La cultura digital vs. la cultura analógica fue publicado de la página 79 a página81 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

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