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El desafío de las cuestiones teóricas. Adaptarse y modelar un entorno cambiante

Vilaplana, Cynthia

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

ISSN: 1668-1673

XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2010.

Año XI, Vol. 14, Agosto 2010, Buenos Aires, Argentina. | 210 páginas

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Los medios de comunicación constituyen hoy una dimensión ineludible de la experiencia humana; en este sentido, hace algunos años, se pensó en la necesidad de incorporar la enseñanza de la comunicación como contenido en las escuelas medias. La comunicación no podía ya separarse de aquellos contenidos básicos de enseñanza de los que una persona debía nutrirse. Las carreras vinculadas a la comunicación tomaron vuelo y las matrículas de las universidades se acrecentaron en dicha área.

A partir de allí se planteó un dilema, ¿Orientar la diagramación de contenidos académicos a lo teórico o volcarla al plano práctico, que en definitiva, tenía más relación con el mundo del trabajo? Las cuestiones teó- ricas forman parte de un universo a veces tedioso para los estudiantes, y que en muchos casos se lo encuentra inconexo y desligado de una realidad material.

Para entender el mundo en que vivimos deberíamos partir de la premisa planteada por Althusser acerca de que los fenómenos que los hombres viven como “reales”, son una construcción social de sentido y de que no hay manera de salir afuera de ella para tomar un contacto “directo” con un mundo esencial o verdadero. Este mundo de sentido funciona como una mediación discursiva con el mundo material. Así, los hombres viven en este mundo de sentido, y al tratarse de “la manera en que ven el mundo”, su existencia se torna incuestionable y posee la fuerza de lo evidente.

Los docentes de comunicación, en tanto, tienen como tarea, la de enseñar y promover este tipo de conocimientos e intentar diferentes reflexiones a partir de ellos; deben asumir una tarea que desestructure algunos esquemas propuestos tradicionalmente por la organización educativa para plantear y desarrollar nuevas estrategias de enseñanza que permitan otras miradas.

Hoy en día las comunicaciones explotaron, y los mensajes invaden celulares, computadoras, espacios públicos, etcétera. No queda ámbito de la vida donde no exista un mensaje para nosotros. Estamos frente a un mundo que nunca volverá a ser el que era. Las comunicaciones han tomado dimensiones impensadas. El celular, la computadora; ya no son simples objetos, sino aparatos personalizados, donde está nuestra música, nuestras fotos, nuestros contactos, gustos y preferencias. Las noticias, las opiniones, las notas periodísticas, ya no son patrimonio de especialistas; el Facebook, los blogs, y los tan renombrados fotologs que dieron lugar a una nueva tribu urbana los floggers, llegaron para quedarse, mutar y ramificarse. Nada es secreto en el mundo de la informática, todo está diseñado para ver y mostrar. Y este nuevo mundo, propone nuevos lenguajes, nuevos usos de la lengua y nuevas formas de percepción.

Aunque les parezca a las nuevas generaciones que esto fue siempre así, no lo fue, y desentrañar este nuevo mundo y “modo de ser” social, permite utilizar estas herramientas para desarrollar estrategias creativas que apunten a la experiencia del consumidor, espectador, lector u oyente, para interactuar con él, conocerlo y formar parte de su estilo de vida.

Es menester para cada docente conseguir que la materia que se dicta tenga un sentido que cierre el por qué y para qué de los contenidos que en ella se introdujeron. Es cierto que los alumnos exigen muchas veces la vinculación de los contenidos con un próximo mercado laboral y que es difícil cambiar esta visión utilitarista por la de la necesidad de un análisis de la comunicación como instancia en la que se cruzan múltiples disciplinas y que además, es la base de nuestra cultura.

Sin embargo, estaremos de acuerdo en que la comunicación nutre a la cultura y su vez es retroalimentada por ella. Plantear comunicaciones que dejen afuera los nuevos cambios sociales y culturales, constituye un error de base. Por esta razón es necesario comprender las significaciones sociales que circulan socialmente, qué discursos integran, cómo y por qué se resignifican hábitos y palabras.

Desentrañar los diferentes esquemas de sentido que interpelan a una sociedad es lo que permite conocer sus necesidades, sus deseos, las cuestiones que originan un determinado modo de vida y esquema perceptivo.

Es sólo partiendo de esta base que se podrá apelar a una “creatividad más creativa”. Me refiero con esta redundancia, a aquella creatividad que apela a nuestros hábitos, costumbres y pensamientos no imaginados. Cuánto nos hace reír o enternecer una publicidad que nos hace reparar en esa parte de nosotros mismos en la que no habíamos pensado. Y cuántas veces a partir de los medios se generan hábitos y marcos de pensamiento novedosos. Pero más allá de apelar a una publicidad tradicional, basada en los grandes anuncios que estuvieron en auge con los insights de las grandes marcas, la oportunidad está en la actualidad en pensar en cada espacio de la vida, entretener a un consumidor que se aburre cada vez más rápidamente.

Aunque el empleo de valores en las estrategias de comunicación de una empresa tenga una proyección incuestionable en la esfera del marketing, la primera dimensión a la que afecta es necesariamente la esfera del imaginario social: el lugar donde se forjan los símbolos y las ideas presentes en una sociedad.

Roland Barthes en su libro “La aventura semiológica”, dedica un capítulo al mensaje publicitario. Tal como el autor postula, un mensaje publicitario está constituido en realidad por dos mensajes. El primer mensaje está conformado por la literalidad del mensaje; este primer mensaje se denomina “denotativo”, y cualquier persona que desconozca nuestra lengua y sus recursos retóricos no entendería a éste como propósito de venta del producto. El segundo mensaje es siempre el mismo en toda publicidad y es el que nos habla de la “excelencia” del producto; el fin publicitario está concretado cuando se advierte este segundo mensaje, que “connota” al primero y se convierte en su significado. De ninguna manera el propósito de venta se trata de un mensaje oculto, sino que el primer mensaje sirve para “naturalizar” al segundo, la idea es vincular al receptor con la mayor cantidad de experiencias, sensaciones y relaciones en base a la utilización del lenguaje. Mediante el lenguaje los hombres le asignan sentido al producto; por ello hay siempre un sentido que desborda el uso del producto. Y mediante el lenguaje también se le asigna sentido a las imágenes y a las prácticas sociales.

El estudio de algunos autores que nos ayuden a desgranar los discursos, y a recorrer el camino en el cual las significaciones se desplazan y reorganizan en palabras, frases y prácticas que luego vemos naturalizadas. Partiendo de esta base, podremos adaptarnos al entorno o modificarlo.

El verdadero sentido del conocimiento que ha adquirido un alumno estará en que algo haya cambiado para él y en que ese conocimiento pueda traspasar el ámbito académico. Para que esto suceda, es necesario reflexionar junto al alumno, extrañarse de la cultura en la que estamos inmersos, leer y prestar especial atención al mundo que nos rodea.

El armado de las propuestas o planificaciones anuales debe ser realizado en forma conjunta con otros docentes. Lo interesante de enseñar, está en buscar las mejores estrategias para que los estudiantes comprendan y puedan aprovechar lo aprendido. Para que este “para qué” de lo que se aprende obtenga una respuesta, resulta muy útil la realización de un mapa conceptual no solo de una unidad sino de cada materia en sí misma. Deberían incluirse autores que inviten al diálogo y a la reflexión de la experiencia social tanto como aquellos que nos hablan de diseño, publicidad y las nuevas tendencias del mercado.

Este tipo de didáctica que combine práctica con reflexión y diálogo será útil tanto para docentes como alumnos y permitirá a ambos una mirada crítica sobre lo que nos rodea, sobre lo que vemos y leemos y sobre lo que seremos capaces de generar.

La educación es una importante encarnación de la forma de vida de una cultura, no simplemente una preparación para ella (Bruner, 1997). Estimular a los alumnos al entendimiento a través de la discusión, la interacción y la colaboración concebirá a los estudiantes como personas que traen consigo pensamientos previos, los cuales pueden cambiarse o enriquecerse y que también darán lugar a meta-pensamientos.

Planteo para la educación, un postulado interaccional tal como lo hace Bruner, que concibe una comunidad de aprendices que, en interacción, se ayudan a aprender unos a otros. En este postulado, el docente no deja de lado su papel, sino que es parte de esta comunidad de “aprendices mutuos”, pero sin tener en su poder el monopolio del conocimiento. Más allá de la aplicación o repetición de contenidos que sólo se apliquen al aula o a las instancias de evaluación, este tipo de aprendizaje es el que permitirá a los alumnos la realización de una producción propia desde una postura activa y sistémica.

Referencias bibliográficas

- Althusser, L. (1970). Ideología y Aparatos Ideológicos del Estado. Buenos Aires: Nueva Visión.

- Barthes Roland. (1990). La aventura semiológica. Barcelona: Paidós.

- Bruner, Jerome. (1997). La Educación, puerta de la cultura. Madrid: Aprendizaje-Visor.

Vocabulario relacionado al artículo:

adaptación . formación docente .

El desafío de las cuestiones teóricas. Adaptarse y modelar un entorno cambiante fue publicado de la página 186 a página187 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

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