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Telas y salud, una alianza en crecimiento.

De Laurente, Cecilia [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº V

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº V

ISSN: 1668-1673

XII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Febrero 2004: "Procesos y Productos. Experiencias Pedagógicas en Diseño y Comunicación"

Año V, Vol. 5, Febrero 2004, Buenos Aires, Argentina | 214 páginas

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Apenas comenzado el siglo, la tecnología textil tiene pruebas de sobra para demostrar que sus ambiciones son mucho más pretenciosas que en las películas de ciencia ficción. 

Ni George Lucas, el creador de la guerra de las galaxias, imaginó que una remera sería capaz de aliviar el dolor de cabeza, que un corpiño podría medir la presión arterial, que se inventarían pijamas con somníferos incorporados en las telas. 

Estamos siendo espectadores de una nueva etapa, donde la salud, los cuidados, el confort, prevalecen. Se está avanzando hacia un cuidado más integral, en este siglo, la ideología dominante es la del cuidado de la salud y del planeta, disfrutamos de vivir y queremos vivir más y mejor, el diseño y la tecnología crecen atento a las nuevas necesidades. 

La ciencia está invirtiendo millones de dólares en crear productos cada vez más saludables. Ya existen fibras modificadas genéticamente, pero en un futuro no muy lejano habrá prendas para protegerse de todo tipo de enfermedades y hacer más cómoda nuestra vida cotidiana, ponerse un termómetro bajo el brazo, tomar una aspirina con un vaso de agua o ponerse repelente para los mosquitos serán trámites de la prehistoria. 

La revolución comenzó cuando la industria textil descubrió que las fibras con las que se fabrican las telas se podían modificar genéticamente y así consiguió que en su estructura se incorporaran, por ejemplo, componentes de la farmacología. Las nuevas fibras podrán velar por nuestra salud, limpiarse por si mismas o adaptarse automáticamente a la temperatura sin perder por ello comodidad, y estética. 

Muy pronto, la ropa además de vestirnos, nos ofrecerá otros servicios como ser energizante o protegernos contra enfermedades o microbios, dijo desde Francia el diseñador Francés Olivier Lapidus, heredero de la mansión Ted Lapidus y creador de ropa con placas solares y tejidos con algas. 

La fiebre de la innovación textil, lleva a las empresas a invertir cifras millonarias en investigación. La empresa B.L.Corea.Co. Ha creado unos pantalones que reducen las molestias menstruales al emitir rayos infrarrojos que neutralizan el dolor y mejoran la circulación. Una firma japonesa de ropa para ejecutivos, Kolon Corp, vende desde 1999 trajes con micro cápsulas que emiten agradables fragancias a lavanda o menta cuando camina el portador y pantalones con vitamina D que hidratan las piernas. Cheil Industries tiene una marca, Ki, también para ejecutivos, que vende trajes con bolsitas de carbón y jade, cosidas a las axilas y la entrepierna. Para qué? Sencillo: la mezcla protege de las radiaciones electromagnéticas de los ordenadores es estimulante.

Los ingenieros de la empresa Japonesa Fuji Spinning están empeñados en que tomemos nuestra dosis diaria de vitamina C con el menor esfuerzo posible. 

Para ello han desarrollado un tejido capaz de contener un compuesto químico que se convierte en vitamina C cuando se pone en contacto con la piel. 

La fibra se, denominada V-UP, tiene tanta vitamina como el zumo de dos limones exprimidos y soporta hasta 30 lavados antes de perder su eficacia.

Cada año la industria textil crea unos 2000 nuevos materiales que después alimentan el mercado de la indumentaria. Japón es el principal productor de telas especiales y el dueño de los cinco laboratorios más importantes donde se investigan nuevos materiales. Estados Unidos y Suiza lo siguen en el ranking, La Argentina aunque no puede consumirla internamente, también tiene su industria.

Contra rayos y alergias 

Entre los últimos desarrollos mundiales de la tecnología textil se encuentran las telas antiácaros, que previenen contra los minúsculos arácnidos que se encuentran en el polvo hogareño y que pueden provocan alergias respiratorias. Las grandes cadenas hoteleras ya comenzaron a usar estas telas en colchones, alfombras, sillones y sábanas. 

En Estados Unidos y algunos países europeos, antes se podía elegir el talle, color, modelo y largo de los jeans Levi¹s. Pero ahora también se puede pedir un pantalón que proteja contra las radiaciones electromagnéticas que emiten los teléfonos celulares, las computadoras y otros aparatos de uso cotidiano. 

Confeccionadas con una tela que se llama coolmax, hay medias que no permiten que los pies que las usan transpiren y así se evita la proliferación de bacterías que causan olores desagradables. Cuando las temperaturas son altas, la tela expulsa la humedad de la piel hacia una capa externa de la tela donde se evapora rápidamente. Para el invierno, las primeras capas de estas medias se fabrican con tejidos termas, thermastat o termolite, que conservan la temperatura corporal. 

El Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), uno de los centros más importantes de investigación textil, está trabajando en vestidos para diabéticos, que por medio de censores podrán medir el nivel de glucemia presente en la sangre de quien los usa, sin necesidad de pinchazos. 

Las fibras con aspirina, somníferos, vitaminas, calmantes o antibióticos en su interior también están desarrolladas y su uso se está testeando en el mundo de la medicina. 

La revolución de las telas comenzó en 1890, cuando algunos higienistas plantearon la importancia de que la ropa jugara a favor de la salud. 

Para entonces, muchas mujeres habían muerto víctimas de la moda: en 1803, estaban de moda los vestidos de Muselina miles de mujeres murieron debido a una epidemia de tuberculosis por estar desabrigadas. 

Aquel brote se conoció como fiebre de la muselina. 

Ahora el mundo camina hacia la funcionalidad y la salud. 

Comienza un nuevo renacimiento donde lo que cuenta son las personas, su integridad, su originalidad, su creatividad y su salud. 

Los diseñadores tenemos un rol muy importante, no solo hacer la vida más bella, acercando productos cada vez más lindos, sino también trabajar junto a los hombres de Ciencia para hacer la vida más saludable. 

Nuevos parámetros rodean la industria de la moda, la calidad de vida y la salud, son preocupaciones a tener en cuenta. 

En los albores del nuevo siglo, necesitamos disfrutar la vida y sentirnos bien, dos industria tienen un rol importante en el modo que vestiremos y nos sentiremos en un futuro no muy lejano, la industria textil y la Farmacológica avanzan conscientes de la importancia de esto. 

La función del diseño, en cualquiera de sus campos es servir, estar atento a los cambios y mejorar la calidad de vida de las personas que lo viven, que lo incorporar a su cotidianidad, la idea es trabajar desde la facultad, estando atentos a los nuevos cambios incorporando en las áreas de diseño la preocupación por el cuerpo y la salud.


Telas y salud, una alianza en crecimiento. fue publicado de la página 57 a página58 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº V

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