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Identidad colectiva: situaciones de conflicto

Magallá, Rosana

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº30

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº30

ISSN: 1668-5229

Ensayos Contemporáneos. Edición IV Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2009

Año VI, Vol. 30, Julio 2010, Buenos Aires, Argentina | 94 páginas

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Introducción

El objetivo del siguiente ensayo es analizar cómo atraviesan y resuelven una crisis de identidad ante diferentes situaciones de vida, los protagonistas de los Films “El Empleo del Tiempo”, “Antes del Amanecer” y “La Terminal”, relacionándolas con los no-lugares a los que hace referencia Marc Augé.

La cuestión es observar y comparar la manera en que cada uno de los protagonistas enfrenta y vive a partir del significado que tiene para el hombre el hecho de pertenecer a un grupo profesional, familiar, laboral u otro, entendiendo que la identidad colectiva tiene que ver con el sentimiento de pertenencia.

Las películas mencionadas tienen un denominador en común: las tres se desarrollan en gran parte en no-lugares.

Desarrollo

Según el antropólogo y sociólogo Marc Augé, el hombre pierde su identidad en un no-lugar transformándose en un individuo anónimo, ya que las personas no se conocen ni mantienen relaciones afectivas y por ende no se practica una conversación profunda; únicamente existe una relación contractual que permite una identificación tal como una tarjeta de crédito o un pasaporte.

Los no-lugares son espacios neutros de convivencia, sin historia, en los cuales se pierde la noción del espacio, del tiempo y la relación con los otros. Podemos decir que estos nolugares son resultantes de la sobremodernidad. Marc Augé define este concepto a partir de tres excesos: el exceso de tiempo, el exceso de espacio y el exceso de individualismo.

En el film El Empleo del Tiempo, Vincent pierde su empleo pero no lo dice a su familia por miedo a defraudarla. Y por esto pasa la mayor parte de su tiempo en la ruta, durmiendo en bares y deambulando por la calle. Para Vincent, el trabajo es inseparable de su razón de ser, sin el cual no puede concebirse. Es así como estos no-lugares que frecuenta se transforman en espacios de escape para su desesperación: en ellos se refugia, sabiendo que allí nadie va a preguntarle ni cuestionarle nada, porque es un individuo anónimo.

El personaje sólo siente que recupera su identidad en los momentos en que se lo muestra llegando a alguna compañía y sentándose en un sillón.

Vincent, al dejar de ser trabajador, pierde su identidad personal, es decir que deja de pertenecer y por ende no tiene identidad colectiva. Se siente nadie. Para él esto significa quedarse fuera, no estar, dejar de ser integrante del sistema.

Quién también atraviesa una situación conflictiva y traumática es Víktor Navorsky, el protagonista del film La Terminal.

Al llegar a otro país, totalmente diferente en costumbres e idioma, se encuentra con que no puede ingresar por un problema en su pasaporte y tampoco puede regresar a su país ya que en él se produjo un golpe de estado (circunstancia de la que se entera en el aeropuerto a través de los medios de comunicación).

Si bien sigue siendo Víktor, es decir que conserva su identidad individual, su pasaporte -que es su único instrumento de identificación en este no-lugar- está invalidado, dejándolo incapacitado para poder ingresar al país.

Este acontecimiento resulta muy traumático para Víktor, quién al perder de alguna forma su identidad como ciudadano, no pertenece a ningún lado: se encuentra varado y prisionero de la situación.

Esta circunstancia lo obliga a pasar lleva a pasar muchos días en la sala de Tránsito Internacional de la Terminal de EE.UU, hasta poder solucionar las trabas burocráticas. En este no-lugar, en este espacio donde nadie escucha a nadie, nadie mira al otro, nadie sabe ni quiere saber del otro, si poder acceder a la moneda local, es donde el protagonista debe sobrevivir para lo cual tiene que aprender otro idioma y costumbres totalmente diferentes.

Este espacio de anonimato, donde justamente algunos individuos gozan de no ser reconocidos, a Víktor lo perjudica, porque necesita comprensión y apoyo; quiere que alguien lo escuche y auxilie ya que se siente totalmente solo e ignorado.

La desesperación de saber que no tiene otra opción y la incertidumbre de si esta situación va a resolverse o no, obligan al protagonista a encontrarle funcionalidad a este no-lugar: se las ingeniará para desarrollar todos los aspectos de la vida (trabajo, relaciones sociales, etc.) si bien no se arraiga afectivamente y lo siente como un espacio de estacionamiento temporario.

Lo contrario sucede en el film Antes del Amanecer. Los protagonistas tienen diferente nacionalidad: Anne es francesa y Jesse, norteamericano.

Ambos son individuos desconocidos y anónimos, con diferentes culturas e idiomas, que comparten un viaje en el mismo tren hasta que comienzan a relacionarse entablando una conversación. Deciden aventurarse en una ciudad ajena para los dos: esta decisión, más tarde, sentará las bases para que vivan una relación afectiva.

El hecho de compartir el anonimato ante el resto de las personas, hace que esta situación se convierta en una gran aventura que sólo ellos pueden entender y sentir, disfrutando que sea de esta forma: dos desconocidos para los demás.

Es ese anonimato lo que les da libertad para vivir esa experiencia.

Es en estos espacios neutros donde pierden el anonimato entre ellos, donde pasan a pertenecerse el uno al otro, por lo que estos no-lugares pasan a tener un significado especial para ambos. Ellos siempre recordarán esos momentos vividos y compartidos.

Cierre y conclusión

En base al análisis efectuado, reafirmo que la identidad implica y reconoce la presencia del otro y el establecimiento de un vínculo relacional que permite establecer diferencias entre uno mismo y ese otro, y que también resulta del conjunto de valores, símbolos, creencias, tradiciones y de los diversos modos de comportamientos y conductas que funcionan como elementos integradores dentro de un grupo social, actuando todos éstos como cimientos para que los individuos puedan construir y asentar su sentimiento de pertenencia.

No pertenecer es igual a quedarse afuera, a no estar. Los individuos, al atravesar por situaciones que resienten su identidad colectiva, inevitablemente saldrán perjudicados. Lo más positivo es cuando la identidad colectiva se reafirma o comparte implicando el sentido de pertenencia.

Estos conceptos reafirman lo que dijera Herbert Marcuse en El Hombre Unidimensional, respecto de que el individuo justamente se transforma en un hombre igual a todos los demás y necesita sentirse perteneciente al sistema para tener identidad colectiva; más allá de que esto le signifique perder su capacidad crítica, su individualidad y por ende convertirse en una persona sin identidad propia: una copia en su modo de pensar, de discernir y de actuar a todos los demás.


Identidad colectiva: situaciones de conflicto fue publicado de la página 53 a página54 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº30

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