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¿Por qué tomamos fotografías?

Fernández, Carlos Alberto [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Actas de Diseño Nº4

Actas de Diseño Nº4

ISSN: 1850-2032

II Encuentro Latinoamericano de Diseño "Diseño en Palermo" Comunicaciones Académicas. Julio y Agosto 2007, Buenos Aires, Argentina

Año II, Vol. 4, Marzo 2008, Buenos Aires, Argentina. | 257 páginas

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La complejidad de los procesos de toma y análisis de fotografías vistos desde el marco teórico de las “Inteligencias Múltiples” de Howard Gardner.

El proceso que lleva a la obtención de una fotografía –tanto sea a través del sistema analógico, el digital u otro–, es sumamente complejo y presenta numerosas dificultades cuando se intenta precisarlo. Similar complejidad aparece al momento de analizar cualquier imagen.

Fotografía, etimológicamente, significa “escribir” o “dibujar con la luz”, pero esta definición es extremadamente amplia y ambigua, que de lo único que nos habla es de un sistema de registro que permite fijar la imagen de un “algo” que refleja o emite luz hacia el dispositivo capaz de recogerla. Es ante todo, una definición que abarca los aspectos físicos y químicos y/o electrónicos, de un sistema mecánico de captura.

En el lenguaje cotidiano hablamos de “tomar fotos”, “hacer fotos”, “captar imágenes”, “registrar imágenes” y, más modernamente, “capturar imágenes”.

Más allá de las sutiles diferencias, cada una de estas acciones indica una intención. No se trata de un procedimiento arbitrario, indiscriminado y automático, a pesar de las capacidades del sistema. El operador es quien decide aquello que merece ser aislado de su contexto, aquello que tiene la importancia suficiente como para ser conservado, guardado o recordado a través de su fijación definitiva.

Es una selección personal, única, que depende exclusivamente de los significados intransferibles, racionales y/o emocionales, que devienen del contenido de la fracción de tiempo y espacio “encuadrada” por el individuo que controla el sistema.

El verbo “hacer”, cuando se lo emplea en “hacer una foto”, tiene una dimensión mayor que los anteriores. Si bien incluye las mismas acciones, implica un compromiso superior al momento de fotografiar. Este “hacer” involucra “armar”, “ordenar” visualmente aquello que se presenta frente a la cámara, para elegir conscientemente más que un trozo de la realidad percibida.

En 1986 el profesor Howard Gardner reformuló el concepto tradicional de inteligencia desarrollando su teoría de las “Inteligencias Múltiples”, que fue ampliamente aceptada y aplicada a esquemas de enseñanza-aprendizaje con resultados sumamente positivos.

Este marco teórico permite abordar una explicación sumamente rigurosa de los procesos de toma y análisis de cualquier tipo de imagen fotográfica y adecuarlo a la enseñanza-aprendizaje de las cualidades y posibilidades del medio.

Esta conferencia fue dictada por Carlos Alberto Fernández (Universidad de Palermo, Facultad de Diseño y Comunicación. Argentina) el martes 31 de julio en el 2º Encuentro Latinoamericano de Diseño 2007, Facultad de Diseño y Comunicación, Universidad de Palermo, Buenos Aires, Argentina.


¿Por qué tomamos fotografías? fue publicado de la página 98 a página99 en Actas de Diseño Nº4

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