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La seguridad pública

Quevedo, Nicolás

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº32

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº32

ISSN: 1668-5229

Ensayos Contemporáneos. Edición V Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2010

Año VII, Vol. 32, Octubre 2010, Buenos Aires, Argentina | 132 páginas

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Introducción

La falta de seguridad pública es un tema muy comunicado y reflexionado hoy en la Argentina por los números de delitos que las personas denuncian y la televisión lleva a la pantalla.

El siguiente ensayo refiere a la forma en que los medios masivos de comunicación, particularmente la televisión, trata el tema de seguridad pública. Se va a tocar este tema y su tratamiento desde las visiones de diferentes autores y teorías desarrolladas para este tipo de temas. Entre estos autores citaré a Harold Lasswell, Adorno y Horkheimer.

Desarrollo

La seguridad pública implica que los ciudadanos de una región puedan convivir en armonía, cada uno respetando los derechos individuales del otro. El Estado es el garante de dicho derecho y el máximo responsable a la hora de evitar modificaciones y alteraciones en el orden social.

En los medios se trata la palabra seguridad, en casos solamente delictivos. En la televisión, más comúnmente la de aire, suele mostrar en los noticieros, hechos que tienen como protagonista a la inseguridad. Es un tema que en los últimos tiempos se ha tornado un negocio, donde se incluyen pautas publicitarias de productos que pueden evitar un hecho delictivo.

Se vende desde puertas blindadas hasta servicios de alarmas. Para que este tipo de productos se vendan se lleva al consumidor, de este tipo de programación, a una exposición de 24 horas de un mismo caso o temática; que se trata como mínimo 10 veces en un mismo canal dividido en las 3 ediciones del informativo (matutino, vespertino y nocturno).

Según la interpretación tetrafuncional de los medios que fue propuesta en primer lugar por Harold Lasswell en 1948 a un nivel macro y luego fue desarrollada por Wright en 1960 dentro de las funciones que cumplen los medios menciona la de vigilancia del entorno. Función que ponemos en práctica en el momento que sintonizamos un informativo para saber qué es lo que sucedió en el día. Los distintos canales suelen manejar y desarrollar la información de maneras distintas. Hay quienes titulan con letras blancas y un fondo rojo como así también quienes utilizan placas de “Urgente” con fondo amarillo, que después de varios estudios se supo que este color genera la dilatación total de la retina, haciendo que se absorba la información de una forma más rápida. Todas estas formas de enunciar tienen como función principal la atracción de los televidentes hacia la información. Hasta ese punto es correcta su postura si aplicamos usos y gratificaciones. Pero luego de un tiempo determinado ante este tipo de placas y formas de informar, la atracción lleva a la desconexión con el entorno cercano. Es decir, se deja de hacer otras actividades por ver qué es lo que pasa. Luego en otra fase se pierde la conexión con el entorno medio. Se toma la información como algo que pasa en todos lados, inclusive en la puerta de nuestra propia casa. Llevando a restringir las salidas a horarios acotados sin dejar de estar atentos a los movimientos extraños. Y por último, se pierde la conexión con el entorno lejano, lo que produce un nivel de aislamiento, en la que el individuo disminuye las relaciones sociales por falta de seguridad.

Es entonces que las gratificaciones y atributos de los medios dejan de ser un bien para el consumidor y pasan a ser un destructor de la sociedad, generando que el malestar sea general y un estado de inquietud a las personas. Como producto surge el aislamiento: “separación de un individuo de un ambiente o comunidad mediante la incomunicación”. Entonces, se podría decir que se estaría preso dentro de la propia libertad con la que contamos.

Características de los canales de televisión y responsabilidades Podemos diferenciar los canales de televisión en este caso según tres características:

A) Un contenido que es característico: postura política, intereses en juegos, etc.

B) Atributos típicos: forma en que titula e identidad (colores, fuentes) C) La exposición del mismo: si se produce dentro o fuera del hogar.

¿Sería correcto hablar de la desinformación que produce la televisión ante otros medios de comunicación? Difícilmente podríamos afirmar que la televisión produce el efecto contrario que lo que se espera de ella; pero si pensamos solo en la televisión de aire y los 4 canales que la componen, la respuesta sería afirmativa. De modo que si solo tomamos los canales de aire podemos decir que son los responsables de este tipo de manipulación, ahora también podemos darle un cierto poder al televidente siendo que éste posee el control del televisor y podría apagarlo.

En la actualidad los canales de noticias tienen una postura definida, a favor o en contra del gobierno. Esto genera una manipulación constante de la información por parte de los dos bandos; ocasionando que aquel que está frente a la televisión no pueda sacar sus propias conclusiones de un tema específico.

Por ejemplo, si tomamos el caso de la inseguridad y lo repetimos cuatro veces, mañana, mediodía, tarde y noche; con relatos distintos, lo relacionamos con otros hechos menores y demostramos que hubo una ineficacia en este hecho puntual por parte de las fuerzas de seguridad, generaríamos una semilla de miedo en aquellos que vean esta información.

Esta va a generar, consciente o inconscientemente, la modificación de un estilo de vida o por lo menos de actuar ante determinados hechos. Este tipo de situaciones son las que inician el proceso anteriormente nombrado de aislamiento.

Entonces se genera un cambio de comportamiento del público, quien comienza a consumir productos que antes no consumía.

¿Es descabellado pensar que en un barrio de provincia donde se toma mate en la vereda hoy el propietario tenga una reja en la puerta? No, si bien los hechos de inseguridad ocurren, la auto preservación de las personas sumado al bombardeo mediático de hechos delictivos llevó a cambiar esta y miles de actitudes de barrio. Esto ocurre por un mal manejo de la información pero también tengamos en cuenta que después de un hecho de violación de la propiedad privada se publicita una puerta blindada, como si esa fuera la solución definitiva.

Y sin pensarlo, estamos armando nuestra propia celda.

Esto se puede ver y apoyar en la teoría de “la aguja hipodérmica” o en la del establecimiento de una agenda. Este tipo de teorías muestran cuáles son los comportamientos que generan la información y el nivel de persuasión que produce la manipulación de la información.

Pensar en este tipo de situaciones como normal es lo que tergiversa a la acción de comunicar y lo convierte en un medio de venta y generación de adeptos sin un pensamiento propio.

Lo que conlleva, como anteriormente se mencionó, a la división y destrucción de una sociedad. Punto en el que se pierde las gratificaciones que debería otorgar el medio al público.

Relacionándolo con la escuela de Frankfurt, aquí se aplicaría el concepto creado por Adorno y Horkheimer en el año 1947, de industria cultural. Mediante este concepto podemos identificar que se genera una estandarización del público a la hora de informar. Se falla en pensar que todo aquel televidente es igual a otro y no piensan más allá de sus propios intereses, es esta una característica propia del capitalismo y su herramienta ideológica es la industria cultural. Ahora bien, si traemos a la audiencia para poder describirla según los medios, la mejor forma sería la de la Escuela de Frankfurt, quienes definen a la audiencia como una masa pasiva, alienada, sin libertad y con un atrofio total de la imaginación, espontaneidad y crítica.

Audiencia como masa pasiva, fue mencionada anteriormente cuando hablamos de una estandarización del público y la pasividad se ve en una falta de rebelión ante la información y su modo de tratarla.

Alienada, es un concepto que se da constantemente en lo que a inseguridad se refiere, porque en general el público suele decir: “Esto en otros países no ocurre” o “Antes esto se arreglaba de otra forma”. Pero esto nos conduce a intentar vivir en el pasado o como viven las personas en otros países.

No poseemos la libertad que pensamos que tenemos pero la que nos dan por ahora, creemos que es suficiente. Otro tema es la actitud actual, que atrofia de la espontaneidad y crítica.

El pueblo argentino, no solo los televidentes sino el pueblo en general, tiene como característica principal la paciencia ante las acciones que realizan en contra de él. Entonces tras que tenemos una espontaneidad disminuida naturalmente, sumada a lo que nos afecta a partir de los medios, esto da como resultado una dominación total.

Si hiciéramos caso a la siguiente cita: “La situación social produce tensiones y conflictos que llevan a presionar su alivio mediante el consumo de medios masivos” (Katz/Foulkes, 1962), en la actualidad, en Argentina, estaríamos en ciertos problemas, ya que no solo los informativos manifiestan un malestar social sino que también las tiras que se producen tienden a reflejar y llevar casi a la realidad los mismos temas, lo que produce un bombardeo contante de un mismo tema.

Todo esto hace que el tiempo libre sea puro y exclusivamente para el consumo, claro hecho que se ve reflejado en la industria cultural, que ve a los hombres como clientes y empleados.

Entonces podemos decir que la conjunción de todo lo hablado anteriormente generaría un caos constante. Para esto deberíamos ver cómo es la sociedad de la que se habla.

En el caso de la Argentina, el malestar generalizado se nota pero no genera aún cambios o actitudes de parte de los televidentes ante este tipo de manipulación. La proposición de un cambio en la ley de medios muestra un cambio por parte del gobierno, pero el apoyo de los consumidores de los medios no es tan positivo aún. Luego de la implementación y de un periodo corto de tiempo, va a aumentar la aceptación.

Conclusión

Si bien en la programación habitual de los medios es tenido en cuenta que el televidente debe ser gratificado por el medio, no lo refleja en toda su programación o emisión de contenidos.

Actualmente la televisión es generadora de tendencias, que tiene como fin el consumo. Haciendo que la televisión sea hoy un medio necesario en la vida cotidiana, si bien nos podemos resistir a consumirla, no es algo fácil, ya que ofrece variedad y contenidos con los otros medios de comunicación masiva.

La manipulación existe desde hace mucho tiempo, pero en Argentina en esta última década aumentó de forma alevosa y no se camufló como décadas pasadas sino que está muy a la vista: lo que genera una desconfianza por aquellos que consumen este medio y saben del tratamiento de los temas.

En otros casos, no se muestra pero existe y es la que genera una tendencia hacia un lado o hacia otro; dividiendo a una misma sociedad.

Bibliografía

Katz, Elihu, Jay G. Blumler y Michael Gurevitch: “Usos y Gratificaciones de la comunicación de masas”, en M. de Moragas (ed) Sociología de la Comunicación de masas, Barcelona, Gustavo Gilli, 1986. (Pp. 127-172) Harold D. Lasswell. Estructura y función de la comunicación en la sociedad. <>, En Lyman Bryson (ed.), The Comunication of Ideas, Institute for Religious and Social Studies, Nueva York; Harper & Row, Nueva York, 1948. Reeditado en B.B. Berelson/m. Janowitz (eds.), (1955)


La seguridad pública fue publicado de la página 25 a página26 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº32

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