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Escuela y medios: ¿una pareja conflictiva?

Gruber, Mónica [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVI

ISSN: 1668-1673

XIX Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2011

Año XII, Vol. 16, Agosto 2011, Buenos Aires, Argentina | 200 páginas

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Resumen:

La producción de imágenes se ha incrementado en los últimos años. Imágenes televisivas, gráficas, en Internet, en nuestros teléfonos celulares. Nos rodean y moldean nuestra realidad, nuestra vida cotidiana. Producidas para el ocio, explotadas para el consumo, también prestan una utilidad didáctica en ámbitos educativos en una época en la que el estudio y la lectura interesan cada vez menos a los estudiantes, en especial en el nivel secundario. El aburrimiento, la falta de interés, la fractura entre los contenidos desarrollados en los programas escolares y su escasa o nula articulación con la realidad, hacen que sea cada vez más difícil interesar al adolescente en los temas curriculares.

Palabras claves: tecnología – conocimientos – escuela – profesorado – Internet – cine – televisión.

Desde hace algunos años, las nuevas Tecnologías de la Comunicación y la Información (TICs) irrumpieron en el aula de clase. A partir de la Reforma Educativa, el curriculum escolar fue atravesado transversalmente por la necesidad de formar espectadores críticos en la lectura de los mensajes mediáticos. Inicialmente los profesorados no podían dar respuesta a esta necesidad, pero con el paso de los años se fueron incorporando en algunos de ellos, materias y docentes capacitados en estas áreas. El advenimiento de las nuevas tecnologías implicaba desafíos y nuevos conocimientos. En muchos casos dudas y no siempre certezas. 

Muchos de nosotros fuimos moldeados en un sistema educativo enciclopedista y de discurso lineal, nuestro paso –como alumnos– por las escuelas se desarrolló a partir de docentes con clases expositivas y libros de texto (Ferrés I Prats, 1994: 9), prácticamente como único acceso a la información. 

En muchas partes del mundo y desde hace ya muchos años se viene trabajando en materia educativa con los lenguajes mediáticos: Brasil, Canadá, Méjico, Reino Unido, Australia, y España, entre otros. Con una trayectoria más antigua, abrieron un camino que hoy en día se ha extendido hacia otras latitudes. 

Visionaria en el tiempo, la Declaración sobre Educación de los Medios de la Unesco sostenía: “…La escuela y la familia comparten la responsabilidad de preparar a los jóvenes parea vivir en un mundo dominado por las imágenes, las palabras y los sonidos. Niños y adultos deben poder descifrar la totalidad de estos tres sistemas simbólicos, lo cual entraña un reajuste de todas las prioridades educativas…” (Unesco, 1982) 

Las nuevas generaciones tuvieron la suerte de ver incorporadas a su experiencia áulica los nuevos avances tecnológicos. Con la llegada de Internet, muchos docentes se cuestionaron su rol como tales y nuevamente el temor que sintieron con la llegada de la televisión y el video (a partir de la fantasía de ser reemplazados en sus tareas por los nuevos medios), se desplazó de la caja boba a la PC. Temor, por otra parte infundado, ya que las TICs sin un docente que guíe al alumno en la construcción del conocimiento constituyen una parte, no el todo.

¿Qué hacemos con las imágenes en el profesorado? 

Uno de los grandes desafíos es tender a romper con esos moldes en los que nos hemos formado, donde prima una cultura libresca, de hegemonía verbal, con un discurso lineal y una voluntad personalizadora sin capacidad de seducción (Ferrés I Prats, 1994: 9). 

Pasada la resistencia inicial del futuro docente, que muchas veces no comprende en una primera instancia que finalidad puede tener el aprendizaje de los lenguajes mediáticos en carreras ligadas a disciplinas industriales o bien del área tecnológica y a cualquier otra disciplina que no esté relacionada con la comunicación, los resultados suelen ser sorprendentes. El desconocimiento de los nuevos lenguajes y el prejuicio de que cine y televisión sólo sirven para procurar entretenimiento actúa como un lastre en el inicio de nuestra tarea. Además, la inmediatez del consumo mediático tiende a hacer pensar que no es necesario un aprendizaje de estrategias, de lenguajes y que con solo poner el film ya hemos incorporado los medios en el aula. Nada más falaz. La alfabetización en la lectura de la imagen se torna prioritaria en este sentido. Concebir los medios de masa como aquellos que moldean y construyen nuestra realidad, rompe con los preconceptos que cada uno trae, verlos ya no como simple ventana abierta inocentemente a ese mundo que nos rodea, implica asumir ideologías y sitios de poder, aceptarnos insertos dentro de un sistema que nos hace cuestionar nuestras libertades. 

Trabajamos entonces con aquellos materiales que tratamos de desmontar, de decodificar, de analizar, materiales que no han sido concebidos inicialmente con una finalidad pedagógica pero que pueden ser utilizados en este sentido (Ferrés I Prats, 1994; Charles Creel, y Orozco Gómez, 1995); utilizamos por lo tanto películas comerciales, videoclips y publicidades, imágenes fijas y en movimiento. El primer paso en nuestra tarea es suministrar al alumno (y futuro docente) un conocimiento del lenguaje cinematográfico (uno de los más abarcadores de los lenguajes mediáticos): conocer el lenguaje posibilita decodificar dichos mensajes. A partir de ello utilizar criterios de selección para elegir los films o fragmentos de ellos que utilizaremos con un sentido pedagógico. Elegir el film adecuado, seleccionar el fragmento cuya riqueza permita desarrollar los contenidos deseados, proyectar las actividades a realizar. Planificar cuidadosamente la clase, pensar las estrategias, las actividades, se torna en un desafío. De este modo, películas como Matrix (1999), de Andy y Larry Wachowski pueden utilizarse en computación, matemática y plástica, mientras que podremos utilizar Armageddon (1998), de Michael Bay para enseñar en física inercia y ley de gravedad o bien Minority Report (1992), de Steven Spielberg para materias relacionadas al diseño industrial. A partir del paso por las aulas del Profesorado el desafío es constante: ver los films comerciales desde otro lugar, con un sentido didáctico, tratando de pensar qué pueden aportar a la enseñanza disciplinar. 

Internet: ¿desterrada del aula o protagonista? 

Desde hace varios años Internet se ha convertido en la reina de las comunicaciones. Los adolescentes y también los adultos vivimos “conectados” a la Web. El paradigma que hace unos años era aplicable a la televisión, se ha desplazado y todos creen que “si está en Internet es porque existe.” ¿Qué se esconde detrás de esta afirmación? Es cierto que la circulación de materiales, información y comunicación han cambiado. Nuestro acceso a múltiples contenidos, así como las distancias y el tiempo para ello se han visto modificados. Actualmente son pocos los hogares en los cuales se compran enciclopedias o diccionarios impresos. El acceso a Internet y las enciclopedias multimedia han modificado esto. 

Muchos docentes por desconocimiento de las nuevas tecnologías, el rechazo a la PC y por temor a verse reemplazados en su tarea, se repliegan en el interior de una práctica que prohíbe el acceso a este tipo de materiales. Sin embargo, las nuevas generaciones, que han nacido luego de la aparición de estas nuevas tecnologías, están acostumbradas a utilizarlas casi exclusivamente. Dichas prohibiciones no hacen más que zanjar la distancia entre la escuela y los alumnos. Conocer los nuevos medios e integrarlos como recursos didácticos capitaliza el conocimiento del cual los adolescentes, estos “nativos digitales” tal como los ha denominado Alejandro Piscitelli (Piscitelli, 2006), son portadores. Integrar esos conocimientos para ayudarlos a construir un aprendizaje significativo para la vida, formando ciudadanos críticos y espectadores críticos deberían ser nuestros únicos objetivos, porque si en las aulas no se les brindan a los jóvenes las herramientas para decodificar los tres sistemas simbólicos mencionados al inicio (imágenes, sonidos y palabras) contribuiremos a la formación de ciudadanos analfabetos, en nuestro caso en la lectura de las imágenes.

Referencias bibliográficas 

- Ferrés I Prats, Joan (1994). La publicidad modelo para la enseñanza. Madrid: Akal. 

- Lipovetsky, Gilles, Serroy, Jean (2009). La pantalla global. Cultura mediática y cine en la era hipermoderna. Barcelona: Anagrama. 

- Masterman, Len (1996). La enseñanza de los medios de comunicación. Madrid: Ediciones de la Torre. 

- Piscitelli, Alejandro (2006). “Nativos en inmigrantes digitales. ¿Brecha generacional, brecha cognitiva o las dos juntas y más aún?” en RMIE, Enero – Marzo 2006, 11 (28), 179-185.

Abstract: The production of images has been increased in the last years. Television and graphical images, Internet, cellular telephones surround and they shape our reality and our daily life. Produced for the leisure, exploded for the consumption, also they give a didactic utility in educative scopes at a time in which the study and the reading less and less interest the students, especially in the secondary level. The boredom, the lack of interest, the fracture between the contents developed in the scholastic programs and their little or null joint with the reality, cause that it is more and more difficult to interest to the adolescent in the curricular subjects.

Key words: technology – knowledge – school – teaching staff – Internet – cinema – television. 

Resumo: A produção de imagens incrementou-se nos últimos anos. Imagens televisivas, gráficas, em Internet, em nossos telefones celulares. Nos rodeiam e moldam nossa realidade, nossa vida quotidiana. Produzidas para o lazer, explodidas para o consumo, também prestam uma utilidade didática em âmbitos educativos numa época na que o estudo e a leitura interessam a cada vez menos aos estudantes, em especial no nível secundário. Tédio, a falta de interesse, a fratura entre os conteúdos desenvolvidos nos programas escolares e sua escassa ou nula articulação com a realidade, fazem que seja a cada vez mais difícil interessar ao adolescente em questões curriculares.

Palavras chave: tecnologia – conhecimentos – escola – professores – Internet – cinema – televisão.

(*) Mónica Gruber. Licenciada y Profesora en Artes (UBA). Profesora de la Universidad de Palermo en el Departamento Audiovisual de la Facultad de Diseño y Comunicación.

Vocabulario relacionado al artículo:

escuela . nuevas tecnologías . reforma de la educación .

Escuela y medios: ¿una pareja conflictiva? fue publicado de la página 190 a página192 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVI

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