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Entrenamiento de la percepción: Disparador de un diseño creativo

Ferrari, Carla [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VII

ISSN: 1668-1673

XIV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2006:"Experimentación, Innovación, Creación. Aportes en la enseñanza del Diseño y la Comunicación"

Año VII, Vol. 7, Febrero 2006, Buenos Aires, Argentina | 272 páginas

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Durante el 2005 dicté las asignaturas Taller de Reflexión Artística I y II. El temario centrado en la historia del arte abarca los siglos XIX y XX en la primera y desde la prehistoria hasta el Renacimiento en la segunda. Estos talleres se articulan teniendo como objetivo que los contenidos teóricos tengan una bajada práctica al diseño, un pensamiento reflexivo sobre el arte para después poder introducirlo al diseño. Aparte de los contenidos teóricos, es fundamental enseñar a ver, entrenar nuestra percepción; como dice Rudolf Arnheim: “(…) Nuestras experiencias y nuestras ideas tienden a ser comunes pero no profundas, o profundas pero no comunes. Hemos desatendido el don de ver las cosas a través de nuestros sentidos… Nuestros ojos han quedado reducidos a instrumentos de identificación y medición; de ahí que padezcamos una escasez de ideas susceptibles de ser expresadas en imágenes y una incapacidad de descubrir significaciones en lo que vemos. 

El mero contacto con obras maestras no es suficiente… Se ha dejado adormecer nuestra capacidad innata de entender con los ojos, y hay que volver a despertarla. La mejor manera de lograrlo estaría en el manejo de lápices, pinceles y quizá cámaras fotográficas…” 

 En Taller de Reflexión Artística I se ha realizado un paralelismo entre Europa y Argentina, en el lapso de 1880 a 1910 cuando la reorganización y crecimiento urbanístico de Buenos Aires fue realizado sobre modelos Europeos. Por esas épocas la clase dirigente argentina pasaba sus temporadas en París, y poco a poco iba importando de allí sus modelos: Primero una fuente, luego un palacio, más tarde un boulevard o un parque; al fin, un barrio completo. Se conformaban así sectores enteros de Buenos Aires que imitan fragmentos parisienses: la Avenida Alvear, la plaza San Martín, el sector de Palermo Chico. A su vez, las principales capitales de provincia trazaban sus parques y abrían sus avenidas en un juego de reflejos especulares que trasmitía, a escala menor, los signos evidentes de tal proceso de transculturación. 

Hacia finales del siglo XIX la Argentina era una democracia progresista en plena transformación. En esos años el país fue escenario de una inmigración a gran escala procedente de Europa así como la llegada masiva de capitales extranjeros. Se produjo entonces un rápido desarrollo de los ferrocarriles y comenzaron a aparecer áreas residenciales para una floreciente clase media de funcionarios, comerciantes, industriales y banqueros. Así iba surgiendo también una nueva generación con una visión del mundo más internacional que la de las viejas familias criollas que habían construido laboriosamente la república. Colonos e inversionistas eran bien recibidos en el país, sobre todo en las zonas portuarias de Buenos Aires, Rosario y Bahía Blanca. A fines del siglo XIX la identidad original de esas ciudades se había modificado a tal punto que su pasado colonial prácticamente había desaparecido. La arquitectura académica, pronto sería confrontada por el antiacademicismo, que representaría en buena medida la cultura de las colectividades extranjeras procedentes del flujo inmigratorio. Entre los estilos de esta corriente podemos mencionar al Art Nouveau, al Modernismo catalán, a la Secesión centro europea y a una muy fuerte vertiente italiana. Buenos Aires, en particular, se convirtió en un emporio comercial y financiero y en el centro del gobierno y la administración. Fue precisamente en esas áreas urbanas comerciales donde iba a florecer el Art Nouveau. La nueva burguesía se apropió de este estilo como una forma de distinguirse de la oligarquía local que prefería el modelo clásico para sus viviendas. 

Los arquitectos y decoradores argentinos importaban a granel materiales de construcción de Europa, principalmente de Francia y de Bélgica: Juegos completos de mobiliario y accesorios diseñados por el arquitecto belga Gustave SerrusierBovy; espejos, vidrios de colores, bronces y marfiles de Lalique y Gallé; estructuras de hierro de la fábrica de Eiffel. El tratamiento del espacio correspondía a las realizaciones de los maestros europeos gracias a las nuevas técnicas surgidas de la revolución industrial. Así, con el empleo del hierro que permitió suprimir los muros de sostén, las nuevas construcciones ganaron en luz y amplitud. Por otra parte, el colorido de los nuevos materiales así como la mayólica y los vidrios iridiscentes ofrecían a los artesanos locales una gama de posibilidades decorativas hasta entonces desconocidas. La vivacidad y la gracia del nuevo estilo contrastaban con la gris monotonía del estilo victoriano o del estilo francés Imperio. Hay una búsqueda de lo natural, que esta representado por la ornamentación de lianas, flores y enredaderas. Se trabaja la piedra como si fuese arcilla, y se enriquece con los nuevos materiales, infundiéndole vida a la materia inerte. La figura femenina es el centro de la iconografía del Art Nouveau, en las construcciones evocan a la mujer suntuosa, que lleva el pelo largo, suelto y con ropa ligera. Hoy en día la mayor parte de esas decoraciones de interior se han perdido o desfigurado por modificaciones y transformaciones sucesivas. 

 La revolución estética suscitada por el Art Nouveau fue de corta duración en América Latina y constituyó un tardío reflejo del estilo de vida de la Belle Epoque que iba a desaparecer en la Primera Guerra Mundial. Buenos Aires tiene grandes obras arquitectónicas pertenecientes al Art Nouveau, que miles de turistas vienen a ver año tras año y a las que, a veces, los argentinos somos indiferentes. Ese rico acervo arquitectónico fue el planteo de trabajo presentado por la cátedra Taller de Reflexión Artística I. Aún en la comisión de estudiantes de la carrera de Diseño de Modas y posteriormente al planteo del tema Art Nouveau en Europa. Se les sugirió que hicieran un relevamiento fotográfico de edificios y elementos arquitectónicos que remitieran a ese estilo para ser después fundamentado en sus trabajos. Se les sugirieron unos pocos ejemplos a los que ellos debían sumar sus propias búsquedas para desarrollar sistemáticamente las observaciones y plantear los resultados de las investigaciones en el orden de la arquitectura y elementos afines. 

La experiencia fue altamente positiva, a pesar de no ser estudiantes de la carrera de Diseño de Interiores, resultó muy interesante tanto para los estudiantes como para el profesor. Tanto para el cumplimiento del trabajo como para la formación integral de cada uno de los que trabajamos en ese tema porque pudo comprobarse la vasta aplicación de un estilo que puede extenderse desde la arquitectura hasta el diseño de modas. 

De acuerdo con el modo de pensar de Rudolf Arnheim, el mero contacto con obras maestras no es suficiente y es bueno que los estudiantes concreten una idea sobre algún objeto o diseño práctico afín a su carrera. El entrenamiento de la percepción, ayuda a hacer una segunda lectura de lo ya visto: Una mirada mas profunda, un close up, una dirección de la vista de lo general a lo particular Y no es algo exclusivo del arte, puede ser una actitud de vida. Como docentes tenemos la obligación de enseñar a ver, a percibir, a valorar el patrimonio de la ciudad en la que viven y utilizar esto como disparador para una producción creativa del diseño.

Bibliografía 

Arnheim, R. (2000). Arte y percepción visual. Madrid: Alianza Editorial. 

Buenos Aires Paisaje Cultural. Revista digital disponible en: www.dgpatrimonio.buenosaires.gov.ar 

Centro Cultural Recoleta (2000). Siglo XX Argentino. Arte y Cultura Catálogo exposición. Buenos Aires: Centro Cultural Recoleta. 

Revista El Correo de la UNESCO. (Agosto, 1990). El Art Nouveau.


Entrenamiento de la percepción: Disparador de un diseño creativo fue publicado de la página 95 a página96 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VII

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