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Influencia de Picasso en el lenguaje visual de Apple

Olmedo Nissen, Andrea

Eje 6. El arte expandido

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº48

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº48

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XI Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2012 Eje 1. Recursos creativos: Cecilia Castillo | Sabrina Ariadna Cueva | Rocío de la Paz Ierache | María Agustina Rossito. Eje 2. Tendencias y experimentaciones cin

Año VIII, Vol. 48, Agosto 2012, Buenos Aires, Argentina | 117 páginas

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Introducción

En los siguientes párrafos se mostrará cómo dos grandes artistas que han vivido en siglos distintos, considerados genios por el mundo, son representantes simbólicos de dos realidades diferentes. Ellos son, Pablo Picasso por un lado, máximo exponente del movimiento de vanguardia cubista y Steve Jobs, fundador de la empresa de computadores Apple. Al parecer estos dos no tendrían nada en común, pero luego de desarrollar esta investigación no solo se ha descubierto que comparten características, pensamientos, ideales y filosofía; si no que también se pudo demostrar como el gran Pablo Picasso influyó en la parte gráfica de la empresa Apple cuando esta recién nacía, manteniendo su influencia en el tiempo.

Estas pruebas están adelante explicadas.

Es necesario destacar de manera especial las similitudes y la influencia que el gran exponente del cubismo Picasso pudo haber dejado a lo largo de la historia de Apple, no solo en la parte filosófica de la empresa, si no también, en algunos rasgos estilísticos, como íconos y logos que se usaron en el pasado y se siguen usando.

Dos genios, dos contextos totalmente distintos, dos épocas, dos estilos, dos hombres... y algunas similitudes por descubrir.

Finalmente, andes de abordar el tema, cabe destacar una frase dicha por Manuel Conde: “el arte no es evolución: es cambio, mutación, enfoque nuevo. Pero la historia del arte está formada por los hallazgos sucesivos de unos hombres geniales” (Conde, 1975).

Y esto fue lo que ambos artistas consiguieron desde realidades distintas, evolucionaron y crearon nuevos enfoques sobre su arte.

Para poder demostrar esto, se desglosará el trabajo en distintos conceptos que luego se verán unidos. Por un lado tenemos el cubismo, del que nació y a la vez el que fundó: Pablo Picasso. Por otro lado, siguiendo estos dos temas, está Steve Jobs y la empresa que fundó, Apple, especialmente en la creación de su imagen visual y filosófica. Y por último serán detallados los rasgos encontrados posiblemente influenciados por Picasso en la compañía. Y las características en las que ambos representadores de sus distintas realidades se encuentran.

Cubismo

Este movimiento de vanguardia comenzó en el año 1907 y terminó en el año 1914, con el estallido de la primera guerra mundial. Mucho después de que este estilo haya caducado, persistió como una influencia en la arquitectura y las artes decorativas del nuevo siglo.

El cubismo sufrió una influencia por parte de la escultura ibérica y la escultura negra africana. Estas ambas influencias fueron descubiertas por Picasso, quién creía que habría descubierto gracias a ellas una arte esencialmente conceptual, (él mismo lo llamó “razonable”). El cubismo surge como una fusión del elemento conceptual o racional en el arte africano, junto con el principio de Cézzane de realización del motif.

De Cézanne, también toma la geometrización de las muy delineadas figuras, quien había llegado a esto por medio de la coordinación sensitiva de los planos constituyentes. La diferencia consiste en que Braqué y Picasso abandonaron ya el intento de resolver este problema por medio del color y confiaron esencialmente en la luz y la sombra. Es el mismo Picasso quien define el cubismo como: “un arte que trabaja primordialmente con formas, y cuando una forma está realizada, está ahí para vivir su propia vida”, que es una vida comunicada por el sujeto, pero no re-creada en el objeto.

Es el nuevo estilo que surge de estas fusiones lo que iba a ser decisivo para todo el futuro del arte occidental.

El foco del cubismo está en el mismo cuadro-espacio y, para la organización de este cuadro-espacio, todos los elementos visuales contribuyen como color y forma, pero no como representación de una imagen perceptiva inmediata. Solo hay una percepción: es la composición misma, todos las imágenes visuales que se derivan del tema, quedan rotos (fragmentados en cubos) de modo que puedan servir como elementos estructurales para construir una estructura independiente.

Braque y Picasso trabajaron en paralelo hasta el estallido de la guerra, en la que el primero actuó y fue herido. Al retomar su trabajo, Braque cambió el idioma geométrico y lo reemplazó por formas más libres y cursivas, una iconografía de impecable gusto, un arte tan sereno y confortante como el de Matisse. Esto se pudo deber a lo experimentado durante la guerra (Read, 1984).

El cubismo se diferencia de la antigua pintura porque no es arte de imitación, sino de ideas y pensamientos que se elevan hasta la creación. Al representar la realidad creada, el pintor puede dar la apariencia de tres dimensiones, puede en cierto modo, cubicar; cosa que sería inalcanzable si se ofreciera simplemente la realidad vistas.

Cuatro tendencias se han manifestado durante la etapa cubista.

La primera es el cubismo científico. Es el arte de pintar composiciones nuevas con elementos tomados, no de la realidad visual, si no del la realidad del conocimiento, ya que todos los hombres tienen el sentido de esta realidad interior. El aspecto geométrico que tanto llamó la atención, derivaba del hecho de que la realidad esencial se ofrecía con gran pureza y se eliminaba totalmente el elemento visual y anecdótico.

El cubismo físico, la segunda tendencia, era el arte de pintar composiciones con elementos extraídos en su mayor parte de la realidad visual. Sin embargo, este arte depende del cubismo en su disciplina constructiva. No es arte puro, ya que se confunde el tema con las imágenes.

Luego aparece el cubismo órfico, que se caracterizó por pintar composiciones con elementos no tomados de la realidad visual, si no enteramente creados por el artista y dotados por él de una poderosa realidad. Se esperaba lograr una construcción que impresione los sentidos, y un significado sublime, es decir, el tema.

Por último, apareció el cubismo instintivo, nacido del impresionismo francés. Son cuadros inspirados no en la realidad visual, si no en la sugerida al artista por el instinto y por la intuición. Sin embargo, a los artísticas instintivos les falta lucidez y un credo artístico: el cubismo abarca un gran número de ellos. (De Micheli, 1979 y Mathey, 1967).

Se reconocen otras fases del cubismo.

El cubismo analítico, aunque este término indica un planteamiento intelectual o metódico de la pintura que ha sido repudiado tanto por Picasso como por Braque, quienes siempre han insistido en la naturaleza esencialmente intuitiva o sensitiva de su actividad creadora. Se caracteriza por la descomposición de la forma y de la figuras en múltiples partes, todas ellas geométricas. La paleta monocromática prevaleció en estas representaciones de motivos totalmente fragmentados, mostrando de modo simultáneo desde varios lados El cubismo sintético, este término es todavía menos apropiado para la fase siguiente del trabajo de los artistas cubistas.

Este periodo va hasta el estallido de la guerra. Se caracteriza por elementos que iban a convertirse en dominantes en los cuadros de 1913-14 (partes de instrumentos musicales, fragmentos de tipografía, texturas, etc.). Se trata de la libre reconstrucción de la imagen del objeto disuelto. Se resume su fisonomía esencial. La síntesis se realiza resaltando las partes más significativas de la figura que serán vistas por todos sus lados.

En esta etapa, el color desempeña un color más destacado.

De esta etapa, Herbert Read sugiere: “puede hablares a modo de analogía de un cubismo rococó en contraste con el anterior cubismo clásico” (Read, 1984).

Así, este movimiento del Siglo XX, con sus planteamientos formales e ideológicos, antes no vistos, supuso la creación de un mundo de imágenes diferentes. Una invención de un modo expresivo original y la nueva manera de considerar la realidad del mundo circundante, sin precedentes en toda la historia del arte.

Resumiendo, se puede decir que el cubismo es un período racionalista, en el que predomina una intención lógica del pensamiento humano, que pretende instaurar e imponer un orden nuevo. Por ellos, los artistas de este movimiento, con sus intuiciones esenciales y aspectos formales concretan en sus primeras obras cubistas las imágenes que iban a configurar el esquema espiritual de nuestra época.

El cubismo significó una profunda transformación en la manera de mirar y comprender el mundo. Un enfoque nuevo en el panorama del arte de todos los tiempos y culturas. Este supone un planteamiento intelectual, más objetivo y riguroso.

Acerca de su estilo, se puede decir que en las obras cubistas, la realidad, los seres y las cosas, aparece fragmentadas por una sistemática multiplicación del punto de vista desde el que se estudia un objeto, y por la proyección y superposición de planos y volúmenes en formas geométricas. Esto supone un verdadero desglose de cada objeto, de cada forma, que es considerada tanto por su volumen, su cuerpo, y por la situación en la que se encuentra en el plano. Los pintores cubistas sobrepasan radicalmente la figuración de carácter tradicional (Mathey, 1967).

Cubismo en la actualidad

Citando textualmente las palabras de Manuel Conde:

Las proyecciones del lenguaje cubista en el mundo actual son complejas, profundas y fabulosamente fértiles. No solamente la arquitectura, si no el diseño industrial, en sus múltiples manifestaciones, se benefician de los hallazgos cubistas. Incluso el entorno del hombre actual, su espacio habitable, las cosas que le rodean y que utiliza, serían diferentes si el rigor analítico del cubismo no hubiese hacho posible las diferentes síntesis de las formas del mundo.

Ese Arte tan intelectual, tan sobrio, tan escueto, ha ofrecido, sin embargo, el fermento más rico y poético a los nuevos lenguajes plásticos. Sin el cubismo, sin su profunda y extremada catarsis ideológica, el Arte que ahora se está creando, el que configura todo el Siglo XX, sería inconcebible. Impensable. (Conde, 1975)

Pablo Picasso, representante simbólico de una realidad Nació el 25 de octubre de 1881 hijo de José Ruiz Blasco, que era profesor de la Escuela de Bellas Artes de Málaga, España y conservador del Museo Municipal. Su madre se llamaba María Picasso López. A los 20 años deja de lado su apellido paterno y comienza a firmar solamente como Pablo Picasso, posiblemente, para diferenciarse de su padre que había sido sólo un pintor mediocre.

Entre los años 1900 y 1902 hizo tres viajes a París donde decide finalmente quedarse a vivir, prendado de una ciudad fascinante.

Sus primeros cuadros, de estos años, reflejan la miseria humana que veía en las calles: mendigos, alcohólicos, prostitutas, con cuerpos ligeramente alargados y con predominio del color azul. Se le llama Período azul en su producción de arte.

En los siguientes años, tal vez influido por su primera relación sentimental, se reconoce un viro en su paleta de colores hacia los tonos rosas y rojos, conociéndose los trabajos elaborados como Período Rosa (1904-1905), centrados en temas circenses.

El paso del azul al rosa no significa mucho, dado que ambas tonalidades están encargadas de desarrollar en orden sucesivo una misma tarea, la de idealizar y suspender la escena, y hacer perdonar los excesos de concreción plástica y anatómica a los cuales Picasso ama abandonarse. Los períodos azul y rosa han sido escogidos por la propiedad de anular el espacio, de sugerir una extraña atmósfera de presencia-ausencia, de mágica suspensión (Barilli, 1998).

Antes del inicio propiamente del cubismo (1906) o protocubismo, el autor tuvo su paso por una influencia de arte griego, ibérico y africano. Otro inspirador, reconocido por él, fue Cézanne de quien dijo: “…es el maestro de todos nosotros”. Influencias conjuntas que lo inclinan a utilizar formas geométricas en sus pinturas. Así “simplifica la forma y la perspectiva tradicional a giros ópticos enteramente novedosos” (Rabajoli, 2007).

Era necesario cambiar de ruta, no encarnizarse más en la naturaleza, trabajando en quitarle, o sea abstrayendo, si no decidirse a reemplazarla, poniendo en su puesto concreciones plásticas autónomas salidas directamente del ámbito de las facultades lógicas, psíquicas, perceptivas del hombre. A Picasso no le sentaba bien el hecho de quedar trabajando toda su vida sobre un solo estilo, el tenía hambre de búsqueda y de progreso (Barilli, 1998).

Del mismo modo que Picasso llega al cubismo tras un proceso de realización y de unas investigaciones muy perseverantes, entre lo que comúnmente se han conocido como la época azul y rosa existe una evolución temática, iconográfica, estilística y cromática que denota la reflexión de un arduo trabajo en pos de un arte auténtico y de vanguardia. La transición de las etapas que atravesó Picasso fluyen de un modo natural y sin cambios bruscos. Esto prueba como nunca dejó de trabajar, ni abandonó su búsqueda y evolución en el arte (Picasso 1905-1906, 1992).

Entre 1930 a 1935 surgen muchos cuadros cubistas donde predomina la armonía de líneas, trazo curvilíneo y serie de grabados con temas del minotauro y corridas de toros. Luego llegan años donde su paleta se oscurece y aparecen temas de muerte, seguramente influenciados por la 2da. Guerra Mundial.

Su producción artística también tiene su lado escultórico, mostrando su habilidad técnica en tratamiento de formas tridimensionales en diferentes obras entre 1909 a 1914 y posteriormente en la década del 50 y 60.

Finalmente fallece el 3 de abril de 1973, a los 91 años, con sus obras expuestas en innumerables ocasiones, incluyendo un homenaje que le hizo en vida el Museo Louvre en 1971 al cumplir sus 90 años de edad (Harris, 1997).

En palabras de Carlos Yusti: “Picasso no pasa por los movimientos de vanguardia, sino que todos los movimientos de vanguardia pasan por su visión y hasta se podría especular que fue un antecedente primario del artista postmoderno”.

Pablo Picasso:

Fue pintor, escultor, poeta, escenógrafo y publicista, fue uno de los vanguardistas más geniales y decisivos del arte contemporáneo. Sin él la historia del arte occidental en la actualidad no tendría la complejidad y la plenitud que lo caracteriza en la actualidad.

Incansable y prolífico, pintó más de dos mil obras actualmente presentes en museos y colecciones de toda Europa y del mundo. “Es irremediable la deuda que muchos pintores tienen con Picasso, con su audacia plástica y su incansable anhelo de novedad pulverizando todos los cánones y tomando de otros pintores lo necesario para descubrir un discurso plástico libre y vital” (Yusti, 2009).

En las palabras de Nathaniel Harris se puede resaltar una característica relevante de la personalidad de Picasso:

Si bien su trabajo había alcanzado un éxito comercial destacado, Picasso abandonó por completo su estilo Rosa.

En 1907, inspirado en las esculturas ibéricas y africanas, pintó Les Demoiselles d’Avigon, una de las obras más liberales del arte moderno. Revelando una nueva libertad pictórica, Picasso se convirtió en uno de los cofundadores de cubismo en el que se descomponía al mundo visible en sus componentes geométricos. Este es el momento decisivo, aunque discutible, en el que se estableció una doctrina fundamental para el arte moderno, que desencaminaba que la obra de un artista no es una copia o una ilustración del mundo real, si no una adición al mismo, nueva e independiente (Harris, 1997).

Es importante el hecho de no quedarse durmiendo en los laureles, como dice el conocido dicho, y continuar con la búsqueda de realización personal, y en el crecimiento sobre el área de trabajo al que se pertenece.

Por último se busca destacar que Picasso, con cuidado, y tal vez sin quererlo, muestra los diferentes contextos que le tocó vivir en sus fases como pintor y artista plástico. Miseria, amor, guerra, muerte, sensualidad y otros, son los temas que se van desarrollando a lo largo de su carrera como pintor. Y gracias a ello podemos hacer referencia a la historia social y cultural que se vivió en las primeras décadas del Siglo XX.

Steve Jobs, representante simbólico de otra realidad

Steven Paul Jobs, más conocido como Steve Jobs, nació en San Francisco, Estados Unidos, un 24 de febrero de 1955, tomando su apellido del matrimonio que lo adoptara al nacer.

Siendo adolescente se interesó en las computadoras y asistió a charlas de la compañía HP, donde obtuvo su primer empleo y conoció a su futuro socio Steve Wozniak.

En 1976, ambos fundaron Apple Computer Company y bautizaron a su máquina Apple I. Fue tan grande el éxito que en 1982, Jobs ya era el millonario más joven del mundo. En 1984, lanzó Apple Macintosh, el primer ordenador comercial con interfaz gráfica de usuario. Su baja aceptación comercial y los conflictos con algunos socios llevaron a Jobs a dejar su puesto de trabajo en 1985.

Luego de su forzada partida de Apple, Steve Jobs fundó NeXT Computer, otra compañía de informática, tal vez un poco menos accesible o más apuntada a profesionales, a científicos y académicos, y no al usuario común. Aún así, NeXT le permitió a Jobs desarrollar y experimentar con nuevas tecnologías.

Paralelamente, fundó y manejó Pixar, empresa que produjo exitosas películas animadas para Walt Disney.

En 1996, Apple compró NeXT, con lo cual Steve Jobs retornó a su antigua empresa que estaba en declive. Jobs estaba preocupado, no quería fracasar. Apple tenía graves problemas, y tal vez él no podría salvarla. Ya había ganado un lugar en los libros de historia; ahora no quería destruirlo todo. En la entrevista con Fortune de 1998, Jobs dijo que buscaba inspiración en uno de sus héroes Bob Dylan. Una de las cosas que Jobs admiraba de él era su capacidad para no quedarse estancado.

Muchos artistas de éxito se pierden en algún punto de sus carreras, pues continúan haciendo lo que en sus días los hizo famosos, pero no evolucionan. “Si continúan arriesgándose a fracasar, aún son artistas, Dylan y Picasso siempre estaban arriesgándose a fracasar”, sostuvo Jobs (Kahney, 2009).

Una vez que Steve tuvo esto en mente convirtió a Apple en la empresa de mayor capitalización del mundo en el 2011.

Esto fue resultado de grandes innovaciones tecnológicas y comerciales como el iPod (2001) iTunes (2003), iPhone (2007) y el iPad (2010) (Isaacson, 2011). Gracias a que se arriesgó al fracaso en varios productos, y gracias a la búsqueda intensa por la evolución en el arte de la tecnología.

El 5 de octubre de 2011 falleció a causa de un cáncer produciendo profunda conmoción en el mundo informático al que brindó toda su vida y su aporte enriquecedor para la humanidad entera.

Algunas frases dichas por este artista y genio que se desenvolvió en el campo de la tecnología fueron “el buen arte se aparte de la moda, no la sigue”, “los auténticos artistas acaban sus productos” y “no es normal ver a un artista de treinta o cuarenta años que sea capaz de crear algo realmente increíble” (Isaacson, W., 2011).

En todas estas citas el mismo Steve Jobs se reconoce como un artista, no únicamente un científico de su época, si no como un artista, cuyo arte es el de la tecnología. Y de hecho lo logró ya que gracias a él y sus innovaciones la tecnología en muchas de sus variedades y productos, hoy es lo que es. Así, también, recordando como Picasso en su momento y en su contexto social cambió totalmente el arte desde esos años hasta lo que es hoy en día. Jobs cambió el curso de su propio arte desde su genio, su innovación, su creatividad y búsqueda. El mismo tipo de búsqueda que Picasso nunca se cansó de realizar.

Aquí se muestra a un nuevo representante simbólico de una realidad diferente a la de Picasso. La nueva era de la tecnología, el arte de lo digital, la búsqueda por lo ideal, lo práctico y lo bello se plasman en los productos que Apple desde sus comienzos ofreció a un mundo hambriento por renovación.

Historia del logo de Apple

El logo de Apple, un icónico tecnológico, es reconocido por seguidores y detractores, aún presentándose aislada de todo nombre de marca.

La primera imagen que representó a Apple fue diseñado por Steve Jobs y su tercer socio, Ronald Wayne, que es pocas veces mencionado en el año 1976. Era una representación de Isaac Newton, hecho a pluma, leyendo debajo del árbol de manzanas, de donde al caerle una, surge la teoría de la gravedad.

Imagen rectangular envuelta en una cinta con el nombre de la empresa. Puede entenderse como un homenaje a uno de los científicos más grandes de la historia.

Ese mismo año y al no quedar convencidos con el impacto que producía un logo tan recargado, le encargan a Rob Janoff, director de arte de la agencia de publicidad Regis McKenna, que creara una nueva representación, con la especificación que no fuera algo mono, el color sería el camino para humanizar la empresa (Raszl, 2009).

Surge la manzana mordida, fragmentada en líneas de colores horizontales paralelas que representaban el lanzamiento de la Apple II: primera computadora personal que podía representar colores en el monitor. Las rayas coloridas tenían ese mismo orden de presentación de colores.

Esta manzana rayada de colores permaneció hasta principios de 1999 cuando Jobs insistió en simplificarlo aún más eliminando todo rastro de arco iris, con la idea de “menos es más”, slogan que trajo a la empresa el Director de Diseño Industrial, Jonathan Ive.

Ya con la imagen instalada en la mente de sus clientes, la manzana toma sucesivas versiones monocromas, de acuerdo al modelo o soporte que acompañaba. Este giro le aportó valor tecnológico y moderno a la imagen del logotipo (Michán, 2007).

La identidad corporativa de Apple

La identidad corporativa o identidad visual corporativa es la expresión física de una marca. Hace referencia a aspectos visuales de la identidad de la organización. Generalmente implican un logotipo, elementos de soporte y hasta un documento que describe con texto los detalles de colores, tipografías y organización visual que la representarán en todas las presentaciones físicas de la misma, otorgándole así continuidad identificadora visual.

Apple desde su creación cuidó mucho su imagen y puso esmerado esfuerzo detallista en mantener su identidad. Las características que envuelven la gráfica de Apple son: su simplicidad en los diseños de iconos y logos, su aprovechamiento de los recursos y la síntesis usadas en los mismos. Gracias a estas claves básicas se puede disfrutar de una interfaz fácil de usar y amigable para que cualquier persona disfrute y entiende rápidamente.

De manera especial Apple es una empresa que cuida su imagen visual ya que apunta hacia un público mayormente artista, diseñadores, cineastas, editores de video, sonido, fotógrafos y muchos más, que se desenvuelven en el área del arte son sus máximos clientes y los seguidores más devotos.

(Treacy, 2004).

Dos hombres únicos

Hay varias similitudes en los dones que estos dos grandes hombres han demostrado ante la humanidad expectante y deseosa de ser maravillada por sus creaciones.

Pablo Picasso fue uno de los artistas más productivos y revolucionario en la historia de la pintura occidental. Fue trabajando y buscando su propio estilo que lo identificara y lo hiciera sentir elegido por la pintura, como él mismo lo definiera.

Picasso hizo su ruptura decisiva con los métodos clásicos en el que habían sido entrenados y comenzó un proceso de por vida de la experimentación y la innovación.

Si bien el área de la tecnología es algo cambiante de por sí, Steve Jobs se destaca sobre otros nombres. Cuesta identificar a otra persona con la misma capacidad, innovación y creatividad para dar una vuelta de tuerca a ideas que no lograban plasmarse en algo realmente útil y práctico (Acosta, 2012).

Steve Jobs fue un creativo de corazón (“el diseño no es solo la apariencia, el diseño es cómo funciona” en sus propias palabras) y perfeccionista hasta en el más mínimo detalle, su historia fue una de esas historias de éxito que muestra un emprendedor que funda una de las empresas de tecnología más importantes del mundo comenzando a fabricar una computadora en su garaje con el objetivo que fuera fácil de utilizar aún para aquellos con pocos conocimientos informáticos (Mahe, 2011).

Pero hay algunos puntos donde estos dos grandes personajes se encuentran, además de sus sendos éxitos. Picasso diría: “la acción es la llave fundamental de todo éxito”. O esta otra frase: “la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”. Y Steve Jobs lo expresaría así: “el único modo de hacer un gran trabajo es amar lo que haces. Si no lo has encontrado todavía, sigue buscando. No te acomodes. Como con todo lo que es propio del corazón, lo sabrás cuando lo encuentres”. Existen evidencias concretas de que uno fue admirador del otro (Díaz, 2011).

Jobs citó textualmente en alguna ocasión al pintor: “Picasso tenía un dicho: decía que los buenos artistas copian y que los grandes artistas roban. Y nosotros siempre hemos sido desvergonzados en cuanto a robar grandes ideas”. Esta frase resume perfectamente la forma en que Jobs concebía la tecnología como un arte.

El californiano tuvo la osadía de resquebrajar las anquilosadas formas casi industriales que tenían los ordenadores en los 70 u 80, dándole una apariencia cada vez más atractiva y al mismo tiempo comprendió cómo el mundo que le rodeaba interaccionaba constantemente, mezclándose y buscando nuevas ramificaciones que absorber. La compañía Xerox no fue capaz de valorar el revolucionario potencial de la interfaz gráfica, desarrollada en sus propios laboratorios, Jobs en cambio sí lo hizo y sencillamente lo robó, y lo robó como lo entendía Picasso, como una apropiación y asimilación de un concepto o idea hasta convertirlo en algo propio. Por ello la frase de Picasso no es una loa al plagio y tiene un matiz que debe ser leído entre líneas; no se trata de copiar, de fotocopiar, de producir en masa, sino de extraer para moldearlo dándole a continuación forma y funciones nuevas (Pizzarro Feo, 2011).

“Steve Jobs fue el Picasso de la revolución digital. Hubo un antes y un después de sus visiones, cambió el mundo, le impuso su sello” (Ariel Torres).

“Steve traducía las buenas ideas en brillantes productos terminados”, dijo Larry Ellison, CEO de Oracle (corporación tecnológica de software). “Era verdaderamente un artista creativo, un ingeniero, un empresario sin igual”. Sin embargo, la mayoría de las cualidades del fundador de Apple no pueden copiarse, opinó Ellison. “Tratar de asemejarse a Steve Jobs es como decir ‘Me gustaría pintar como Picasso, ¿qué debo hacer? ¿Usar más rojo?’” (MacMillan, 2012). Podría haber sido ésta retórica un homenaje nuevamente hacia uno de los hombres admirados por Jobs.

En 1997 Apple Computer encargó a la agencia publicitaria TBWA\Chiat\Day de Los Ángeles el slogan publicitario “Piensa diferente” (Think Different), enfatizado en uno de los mejores anuncios publicitarios de la historia que mostraban a 17 de las más grandes personalidades del Siglo XX que produjeron importantes cambios de paradigmas.

La versión de un minuto de duración mostraba vídeos en blanco y negro de los siguientes personajes históricos (en orden de aparición): Albert Einstein, Bob Dylan, Martin Luther King, Richard Branson, John Lennon (con Yoko Ono), Richard Buckminster Fuller, Thomas Edison, Muhammad Ali, Ted Turner, Maria Callas, Mahatma Gandhi, Amelia Earhart, Alfred Hitchcock, Martha Graham, Jim Henson (con los Muppets), Frank Lloyd Wright y Pablo Picasso (J. Jiménez, 2010).

El mensaje del anuncio decía:

Esto es para los locos… los inadaptados, los rebeldes.

Los problemáticos. Los que van en contra de la corriente.

Los que ven las cosas de diferente manera. Ellos no siguen las reglas, y no tienen ningún respeto por lo establecido.

Puedes citarlos, estar en desacuerdo, glorificarlos o satanizarlos. Lo único que no puedes hacer es ignorarlos, porque ellos cambian las cosas, e impulsan a la raza humana hacia adelante. Y mientras algunos los ven como locos, nosotros los vemos como genios. Porque la gente que está tan loca como para pensar que pueden cambiar el mundo, es quien lo logra (Brashares, 2001).

“No estábamos hablando sobre la velocidad de los procesadores –recordaba Jobs–, sino sobre la creatividad”. Citando al propio Steve Jobs: “Aquí, en Apple, habíamos olvidado quiénes éramos. Una forma de recordar quién eres pasa por recordar quienes son tus ídolos. Ese fue e,l origen de la campaña” (Isaacson, W., 2011).

En la misma campaña se utilizaron grandes publicidades gráficas con la imagen de estas personalidades y sólo la frase: “Think Different” con el logo identificatorio.

“Las personas creativas, apasionadas, pueden cambiar el mundo para mejor”, explicaba el propio Steve Jobs en relación con la campaña (Brashares, 2001).

Gráfica Picasso en Apple

Hay quienes afirman que del genial Pablo Picasso salieron algunos diseños de Apple.

Un fin de semana Steve estaba cenando en un restaurant de San Francisco llamado Ciao. Estaba cautivado por los gráficos al estilo Picasso del menú. El lunes a la mañana llegó al trabajo ansioso por compartir su entusiasmo.

Buscó a Susan Kare. Inspirada por sus sugerencias y más por su entusiasmo, ella captó la esencia y simplicidad en todo, desde los iconos que se pudieran entender fácilmente, hasta la tipografía o la apariencia y el color. El futuro del aspecto de la pantalla del Macintosh surgió esa noche en que Steve fue por accidente a cenar a Ciao. Y entonces fue como si Susan hubiera abierto una cornucopia de plenitud y le hubiera mostrado a él el contenido.

Con la ayuda de Susan, Steve experimentó la alegría de crear un producto que pudiera deleitar la visa y ganar la admiración mundial por su diseño. Esto era su alucinación, su LSD (Elliot y Simón, 2011).

Resulta que cuando la compañía empezó a vender sus primeros ordenadores, los entonces directores de diseño, Tom Hughes y John Casado, diseñaron un colorido logotipo al que llamaron “logo picasso”, según dicen “inspirados por el pintor español”, quien daba la bienvenida a los clientes de Macintosh, hasta el sistema 7.6.1.

Este original icono de Mac también fue llamado el “Picasso Mac”. Se convirtió en el símbolo desde la primera Macintosh (fue el primer ordenador personal que se comercializó exitosamente, que usaba una interfaz gráfica de usuario (GUI) y un ratón en vez de la línea de comandos, en enero de 1984) (Linzmayer, 2004).

Se trata de una silueta, a mano alzada (tal como se lo ve a Picasso en el corto publicitario de la campaña Think different, y puede ubicarse dentro de la etapa de cubismo sintético), de la composición esencial de este innovador equipo tecnológico, utilizando trazos de colores primarios, no tiene rellenos la imagen, tampoco tiene un fondo; solo se ve la síntesis de la computadora delineada con el trazo como que fuera hecho a mano. Aparece, casi en primer plano la novedad del ratón para administrar el ordenador en lugar del teclado con comandos en textos y líneas. Conjunto acompañado, para reforzar la identidad corporativa, y en el mismo estilo con una manzana por detrás del conjunto semidibujado (Talavera, 2011; Patterson, 2004).

Este tipo de ilustración se puede observar en una de las pinturas de Picasso llamado Cabeza, hecha en 1928 ahora presente en la colección de J. J. Sweeney en Nueva York. Es un estilo a mano alzada, a penas dibujado; sin fondo ni relleno, como el logo Picasso Mac. A penas una silueta de la síntesis de la cabeza. “En esta pintura Picasso quiso descubrir hasta donde podía llevar la idea de construir la imagen de una cabeza con las formas más inverosímiles (E. Gombrich 1989).

También se ha hallado que en otra de las obras de Picasso, conocida como la Paloma de la Paz se ve una similitud con el Picasso Mac logo. Esta paloma esta delineada en color azul, solo mostrando la silueta, con un trazo a mano alzada modular.

Ella lleva en su pico, en sus alas y en sus garras flores del mismo estilo en los colores primarios amarillo, rojo, azules, y también en verde. Tiene este mismo estilo que las imágenes anteriormente explicadas, al no tener rellenos ni fondo, solo observándose la silueta sintetizada de la paloma. No cabe duda al observarla y observar el logo Picasso Mac que tienen una relación muy estrecha, y que esta obra de Picasso sin dudas inspiró la creación del ícono que saludaba a los primeros usuarios de la Mac al encenderla.

Esta paloma se realizó en octubre de 1949 luego de afiliarse al Partido Comunista, para el Festival de la juventud (Harris, 1997).

Pero aún hay una representación llamativamente cubista: el famoso icono moderno de Mac creado en 1997, que en un principio representaba todo el ordenador y luego se transformó en la imagen Finder (Buscador), que permite la gestión total de los archivos de usuario, discos, red y el lanzamiento de otras aplicaciones. Es el primer programa con el que un usuario interactúa después de arrancar un Mac, y por ello es el responsable de la apariencia general de la máquina.

Siempre se ha visto el icono del Finder como un dibujo inspirado en el cubismo más típico del malagueño Picasso, pero hasta ahora no se conocía muy bien de dónde podía venir esta inspiración.

Ha sido un blogger italiano quien, andando por el museo de Arte Moderno de Rovereto en Trento, ha encontrado una interesantísima obra de Pablo Picasso creada en 1934 y titulada Dos personas que contenía una cara que le sonaba demasiado, en efecto muy parecido, al icono del Finder (Muñoz, 2011). Aún habiendo varias versiones de esa obra, son llamativas las similitudes: Los dos colores empleados en la cara azul, el contorno del perfil en el centro de la cara… tan sólo la tristeza del personaje no se comparte con el feliz icono de Finder. De todos modos, siempre es agradable comprobar cómo los diseñadores son capaces de inspirarse en los lugares más insospechados (Sanz, 2011).

Esta similitud entra la pintura Dos personas y el ícono del Finder es en donde con mayor poder se ve la influencia del gran pintor cubista Pablo Picasso. La relación entre ambas está a la vista y son instantáneas.

Así, desde las horas tempranas de la gran empresa que es hoy en día de Apple (1984), la influencia de Picasso se puede ver tanto en el lenguaje gráfico de la marca y como parte de su filosofía básica.

Apple tomó de Picasso y del cubismo la normativa de idealizar y sintetizar las formas para crear iconos que sean de rápida comprensión y amigables con el usuario a primera vista. Y que, sin descuidar la parte estética, también sean agradables a la vista. Esto es sin duda lo que hace que Apple sea mundialmente admirada, reconocida y hasta adorada por muchos de sus usuarios (Elliot y Simón, 2011).

Los clientes de Apple, le deben en parte un agradecimiento especial a Picasso por su afán de búsqueda y evolución en el terreno del arte. Especialmente por representar la abstracción mínima de las formas, volviendo a la geometría como base para entender el mundo circundante. Mucha de la estética que usó y usa actualmente Apple hoy en día tienen este principio de abstracción y síntesis que marcó el curso de la historia del arte un siglo atrás con Picasso y sus compañeros cubistas.

Conclusiones

Es reconocido que los grandes emprendedores, innovadores y visionarios, con frecuencia reconocen tener mentores o personajes en los cuales sentirse identificados, motivados o que sirven de movilización para las acciones y objetivos a perseguir.

Un creativo inspirado en otro creativo mayor. Uno descollando en las artes y otro en la tecnología. Parecerían polos opuestos. Distantes en el planeta y en el tiempo, sin siquiera ser contemporáneo, ambos en edad adulta, pero las influencias y los legados traspasan océanos y los tiempos. La creatividad, la visión innovadora, la disposición a romper con viejos paradigmas, entre otras cualidades, los unieron.

Las pruebas aquí presentadas no son definitivas y no fueron afirmadas por la gente de la empresa Apple, pero más allá del hecho de la confirmación oficial, están a la vista de todos, y son prácticamente innegables.

Es evidente que la compañía Apple sufrió una influencia por parte del artista plástico cubista, Pablo Picasso, que puede ser encontrada tanto en el lenguaje gráfico como en la filosofía de la compañía Apple.

Como corolario me permito transcribir una cita textual del mismo Steve Jobs:

Picasso tenía un dicho: ‘Los buenos artistas copian, los grandes artistas roban’. Siempre nos hemos avergonzado de robar ideas, pero creo que parte de lo que ha hecho a Mac tan grande es que la gente que trabajaba en ella eran músicos, poetas y artistas que a la vez también eran los mejores científicos de ordenadores del mundo (Randal, 2011).

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Influencia de Picasso en el lenguaje visual de Apple fue publicado de la página 83 a página89 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº48

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