Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº49 >
  4. La problemática público / privado en las redes sociales

La problemática público / privado en las redes sociales

Cappucci, Josefina y Davini, Geraldine

Eje 1. Comunicación virtual

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº49

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº49

ISSN: 1668-5229

Ensayos Contemporáneos. Edición IX Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2012 Eje 1. Comunicación virtual. Josefina Cappucci y Geraldine Davini | Alan March | María José Morales Porta | Nataly Ruiz y otros | Luis Vega y otros. Eje 2. La publ

Año VIII, Vol. 49, Octubre 2012, Buenos Aires, Argentina | 93 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Introducción

La problemática vinculada a la interacción comunicativa en entornos digitales abordada en este proyecto, está directamente relacionada con la pérdida de la privacidad de los individuos de la sociedad actual, a lo que se llega a causa de la utilización de las nuevas tecnologías de la comunicación, tales como las redes sociales. Reconociendo la amplitud y variedad de redes existentes en el mundo virtual, se decidió enfatizar principalmente en Facebook, como caso particular para sostener las hipótesis.

La temática abordada brinda diferentes posturas y opiniones.

Sin embargo, una conclusión un tanto general, lleva a afirmar que con la mundialización sociocultural y desde la aparición de Internet (1990), se generó una homogeneización de consumos culturales que fueron repercutiendo en la pérdida de la identidad. Y a medida que su uso fue creciendo, la privacidad de los usuarios fue disminuyendo en gran medida.

El trabajo se centrará en la relación y los límites existentes entre lo público y lo privado dentro de la red social más empleada, Facebook y en las repercusiones que genera.

Para el desarrollo del ensayo se tomarán como referencia ciertos conceptos de Dominique Wolton (2006), de Marc y Picard (1992), Moragas Spa (1985), Sempere (1975), McLuhan (1967), De Kerckhove (1999), Lasswell (1985) y Foucault (2002). Por otra parte, se utilizará como apoyo una nota escrita por el periodista Pablo Martín Fernández en la Revista La Nación (2010) y una serie de campañas audiovisuales.

Estas fuentes permitirán reflexionar sobre un fenómeno en expansión en las sociedades actuales, sobre el cual cada uno, dependiendo de sus valores, creencias y referencias contextuales está llamado a posicionarse.

Desarrollo

La intimidad o privacidad no posee fronteras definidas y tiene diferentes significados para cada persona. Es responsabilidad de un individuo o grupo mantener sus vidas y actos personales fuera de la vista del público, o de controlar el flujo de información sobre sí mismos.

La privacidad puede ser definida como el ámbito de la vida personal de un individuo que se desarrolla en un espacio reservado y debe mantenerse confidencial. Según el Diccionario de la Real Academia Española, privacidad se define como “ámbito de la vida privada que se tiene derecho a proteger de cualquier intromisión” e intimidad se define como “zona espiritual íntima y reservada de una persona o de un grupo, especialmente de una familia” (Real Academia Española, 2012).

Para comenzar, es fundamental hacer una distinción entre lo que se considera espacio público y espacio privado. Dominique Wolton (2006) define espacio público como el espacio intermedio entre la sociedad civil y el Estado, como un espacio simbólico donde se expresan e intercambian las opiniones contradictorias de los individuos y los grupos. El mismo constituye el vínculo que une a los ciudadanos. Por otro lado, se considera el espacio privado a aquel sobre el cual ejercen dominio, mediante su propiedad, un grupo o persona determinada.

Es el espacio puramente individual, que proporciona la intimidad y cuyo acceso es prohibido o limitado.

Si bien la diferencia entre ambos términos parece abismal, el límite que los separa es muy fino, y generalmente, muy difícil de reconocer. Como afirma De Kerckhove (1999), la distinción entre la pública y la privada es clara, pero hoy en día, debido a los avances en la tecnología de la comunicación, la misma se está desdibujando. Dicha dificultad de reconocer el límite entre las dos concepciones, se incrementa notablemente con la expansión de la Informática y el desarrollo de la Sociedad de la Información y de las Telecomunicaciones, desencadenando nuevas amenazas para la privacidad que han de ser afrontadas desde diversos puntos de vista: social, cultural, legal, tecnológico, etc.

Como para situar esta problemática de la pérdida de la privacidad dentro de una línea temporal, se puede decir que sus comienzos se dan en lo que McLuhan llama la era electrónica.

Desde el momento en que las personas comienzan a formar parte de esta Aldea Global, sus vidas privadas se ponen en riesgo. Con mayor precisión, los comienzos de la pérdida masiva de la privacidad se dieron con la aparición de Internet, esta “red informática mundial, descentralizada, formada por la conexión directa entre computadoras u ordenadores mediante un protocolo especial de comunicación” (Real Academia Española, 1990) y los inicios de la homogeneización de consumos culturales que trajo consigo la mundialización sociocultural, según Wolton (2006).

La incorporación de Internet a la vida social ofreció innumerables aspectos positivos relativos a la comunicación, tanto que, por ejemplo, no es necesaria la presencia física en el mismo espacio de dos interlocutores, puesto que a través de Internet puede fluir efectivamente la comunicación. Así como plantean Shannon y Weaver (1992) creando un modelo de comunicación basado pura y exclusivamente en la comunicación a distancia, las telecomunicaciones, donde describen al emisor y al receptor como aparatos, instancias técnicas, a través de las cuales el mensaje llega al interlocutor.

Internet es un medio muy particular y difícil de ubicar en un único ámbito, según la clasificación que realiza Moragas Spá (1985). Si bien la disponibilidad con la que cuenta Internet forma parte del ámbito megacomunicativo, ya que el alcance es de nivel global, su acceso se limita al ámbito microcomunicativo, teniendo en cuenta que la decisión de participar en dicho medio es individual.

Un aspecto importante de Internet es que nadie puede poseerla ni es posible controlarla, factor que influye mucho en el grado de apertura y valor de Internet pero también deja muchos puntos a juicio del propio usuario, tanto por los emisores como para los receptores de información. La privacidad en Internet dependerá del tipo de actividad que se realice. Las actividades que se pueden suponer privadas en realidad no lo son, ya que no existe ninguna actividad en línea que garantice la absoluta privacidad.

Toda persona tiene derecho a la privacidad y cuando ésta accede a Internet su necesidad de privacidad no desaparece.

La privacidad no es sólo confidencialidad, sino que también incluye el anonimato. Lo que se lee, las páginas que se visitan, las cosas que se compran y la gente a la que se habla representan información que a la mayoría de las personas no les gusta dar a conocer. Si las personas se ven obligadas a exponer información que normalmente desean ocultar por el hecho de conectarse a Internet, probablemente rechazarán todas las actividades relacionadas con la red.

Internet ha demostrado ser una herramienta extremadamente útil y su extensión ha supuesto una verdadera revolución global, alterando drásticamente el modo de comunicación. Una información pública en Internet está disponible para todo aquel que llegue a ella, desde cualquier parte del mundo, y en sólo unos minutos un mensaje puede llegar a miles de personas.

Es fácil advertir las ventajas que esto supone pero Internet es un arma de doble filo, por lo que se debe actuar con precaución para no sufrir las consecuencias negativas de un uso inadecuado de la red. La privacidad puede ser sacrificada en forma voluntaria, normalmente a cambio de beneficios percibidos, pero a menudo con un beneficio mínimo y con pérdidas y riesgos específicos. Dichos riesgos, relacionados estrechamente con la distinción entre lo público y lo privado, se incrementan notablemente dentro del mundo de las redes sociales.

Una de las redes sociales más utilizadas mundialmente es Facebook, junto con Twitter. Sin embargo, la primera es la red social que más años tiene en funcionamiento, aunque no deja de ser una herramienta medianamente nueva con millones de usuarios conectados entre sí, que tienen intención de comunicarse entre amigos, subir enlaces, fotos y videos.

Intentar comunicar un secreto en un entorno con millones de testigos potenciales como sucede en Facebook, es casi imposible, y la probabilidad de que alguien ajeno sea partícipe o testigo, de una conversación entre dos interlocutores se incrementa. Una característica principal de las redes sociales en general, es la cantidad de participantes indirectos existentes, como los llama Hymes en su modelo Speaking. Dado que esta red social es verdaderamente global, ningún secreto de valor debería ser comunicado a través de ella.

La inconsciencia y la magnitud de la exposición pública son mayores en los adolescentes y niños que frecuentan esta red social. Muchos de ellos no sólo publican una gran cantidad de imágenes, sino también información personal, como números de teléfono celular, correo electrónico, nombres de familiares, direcciones postales, instituciones escolares a las que asisten, estados civiles, entre otras cosas.

Más allá de la pérdida de la privacidad, existe un factor de mayor riesgo: cuando la información compartida voluntariamente es robada o usada fraudulentamente, como el robo de identidad, por ejemplo. Para analizar este aspecto, es importante recurrir al texto de Moragas Spá, y detenerse en la distinción que el mismo hace entre ámbito de recepción (inmediato y generalmente simultáneo) y alcance de difusión, que designa la cobertura que tiene un mensaje a lo largo del tiempo. Una información compartida en Facebook perdura en el tiempo y puede ser vista, guardada y usada por otra persona en cualquier momento que el mismo decida hacerlo.

La organización El Defensor del Menor, que trabaja para salvaguardar y promover los derechos de las personas menores de edad de la comunidad de Madrid, lanzó hace un par de años una campaña social, donde se veía reflejada directamente la inseguridad a causa de la pérdida de privacidad que había al acceder a la gigantesca red informática Internet. Los videos son fuertes y verosímiles reflejos de la realidad y de lo que sucede cuando se filtra intencionalmente o no intencionalmente una foto de una persona en Internet. Los mismos muestran lo imposible que es hacer desaparecer esa foto, por más que se quiera.

Se observan entre estos ejemplos el caso de una chica que va a distintos lugares y en todos se encuentra con distintos hombres que dicen conocerla, pero que sin embargo ella nunca vio antes. Hasta que un día llega a la escuela, ve su foto pegada en la pared y a todos hablando de ella. Al salir corriendo de la institución, se ve de forma analógica cómo se dispersan millones de fotos por el cielo, concluyendo una voz en off que dice: “En Internet tu imagen no es tuya, es de todos, de todo el mundo. Antes de colgar tu imagen en la Web, piénsalo”.

La campaña en serie de videos que lanzó la organización, se hizo con el fin de concientizar a los adolescentes de lo peligroso que es este ámbito; y pese a que no se puede concluir en que haya sido sumamente eficaz, se afirma que sin lugar a duda logró movilizar a cada uno de los que miraron los videos.

Hoy en día, la mayoría de las fotos terminan en las redes sociales, independientemente de la voluntad del fotografiado.

De hecho, resulta extremadamente complicado hacer que una persona borre una foto personal en una situación complicada.

Nunca antes había habido tanta información personal y tan accesible como hoy en día debido al efecto de Internet.

La cantidad de información personal que circula en la red es inmensa e incontrolable, y cualquiera, sea quien sea y esté donde esté, puede acceder a dicha información.

Si bien existen contraseñas y configuraciones que regulan la privacidad que una persona espera tener de su perfil de Facebook, nadie es capaz de asegurar que eso se cumpla, debido a que amigos de amigos (y así sucesivamente), son testigos de la información compartida. La realidad es que, aún tomando todas las precauciones que las redes sociales ofrecen no es suficiente ni se garantiza una total protección de la información, sino que la privacidad se mantiene de forma parcial.

En el ejemplo antes mencionado se hace referencia a Josh Harris, un estadounidense que hace varios años predijo que en un momento de la vida la privacidad se perdería. Mostrando a través de proyectos y perdiendo la cordura, hoy diez años después prueba lo predicho. Harris denomina a Internet como una suerte de reality show masivo, debido a que a través de videos e instalaciones la gente es capaz de hacer cualquier cosa, con tal de mostrarse y ser reconocido.

El deseo de la gente por ser reconocido la lleva a ser capaz de resignar la intimidad. Para probar esto, Harris comienza con el proyecto Quiet, donde propone a un centenar de artistas que vivieran híper conectados en una fábrica subterránea de Nueva York. Luego comienza a enfocar cámaras hacia él, mostrando toda su vida, instalando las mismas hasta en baños y heladeras.

La vida de Harris se resumía en una simple página online.

Así pareciera un demente al mencionar la futura pérdida de la intimidad, aunque muchos no le creían, ahora con los blogs, Facebook y Twitter, su presagio ganó peso. Para él, el concepto de privacidad ya es historia: “la batalla por la privacidad está perdida; hay que reconocer eso y avanzar. Hoy la resistencia es fútil”.

Conclusiones

Hoy en día se promueve una verdadera invasión de la privacidad en campos que antes pertenecían puramente a la intimidad personal. En este sentido, la intimidad parece haberse evadido del espacio privado y pasó a invadir aquello que antes se consideraba público.

La exposición voluntaria y estridente en la visibilidad de las pantallas globales es corriente y preocupante, ya que se busca mostrarse abiertamente y sin temores, con el fin de constituirse como una persona visible. De modo que las tendencias de exposición de la intimidad y de espectacularización de la vida cotidiana, que hoy se difunden por todas partes, no parecen mostrar desconfianza o temor a una irrupción indebida en la privacidad de cada uno; de hecho, la vida cotidiana muestra cómo se expresa el deseo de invadir la propia intimidad, ganas de exhibirse y hablar de sí mismo para que todo el mundo vea y sepa quién es cada uno.

Son muy fuertes, y cada vez más extendidas, esas ansias de forzar los límites del antiguo espacio privado para mostrar lo que se es, para hacer pública y visible a esa persona supuestamente íntima, que llenan todas las pantallas para satisfacer la voluntad general del publico contemporáneo: no sólo la urgencia de mostrarse, sino también la ambición por curiosear y consumir vidas ajenas.

Podría hablarse metafóricamente de una vida vigilada constantemente por la lente incansable de una webcam. Es así como se pone en escena, todos los días, el show del individuo, el cual trata de convertir a la propia intimidad en un espectáculo y a la personalidad en una criatura orientada hacia las miradas ajenas, como si los otros constituyeran la audiencia de su espectáculo capaz de certificar que el protagonista de ese show existe.

Tal como sucede en el panóptico que describe Foucault (2002), construcción arquitectónica en la cual los individuos detenidos son aislados tanto de la sociedad como de los demás prisioneros, sometidos a una soledad secuestrada y observada constantemente por los guardianes de la torre central ubicada en el núcleo de este anillo periférico. Desde ese lugar, los individuos son sometidos a un estado consciente y permanente de visibilidad, sin poder ver a quien los observa. De esa misma forma en que la privacidad de los detenidos es invadida por los guardias y por el público que desee conocer su funcionamiento sucede en las redes sociales, con la diferencia que en este medio uno se expone a través de la computadora e intencionalmente, aunque no siempre con la suficiente conciencia de las repercusiones que dicha publicación puede generar.

Bibliografía

Wolton, D. (2006). Conclusión: comunicar es convivir y Glosario. En Salvemos la comunicación. Barcelona: Gedisa.

Marc. E y D. Picard (1992). Capítulo I: Los modelos de comunicación. En La interacción social, Barcelona: Paidós.

Moragas Spá, M. (1985). Introducción. En Sociología de la comunicación de masas, tomo IV. Barcelona: G. Gili.

Sempere, P. (1975). Eras de la civilización. En La galaxia Mcluhan. Valencia: Pedro Torres.

Mcluhan, M. (1967). El medio es el masaje. New York: Bantam Books.

De Kerchove, D. (1999). Inteligencia colectiva. El ascenso de Internet y la Aldea Global. En La piel de la cultura. Investigando la nueva realidad electrónica. Barcelona: Gedisa.

Laswell, H. (1985). Estructura y función de la comunicación de masas en la sociedad. En Moragas Spá, M. de (comp.). Sociología de la comunicación de masas, tomo II. Barcelona: G. Gili.

Foucault, M. (2002). El panoptismo. En Vigilar y castigar. Buenos Aires: Siglo XXI.

Complementaria

Fernández, P. M. (2010). La batalla por la privacidad está perdida. En Revista La nación. Buenos Aires.

Real Academia Española. (2012). Definición de privacidad. Disponible en: www.rae.es

Organización Defensor del Menor (2010). Pérdida de privacidad en Internet. Disponible en: http://www.youtube.com/watch?v=aZ-Z377RkeI

National Center for Missing & Exploited Children’s. (2007). Think before you post. Disponible en: http://www.youtube.com/watch?v=4w4_Hrwh2XI


La problemática público / privado en las redes sociales fue publicado de la página 13 a página15 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº49

ver detalle e índice del libro