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Innovación: Un viaje hacia cómo empezaron las cosas

Papini, Carlos [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXI

ISSN: 1668-1673

XXI Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Facultad de Diseño y Comunicación. Universidad de Palermo

Año XIV, Vol. 21, Agosto 2013, Buenos Aires, Argentina | 200 páginas

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Resumen:

Recolectar información sobre el origen de las cosas incentiva la inspiración para desarrollar procesos creativos. En tiempos de internet debemos replantearnos nuestra actitud frente a la innovación y la creatividad, buscando nuevas perspectivas que potencien el espíritu emprendedor y los desafíos que esto implica en el ámbito educativo. Potenciar el ingenio no se reduce a diez consejos, sino a un trabajo articulado que debe comenzar desde la niñez con el objetivo de mejorar la sociedad en todos sus espacios.

Palabras clave: Información - inspiración - innovación - creatividad - emprendedor - ingenio - niño - sociedad.

Si la innovación no es para ser desarrollada por profesionales solamente sino por amateurs apasionados que crean servicios, productos y paradigmas constantemente, es perfectamente posible crear ámbitos culturales, educativos y sociales donde puedan prosperar las cualidades creativas del individuo. De hecho la Revolución Digital está logrando que el mundo sea más abierto y transparente. Al mismo tiempo, coleccionar información sobre el principio de los grandes cambios tecnológicos, económicos, sociales y artísticos no sólo es un gran logro sino que dependiendo de su profundidad, nos dará una fuente de inspiración creativa para todos aquellos que quieran desarrollar un espíritu emprendedor. Simplemente pensemos en el origen del primer Café en Londres, allá por el año 1650 y su evolución hasta llegar a los tremendos Starbucks’ Coffee Stores de hoy. O como el desarrollo de nuevas plataformas para la utilización de los satélites permitió la creación del GPS.

Pero todo empieza por el individuo y su actitud frente a la creatividad, su percepción frente a la posibilidad del cambio. Por lo cual deberíamos empezar por preguntarnos:

¿Qué hacemos con nuestras ideas? ¿Deberíamos anotarlas para no perderlas en la vorágine de la social media? Consideremos que todo puede producir la ruptura con el presente, tal vez no hoy pero sí en un futuro cercano. Pero dentro de nuestras responsabilidades también deberíamos definir el tiempo que asignamos a generar nuevas ideas que identifiquen los nuevos conceptos que necesitamos para entender y continuar evolucionando este mundo transformado por Internet. Parte de nuestra responsabilidad en este nuevo entorno es asignar tiempo real a la creatividad dentro de nuestra planificación diaria.

Y ¿cómo empleamos ese tiempo? Buscando nuevas perspectivas, es decir nuevas áreas que sean plataforma de lanzamiento para gestionar el nuevo conocimiento que debe ayudarnos a manejar la incertidumbre del Siglo XXI. Definiendo al conocimiento como el capital intelectual que los individuos y las organizaciones tienen para usar eficientemente los recursos que deben utilizarse para conseguir las metas y objetivos. Y ésta es una ventaja competitiva sustentable que hará que nuestro espacio sea un mejor lugar en el futuro. Si además basamos esta gestión en principios activos como el compromiso, la confianza mutua, la transparencia, la integridad, la colaboración y el compartir con todos los involucrados, todo esto alineado hacia una visión común, funcionaremos con mayor probabilidad de éxito. Continuaríamos tratando de definir el perfil de un innovador. Sin duda debería cultivar la humildad intelectual para aceptar otras perspectivas que impliquen ruptura, cambio o evolución sobre la situación actual. Al mismo tiempo debe respetar el capital intelectual conseguido sin afectar el medio ambiente y mejorando las condiciones del ser humano. Generar espacios y estructuras que permitan la participación en la generación de ideas, asumiendo riesgos, que potenciarán el proceso creativo, o sea animarnos a impactar con algo extraño hoy dentro de este mundo conocido. Este proceso seguramente se potenciará en un ambiente caótico donde las diferentes posturas colisionen hasta llegar a las mejores respuestas. Identificar y respaldar nuestros talentos que descubrirán aquellas respuestas, nos permitirá no acompañar el crecimiento sino liderarlo. Y para obtenerlo debemos tener confianza creativa, como cuando somos niños, y todo nos sorprende, sin temor a las preguntas ni a los juicios. Finalmente, al descubrir la exigencia de la tarea innovadora deberíamos discernir que los nuevos desafíos requerirán una planificación y una articulación de tareas sistemáticas sin olvidar la diversión en el camino hacia la próxima idea.

Caminar tratando de captar lo que nos rodea, mirar a través de la ventana de un auto, detenerse en detalles o en errores, abrirá nuestro caudal inspiracional. La proyección de una película, una pieza musical adecuada al momento, un buen texto o la combinación de colores y formas en una pintura producirán gratas sorpresas en la génesis de lo nuevo. Entender palabras, imágenes, sentimientos, conexiones nos permitirá absorber más información para visualizar las grandes ideas.

Un cambio que se produjo en este siglo es que la innovación no comienza con una patente. Una patente implica no sólo proteger una idea o un invento sino que se conoce y describe perfectamente el objetivo de la misma. Hoy la innovación va evolucionando con el uso incremental del consumidor o del usuario, descubriéndose constantemente nuevas aplicaciones, usos, necesidades de capacitación implícitas y valor agregado. Estas implicancias no sólo modifican la idea original sino que ponen en manos de una enorme cantidad de individuos la posibilidad de acelerar la explosión de la idea hasta límites previamente insospechados. Qué parecido con la evolución constante del universo! La tecnología de software abierto, sin licencia, que crean productos de libre distribución es un buen ejemplo de lo atractiva que es la innovación hoy, al desafiar el pasado y buscar permanentemente saltar las vallas de muchísimos sectores, no sólo IT, sino de otros como entretenimiento, comunicación, educación y porqué no la manera de hacer política.

Otro cambio es la utilización del tiempo libre, el ocio, vacaciones o el asueto. Un famoso restaurant catalán, El Bulli, catalogado durante varios años como el mejor del mundo, trabajaba sólo siete meses al año dedicándose los otros cinco a preparar el nuevo menú para el siguiente año, donde se repetiría la misma división del tiempo. Un sinfín de proyectos innovadores se desarrollan de esta manera, combinándolos con estadías en lugares únicos, donde podemos lograr que nuestros pensamientos rejuvenezcan y se refresquen.

Ahora, ¿de dónde vienen las ideas realmente? Hay modelos corrientes que se repiten y por esto es necesario hacer un tour hacia el pasado. Si una idea es una nueva configuración en nuestro cerebro respecto a modelos anteriores, también debemos ser perspicaces para valorizar lo que descubrimos. No debemos caer en lo que afirmó un famoso astrónomo a principios del Siglo XX:

“Volar en máquinas más pesadas que el aire es inútil, insignificante y totalmente imposible”. O lo que dijo un laboratorista de 3M en 1952 acerca del adhesivo que 30 años después se utilizaría en el Post-it: “un adhesivo que no es permanente no es comercializable”. Un último ejemplo es el relato de la invención del horno de microondas, cuando un ingeniero de la compañía Raytheon se detuvo frente a un magnetrón - la fuente de poder de un radar - y notó que lo que guardó en el bolsillo como una barra de dulce ya era una masa pegajosa e irreconocible, concibiendo la tecnología del actual horno de microondas. Puede ser suerte pero seguramente lo mejor es tener una actitud donde simplemente nuestra mente esté alerta y preparada en el momento apropiado para que se pueda transformar usos y costumbres de nuestra sociedad.

Y acá podemos incluir nuestro desafío como ámbito universitario. En nuestro entorno educativo debemos hacer florecer el espíritu emprendedor, reconociéndolo, promoviéndolo y fomentándolo. Enseñándoles a preguntar ¿Porqué? ¿Está bien porque simplemente es lo normal? Recuerdo cuando un profesor de un posgrado que hice hace algunos años, dijo que acá “vamos a enseñarles a preguntar”. En ese momento no tuve la dimensión de lo que estaba compartiendo con nosotros, pero aseguro que me potenció como pocas veces antes. Herramientas, materiales y guía junto con casos de resolución creativa de problemas reales ayudarán en esta dirección, que seguramente se canalizará en la personalización de la educación.

Una vez que comenzó el proceso creativo y ya se incubó la idea, el debate abierto, pletórico de estímulos y sin restricciones validarán los descubrimientos. Hoy ya no basta con pensar en un cuarto pintado de azul, o esperar momentos cuando no estamos alertas o soñamos despiertos. Ni tampoco el uso de palabras genéricas o haber vivido en muchos países. Hoy la interactividad entre organizaciones, comunidades e individuos nos permite intercambiar gigantescos volúmenes de contenidos a enormes velocidades. Montar esta ola generará nuevos y mejores contenidos. De eso se trata: encontrar las claves para vivir una vida creativa y feliz.

Abstract: To gather information about the origin of the things stimulates the inspiration to develop creative processes. In Internet times we must restate our attitude opposite to the innovation and the creativity, looking for new perspectives that promote the entrepreneurship spirit and the challenges that this involves in the educational area. To promote the ingenuity diminishes to ten advices, but to an articulated work that must begin from the childhood with the aim to improve the society in all its spaces.

Key words: Information - inspiration - innovation - creativity - entrepreneur - wit - child - society.

Resumo: Coletar informação sobre a origem das coisas incentiva a inspiração para desenvolver processos criativos. Em tempos de internet devemos repensar nossa atitude em frente à inovação e a criatividade, buscando novas perspectivas que potencien o espírito emprendedor e os desafios que isto implica no âmbito educativo. Potenciar o talento não se reduz a dez conselhos, senão a um trabalho articulado que deve começar desde a na infância a fim de melhorar a sociedade em todos seus espaços.

Palavras chave: Informação - inspiração - inovação - criatividade - emprendedor - talento - infância - sociedade.

(*) Carlos Papini: Ingeniero Químico, Universidad Tecnológica Nacional. MBA, Universidad del Salvador . Posgrado Ejecutivo en Dirección y Negocios (I.A.E., Universidad Austral). Profesor de la Universidad de Palermo en el Departamento de Negocios en Diseño y Comunicación en la Facultad de Diseño y Comunicación.


Innovación: Un viaje hacia cómo empezaron las cosas fue publicado de la página 104 a página106 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXI

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