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La perspectiva como hermenéutica del proyecto

Abaca, Alejandro [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VIII

ISSN: 1668-1673

XV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2007: "Experiencias y Propuestas en la Construcción del Estilo Pedagógico en Diseño y Comunicación"

Año VIII, Vol. 8, Febrero 2007, Buenos Aires, Argentina. | 353 páginas

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Considero a la perspectiva como la métrica abstracta del espacio, un método que se manifiesta como un con-junto reglado de operaciones, un algoritmo. Perspectiva es una palabra latina que significa “mirar a través”, mirar a través de la “ventana” que se construye entre nuestro ojo y el cuadro o plano figurativo.

La intersección que se forma entre el punto del centro visual que conecta con cada uno de los puntos de la forma en el espacio que se pretenda representar, es lo que ubicamos en el plano del cuadro. El punto de vista a su vez está ubicado en el plano ortogonal al plano del cuadro, que en su intersección se obtiene una traza que denominamos línea de horizonte, línea que contiene a los puntos de fuga y a los medidores, que expresan la distancia que existe entre el cuadro y el observador.

Esta nueva espacialidad, donde el espacio ya no es direccional, jerarquizado ni orientado como lo era durante el medioevo, construye un espacio que se presenta homogéneo e infinito, equivalente en sus cuatro direcciones, con una estructura regular sustentada en las leyes matemáticas de la geometría, entonces el cuadro es sólo una ventana a través de la cual vemos un segmento particular de una misma realidad.

Así es que propone un nuevo sujeto que vive en perspectiva, ahora “el sujeto está en relación con el objeto” y desde esa nueva espacialidad de la perspectiva que los incluye, comienza una de las transformaciones históricas más grandes de la historia que fue la irrupción del mundo capitalista. Este espacio tiene varias dimensiones, una gráfica, que nos remite al espacio arquitectónico, otra geográfica que tiene relación directa con el hallazgo de que la tierra es redonda y se afirma con el proceso de la conquista de nuestro continente americano por los europeos y un último espacio cósmico que tiene relación con el nuevo universo que surge a partir de las nuevas hipótesis del sistema solar.

Llamamos “hermenéutica” al conjunto de conocimientos y técnicas que permiten que los signos hablen y nos descubran sus sentidos. La palabra “hermenéutica” (derivada de la voz griega hermeneuo significa explicar un texto) se utiliza para resumir las distintas consideraciones, principios y normas que nos ayudan a llegar a una interpretación adecuada. La hermenéutica como ciencia de la interpretación, nos dará la clave para poder aproximarnos a dos ideas hasta ahora desconocidas (me refiero a la invención de la perspectiva durante el renacimiento y a la idea de espacio cartesiano) una es la idea de proyecto y la otra un nuevo concepto de infinito.

La estructura de un espacio infinito, constante y homogéneo, un espacio matemáticamente puro, en oposición a la idea de un espacio perceptual, que se construye desde los límites de nuestra percepción. Este infinito se resuelve en los puntos de fuga. Este espacio homogéneo es construido en donde todos los puntos el espacio pueden volver a crearse construcciones similares en todos los sentidos.

La construcción en perspectiva abstrae el espacio visual y lo transforma en un espacio métrico, matemático, muy distinto del espacio que percibimos en nuestra retina, pero resuelve en la superficie del plano la posibilidad de expresar la profundidad. Expresa sin embargo al objeto representado desprovisto de temporalidad, lo dibuja desde su estructura formal, como sucesiones de líneas, de puntos, sin ninguna materialidad. Lo artístico y lo científico están unificados en la perspectiva, hasta fines del barroco que se separan y siguen su destino por caminos separados. Cuando esa perspectiva deja de ser abstracta y vuelve a comunicar una idea, se llena de colores, de texturas, se temporaliza, se contextualiza, se tematiza, y encontramos que podría ser un cuadro de Ucello, un dibujo de Bruneleschi, o simplemente un registro de un objeto que está en plena materialización de su forma en un proceso de proyecto. Esta perspectiva nos permite pensar, imaginar un lugar, nos permite expresar partes de una idea, de un deseo, que no es muy claro, pero que si puede manifestarse como eso que es, un espacio. Esta métrica del espacio, nos facilita la construcción de un conocimiento, de un saber proyectual, entrar en la lógica del espacio desde dos variantes: Una racional y objetiva y otra más sensible y perceptual.

El proyecto no es ciencia, tampoco es arte, se sustenta en la posibilidad de manifestarse en los dibujos logrados desde el recurso de la perspectiva. El proyecto como la anticipación a la forma materializada, es nuestra manera de hacer “prospectiva”, de crear y recrear nuevas formas. En esta instancia la perspectiva no es como la fotografía, la perspectiva es un instrumento que nos permite expresar especialidades y sus cualidades.

En la antigüedad no existía un sistema perspectívico, pero si existían ciertas nociones de espacio, de cuerpos y se interpretaba al infinito como vacío. Aristóteles atribuye al espacio seis dimensiones, arriba y abajo, delante y detrás, derecha e izquierda. Más tarde con la perspectiva surge la idea de paisaje, de control artificial, la naturaleza representada se transforma en objeto de proyecto, en uno de los temas que favorece el uso de la perspectiva renacentista.

Siguiendo las ideas de Roberto Doberti en “la cuarta posición”, podríamos decir que un arquitecto, diseñador o proyectista que no asuma las problemáticas del espacio, reconociendo y capacitándose en su lógica específica, lógica que atiende tanto a su plano más general o abstracto como a su dimensión más contextualizada y sensible, carecería de una de las calificaciones más precisas que lo instituyen como arquitecto, diseñador o proyectista.

El espacio se define como ámbito específico donde se desarrolla la vida humana, como realidad necesitada de interpretación para acordarle sentido, como entidad donde nace y se desarrolla el pensamiento racional, como campo de las manifestaciones sensibles, como organización de escalas que van del espacio arquitectónico al cosmos, demanda una serie de operaciones lógicas que el hacer y el pensar permiten abordar, y la perspectiva forma parte de uno de los cimientos del proceso de generación de la forma, del proceso de proyecto, en definitiva como hermenéutica del proyecto.

Bibliografía

- Doberti, Roberto (2005). La cuarta Posición. Buenos Aires: FADU. UBA.

- Panofsky, Erwin (1985). La Perspectiva como formas simbólica. Buenos Aires: Tusquets- (1927)


La perspectiva como hermenéutica del proyecto fue publicado de la página 15 a página16 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VIII

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