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Pasos hacia la elaboración del trabajo final de graduación: relatos de una experiencia académica

Belmes, Débora I. [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº III

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº III

X Jornadas de Reflexión Académica Febrero 2002: "Estudiar, Crear y Trabajar en Diseño y Comunicación"

Año III, Vol. 3, Febrero 2002, Buenos Aires, Argentina | 118 páginas

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La propuesta de este trabajo es contar mis experiencias durante el último cuatrimestre en el dictado de una materia tan particular como Seminario I de Especialización. Para aquellos que no están informados se trata de una de las dos materias que acompañan el inicio del trabajo final de graduación que los alumnos de esta universidad necesitan cumplimentar para recibir el título de grado. 

El dictado de la materia incluye contenidos vinculados a la metodología de la investigación pero fundamentalmente es a través del trabajo en clase, interclase y los trabajos prácticos que se articulan y se esbozan las posibilidades de concretar un primer producto que implica la elección y recorte del tema, la elaboración de objetivos que dicho trabajo abarcará, la construcción de un índice temático, la elaboración (provisional) de hipótesis y la concreción de una lista tentativa de bibliografía a consultar. Como parte de este aprendizaje se incluye la realización de fichas de lectura y fichas bibliográficas. Así presentado, no parece diferenciarse demasiado de cualquier otra cursada ni de cualquier otro trabajo que los alumnos no hubieran ya realizado, sin embargo la experiencia fue otra. 

Cuando se inició el cuatrimestre me propuse realizar una especie de ejercicio mental que me permitiera explorar y evaluar si las acciones planificadas permitían llegar a los fines propuestos. Con el tiempo me fui dando cuenta que los alumnos presentaban muchas dificultades (presentadas como excusas) y que éstas parecían vincularse a otros aspectos que no eran enunciados. 

Respondiendo a los objetivos propuestos inicialmente los alumnos presentaron dificultades que pueden ser esquematizadas en dos grandes grupos: las vinculadas a los objetivos pedagógicos y de contenido curricular de la materia y dificultades vinculadas a los aspectos sociales y grupales que implican compartir un curso que requiere supervisión individual. Dentro del primer tipo de dificultades se encuentran (a grandes rasgos): la elección de un tema, su recorte y plasmación por escrito, la presentación de los trabajos prácticos en fecha, la búsqueda de información, la elaboración de un cronograma de trabajo, la lectura y comprensión de materiales teóricos. Entre las dificultades vinculadas a los aspectos sociales y grupales se presentaron: ausencias reiteradas, dificultad para escuchar y compartir las experiencias de los compañeros, existencia de pocos cuestionamientos y preguntas, falta de organización para las consultas individuales, poca tolerancia hacia los compañeros (sus tiempos, sus dudas o sus exposiciones) y desaprovechamiento del espacio del aula como lugar de trabajo y consulta con el docente y los otros compañeros.

Examinar estas cuestiones no significó entonces abandonar los objetivos propuestos sino pensarlos desde una nueva óptica más abarcadora y que permitía atribuirles otra significación. 

Fui dándome cuenta, que el desarrollo de esta serie de actividades que de alguna manera apuntan al trabajo final de graduación y que comienzan a gestarse con la materia Seminario de Especialización I, parecían implicar en los alumnos un cambio cualitativo. Así los trabajos prácticos ya no eran sólo trabajos prácticos (como los de cualquier otra cursada) sino trabajos que acercan y concretan ese final deseado y a la vez temido de graduarse y ser un profesional. 

Como señalé anteriormente uno de los objetivos que trabajé durante este cuatrimestre fue detectar dificultades para la elaboración del trabajo final. En este sentido el primer aspecto que apareció se manifestó fundamentalmente a través de la imposibilidad de elegir un tema. Este ítem se convirtió en el primer obstáculo (si se quiere al estilo de Bachelard como obstáculo epistemológico), lógico y necesario que los alumnos debieron atravesar. Por supuesto que se manifestó bajo diferentes ropajes y formas como para qué esta materia a esta altura, todavía falta para terminar, qué pasa si cambio de tema, entre otros. En este sentido creo que la palabra elección merece una consideración aparte. Y se convierte en el eslabón que permite el pasaje a una comprensión diferente de las problemáticas que la materia presenta.

¿Por qué pensé en la noción de elegir? Elegir y decidir son cosas que los alumnos hacen constantemente, lo que no convertiría al concepto en un aspecto novedoso. Sin embargo pareciera que esta elección plantea otros aspectos que los compromenten más en un sentido subjetivo. De alguna manera este trabajo se entronca con la decisión vocacional y esta a su vez está vinculada a la conformación de un proyecto de vida. Así el proceso que implicaría este trabajo estaría relacionado con el logro de cierta maduración afectiva e intelectual que se relaciona con el cumplimiento de ciertas tareas: orientar las propias acciones en función de determinados objetivos y valores, aprender a actuar con responsabilidad (hacerse cargo de las propias decisiones y sus consecuencias), desarrollar actitudes de respeto y de convivencia, aprender compartir y aceptar las diferencias, aceptar las posibilidades y limitaciones tanto individuales como grupales, conocer e informarse. Desde este plano, las dificultades anteriormente enunciadas serían aspectos esperables en un proceso vinculado a este tipo de decisiones. 

La elección de un tema para el trabajo final de grado puede ser pensado, también, como una situación problemática que requiere una solución y como tal implica la toma de decisiones. Ambos aspectos incluyen la identificación de cursos de acción, su evaluación, la elección e implementación de uno de ellos. Esto implica reconocer: objetivos, elecciones (reconocer las opciones), medios (vías a través de las cuales se pretenden alcanzar los objetivos). Aquí la incorporación de la metodología como camino hacia la meta, sería la propuesta pedagógica cuya adquisición facilitaría su tránsito. Pero la técnica por sí sola no es suficiente. 

Una de las dificultades detectadas vinculadas a la resolución de problemas se vincularon con la imposibilidad de elaborar y presentar un proyecto de trabajo que incluyera una planificación (entendida esta como un cronograma de tiempos y actividades) y que esta luego pudiera ser cumplimentada. En este punto pareciera confundirse la realización de un trabajo práctico como una entrega que se hace (que se ofrece) al docente, olvidando y desconociendo que ello se incluye en cierto ejercicio metodológico que apunta a la concreción de la tarea de acuerdo a la disposición y disponibilidad que cada uno le asigna (y que además es un trabajo que es para cada uno y por lo cual debería conectarse con sus propios deseos). Quizás también desde la mirada docente podría pensar que se necesita tiempo para incorporar ciertas prácticas. Lo metodológico implica siempre la incorporación de ciertos hábitos (leer, buscar información), la inclusión y el aprovechamiento de cierta rutina (horarios para las diferentes actividades, espacio para desarrollarlas) que apuntan a la apertura y desarrollo de la creatividad y fundamentalmente un importante conocimiento del sí mismo, cuyo sinceramiento solo podrá ser aprovechado por el interesado.

Otro de los aspectos fundamentales para la toma de decisiones se refiere a la información: su obtención, su manejo, su análisis y su comprensión. En este aspecto los alumnos en un primer momento creen entender esta idea y suponen poseer toda la información. Se resisten a ampliar su universo de conocimientos. Una vez que esta barrera es atravesada aparece cierta decepción o angustia que los enfrenta a cierto vacío desde el cual podrán iniciar nuevamente la búsqueda. Muchas veces la falta de decisión parece estar asociada con cierta falta de confianza para iniciar un proyecto y concluirlo (Yo no se si puedo elegir algo ahora, quizás es demasiado ambicioso), a veces con sentimientos de confusión (No se muy bien que hacer, como empezar, como elegir), otras veces aparece como un conflicto entre opciones que son igualmente atractivas (Este tema me gusta, este también Me gusta la agresividad en la publicidad pero también el tema de la influencia en la familia y en los niños) y muchas veces aparece en la percepción de obstáculos externos (sobre eso no hay material, no encuentro nada en la biblioteca, yo no tengo tiempo porque trabajo, etc.). 

Pero las elecciones no se dan en el vacío y los tiempos histórico-político-económicos marcan, desarrollan, hieren y promueven diferentes actitudes e inquietudes. La época actual caracterizada por la velocidad, la rápida respuesta y producción de alguna manera desvaloriza lo antiguo por caduco y lento, como si el tiempo dedicado a la búsqueda y a la reflexión no fuera parte del proceso creativo y como si la adquisición y el procesamiento de la información fueran instantáneos. 

En este sentido podría pensarse que la dificultad en la elección también se encuentra enmarcada dentro del sistema educativo y sus objetivos, en tanto no enseña a elegir y reflexionar y donde muchas veces sus contenidos se encuentran alejados de la realidad social y pública. Uno, desde la posición docente, muchas veces percibe cierto malestar y desinterés lo que genera insatisfacción y frustración tanto en los alumnos como en los docentes. Quizás en este punto se podría reflexionar acerca de cuáles son los medios y las posibilidades que los docentes podemos manejar para que en este mundo donde predomina la acción y la inmediatez pueda encontrarse gratificación en la lectura, en la reflexión y en el estudio. Así considero que este aspecto no es privativo de la materia que dicto, por lo cual propongo que pensemos e intercambiemos experiencias que faciliten el acceso a la información como por ejemplo trabajos de búsqueda en biblioteca, realizados in situ y con la presencia del profesor, intercambio de referentes y modalidades para conseguir información que pueden ir desde un informante clave hasta un buscador en internet, etc.

Otro aspecto que también apareció se relaciona íntimamente con la tarea del enseñar-aprender en tanto proceso que implica interacción. Los alumnos mostraron dificultad para trabajar con borradores no entendiendo a esta actividad como un paso necesario para que el producto final pudiera ser concretado. Y también presentaron dificultades a la hora de escuchar y mostrar las propias producciones a los otros (compañeros). Es interesante pues la materia tiene sentido en tanto es un ejercicio (actividad, acto) cuyo pasaje facilita la elaboración de cierto producto. Desde lo racional nadie pretende ni sostiene que la elección de un tema y su desarrollo es una situación sencilla y que al igual que cualquier otro acto creativo requiere tiempo, técnicas y paciencia. Pero desde su puesta en práctica se presenta cierta desesperación frente a las correcciones, cierta frustración (como si hubiera una falla y por eso es corregido), o a veces la falta directa de su presentación ante la imposibilidad de concretar las ideas frente a la hoja de papel. 

Retomando el hilo de la cuestión, y volviendo al tema de la elección, se puede afirmar que su ejercicio es resultado de un recorrido donde se aprende a elegir. Podría pensarse que este aprendizaje se plantea y replantea varias veces en la vida y que se vincula con aspectos que se manifiestan de manera conflictiva pues no se refieren sólo al área educacional sino que se conecta también con áreas que se superponen (y anudan) con lo personal. Podría sostenerse que cuando se puede definir qué se quiere y qué se puede hacer, el que lo elige, lo hace a partir de cierto encuentro consigo mismo. En este punto la actividad docente y el trabajo que se desarrolla en el aula trasciende sus fronteras y prepara, ayuda y posibilita ese camino. A veces para nosotros es cansador y frustrante pero quizás a veces desconocemos que la variable temporal es justamente eso, una variable y los tiempos de cada uno son distintos (considerando por supuesto la limitación temporal que la misma currícula determina). Así lo que parecía una simple elección no es mas que la punta del iceberg de una serie de sucesos más complejos que requieren paciencia, guía y comprensión. 

En este sentido la elección y elaboración del trabajo final podría vincularse también con la presentificación del inicio de un nuevo camino que implica el pasaje de un adentro conocido (la universidad) hacia un afuera desconocido y complejo (el mundo del trabajo y la realización profesional). 

Elegir supone reconocerse distinto (de los otros, de otras alternativas), aquí aparece el deseo como el motor para la búsqueda de objetos siempre nuevos y móviles, lo que genera también la posibilidad de nuevos aprendizajes. El soportar y tolerar esa movilidad y esa angustia no es algo que los docentes podemos enseñar pero si que podemos tolerar y acompañar. Pero esa movilidad también da cuenta de cierta inseguridad y cierta soledad donde la próxima finalización de la carrera darían cuenta de la pérdida del sostén y la contención que el espacio institucional de alguna manera brinda. En este sentido las dificultades para decidirse abren un abanico de situaciones que por supuesto escapan al espacio aúlico y que se conectan con lo familiar y social.

Pretendo que el relato de estas experiencias quizás sirvan como disparador para otras miradas así como a mí me permitió reflexionar y entender el atravesamiento del cuatrimestre. Con estas reflexiones me propongo ejercitar nuevamente la mirada crítica y creativa buscando abrir el espacio para nuevas posibilidades y porque no, nuevas significaciones. Creo que es importante resaltar que la mayoría de los alumnos pudo concretar la tarea y que fueron ellos mismos los que apreciaron el cambio e incluso se sorprendieron por los resultados de su propia producción.

Creo también que en un momento como el actual donde la reflexión no es tan valorada, esta posibilidad se constituye en una herramienta que posibilita el cambio (en tanto no se limite al mero discurrir de la palabra), que se pueden implementar sus aportes en el corto plazo y sus efectos (en tanto significaciones) mejoran nuestro vivir cotidiano.


Pasos hacia la elaboración del trabajo final de graduación: relatos de una experiencia académica fue publicado de la página 27 a página30 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº III

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