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La textura como marca de identidad

Besana, Aldana

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº V

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº V

ISSN: 1668-1673

XII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación. Febrero 2004: "Procesos y Productos. Experiencias Pedagógicas en Diseño y Comunicación"

Año V, Vol. 5, Febrero 2004, Buenos Aires, Argentina | 214 páginas

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Al mirar la mayoría de las colecciones nacionales observamos la saturación de conceptos que traslucen estas propuestas en la similitud de colores, formas, moldería, estampados, etc. 

¿Cómo formar diseñadores capaces de mantener y explotar su espacio creativo insertos en este mercado? ¿Qué herramientas darles para que puedan construir su propia identidad? Estas preguntas son los disparadores que organizan las consignas de trabajo durante el cuatrimestre y el enfoque general de la materia. 

Considero que la experimentación temprana con los materiales puede ser una marca registrada del creativo profesional. La polémica y tradicional oposición entre forma y contenido se reedita en la relación que se establece entre un diseño y el tejido que le dará vida. La concepción de un textil es una experiencia múltiple: todos los sentidos están involucrados y pueden ser estimulados. La piel es una frontera sensible que, a través de sus sensores, nos permite detectar y discriminar los distintos tipos de estímulos que recibe constantemente del exterior. Agarrar, tocar, manipular son actividades básicas no sólo para el desarrollo físico, sino también para el mental y afectivo del ser humano. 

Los primeros pasos en la formación de un diseñador incluyen el descubrimiento y el análisis de los elementos básicos del diseño: forma, color, textura y módulo. De estos cuatro componentes esenciales, elijo centrar el trabajo sobre la textura y sus posibilidades porque me parece que ésta puede erigirse como la clave de estilo a explotar. El mercado de la indumentaria no escapa a los males que estigmatizan este tiempo: globalización, facilismo y espionaje industrial. En nuestro país lo exclusivo dura solo días; la escasa variedad y la poca fidelidad de los proveedores «tapiza» los negocios con las mismas telas. 

En distintas oportunidades, una vez esbozado el diseño, he observado que cuando los alumnos se encuentran ante el desafío de traducir el plano bidimensional al tridimensional; el dibujo a la tela, la solución que presentan desde la textura es comprar los tejidos en la oferta de los fabricantes. No se les ocurre que esa materia prima también pueda ser un espacio de creación, de expresión y de distinción. Uno de los trabajos prácticos que les planteo es el de comunicar conceptos abstractos opuestos (frío - calor; debilidad - fuerza; pesado - liviano) a través de la transformación de texturas. 

El concepto de textura que manejo es el de características de una superficie. Tomamos la clasificación de visuales y táctiles. Si bien el mercado contemporáneo de la indumentaria ofrece cierta variedad en técnicas visuales como pintado a mano, estampado artesanal, teñido, entre otras; el plano táctil de la textura aún está poco explotado. 

Las técnicas que los alumnos aplican a las telas para resolver los ejercicios son acordes al concepto que quieren transmitir. Queman, pegan, encolan, rompen, tiñen, cocinan, etc. Es interesante ver como se relaciona esto en el nivel simbólico porque lo que “le hacen” a los tejidos literalmente coincide con el sentido figurado a comunicar. Por ejemplo, para expresar debilidad (sentirse deshilachado, agujereado), destraman el tejido logrando una textura con huecos y extremadamente frágil, definiendo como será el producto terminado, o mejor dicho, generando el «look» del personaje - concepto. 

La idea es que estos nuevos diseñadores irrumpan en el círculo de la indumentaria de forma determinante perfilándose con una conciencia y sensibilidad propias.


La textura como marca de identidad fue publicado de la página 35 a página36 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº V

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