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Estudiantes y conciencia cívica

Preci, Claudia [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VII

ISSN: 1668-1673

XIV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2006:"Experimentación, Innovación, Creación. Aportes en la enseñanza del Diseño y la Comunicación"

Año VII, Vol. 7, Febrero 2006, Buenos Aires, Argentina | 272 páginas

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Aristóteles, celebre filósofo griego, nacido en el año 384 AC, estableció los principios de la filosofía y de numerosas ciencias, entre ellas la política. Uno de sus tratados lleva precisamente ese nombre y en el desarrolla los fundamentos de la sociedad política. Fue uno de los genios más grandes y completos que ha producido la humanidad, y sus textos se siguen leyendo después de más de dos milenios. Una prueba de su universalidad es que ha sido leído y admirado por diversas culturas (la occidental y la oriental), y por hombres con distintas ideologías. Santo Tomás de Aquino se basó en él para desarrollar su sistema filosófico y es citado también frecuentemente por Marx.

El fragmento tomado del primer capitulo del tratado sobre La Política, que sienta las bases de la ciencia política, Aristóteles explica el fundamento y el fin del Estado. “La causa del Estado reside en el hecho que el hombre es por naturaleza un ser sociable y no puede vivir aislado. Para que alcance su felicidad y se realice como persona humana no basta la sociedad domestica o familia, ni la agrupación de familias, sino que es necesario la constitución de estados o sociedades políticas. Para ese objeto, el hombre posee el don de la palabra, que lo coloca por encima de los animales, y que es una consecuencia de su inteligencia racional.

Por medio de la palabra el hombre expresa el bien y el mal, lo justo y lo injusto, como resultado de su capacidad para elegir en esos extremos. En tal virtud, el fin y el fundamento del Estado, es la justicia. Si no hay justicia, si no hay leyes a las cuales los hombres se sujeten; si no existen órganos y magistrados que apliquen las leyes y corrijan y sancionen las injusticias, la convivencia se hace imposible. Se cae en la tiranía y la opresión, o en la anarquía y la guerra civil. Por eso, nada hay más monstruoso que la injusticia armada.

Ahora, ¿qué clase de justicia es de la que se habla? La que consiste en dar cada uno lo suyo como consecuencia de una ley o de un contrato? O la justicia que tiene que ver con distribución social. Sin duda las dos. Si el hombre es un ser sociable por naturaleza, y que solo puede realizarse y alcanzar la cuota posible de felicidad en este mundo viviendo en sociedad con sus semejantes, bien una sociedad humana, un estado, requiere de autoridades.

Por esto el gran problema político de todos los tiempos es lograr un sistema que permita elegir a los ciudadanos más aptos para la función de gobierno y establecer un mecanismo que de lugar a que la transmisión de poder se haga sin conflictos y con un máximo de consenso. Desde la antigüedad y hasta el siglo XVIII el régimen más común era el monárquico, en el cual el poder se transmitía de padres a hijos, en algunas circunstancias históricas han surgido caudillos carismáticos, capaces de atraer la adhesión del pueblo y alcanzar por su propia acción el consentimiento necesario para el ejercicio del poder.

A veces se llega al gobierno por un mero acto de fuerza pero este tipo de regímenes carecen de legitimidad y de apoyo y por lo tanto de estabilidad.

Finalmente tanto en el pasado como en la actualidad se utiliza el sistema de elección de nuestros gobernantes. Este sistema es el más acorde con las aspiraciones de participación del hombre en la elaboración de las decisiones que hacen a su destino. Hasta hace pocas décadas, en las elecciones solo intervenía un grupo selecto de personas. Luego del año 1912 en que se sanciona la ley Sáenz Peña, se establece el voto universal secreto y obligatorio, que significa que tienen derecho a voto todos los ciudadanos mayores de dieciocho años, sin embargo, esta universalidad es relativa porque la mujeres que constituyen mas del cincuenta por ciento de la población, no votaban. Recién en 1947 se sanciona el sufragio femenino, por gestiones de Eva Perón, reforma que había sido requerida sin éxito desde mucho tiempo atrás.

Pero para elegir gobernantes en un estado con población numerosa como la Argentina, no es factible que cada ciudadano vote por cualquier persona, ello crearía una situación imposible. Es necesario entonces, que se propongan los candidatos y que se acepten aquellos que posean el apoyo de una cantidad de ciudadanos. En teoría se han ofrecido distintas alternativas pero en la práctica este papel lo desempeñan los partidos políticos.

Estas son agrupaciones voluntarias de ciudadanos que se unen por una ideología o por intereses comunes o alrededor de un líder y tienden a actuar de manera permanente.

En resumen, los partidos políticos presentan los candidatos y los votantes optan por ellos.

Por esta razón, para conocer la realidad política, es preciso estudiar los partidos políticos y sus representantes.

Aprovechando el periodo preelectoral, y cursando la asignatura Relaciones Publicas I, me propuse realizar con los estudiantes una investigación acerca de los partidos políticos actuales y los candidatos que se presentaban en las elecciones del 23 de octubre de 2005. Para esto primero hubo que introducir al estudiante en estos conceptos que previamente he establecido, y fundamentalmente hacerlos sentir parte del proceso, y vincularlos al concepto básico de la participación política. Obviamente me encontré con barreras impuestas socialmente que tienen que ver con la escasa importancia que se le atribuye a la política, especialmente entre los jóvenes.

La tarea propuesta fue la realización de un clipping, es decir un seguimiento en los medios gráficos de distintos candidatos que fueron elegidos por los grupos. Por supuesto que fue importante la investigación previa de en que medida los argentinos a lo largo de la historia ejercieron su derecho a votar, para lo cual se realizaron entrevistas a padres, familiares, docentes, etc. En el grupo había estudiantes que era la primera vez que votaban, también había estudiantes latinoamericanos, especialmente ecuatorianos, que requirieron de información previa a la realización del trabajo practico.

Los candidatos elegidos para el clipping fueron: Por Capital Federal, Elisa Carrio, Mauricio Macri, y Rafael Bielsa (un grupo quiso seguir la campaña de Moria Casan); por la provincia de Buenos Aires, Cristina Kirschner, Chiche Duhalde, y Lopez Murphy. El propósito no era solo la nota para un trabajo practico, mi intención secundaria era tratar de involucrar a los estudiantes en este momento democrático, que conozcan quienes son las personas que los representan y los aspectos relevantes de los partidos políticos y los candidatos. Si bien al principio encontré cierta reticencia, por el hecho de tener que “leer” el diario todos los días, después se entusiasmaron y durante tres semanas realizaron el seguimiento, finalizándolo el lunes siguiente al sufragio. Espero con esta propuesta, haber contribuido a desarrollar en los estudiantes, una pequeña luz de conciencia cívica.


Estudiantes y conciencia cívica fue publicado de la página 194 a página195 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº VII

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