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Análisis y prácticas desde el Taller de Modas

Cárdenas, Andrea [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº IX

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº IX

ISSN: 1668-1673

XVI Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2008.

Año IX, Vol. 9, Febrero 2008, Buenos Aires, Argentina. | 211 páginas

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La pregunta indiscutida que todo alumno que se inicia en el dibujo de la figura humana se plantea es: “¿Cuándo podré dibujar así?”.

La respuesta siempre cae en la premisa de que ese logro se dará como un proceso en el tiempo, además la observación y la dedicación son los factores a tener en cuenta para llevar a cabo tan compleja tarea.

Pero es indiscutida la razón de que hay que aprender rápido, tienen que poder asimilarlo a largo de la cursada cuatrimestral. Entonces ¿Cuáles son los posibles pasos, necesarios y urgentes para abordar este tema?

Al comienzo del cuatrimestre es importante ese primer dibujo dónde se coteja y observa el bagaje del alumno. Teniendo en cuenta que somos seres únicos e irrepetibles, tenemos un patrón genético único, se refleja a simple vista en nuestra persona, en nuestras huellas digitales; también en las diferentes historias personales, culturales y sociales tan diferentes, hasta en nuestra caligrafía en la escritura.

Entonces esas diferencias innatas y adquiridas son las primeras herramientas con las que contamos para afrontar la representación de la figura humana. Ese trazo personal y único se tiene que poder trasladar al soporte que sea: papel, tela, cartón, plástico, etc.

Además, perder el miedo al soporte vacío, dejarse llevar y soltar los impulsos creativos. Hay que tener en cuenta las dudas de los alumnos, las carencias, temores e inquietudes, para poder acompañarlos en este proceso de investigación.

La observación y el cambio de mirada a través del análisis formal y conceptual de distintas creaciones del campo del diseño de la moda, figurines, etc., y composiciones visuales (pinturas, dibujos, etc.) de diferentes estilos y períodos artísticos, ayuda a comprender como desde tan diversas formas y expresiones se puede abordar el tema: desde las representaciones pictóricas de la prehistoria; el realismo y naturalismo del Renacimiento; pasando por las rupturas formales, espaciales y distorsiones expresivas, incursionadas por las vanguardias del siglo XX; hasta nuestros días. El cuerpo humano ha sido objeto de estudio por parte de numerosos científicos y artistas, que han definido los cánones de proporción conformes a su tiempo y al concepto figurativo de la época.

Representar significa poner en relieve los caracteres pertinentes, en este caso de la figura humana, entonces cuales son estos: ¿Será necesario cierto grado de instrucción biológica y anatómica, por ejemplo?

Ese conocimiento sugiere al estudiante un esquema de percepción adecuado, que pueda encontrarse en el objeto y aplicarse a la imagen. Comprender la anatomía humana para su posterior representación requiere además de un proceso y análisis, no sólo de las masas corporales, sus articulaciones, y también, como si fuera poco, los movimientos y las tensiones producidas por esas formas en el espacio. Porque en realidad la figura humana es una estructura dinámica.

Aunque temporalmente pasado de moda, el estudio de la anatomía sigue siendo útil para el estudiante porque le permite adquirir un concepto visual de cosas que no se ven a simple vista (huesos, músculos, órganos, etc.), pero que contribuyen a conformar lo que se ve.

Creemos que el dibujo de la figura humana es lo más difícil de hacer, porque en realidad son los más fáciles de calificar, estamos tan familiarizados con la estructura y la distribución de nuestros cuerpos que notamos los errores al momento. Representar un objeto significa mostrar algunas de sus propiedades particulares y por lo general se consigue mejor lo que se pretende, apartándose de lo que sería su aspecto “fotográfico”.

El estudio a partir del muñeco articulado posibilita la observación y análisis de los movimientos corporales, facilita la representación porque de alguna manera desacraliza la forma compleja del cuerpo humano, a través de sus masas simples y homogéneas.

El hecho de poder rotarlo y articularlo permite ver las direcciones y movimientos en sucesión dinámica.

Cómo trasladar lo que se ve como modelo al soporte bidimensional sin que se pierda esa información en el trayecto del hacer. Una forma sería poder entender y ver como masas o formas geométricas simples, lo que en realidad es tan complejo, además de las formas entendidas como volúmenes en el espacio, éstas tienen color, valor, textura y como si fuera poco la iluminación. Ir de lo general a lo particular, sin tener en cuenta en las primeras fases los detalles.

Comprender además esas formas y estructuras en relación al espacio circundante, la relación entre los espacios llenos y vacíos. Ese espacio que rodea a la figura sólo está vacío aparentemente, pero está cargado de información, tensiones, direcciones dinámicas, equilibrios, relaciones de proporción y profundidad.

Otro de los factores a tener en cuenta es la posibilidad de trabajar con diferentes técnicas y materiales para la representación de volúmenes y texturas diversas. Posibilitando no sólo la experimentación, sino también como proceso de búsqueda personal y original, encontrando paulatinamente la técnica acorde al trazo y carácter de la imagen propia. Entonces cómo trasladar todos estos conceptos al figurín de modas teniendo en cuenta que todos, son en realidad algunos de los pasos previos para llegar a la “estilización” de la figura. Cómo lograrlo sin desproporcionar o que no se lea como una deformación.

El objetivo sería establecer desde los primeros elementos de estudio una representación armoniosa de la figura humana acorde al lenguaje de la moda. Teniendo en cuenta que esta estilización forma parte de un canon moda, y estas nuevas proporciones son totalmente ideales, y con excepción se dan en la realidad.

La agilización del dibujo conlleva un trabajo cotidiano, cosa un poco ideal, pero importantísima para alcanzar, no sólo un mejor nivel sino para potenciar el desarrollo del estilo propio del figurín.

Esa creación personal se irá conformando no sólo con un buen dibujo morfológico sino con la elección de los materiales y las técnicas pertinentes que los estudiantes decidan en la medida que vayan logrando autonomía en sus expresiones. Teniendo en cuenta sobre todo la creatividad y la metáfora que puedan infundir a sus creaciones, siendo éstas las herramientas fundamentales con la que cuentan los alumnos, entendidos como futuros diseñadores, para transmitir sus ideas.


Análisis y prácticas desde el Taller de Modas fue publicado de la página 99 a página100 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº IX

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