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Reflexión sobre diversas formas de evaluación

Iurcovich, Patricia [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº IX

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº IX

ISSN: 1668-1673

XVI Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2008.

Año IX, Vol. 9, Febrero 2008, Buenos Aires, Argentina. | 211 páginas

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Diseño de Interiores III tiene como temática central, el diseño de locales comerciales ¿Cómo enseñar a diseñar este tipo de espacios? ¿Cómo enseñar a capturar lo que una marca desea transmitir y comunicarlo con el suficiente impacto visual para que sea recordable y cumpla finalmente su función que es la venta del producto?

Leer, comprender y entender un espacio comercial no difiere de lo que hacemos frente a un fragmento literario… pero no es lo mismo leer un cuento o una novela… existen diferencias sustanciales entre ambos géneros que los diferencian ¿Con qué genero literario se identifican estos espacios?

¿El local comercial cuento o novela? 

La diferencia fundamental entre ambos radica en su estructura. El cuento se organiza en torno a una situación que le sirve de eje, en cambio en la novela se desarrollan distintas situaciones independientes, y en un determinado punto del relato estas situaciones convergen en un punto común... 

El cuento debe mantener tenso al espectador, oyente o lector adecuando el relato a las incesantes oscilaciones de la atención, en cambio la novela posibilita una atención intermitente, menos tensa, donde el autor puede permitirse vaivenes y desviaciones. El cuento nace como una totalidad, desde sus comienzos el autor tiene en manos la unidad entera, tiene previsto ante todo el final, luego viene lo otro, la dosificación del interés, selección de vocablos, búsqueda de matices sugeridores, en una palabra elaboración. De esta manera se obtiene los ingredientes principales de un cuento: economía; interés; intensidad... Todo buen cuento se presenta como una realidad rotunda, sin desmayos, ni inútiles alargamientos. Debe sugerir, hacer pensar, por real y escueto que sea debe quedar reverberando en el plano de la ficción donde la fantasía y la inteligencia del lector o del oyente puedan andar a sus anchas. 

Julio Cortazar aconsejaba para escribir un buen cuento la necesidad de armarse de un oficio de escritor. El oficio consiste entre otras muchas cosas, en lograr ese clima que obliga seguir leyendo, que atrapa la atención, que aísla al lector de todo lo que lo rodea para después, terminado el cuento volver a conectarlo a la realidad de una manera nueva, mas enriquecida. El único modo en que puede conseguirse este secuestro momentáneo del lector es mediante un estilo basado en la intensidad y la tensión, un estilo en el que los elementos formales y expresivos se ajusten al tema, otorgándole una forma visual y auditiva única e inolvidable.

El local comercial es un cuento 

Aprender a diseñar un espacio destinado a la compra venta tiene mucho que ver con el oficio de escritor del cual habla Cortazar. La tensión y la intensidad de estos espacios capturan al consumidor por un rato transportándolo a un mundo de fantasía para luego devolverlo a su realidad con una mirada distinta.

La idea o metáfora utilizada en la concepción del local dispara la fantasía del consumidor convirtiendo estos espacios en contenedores de objetos de deseo despertando la necesidad de compra. La idea o metáfora carga el espacio de ilusión, sostiene la atención, permite el diálogo entre comprador y objeto sosteniendo la tensión de la duda y el asombro.

¿Cómo nace la idea? ¿Cómo se inventa una metáfora? 

Muchas veces a partir de la gráfica de una marca, otras veces surge a través de las características del producto o del público al cual va dirigido. 

La luz, el color, los recorridos y los soportes de producto son los recursos que se utilizan para contar la idea, igual que las palabras y el tono de un cuento. 

Las obras de Frida Khalo, Miro, Dalí, Kandinsky fueron los disparadores de ideas del trabajo práctico realizado por los alumnos de Diseño de Interiores III durante el primer cuatrimestre del 2007. Se realizo un trabajo de investigación sobre cada autor con sus obras, analizando sus características y los distintos períodos de su producción. 

Sobre un local real en esquina, ubicado en Palermo Soho, los alumnos diseñaron un local de accesorios con un programa de necesidades propuesto por la cátedra. Resolvieron el interior del local teniendo en cuenta recorridos lineales o múltiples con sus consecuentes efectos en el consumidor, cosiendo las áreas de exhibición, caja y probadores. La fachada con el espacio vidriera la resolvieron en función a la idea y el análisis del contexto. Utilizaron lo investigado sobre el pintor para tridimensional izar un concepto utilizando colores, texturas, formas que como los vocablos de un cuento fueron narrando lo que cada uno de ellos quiso contar. Cada local nos contó una historia corta… pero con la suficiente intensidad, magia y fantasía para vendernos todo lo que tenían adentro.


Reflexión sobre diversas formas de evaluación fue publicado de la página 208 a página209 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Nº IX

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