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Una mirada sobre el error

Negreira, Eugenia Verónica [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

ISSN: 1668-1673

XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2010.

Año XI, Vol. 13, Febrero 2010, Buenos Aires, Argentina. | 202 páginas

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Esta reflexión nace a partir de una reunión docente; profesionales de la educación exponiendo, debatiendo… y en ese preciso momento la clave de nuestra formación docente se manifestó: ¿Cómo entendemos “ al error”?, cada uno en una postura diferente y la pregunta en mi interior: ¿Existe el error?, ¿Qué es el error?; la reunión derivó a otros lugares inhóspitos también; en donde la tarea docente se ponía a flor de piel y nuestra postura didáctica, metodológica y pedagógica resurgía desde los más profundos lugares de nuestro ser. Es por eso que, ahora aquí, quiero plantear la discusión; ¿qué es el error?, ¿existe?, es malo, bueno, correcto o incorrecto, qué postura tenemos como educadores frente a esto, en qué lugar nos reconocemos.

Cuántos educadores ciegamente creen, afirman y justifican que “el error” es negativo, es algo que se utiliza cuando hay una respuesta diferente a la previamente estipulada por el educador; y allí me surge... ¿Qué es lo que está bien? ¿Lo que la sociedad culturalmente establece...?

Reflexiones que seguramente todos tenemos…

En nuestra tarea docente, de formadores ¿Cómo es nuestro mensaje sobre esto? Mensaje directo, tanto con nuestra palabra como en nuestra acción, consciente e inconsciente, nosotros los educadores no sólo transmitimos lo que decimos, transmitimos lo que somos, y ¿qué somos?

“El error es un momento de la búsqueda del saber” señala Paulo Freire.

Búsqueda que todo ser lleva a cabo.

Preguntar, una manera de buscar.

“no busco, encuentro”…dijo Pablo Picasso

Enseñar lo que se ignora, lo que no se sabe, lo que no somos conscientes que sabemos es simplemente preguntar sobre todo lo que se ignora. No hace falta ninguna ciencia para hacer ese tipo de preguntas. El aprendiz, el que no sabe tal o cual cosa, puede preguntarlo todo, y serán sólo sus preguntas. Las verdaderas preguntas lo llevarán al ejercicio autónomo de su inteligencia.

Si nos posicionamos desde una pedagogía del éxito, el error será evitado, trabajando individualmente, evaluando los conocimientos adquiridos de cada alumno, su eficacia en tiempo y forma previamente estipulado, la garantía del éxito es el fin, por lo que el error es una desviación de la normas, es regresivo y perjudicial en el aprendizaje, pero… ¿De qué éxito hablamos? de llegar al contenido curricular, que el alumno/a cumpla los objetivos, ese es el éxito, ¿De quién? ¿Del docente, de su planificación o del alumno?

El error es el encuentro de lo nuevo, de lo no conocido, de lo mirado a través de la vivencias, es una evolución de la relación no lineal entre los procesos, los medios y sus resultados. Es un aprendizaje autónomo y colaborativo, donde cada uno de los integrantes es protagonista, y son todos necesarios para un crecimiento en común del saber, donde la reflexión, los desaciertos, nos indican las pautas hacia donde nos tenemos que dirigir. Proponer un nuevo contexto de enseñanza donde el estudiante esté activo en su aprendizaje, donde el desarrollo de nuevas habilidades le permitan reflexionar sobre su experiencia y encontrar nuevas posibilidades que le den diversas respuestas y desarrolle un conocimiento de forma autónoma.

El proceso como fin, de reflexión y aprendizaje. Aceptando al error como un síntoma de avance y crecimientos, como pregunta de una búsqueda de la autonomía. “(…) porque cualquiera de nosotros, cuando vamos a aprender algo nuevo, necesitamos oportunidades de equivocarnos y de volver a pensar las cosas por nosotros mismos. No siempre se da con la respuesta correcta a la primera. Así que ese tipo de clima ayuda al aprendizaje individual” (Jiménez A., 1998).

Puesto que la tarea de transmitir, enseñar, formar, se produce a partir del docente. Una misma materia, diferentes docentes, métodos, evaluaciones y por lo tanto diferentes resultados, ni positivos, ni negativos, ni buenos, ni malos, sin o con errores, pero ¿quién determina estos parámetros? Todas las experiencias nos forman y nos hacen quien somos, únicos, irrepetibles, docente y alumnos al mismo tiempo. Poder ver de cada experiencia, un aprendizaje, una reflexión, que nos construye, nos representa, cada momento dentro o fuera del marco académico nos fortalece para ésta práctica docente de todos los días; poder transmitir más allá de un texto, transmitir desde la vivencia misma, desde lo más profundo de cada uno, ese es nuestro deber, poder llegar al otro, para que éste se construya, se forme y se fortalezca; ser capaz de reflexionar con nuestros alumnos.

Debemos como educadores tener un concepto real y claro de la realidad; reflexionar profundamente con saberes de alta calidad conceptual, actitudinal y procedimental, los cuales podemos llevar a nuestra práctica cotidiana con creatividad. “Enseñar es un arte tan simple como complejo, simple para aquel que tiene las cualidades y calidades para ejercer la docencia y difícil para aquel que no las posee, el cual puede adquirirlas o pasar simplemente por este bello camino de la educación sin saborear el mejor plato, ser parte del crecimiento de vuestros alumnos”.

Todos sabemos que en los tiempos actuales no es fácil enseñar, es una actividad verdaderamente difícil, ya que para producir una verdadera enseñanza hay que crear, crear los medios, los métodos, crear… las posibilidades para que el otro reflexione…

La esencia de un docente es crear, crear siempre, estar siempre dispuesto a crear…

Educador: aquel que guía discretamente las preguntas del alumno, guía discreta para que la inteligencia del alumno encuentre, recorra el mundo que busca; guía silenciosa, cauta para poder seguir guiando aun cuando se crea que no. Docente aquel que interroga, pide la palabra, refuta y muestra.

“si no hubiera errores que superar, no habría posibilidades de aprender” (Nunziati G., 1990).

Referencias bibliográficas

- Alicia Camilloni, M. Cristina Davini, Gloria Edelstein, Edith Liwtin, Marta Souti, Susana Barco. (1996). Corrientes Didácticas Contemporáneas. Buenos Aires: Paidós.

- Blanco P., Ana Isabel (2008). El error en el proceso de Aprendizaje. Cuadernos Cervantes Año XII.

- Freire Paulo. (2004). El Grito Manso. Argentina. Buenos Aires: Siglo Veintiuno.

- Jaques Ranciére. (2006). El Maestro Ignorante, cinco lecciones sobre la emancipación intelectual. La BocaBarracas: Editorial Tierra del Sur.

- Jimenez A. (1998), citado en Sanmartí, Neus (2000). 10 Ideas Claves Evaluar para Aprender. España: Grao Editorial

- Nunziati G. (1990), citado en Sanmartí, Neus (2000). 10 Ideas Claves Evaluar para Aprender. España: Grao Editorial.

Vocabulario relacionado al artículo:

arte . enseñanza . técnica de aprendizaje .

Una mirada sobre el error fue publicado de la página 98 a página99 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIII

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