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Transformación de la educación

Díaz Urbano, Dolores [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

ISSN: 1668-1673

XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2010.

Año XI, Vol. 14, Agosto 2010, Buenos Aires, Argentina. | 210 páginas

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1. Transformación de la educación en el mundo. Tendencia global de los modelos actuales

La educación superior en el mundo ha cambiado en las últimas décadas. Los factores de este cambio están vinculados al entorno político, económico y social, y a factores intrínsecos de cada institución, su cultura y su comunicación.

La motivación para el cambio

La motivación de pensar en una educación mejor, parte de la base que sólo atreviéndose a imaginar otra realidad se mantiene viva la posibilidad del cambio. La propuesta de cambio de la educación en diferentes países del mundo coincide en el camino hacia la sociedad del conocimiento1. Ésta se basa en paradigmas que se caracterizan por la globalización de la economía mundial, tecnologías desarrolladas sumamente cambiantes y competitivas.

La educación pública en el mundo gestionada bajo el tradicional formato de siglos no compatibiliza con esta nueva sociedad. No obstante, necesita encontrar una nueva forma actualizándose, tiene que seguir manteniendo su objetivo que es hacer accesible la educación a toda la población de cada país.

La observación tanto de comportamientos sociales como de la historia política y económica, las tendencias de la educación en el mundo, el análisis numérico y los modelos de educación pública en otros países, concordantes y disímiles con el de nuestro país, permiten hacer un diagnóstico de situación para reflexionar cómo encausar la educación pública en un contexto competitivo. A partir de la toma de conciencia de la situación actual, de la observación de otros modelos de educación que funcionan en la sociedad del conocimiento, actualizada, tecnológica, competitiva y global se puede buscar crear procesos con dinámicas propias que no sean meras copias que no compatibilicen con la cultura local. Esto sería ubicar a la universidad en el mercado, compartiendo los conceptos de universidad social y universidad empresarial, tomando en cuenta que no sólo se forman profesionales y se brinda un servicio social, sino que también la investigación es indispensable para el desarrollo económico del país, y la universidad está inserta en un contexto de competencia de la que no se puede escapar junto con la responsabilidad de resolver su esquema de financiación.

Los modelos actuales en el mundo

La educación en el mundo ha sufrido una clara transformación en las últimas décadas a raíz de los cambios globales. La educación alberga coincidencias y diferencias entre países. Nada se encuentra aislado, lo que le pasa a las universidades de nuestro país tiene que ver directa o indirectamente con lo que le pasa a otras universidades del mundo. De esta manera, se evidencia dónde está parada la educación superior en la Argentina en relación al mundo, cuál es su nivel de acceso a la educación, de prioridad social, de aprendizaje de los alumnos.

Los modelos de educación en el mundo se están dando vuelta desde hace algunas décadas. El viejo mundo con sus 900 años de historia en educación superior no es más un modelo a seguir. Estados Unidos tomó la delantera aunque perdió algunos lugares desde el año 2001 cuando el plan económico de ese año ocasionó recortes en los programas de educación. De acuerdo a los ranking2, de las veinte universidades consideradas mejores en el mundo, quince son de Estados Unidos, dos son de Inglaterra, una de Australia, una de Canadá y una de Japón.

El dominio de Estados Unidos se manifiesta con las estadísticas de los premios Nobel. La proporción de premiados se ha invertido en el transcurso del siglo pasado entre Estados Unidos y Europa. En la primera década del siglo pasado, el 70% de los premiados eran europeos, destacándose los alemanes con el 39% y en contraste los norteamericanos con sólo un 5%. En cambio cien años después, en el año 2005, los europeos contaban con tan sólo el 5% y los norteamericanos con el 78%.

Otro ineludible ingrediente que hace que la educación en Estados Unidos se distancie de la educación en Europa y Latinoamérica es el porcentaje del PBI asignado por cada país en educación en general y en educación superior en particular. Este indicador demuestra el nivel de prioridad social a través de los presupuestos asignados en educación. Los porcentajes recomendados por organismos internacionales son del 6% en educación en general y del 1,5% en educación superior. Aunque, cuando se arrastra una deuda, esos porcentajes ameritan ser mucho mayores.

Estados Unidos y Japón dedican el 3% de su PBI3 en educación superior mientras que la Unión Europea sólo alcanza el 1,3% y América Latina el 0,8%, siendo esta zona la que menos invierte en educación en general en el mundo. Sin embargo, existe una disparidad de inversión de porcentajes del PBI en educación entre los distintos países tanto en Europa como en Latinoamérica. Brasil supera el 1,1%, México alcanza el 0,7%, Ecuador, Paraguay, Bolivia y Argentina están estancados en el 0,4%. Los únicos países de la Unión Europea que destinan más recursos son los países nórdicos, mientras que los demás están por debajo del porcentaje sugerido. Dentro de estos últimos está España que invierte sólo el 0,9% de su PBI y Portugal el 1%, resultando estar más cerca del valor de Latinoamérica que del de Europa. Los países de la Unión Europea que se destacan por su inversión son Dinamarca con un 2,4%, Finlandia y Suecia con un 2,1%, Austria con un 1,7% y Bélgica con un 1,5%.

Las debilidades de la educación en Europa

En la década del noventa, Europa advierte que algo no está haciendo bien, su nivel académico cae notoriamente detrás de Estados Unidos. Los estudiantes europeos se fugan a Estados Unidos buscando las universidades más reconocidas internacionalmente por su prestigio. Existen varios ingredientes que hacen que esto pase. La mayoría de las universidades europeas son públicas y la característica de éstas es que no se han actualizado en algunos temas durante siglos. Para los cambios que se han generado en las últimas décadas en el mundo y en la sociedad, estos temas son claves para el éxito y se vuelven imprescindibles de tomar en cuenta en el mundo competitivo de estos tiempos. Para revertir la situación actual se deberían abordar las debilidades principales de las universidades europeas. Estas debilidades se refieren a la burocracia imperante, la falta de libertad y responsabilidad, la falta de incentivos y un financiamiento escaso.

La mayoría de los países europeos se encuentran atascados en una tradicional educación masiva, planteando un debate acerca del monto de recursos que el estado dedica, y sin cuestionarse cómo esos recursos están asignados y usados. En algunos países de Europa, se planteó buscar alternativas de recursos fuera del estado mediante cuotas a los egresados o el pago de matrícula, implementándose esta última en los Países Bajos, España e Inglaterra. En Alemania y Francia no han llegado a un consenso, aunque en toda la Unión Europea existe la convicción generalizada de que el pago de matrícula acarreará beneficios, sólo que cada país tiene sus tiempos para controlar el costo político que implica.

Algunas de las universidades públicas de España son de las más antiguas del mundo pero gestionadas bajo formatos antiguos, lo que lleva a que las propuestas de cambios necesiten un excesivo tiempo para ser debatidos, tiempo con el que no cuenta la vertiginosidad de los cambios en la actualidad. Esto es lo que se supone inclinará la balanza hacia la elección de universidades privadas en algún momento no muy lejano, ya que cuentan con ágiles sistemas de gestión acompañando a las necesidades de la sociedad. Exceptuando la longevidad de las universidades públicas españolas, a las argentinas también les pasa lo mismo ya que tienen un formato de gestión antigua muy afianzado, que no se adapta al ritmo del mercado, manteniendo programas desactualizados y formas de enseñanza que no contemplan el aprovechamiento de la tecnología. Un claro contraste se observa respecto a la dedicación del estudio del marketing entre España y algunos otros países de Europa, Estados Unidos o Japón, en el que España tiene un importante retraso en la incorporación de esta disciplina4. España se preocupa por la calidad de la educación, mientras que los otros países dan por sentado que esta es una condición indiscutida para poder competir y dan relevancia a la identidad e imagen como herramienta competitiva de comunicación.

La educación europea en el año 2010

A fines de los años noventa hubo conciencia de que el sistema universitario europeo estaba perdiendo hegemonía en el contexto mundial. Este sistema se caracteriza por ser inflexible y no atiende la demanda social dificultando a los egresados a encontrar trabajo en otro país que no sea en el que estudió. La causa de esto es el desconocimiento de competencias adquiridas entre países. Además, los programas no son adecuados para la formación de profesionales en la sociedad actual, la sociedad del conocimiento. En consecuencia de esto en 1999, ministros de veintinueve países europeos firmaron la Declaración de Bolonia en la que determinaron los objetivos para la creación de un Espacio Europeo de Educación Superior5 que se concretará en el año 2010. Este implica esencialmente adaptaciones curriculares con títulos comparables y compatibles, actualizaciones tecnológicas y reformas financieras.

En el transcurso de estos años se han ido uniendo más países alcanzando cuarenta y cinco actualmente. El cambio en la educación apuntará a que el modelo no sólo se centre en la enseñanza del docente, sino también en el aprendizaje del alumno, por lo tanto se hace hincapié en verificar que el alumno incorpore los conocimientos. Este tema es el que marca el difícil futuro para las universidades públicas en Europa, ya que sus metodologías de enseñanza muy instauradas con tradicionales clases magistrales no contemplan la posibilidad de este cambio. Las debilidades de la universidad pública se potenciarán con el Espacio Europeo de Educación Superior, ya que la falta de actualización y adaptación rápida les perjudicará al encontrarse inevitablemente, formando parte de una competencia global con otras universidades del mundo. En cambio, las universidades privadas ya fueron creadas con un sistema de enseñanza individualizado con grupos reducidos de alumnos y planes de estudio flexibles, llevándole amplia ventaja en esto a las públicas para adaptarse a este nuevo sistema con seguimiento diario y evaluación continua del alumno.

La reforma de la financiación también contraría a las universidades públicas ya que la reforma se centra en los resultados más que en los insumos y gastos, asumiendo que las universidades tengan la responsabilidad de su propia sustentación en el largo plazo. Sin disminuir el gasto público en educación superior, se pretende que el estado cada vez menos se ocupe de la financiación, haciendo que las universidades públicas y privadas diversifiquen los fondos de financiación mediante el aumento de tasas a los alumnos o inversiones de empresas privadas.

La educación en Estados Unidos

La financiación de la educación superior en Estados Unidos se maneja de manera diferente a como se maneja en Europa o en nuestro país, siendo la responsabilidad de la educación de cada uno de los estados, y el gobierno federal sólo se encarga de la expansión de acceso a la educación superior dando apoyo financiero a los estudiantes. Los estados presentan diferencias en cuanto a las competencias, la presencia histórica, el fomento de las instituciones privadas, y las distintas maneras que le son asignados los ingresos públicos. La financiación es despareja ya que los gastos en los diversos estados son distintos según la economía en curso del estado, las prohibiciones constitucionales específicas en cuanto a contribuciones, etc. De hecho, en algunos estados se gasta menos y en otros hasta un 30% más.

Las universidades privadas se financian con sus propios recursos, las cuotas de los alumnos, inversiones de empresas privadas y en gran medida con las donaciones privadas. Las universidades públicas se financian en forma significativa mediante las asignaciones anuales o semestrales del gobierno estatal, aunque también mediante las cuotas de los alumnos (considerablemente menores a las de las privadas, en promedio cuatro veces menor y hasta diez veces menor considerando las privadas con cuotas más altas) y la recaudación de fondos privados y donaciones. Hasta hace dos décadas atrás, el apoyo privado se destinaba en su gran mayoría a las universidades privadas, situación que cambia abarcando el apoyo privado en la educación superior en un 27% destinado a universidades públicas. Algunas donaciones se destinan a gastos mientras que con otras se crean fundaciones para usar sus intereses para gastos. La creación de estas fundaciones son las más preferidas ya que proveen apoyo de valor a futuro. Las donaciones pueden tener propósitos específicos como la ayuda financiera a los estudiantes que lo requieran o pueden ser irrestrictas, las que dan libertad de uso en lo que más necesite la universidad. Las cuotas de los alumnos en las universidades públicas son menores porque el Estado ha cubierto la mayor carga para asegurar la educación. Por esta razón, en muchas universidades públicas, las cuotas no son destinadas a los costos directos de la educación sino para cubrir servicios del alumno y ayuda económica del alumno6.

Conclusiones de la transformación global

La educación en países del mundo con un escenario exitoso de efectividad sostenida, ha ido adaptándose a la sociedad, a los públicos, a la generación de jóvenes estudiantes, al mercado, a las nuevas economías y políticas.

La solución no está en copiar formatos de estos otros países sino tomar modelos configurables a un nuevo formato acorde a las peculiaridades de la cultura local. Para crear este nuevo formato es necesario concientizar cuáles son las falencias en la educación y conocer otros modelos. Por lo tanto, de acuerdo a las observaciones de los nuevos modelos de educación en el mundo, resulta indispensable tanto aumentar el porcentaje de la inversión del producto bruto interno en la educación como de administrar de manera adecuada los presupuestos asignados. También se considera que a partir de la globalización, la investigación y el desarrollo son un aporte notable a la economía de los países. Pero una característica común de todas las universidades públicas y privadas del país es que tienen un perfil de formadores de profesionales sin dar importancia a la investigación y desarrollo.

A pesar de que la Universidad de Buenos Aires es la institución del país que más invierte en investigación, esta inversión sigue siendo muy escasa. De los países latinoamericanos, Brasil es un ejemplo de la importancia que le dan a este punto y México también lo es en lo que respecta a la alianza educativa que formaron en el año 2008 para mejorar la calidad de la educación. El Proceso de Bolonia de los países europeos merece observación. A pesar de que no involucra modelos compatibles con la economía y la política argentina, se destacan en este proceso, las búsquedas por compatibilizar la educación con el mercado, teniendo una cultura de educación pú- blica muy arraigada.

Después de obtener una comprensión global de la educación en el mundo se evidencia que la educación superior en la Argentina se la reconoce dentro de los primeros puestos en Latinoamérica. Y se encuentra lejos de los mejores rendimientos en educación en Estados Unidos, y algunos países de Europa y Asia. Una de las variables que más le afectan al desarrollo de la educación es su cultura del corto plazo.

La educación pública en Argentina coincide en cuanto a su gestión con la educación pública en España y en cuanto a variables de niveles de inversión en educación también coincide con otros países de Europa evidenciando un desinterés por el tema. En contraposición están los países de Estados Unidos o Japón que dedican niveles presupuestarios más elevados en educación. Se observan en el mundo, nuevos modelos de educación adaptados a necesidades actuales de la sociedad y a un mundo competitivo, nuevos modelos de financiamiento, nuevos formatos de educación en los que se prioriza el aprendizaje del alumno y la tendencia global de la expansión de la educación privada. Estos modelos sirven de referencia para poder reflexionar y crear un nuevo modelo particular para la cultura local que tome en cuenta la competencia global y la tendencia a hacer crecer al país en lo económico a partir del conocimiento, la investigación, la tecnología, todo lo que aporta la sociedad del conocimiento.

2. Transformación de la educación en Latinoamérica. Más coincidencias que diferencias

Nuestras universidades están insertas en el contexto latinoamericano, sufriendo los avatares característicos de la región, pero a la vez tienen por ventaja una parte enriquecedora de la historia argentina en la que se invirtió en educación. De esta inversión se obtuvo diferenciación en el nivel educativo, nivel que todavía gozan aunque hayan declinado con el tiempo. La diversidad de variables que se manejaron en el pasado condicionaron hacia una cultura actual muy establecida y difícil de cambiar. Los problemas acarreados por el inadecuado manejo de estas variables, tienen que ver con un todo muy complejo7 que involucra a la sociedad, la economía, la política tanto local, regional como global.

La problemática de la educación latinoamericana tiene relación con la idiosincrasia de los países integrantes. Esta no sólo puede ser abordada desde el punto de vista del porcentaje que cada país invierte de su PBI en la educación, ni del déficit presupuestario en la educación pública, sino que necesita de una mirada más integral que tiene que ver con un compromiso cultural por parte de la sociedad.

La educación pública y la privada en los distintos países

La proporción de educación pública y privada en el mundo ha ido cambiando, especialmente en Latinoamérica donde el crecimiento de las privadas avanza a paso firme. Se ha pasado de alrededor de 65 universidades en 1950 a más de 800 en el año 2004 siendo privadas el 70% de las universidades. En el ranking de las mejores universidades del mundo, las primeras tres universidades Latinoamericanas8 recién aparecen entre los puestos ciento cincuenta y doscientos, pero manteniendo su prestigio las tres son públicas, Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad de San Pablo y la Universidad de Buenos Aires. En casi todos los países de Latinoamérica se observa que hay más cantidad de universidades privadas que públicas, entre 40% (Argentina y Perú) y 160% más (Chile y Bolivia).

Las universidades públicas latinoamericanas tienen administraciones más débiles que las universidades privadas a causa de su burocracia, los conflictos políticos y también influye el poder político estudiantil. En cambio, las privadas suelen tener administraciones flexibles e imaginativas para adecuarse a las exigencias de la sociedad.

Las variaciones de matrícula en los países de Latinoamérica coinciden en gran medida entre sí ya que las tendencias políticas y económicas se dan por lo general en conjunto siendo estos países partes integrantes de los países del tercer mundo. En los años setenta se produjo un aumento considerable de la matrícula en las universidades, mientras que en los años ochenta tuvo un leve aumento. Sin embargo, se diferencian Argentina y Uruguay con un salto extraordinario en los ochenta con la vuelta de la democracia. Coinciden en toda Latinoamérica que el sector privado no sufrió un decaimiento importante en ningún momento, por el contrario más bien crece sin descanso. Las universidades privadas, en los últimos años, en promedio crecieron el 47% y aunque en la mayoría de los países las privadas superan en número a las públicas, estas últimas todavía superan ampliamente en número de alumnos. Estos cuantiosos aumentos se dan principalmente en países pequeños como El Salvador, Honduras, Panamá, República Dominicana, Costa Rica, pero los grandes tienen aumentos pequeños como Brasil y México. En Argentina9 las universidades privadas tienen el 20% de los alumnos del país pero egresan el 30% más de alumnos que en las públicas ya que existen altas tasas de deserción en las universidades públicas con una relación de ingreso-egreso de sólo el 18%. A pesar de tener las universidades privadas un bajo porcentaje de matrícula respecto del total de universidades (públicas y privadas), su curva de crecimiento es muy pronunciada, cambiando el panorama de las públicas de manera abrupta año a año.

La gratuidad de la educación superior es el rasgo distintivo en Latinoamérica habiéndose deliberado el tema en varias oportunidades con posiciones antagónicas. Una concordante situación para estos países es el escaso presupuesto asignado a las universidades públicas por parte del estado, el cuestionamiento de la eficacia y pertinencia de su gestión y también se cuestiona la contribución del financiamiento en la educación superior privada. El 90% del presupuesto se destina al pago de salarios perjudicando la inversión en investigación y extensión. Por ende, algunos pocos países consideran que el pago de matrícula para recuperar costos es una alternativa. Este sistema ha sido implementado por Chile, Costa Rica, Colombia, Guatemala, Perú, Bolivia y México, sin alcanzar los resultados esperados y el programa de becas para los estudiantes de menores recursos no ha silenciado el problema de la equidad. Las opiniones se contraponen, según algunos la gratuidad en términos absolutos puede verse como generadora de mayores desigualdades; siendo el estudiante con menos recursos quien menos se beneficia de este sistema, y se subsidia a quienes tienen mayores recursos. La posición encontrada es la de quienes piensan que cobrando una matrícula no se resuelve el problema de los costos altos, ya que no se cubriría ni el 2% del déficit presupuestario y que en realidad la educación no es gratuita, ya que es el estado quien está pagando por la educación pública de cada estudiante. Según la primera posición, la equidad no está en que el Estado pague por igual a todo estudiante sino que ningún estudiante con potencial y entusiasmo no pueda acceder a la educación superior por falencias económicas.

Además de los escasos recursos asignados a herramientas e infraestructura necesarias, esta escasez trae aparejada la falta de incentivos y descontento de los docentes que reclaman aumento de sueldos. Son una constante las medidas de fuerza con huelgas que sacrifican la completitud de los programas. En Perú estas medidas han afectado ampliamente a los sectores de menores recursos que han sufrido en numerosas oportunidades la interrupción de sus estudios por tiempo prolongado, llegando a desencadenarse en un estallido social y la declaración de estado de emergencia. En México, Bolivia, Ecuador y Chile se repiten los conflictos en torno al insuficiente presupuesto, produciendo reiteradas protestas. En Costa Rica, los profundos conflictos y las protestas reúnen a prácticamente la totalidad de los educadores acarreando a principios de esta década, la renuncia del ministro de educación al igual que ocurrió en Guatemala y en otros países.

Estas coincidencias son un indicador que vislumbra un evidente desinterés general en la educación por parte de los gobiernos actuales de los países subdesarrollados. Es así como siendo el conocimiento la base del desarrollo económico y social de los países según la sociedad del conocimiento, este desinterés representa un estancamiento de la región en su conjunto.

Brasil es un país de contrastes y contradicciones. A pesar de tener problemas semejantes a los de la región está teniendo una curva de crecimiento mayor a otros países. Una de las diferencias con los otros países es su notable atención en la investigación. Mientras que en la Argentina, la universidad que más se dedica a la investigación es la Universidad de Buenos Aires con el 30%, Brasil en su sistema de educación superior, las universidades públicas responden al 90% de toda la producción científica del país. Las universidades públicas de Brasil tienen grandes diferencias entre sí, están las que son centros consolidados con infraestructuras completas y laboratorios de investigación, y otras que apenas son centros emergentes en proceso de formación. En su conjunto se destacan por ser responsables de cerca del 90% de los doctorados, por lo tanto forman a casi la totalidad de los investigadores y profesores. El estado advierte constantemente que podría limitar los recursos aún más por su ineficiencia y alto costo. Las universidades públicas son instituciones caras ya que no se abocan exclusivamente a la educación sino que también son centros de investigación y de cultura, manteniendo infraestructura, bibliotecas, laboratorios, museos, hospitales y orquestas, representando esto el 30% de lo que se gasta en educación.

Se observa que sólo el 15% de la población de Brasil entre los 18 y 24 años de edad está matriculado en algún tipo de educación superior, en comparación con otros países como Estados Unidos que contrasta con el 60% y con países de Europa que varían entre el 40% y casi el 60%. Se considera que el modelo de acceso a la educación superior es universal cuando supera el 35% mientras que si es inferior al 15% el modelo de acceso es de elite como los países Nicaragua, Guatemala, Honduras y Paraguay que se reducen al 10%, coincidiendo con las grandes diferencias económicas entre las clases sociales. El rango entre el 15% y el 35% se denomina modelo de acceso de masas al que responden Chile, Cuba, Uruguay, Venezuela, Costa Rica y Panamá con porcentajes entre el 15 y el 30. Brasil se encuentra en el límite inferior de este rango con el 15% de la población en edad para asistir a la universidad cursando estudios superiores, mientras que Argentina se encuentra en el límite superior del 35% de la población.

México es un país más con inestabilidad política, gobiernos ineficientes y corrupción generalizada. Sigue una inercia histórica manteniendo una deuda social10. No obstante, con ánimos de generar cambios favorables en la educación, la Secretaría de Educación Pública se propuso en el año 2008 formar una alianza educativa con la ambición de transformarse en modelo para Latinoamérica. Consiste en un convenio que involucra a universidades públicas y privadas para capacitar a los educadores en todos los niveles, proveer de inversiones para infraestructura y ver a la educación como un centro importante de gestión política y social. Con esta alianza por la calidad en la educación aspira a lograr incorporarse en la sociedad del conocimiento. Las intenciones son construir una política pública a partir de resultados y promover la interacción entre las instituciones para facilitar el intercambio de información.

Conclusiones de la transformación en Latinoamérica

La necesidad de adaptación a un entorno flexible cada vez más globalizado se enfrenta con la realidad regional y local de necesitar dar respuestas cortoplacistas para solucionar temas impostergables. Este entorno flexible facilitaría también la adaptación a la revolución de las tecnologías de la información. Se agrega a esto, dos temas que son indispensables en el cambio y tienen que ver con la configuración interna de la institución. Se refiere a la deuda arrastrada en la historia en las universidades públicas respecto a la flexibilización de la burocracia y a la nula comunicación de la Universidad tanto interna como externa. Al ser considerado culturalmente lo público como un concepto no calificable por su atractivo, es que la Universidad no ha tomado conciencia que ha pasado a formar parte de un mercado competitivo en las últimas décadas y tiene que hacer algo al respecto. Por lo tanto, la comunicación para la Universidad es una herramienta indispensable para el desarrollo de una identidad y de una estrategia. Ambas deberían conducir a una imagen acorde a lo que buscan los jóvenes, la sociedad y el mercado.

A través del tiempo la dirigencia política en la Argentina ha demostrado que dedica energías insuficientes en la educación creyendo que no redituará electoralmente debido a que los efectos de la mejora repercutirían sólo en el largo plazo. Siendo este un pensamiento heredado más de nuestra historia de colonizadores explotadores que de colonizadores cultivadores y transformándose ésta en una cultura del “sálvense quien pueda” es que no se rescatan las benevolencias de la responsabilidad del largo plazo.

3. Transformación de la educación en la Argentina. Impacto del contexto competitivo

En las últimas décadas, la educación pública superior en la Argentina protagoniza un conflicto entre su tradicional sistema de gestión y un contexto competitivo, mientras que la educación privada se gesta es ese contexto y crece a pasos agigantados.

Las universidades privadas pasan a ocupar lugares que las universidades públicas siempre habían tenido aseguradas históricamente, y ya superan en cantidad a las universidades públicas, aunque todavía tienen un porcentaje bajo del total de alumnos del país. A pesar de ello, la educación pública argentina es considerada como una de las más avanzadas y progresistas de Latinoamérica, así como también, es firmemente reconocida y destacada por diversos organismos internacionales como UNESCO y UNICEF.

En la cultura de Argentina, coincidente con la de otros países subdesarrollados se suelen aceptar más los deterioros en la educación pública que lo que se llega a hacer mediante acciones concretas para lograr sus mejoras. La sociedad se acomoda a los cambios por resignación, en un principio ante la falta de respaldo institucional de los gobiernos, y luego, por hábito ya incorporado a la cultura. Se suele observar que se sacan estadísticas de inscripciones en las universidades, se publican sin ninguna intención objetiva ni de alcance y se guardan los registros sin desarrollar acciones de utilidad en beneficio de la educación.

Se puede observar a la educación como se transforma y evoluciona desde una mirada positiva, aunque también, se la puede observar en decadencia con un dejo hasta apocalíptico. El término decadencia se refiere no solamente a la carencia presupuestaria asignada por los distintos gobiernos sino también al paulatino camino hacia la falta de consideración en la educación por parte de la sociedad.

La inestabilidad de la educación pública y el avasallante crecimiento de la educación privada lleva a realizar un diagnóstico de situación que permite reflexionar acerca de procesos necesarios que articulen la cultura y el mercado competitivo. La desaceleración de las inscripciones en universidades públicas, el aumento de inscripciones en universidades privadas y la correspondencia entre estas dos últimas, evidencia un traspaso del interés de lo público hacia lo privado y se observa que se debe a diversos factores.

La Universidad de Buenos Aires, representante precisa de lo público, se regodea de su historia, trayectoria, tradición y prestigio, a la vez que se esclaviza en un sistema de administración burocrática y en un entorno político fluctuante que entra en conflicto con la búsqueda de la maximización de valor que tiene el estudiante y la sociedad actualmente. La excelencia de su calidad en la educación no es suficiente si no se acompaña este cambio con responsabilidad en el largo plazo y si no se adecua a las exigencias actuales de la sociedad. Entendiendo que toda entidad educacional forma parte de la competencia global, la Universidad tiene que competir y por lo tanto necesita ocuparse de la comunicación con sus públicos para poder atraerlos. Algo muy profundo tendría que ocurrir en las universidades públicas en torno a la comunicación que logre reflejarse en su imagen. De este modo, las universidades públicas podrían competir junto con las privadas en este país, teniendo una estrategia que permita mantener los valores que caracterizan a la universidad pública y el aporte que brinda a la sociedad.

Las universidades privadas se encuentran preparadas para el cambio social y ya siendo conscientes del mercado desde el principio de su corta historia se insertan en una competencia global, a diferencia de las universidades públicas, que no tienen herramientas para actuar en este escenario de competencia y que no conocen. Las públicas, enviciadas con ancestrales posturas no permiten la posibilidad de reflexionar en estrategias que puedan hacer que sigan latiendo como hasta hace unas pocas décadas atrás. En el período 1989-1995 es cuando se gesta la gran expansión del sector privado con la apertura de veinticuatro instituciones privadas, muchas más que las creadas en los treinta años anteriores bajo la ley 17.604. Estas instituciones fueron creadas en respuesta a la demanda y desde 1995 en adelante comienza una etapa de apertura regulada de instituciones privadas. La tendencia especialmente de los jóvenes de estudiar en universidades privadas se acelera con el tiempo (Del Bello, J, Barsky, O, Gimenez, G, 2007), lo que implicaría en el largo plazo un escenario menoscabado en las universidades públicas.

Las universidades públicas no toman conciencia que están en un nuevo ambiente global que incorpora profesionales en lo que se llama actualmente sociedad del conocimiento, base del desarrollo económico y social de cualquier país. Para crear una sociedad del conocimiento se necesitan adaptaciones curriculares, adaptaciones tecnológicas y reformas financieras, tres temas con los que las privadas corren con ventaja. Las públicas necesitan mucho más tiempo para hacer algo en cualquiera de los tres temas y cuentan con burocráticas armas de gestión que retardan las decisiones. Las universidades públicas siempre estarán luchando por la financiación, las privadas cada vez contarán con más recursos del sector privado para renovar sus instalaciones de primer nivel y estarán siempre actualizadas en tecnología.

Se ha demostrado en el mundo que mayores recursos no garantizan mejor calidad en la educación. Sin embargo, los recursos son esenciales para obtener más educación. La inversión pública en educación en Argentina es de las más bajas del mundo. La ley de financiamiento educativo sancionada por el Congreso de la Nación en el año 2005 resulta incompleta al no incluir prioridades precisas, normas para jerarquizar los cargos docentes, al no garantizar la promoción y evaluación de la calidad, y al no incluir mecanismos de control que imposibiliten la mala administración de los recursos. El hecho de tener el 0,4% del producto bruto interno destinado a la educación, no significa sólo pretender una mayor asignación de ese porcentaje, sino que se necesita hacer mejoras cualitativas. La encrucijada en estas decisiones de asignación tienen que ver con la cultura, con la historia del país, en la que siempre se priorizó el corto plazo. Los gobernantes no le encuentran sentido ocuparse de la educación ya que los efectos de sus mejoras no les reditúan porque se verán en el largo plazo cuando ellos no estén en el gobierno. Ya se refería a esto Sarmiento en 1866 cuando escribió: “La educación no da prosélitos ni fama en nuestros países, por eso los demás políticos no se ocupan de eso, porque no conduce a nada. Decretarán caminos, monumentos, palacios, estatuas, paseos públicos para captarse la voluntad de los pueblos; pero no escuelas, aunque universidades y colegios para los ricos entren en el programa”. (Párrafo extraído de la carta de Domingo F. Sarmiento a Mary Mann, cuando todavía imaginaba lo que más tarde haría en educación).

Un cambio significativo en la historia de la educación argentina se gesta cuando en 1918 se establece la Reforma Universitaria (Albergucci, R, 2000). Se producen modificaciones a los estatutos de las universidades en las que los estudiantes tenían cierta participación en la elección de los integrantes del gobierno de las universidades, pudiendo por ejemplo los graduados participar en la Asamblea Universitaria para elegir miembros de los consejos. Los procesos no alteraron el perfil profesionalista de la educación universitaria, sólo se desplazó el control de las instituciones académicas desde élites que regulaban el acceso al título habilitante. La Reforma Universitaria tuvo limitaciones no resultando ser un proyecto transformador de las universidades. Se limitaron los objetivos a la participación estudiantil en instancias de decisión, a facilitar la cursada de las carreras académicas, a consolidar el recambio de docentes y a concretar la docencia libre pudiéndose dictar cursos libres sobre cualquier asignatura del plan de estudios. Se configura como universidad abierta a todos quienes tuvieran intenciones de estudiar, sin limitaciones al ingreso por colegios nacionales y con examen de ingreso. Sin ser un principio de la reforma, se promueve la gratuidad de la enseñanza universitaria. Los propósitos de la universidad se debían referir a la rigurosidad de sus competencias siendo un lugar de formación de profesionales altamente calificados y debían estar involucrados en asuntos de la sociedad. En la actualidad estos propósitos no logran convivir en la universidad pública, teniendo dificultades para mantener el nivel académico y sus egresados.

No sólo lo organizativo y lo pedagógico de las universidades públicas no está bien encarado sino que desde el punto de vista de los recursos, la estructura de inversión educativa en Argentina es una de las peores gestionadas del mundo.

La educación pública sufre las reiteradas crisis econó- micas del país y mientras la economía se recupera cada vez, la educación no se recupera, la deuda se acumula crisis tras crisis. La imperante burocracia, los bajos niveles presupuestarios, el deterioro de la infraestructura, la falta de equipamiento y las interrupciones de clases que son usuales debido a los reclamos docentes por sus remuneraciones coinciden con los países vecinos y se agravan por no tener un sistema flexible y ágil que respete las variaciones de las necesidades actuales en la sociedad A pesar de estos conflictos, la Universidad de Buenos Aires está dentro de los estándares de las mejores universidades del mundo según organismos internacionales como UNESCO, IAU (Asociación Internacional de Universidades), CEPES, IIEP, IESALC, ACE, CHEPS, ERIC. La UNESCO en su Constitución establece normas y estándares para comparar los niveles de la educación en los distintos países del mundo y lo hace a través de instrumentos (convenciones, declaraciones, recomendaciones, cartas, estructuras, esquemas, planes de acción, guías, estudios), documentos legales de referencia, publicaciones de concientización.

En 1998, la UNESCO celebró la primera Conferencia Mundial sobre Educación Superior en la que se presentó el Compendio Mundial de la Educación con estadísticas de universidades de todo el mundo. La compilación ofrece más de 30.000 referencias sobre sistemas de educación superior. Contiene información sobre aspectos administrativos, de planificación y políticas, costos y finanzas, evaluaciones, planes de estudio, equivalencias, métodos pedagógicos y temas relacionados con los estudiantes y el personal docente de estas universidades. En este informe de hace diez años atrás, se comparaban pruebas de rendimiento en alumnos de distintos países de Latinoamérica y de todo el mundo, conformando un ranking de eficacia en el rendimiento educativo por países. Los resultados arrojados en Latinoamérica dieron un primer lugar para Cuba y un segundo lugar disputado entre Argentina y Chile, apenas sobresaliendo Argentina (Narodowski, M, 2004).

Esta Conferencia Mundial se repitió el día 6 de julio de 2009 para examinar el futuro de la enseñanza superior y la investigación. Se estudiaron las tendencias, el auge de la educación privada, la responsabilidad en el plano social, se promovió la equidad y se impulsó la innovación y la investigación. Por último, realizó una presentación de los aspectos más sobresalientes del nuevo Compendio Mundial de la Educación 2009. Para el caso de Latinoamérica y el Caribe, la proporción de estudiantes que cursaron estudios en el extranjero pasó del 11% en 1999 al 23% en 2007. La tendencia general es la elección de las ciencias empresariales y la gestión, especialmente cuando realizan sus estudios en Estados Unidos. Esto parece relacionarse con las necesidades de los mercados de trabajo de los países de origen de los estudiantes. El estudiantado femenino ha aumentado sus estudios internacionales a un ritmo superior que el estudiantado masculino.

Conclusiones de la transformación en la Argentina

La educación no ha sido prioridad para los gobiernos de turno. El Estado educador fue capaz a medias de dar una educación copiosa y accesible para todos. Las clases dirigentes no pudieron cumplir con lo propuesto de mantener una educación comparable con los estándares de los países más desarrollados.

En los últimos años, se ha comprobado que el nivel de la calidad de la educación no es homogéneo, inclusive esto aceptado con resignación por la sociedad y hasta pareciera no ser un tema que preocupe. Las clases altas, medias e inclusive una porción de las bajas han renunciado a la educación estatal para buscar en la privada la calidad, el compromiso y la participación que viene deteriorándose desde los años setenta en el ámbito estatal. Inclusive lo que buscan es simplemente tener clases, escapar de las huelgas docentes, de la burocracia y de los conflictos del país que repercuten en la educación estatal.

Se requiere de un cambio muy profundo que involucre a un todo complejo, (Morin, E, 2008) a un conjunto diverso de eventos, actores, acciones, discursos, decisiones, interrelaciones, determinaciones e inclusive inacciones. También es relativo a los gobiernos del país que marcan la importancia que se le da a la educación superior. No ha habido cambio gobierno tras gobierno. Se evidencia que se requiere que los actores tengan la decisión de diseñar el cambio. Cada uno de los integrantes (gobernantes del país, gobernantes de la universidad y de las facultades, educadores, administrativos) está inserto en el complejo tejido de relaciones de la educación sin consenso, sin cohesión y con incertidumbres. La responsabilidad que implica este cambio gigante es gigante y el esfuerzo no reconocido de los educadores también. Esto conlleva a una enorme incertidumbre en la que la educación suele estar varada. Y esto es porque las variables que influyen en la educación tienen que ver con universalidades: sociedad, mercado, política, economía.

Existen implicancias complejas, que requieren no sólo de un cambio por parte de cada una de las universidades, sino también del gobierno para poder revertir la actual situación. Un escenario de educación diferente al actual requiere de reflexionar acerca de las estructuras y modelos existentes que acompañan los cambios sociales de hoy para luego focalizar en la acción.

Notas

1 Sociedad del conocimiento. El concepto apareció por primera vez en una sección del libro: La era de la discontinuidad de Peter Drucker y Daniel Zambrano. 1969. Trata acerca del advenimiento de la sociedad de la información y que a finales del año 1970, el sector del conocimiento generaría la mitad del producto bruto interno de los países.

2 Los ranking son reconocidas clasificaciones académicas de universidades en el mundo. Estas se destacan por tener una metodología científica basada en criterios objetivos medibles. Algunas de estas clasificaciones más reconocidas mundialmente son: The Times World University Ranking de Gran Bretaña, Shanghai Jiao Tong University Ranking de China (la más conocida mundialmente), Clasificación Webométrica del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) de España y Clasificación de Universia (iberoamericana). Por otro lado están las clasificaciones que son producto de apreciaciones subjetivas, reflejando promedios de opiniones de encuestados. El más conocido es el U.S. News & World Report College and University rankings. Le siguen Princeton Review, Selecciones del Reader’s Digest y diarios del mundo como el San Francisco Chronicle de Estados Unidos, Reforma de México, El Mundo en España, El Mercurio en Chile.

3 Datos numéricos tomados de la sección de Estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura. UNESCO. http://portal. unesco.org

4 Huertas Paula. Martínez López, Francisco. Marketing en la Sociedad del Conocimiento. Claves para la Pyme. Delta Publicaciones, páginas 23 y 51. González López, Luis. Diferenciación en Marketing. Ediciones Díaz de Santos, página 84

5 Espacio Europeo de Educación Superior. Declaración de Bolonia. Documentación básica en: http://www.eees. es/es/documentación

6 Huff, Robert. La financiación en la educación superior en Estados Unidos de Norteamérica. Publicaciones Escenarios Alternativos.

7 “¿Qué es la complejidad? A primera vista la complejidad es un tejido de constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados: presenta la paradoja de lo uno y lo múltiple”. Morin, Edgar. Introducción al pensamiento complejo. Editorial Gedisa. 2008, página 32 y página 123.

8 Puestos de las tres universidades públicas de Latinoamérica en el ranking de las doscientas mejores universidades del mundo del U.S. News and World Report y del Academic Ranking of World Universities - 2008 - Center for World-Class Universities, Shanghai Jiao Tong University: Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) México (150), University of Cape Town South Africa (179), Lomonosov Moscow State University Russia (183), University of Barcelona Spain (186), University of Bologna Italy (193), University of Sao Paulo Brazil (196), University of Buenos Aires Argentina (198).

9 Narodowski, Mariano. El desorden de la educación. Prometeo Libros. 2004, página 197.

10 Del Bello, Juan Carlos. Barsky, Osvaldo. Giménez, Graciela

Notas referenciales

UNESCO: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Es un organismo especializado de las Naciones Unidas con sede en París, fundado el 16 de noviembre de 1945 con el objetivo de contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo mediante la educación, la ciencia, la cultura y las comunicaciones. En la educación, asigna prioridad al logro de la educación elemental adaptada a las necesidades actuales.

IAU: Organización que agrupa a instituciones de educación superior públicas y privadas a nivel mundial. La sigla en inglés IAU se refiere a International Association of Universities. Tiene sede en París, Francia en las mismas instalaciones de la UNESCO. Se fundó en 1950, cinco años después que la UNESCO.

CEPES: European Centre for Higher Education, perteneciente a la UNESCO.

IIEP: International Institute for Educational Planning, perteneciente a la UNESCO

IESALC: International UNESCO Institute for Higher Education in Latin America and the Caribbean, Caracas, Venezuela.

ACE: American Council on Education

CHEPS: Center for Higher Education Policy Studies (Instituto interdisciplinario de investigación ubicado en la Universiteit Twente en los Países Bajos).

ERIC: Education Resources Information Center.

Referencias bibliográficas

- Albergucci, Roberto H. Educación y estado (2000). Organización del sistema educativo. Editorial Docencia

- Fundación Universidad a Distancia “Hernandarias”.

- Del Bello, Juan Carlos. Barsky, Osvaldo. Giménez, Graciela. La universidad privada Argentina. Libros del Zorzal. 2007, cuadro de ranking de inscriptos estatal vs. privado por carreras de ciclo largo y por sector, página 271.

- Morin, Edgar (2008). Introducción al pensamiento complejo. Editorial Gedisa.

- Narodowski, Mariano (2004). El desorden de la educación. Prometeo Libros.

Vocabulario relacionado al artículo:

educación . reforma de la educación . transformación .

Transformación de la educación fue publicado de la página 50 a página57 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

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