1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV. >
  4. Cine e historia. El filme como herramienta didáctica

Cine e historia. El filme como herramienta didáctica

Marzorati, Zulema [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

ISSN: 1668-1673

XVIII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2010.

Año XI, Vol. 14, Agosto 2010, Buenos Aires, Argentina. | 210 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

En el año 2008 participé en el proyecto OPEN DC de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo, con el análisis del filme El niño del cabello verde (EUA, Losey, 1948). A través de esta propuesta didáctica se intentó conocer algunos temas del pasado histórico (consecuencias de la Segunda Guerra Mundial en los Estados Unidos, el macartismo y la Guerra Fría) con el objetivo de abordar las representaciones cinematográficas1 del otro, de la exclusión. Para Marc Ferro el cine puede ser analizado como fuente y agente de la Historia y como recurso didáctico para la enseñanza de esta disciplina. Es fuente auxiliar en la medida que se considera que a través de la lectura histórica de un filme –ya se trate de documentales, noticiarios o películas de ficción– puede realizarse un contra-análisis de la sociedad que lo produce. Esta lectura bucea más allá del contenido explícito del filme, intentando extraer datos relevantes socio-históricos, ayudándonos a descubrir lo latente bajo lo aparente, lo no visible a través de lo visible. De esta manera se pueden conocer las formas de expresión cultural en una sociedad en el momento de la producción de una pelí- cula. El cine como agente de la Historia hace referencia a su influencia, los efectos que produce en la sociedad que los recibe o los asimila. Ello nos llevaría al análisis de su impacto como medio de difusión de la cultura oficial o de su capacidad de crear una contra-cultura y por lo tanto a contribuir a la concientización de la sociedad al emitir un mensaje alternativo y a la posibilidad de transformar o cambiar los procesos sociales y en especial, los políticos. En Ferro hay una vinculación entre el cine y su contexto de producción, virtual representación ideológica de su tiempo, que nos permite comprender mejor las sociedades de hoy y del pasado. El filme “no cuenta sólo por lo que atestigua, sino por el acercamiento socio-histórico que permite”2 el cine como recurso didáctico para la enseñanza de la historia constituye la tercera función que encuadra el presente trabajo, y no está restringida a los especialistas, sino dirigida a una amplia y heterogénea audiencia como las que concurren a los proyectos Open DC.

1. El niño del cabello verde. Contexto de producción

Según Eric Hobsbawm, la Guerra Fría, que dominó el escenario internacional de la segunda mitad del siglo XX, podría ser considerada una tercera guerra mundial, ya que aunque no hubo un enfrentamiento directo y bélico, generaciones enteras crecieron bajo la amenaza de un conflicto nuclear global que podía estallar en cualquier momento y arrasar la humanidad3 . Las consecuencias de ese enfrentamiento no se identificaron solamente con el conflicto Este - Oeste, sino que en el interior de los Estados Unidos se llevó a cabo una persecución contra los considerados comunistas, a los que se les atribuía una actitud de permanente conspiración en detrimento de los valores norteamericanos y en complicidad con el enemigo exterior. Todo aquel que hubiera estado vinculado al Partido Comunista fue estigmatizado y acusado de ser miembro de una conspiración ilegal que de alguna manera amenazaba la existencia de Norteamérica4 . La historiadora Ellen Schrecker5 afirma que este período conocido con el nombre de macartismo, fue mucho más que la carrera del senador que le dio su nombre. Fue la ola de represión política de mayor alcance y duración en la historia estadounidense que afectó toda la vida cultural, en especial a los medios de comunicación, y condicionó fuertemente el quehacer cinematográfico. La caza de brujas contra los productores, directores, guionistas y técnicos que se habían manifestado como izquierdistas o simplemente eran sospechosos de serlo, trajo como resultado carreras truncas, desempleo, pasaportes cancelados y exilios sin retorno6 . Está claro que el atacar y perseguir al ambiente artístico de Hollywood lo que posibilitaba era obtener notoriedad, sobre todo en una sociedad como la norteamericana que era tan adicta al cine y al teatro7 . Ante las presiones ejercidas por el poder, las compañías productoras elaborarán las listas negras que contenían los nombres de todos aquellos actores, directores, guionistas y técnicos cuya sola presencia o participación en las obras cinematográficas pudiera ocasionar represalias que afectaran a la distribución y exhibición de los filmes. Delaciones, cárceles, proscripción, censura, imposibilidad de trabajar -o recurrir a seudónimos, en el mejor de los casos- y el exilio, fueron las distintas formas que asumió la intolerancia, exclusión y violencia concreta ejercida por el macartismo.

2. El filme. Las representaciones

El niño del cabello verde8 narra la historia de Peter Frye (Dean Stockwel), un huérfano de la Segunda Guerra Mundial, que luego de un largo peregrinaje por las casas de sus parientes que no quieren o no pueden hacerse cargo de él, queda finalmente al cuidado de Gramp (Pat O´Brien), un viejo actor de comedia en un pequeño pueblo. Allí parece haber hallado el afecto y la comprensión que buscaba hasta que una mañana despierta con el cabello verde, situación que hará cambiar las cosas y a partir de la cual comenzarán a tratarlo en forma diferente. Este es el argumento, la excusa que utiliza el grupo productor para hablar de la intolerancia de la época macartista y para advertir sobre la posibilidad de una guerra nuclear. Siguiendo una narrativa tradicional, planteamiento de la situación inicial, conflicto y desenlace, de la obra surgirán las representaciones de la paz, la guerra, sus víctimas, la intolerancia, la cobardía, la violencia y la exclusión.

Se inicia con un contraste de luces y sombras, alternándose espacios abiertos y luminosos con encierro y oscuridad. El paisaje verde y el mar, la armonía de la naturaleza, es la representación de la paz. Imagen visual de serenidad que se complementa con una música de fondo que nos habla de “el niño natural”. La escena se interrumpe bruscamente para pasar a un oscuro ambiente, un juzgado, en el que dos policías tratan en vano de interrogar a un niño, triste, con la cabeza rapada, que ha huido de su hogar9 y que se rehúsa a develar su identidad, a contar su historia y lo sucedido con su cabello. La evocación de los horrores de la guerra, –la concreta, la Segunda Guerra Mundial– no se da a través de imágenes de muerte, bombardeos, ruinas, sino en la figura de los niños desposeídos de sus padres, de sus casas, de sus infancias.

Finalmente, Peter accede a narrar su historia que hace comenzar en un tiempo bello, el de la paz, de la que evoca la fiesta familiar de cumpleaños, la Navidad, momentos maravillosos interrumpidos por el estallido de la guerra. El telegrama que trae la noticia de la muerte de sus padres, inaugura una época en busca de un hogar que finalmente encuentra. Hay una notable desproporción de los dos términos paz-guerra, pues, mientras que la primera está fuerte y permanentemente representada, la segunda sólo aparece en contadas ocasiones sugerida o referida indirectamente.

El niño es muy bien recibido en la comunidad del pequeño pueblo. Todos lo tratan con mucho afecto, pero hay un detalle que se repite en cuatro oportunidades: todos coinciden en comentar que es apuesto y que tiene un cabello hermoso, tupido, anticipaciones que luego adquirirán un significado. Lo aceptan, lo quieren porque es bello –no es distinto– su cabello es castaño, común. Las cosas cambiarán cuando adquiera rasgos diferentes.

Lo mismo sucede en la escuela donde sus pares lo integrarán inmediatamente al grupo. También en este ámbito se producirá un quiebre cuando cambie su aspecto, salvo en el caso de la maestra, que mantendrá su conducta de tolerancia, de respeto hacia la individualidad del otro en todo momento.

En la escuela se inculcan valores pacifistas. A través de una campaña, que organiza la institución, y en la que intervienen los chicos, se juntan recursos –ropa, alimentos– con qué asistir a los huérfanos de la guerra. Como para difundir y convocar a los niños en pos de la ayuda solidaria, hay en el gimnasio unos posters, con distintas fotografías de los niños griegos, yugoslavos, judíos. Aparecen en harapos, mutilados, algunos con bebés en los brazos, es decir ocupando el lugar que ha quedado vacío por la muerte de un adulto. Son por lo tanto niños sin infancia, pequeños adultos.

Es justamente frente a estas fotografías donde la vida de Peter tomará un nuevo giro. Un compañero le dice que uno de los niños de la foto es como Peter, un huérfano de guerra, realidad que no ignoraba pero que se negaba a admitir y a confesar. A partir de esta escena, la guerra empieza a cobrar una presencia mucho mas fuerte, lo que antes eran sólo nubarrones aislados sobre un horizonte calmo, comienza a tornarse más concreto, más cercano. En primer plano los titulares de los diarios, con letras catástrofe anuncian: Guerra, Guerra, Guerra, como una profecía auto-cumplida. La escena siguiente nos presenta a Peter y a su bisabuelo en la mesa, conversando sobre el motivo que parece sólo preocupar a Peter. Afuera truena, hay tormenta –la amenaza de la guerra– y adentro resalta el verde de la planta –la paz, la primavera y la esperanza de vida– como le explica Gramp.

Al día siguiente, la cabellera de Peter se tornará verde. Ha absorbido el color de la planta, se convertirá en el portador del mensaje de la vida en un mundo inconsciente, pero él todavía no sabe el motivo. Descubre su nueva situación frente al espejo, y la recibe muy divertido; está alegre con su pelo nuevo. Pero este sentimiento es sólo temporario ya que la reacción de los mayores le trasmitirá preocupación y vergüenza por ser distinto.

En el colegio, también se modificarán las cosas. Los ni- ños arrastrados por los comentarios que han escuchado de sus padres, imitan la actitud discriminatoria y ya no lo considerarán un igual. Pero también es aquí donde se corporiza el valor de la tolerancia en la maestra, su sensibilidad al tratar el tema. Esta es la escena a la que su director considera el mayor logro de la película y quizás sea también esta representación del respeto al otro, de la convivencia armónica dentro de la diversidad, la construcción original creada por el filme. La maestra pregunta a sus alumnos, cuántos niños de cabello negro hay en el aula, cuántos rubios, cuántos castaños, cuántos chicos con el cabello verde y cuántos con el cabello rojo. Los alumnos van levantando sus manos, demostrando que la diversidad existe, que no es mala, y que es posible convivir en ella. Vemos así como la institución escolar es considerada el lugar donde se pueden cambiar las actitudes y conductas. Sin embargo no lo conseguirá tan fácilmente, la situación de Peter se hará insostenible.

Desolado el pequeño huye al bosque, espacio amplio, abierto utilizado como un contraste que acentúa las presiones que ejerce la comunidad sobre Peter, por ser distinto. Y es allí donde se produce un fantástico e imaginario encuentro con los huérfanos de los posters del gimnasio que han cobrado vida y son los que se encargarán de develarle el significado de su cabellera verde, su misión de recordarle al mundo “a los rusos, americanos, chinos, británicos, franceses” que las guerras son malas, especialmente para los niños. El color de la primavera, de la vida nueva, de la esperanza, encierra el mensaje que debe difundir y que es el de salvar a la humanidad del mal. Pleno de entusiasmo, abandona el bosque y vuelve al lado de los hombres para llevarles el importante mensaje.

Sin embargo, nadie lo escucha. Sus palabras sobre la guerra, son recibidas como absurdas y mucho más, por provenir de un ser considerado enfermo, peligroso de contagiar a la sociedad sana. El prejuicio y la intolerancia invaden a sus compañeros de colegio y también los grandes han decidido extirpar la diferencia.

La escena de la peluquería contiene otra de las representaciones más destacables del filme: dentro del salón y desde las ventanas, espectadores atentos observan silenciosos la ejecución de la sentencia con que la sociedad ha decidido castigar la diferencia. La cabeza del pequeño debe ser rasurada.

Sin embargo, una vez terminada la tarea, todos comienzan abandonar sus lugares, intentando desvincularse de la responsabilidad de un acto tan arbitrario del cual sólo toman conciencia una vez consumado. En la soledad del salón, poco tiempo antes tan concurrido, Peter recibe las explicaciones del peluquero quien argumenta haber cumplido el trabajo que otros le encargaron y el pedido de perdón de su abuelo, arrepentido y avergonzado. La escena de la peluquería y la de la lección en el aula son las representaciones de dos conductas sociales opuestas: una, personificada en la maestra y prácticamente restringida al ámbito de la institución escolar y la otra afuera, que lamentablemente se va expandiendo y que muestra una sociedad en la que prevalece la actitud prejuiciosa e intolerante de algunos. Paradigmática resulta la actitud del abuelo, que si bien al principio defendía la individualidad del niño, cederá finalmente ante las presiones de los demás. Sin embargo, el mensaje es optimista porque el personaje se reconciliará con la sociedad que lo ha discriminado y recobrará la confianza y el entusiasmo en llevar adelante la misión que le ha sido encomendada. Es todavía posible salvar al mundo del odio, de la guerra y además está seguro de que su cabello volverá a crecer y afortunadamente, también será verde.

3. Conclusiones

En las páginas anteriores hemos analizado el filme El niño del cabello verde - alegoría antirracista y metáfora antibélica- considerándolo una fuente histórica para abordar el contexto en que fue producido. Como documento social, la película nos permitió comprender la sociedad en la que fue realizado, a través de temas como Guerra Fría, macartismo, discriminación y belicismo entre otros. En cuanto a su utilización como recurso didáctico, tomando como ejemplo a Peter, el personaje principal que encarna al “diferente”, al otro, en las clases se destacaron valores como el pacifismo y la tolerancia frente a toda discriminación política, étnica o religiosa, subrayando el importante rol que tiene el cine en la difusión de los mismos.

Notas

1 Historiadores como Marc Ferro (1995), Pierre Sorlin (1985), Robert Rosenstone (1997), entre los más representativos, reflexionaron sobre las posibilidades que el cine ofrecía en la conformación de los procesos sobre la identidad y la memoria histórica, abriendo un camino hacia una nueva consideración del séptimo arte en cuanto a su relación con la historia de las representaciones colectivas o del imaginario social.

2 Marc Ferró, op. cit., 995:39

3 Eric Hobsbawm, Eric, op. cit., p.230.

4 En realidad, al finalizar la guerra el Partido Comunista estadounidense sólo contaba entre 40.000 o 50.000 miembros y era un partido débil comparado con el francés o el italiano, en: Furet, op. cit., p. 482

5 Ellen Schrecker, p. cit., p X.

6 Fueron procesados 320 escritores, artistas y directores de Hollywood y se exiliaron realizadores como Charles Chaplin, Joseph Losey, Jules Dassin y Orson Welles.

7 Los primeros 10 que declararon ante el Comité de Actividades Antiamericanas- en adelante llamados “Los Diez de Hollywood”- se negaron a contestar preguntas sobre sus creencias personales, invocando la primera enmienda a la Constitución Nacional que protege la libertad de credo, prensa y reunión.Roman Gubern, op. cit., pp.47-57.

8 Para el análisis de las representaciones se ha seguido textualmente el trabajo realizado por Zulema Marzorati; Susana Testado y María Elena Stella El niño del cabello verde. Una parábola sobre el macarthysmo, presentado en VIII Jornadas Interescuelas y Departamentos. Salta. Septiembre de 2001.

9 Este sería la representación de los interrogatorios realizados por el Comité de Actividades Antiamericanas a muchos artistas e intelectuales en esos momentos.

Referencias bibliográficas

- Ferro, Marc (1995). Historia contemporánea y cine. Barcelona: Ariel.

- Furet, F. (1995). El pasado de una ilusión. Ensayo sobre la idea comunista en el siglo XX. México: FCE.

- Hobsbawm, Eric (1995). Historia del siglo XX. Barcelona: Crítica.

- Gubern, Román (1987). La caza de brujas en Hollywood. Barcelona: Anagrama.

- Marzorati, Zulema; Susana Testado y María Elena Stella. El niño del cabello verde. Una parábola sobre el macarthysmo, VIII Jornadas Interescuelas y Departamentos. Salta. Septiembre de 2001.

- Rosenstone, Robert (1997). El pasado en imágenes. El desafío del cine a nuestra idea de la historia. Barcelona: Ariel.

- Schrecker, Ellen (1998). Many are the crimes, McCarthyism in America. New York: Little, Brown and Company.

- Sorlin, Pierre (1985). Sociología del cine. La apertura para la historia de mañana. México: FCE.

Vocabulario relacionado al artículo:

cine . historia . técnica pedagógica .

Cine e historia. El filme como herramienta didáctica fue publicado de la página 138 a página140 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIV.

ver detalle e índice del libro