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  4. El concepto de control de Michael Foucault y los No Lugares de Marc Augé

El concepto de control de Michael Foucault y los No Lugares de Marc Augé

Saenz Bresciani, Rosanna

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25

ISSN: 1668-5229

Ensayos Contemporáneos. Edición III Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2009

Año VI, Vol. 25, Noviembre 2009, Buenos Aires, Argentina | 132 páginas

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Para poder abordar correctamente el tema seleccionado para este ensayo, considero prudente empezar con la definición de control de acuerdo con Foucault. Este autor formula una teoría funcional respecto de los recintos carcelarios y compara la sociedad contemporánea con el diseño de prisiones llamadas panópticos en donde basta un solo guardia para vigilar a muchos prisioneros, aunque el guardia no puede ser visto. El calabozo de la pre-modernidad ha sido reemplazado por la prisión inteligentemente diseñada. Dice Foucault que “a través de esta óptica de vigilancia (…) la sociedad moderna ejercita sus sistemas de control de poder y conocimiento”. También explica que el poder ya no se hereda ni se impone ya que en la actualidad se construye utilizando mecanismos de bloqueo y de control.

Michel Foucault en su libro Vigilar y Castigar publicado en 1975 plantea que en la sociedad contemporánea los mecanismos de control se ejercen a través de los aparatos de encierro, a los que están sometidos los individuos por la estructura de dominio. En el libro el autor compara esto con el mecanismo de castigo que se utilizaba antes (la pena de muerte, presentando el ejemplo de la ejecución pública de Damiens en 1757). Foucault analiza el cambio de tecnología usada para el castigo. Por un lado la tecnología que consiste en la represión de la población mediante ejecuciones públicas y tortura.

La segunda, el castigo disciplinario, es la forma de castigo practicada hoy en día. Este castigo le da a los que están en situación de poder (psicólogos, guardias, etc.) decisión sobre la vida del prisionero; y la duración de la estancia depende de la opinión de los profesionales (jueces, abogados, psicólogos, celadores). Siguiendo esta línea de pensamiento Foucault sugiere que en todos los planos de la sociedad moderna existe un tipo de prisión continua: desde las cárceles, los trabajadores sociales, la policía, los maestros, nuestro trabajo diario, hasta los medios de comunicación y en especial, la televisión.

Para Foucault, este medio de comunicación regula el tiempo de descanso, entretenimiento y ocio y por eso controla, es un elemento más del sistema panóptico. De alguna manera plantea que hay alguien que puede registrar lo que uno ve y deja de ver, y que decide, cuáles serán las opciones. Los medios de comunicación son asimismo extensiones institucionales del poder, aunque aparecen como una institución libre, como un instrumento cuya credibilidad se asienta en el valor de la independencia. La realidad de sus prácticas está determinada por las proyecciones propositivas, que los convierten en instrumentos de regulación y control de la vida social a través de la inducción de pensamiento políticamente correcto.

Los aparatos de encierro según Foucault giran generalmente en torno a la sumisión del cuerpo (por ejemplo escuelas, cárceles, hospitales, lugares de trabajo), en donde se genera un encierro físico, mientras que los medios de comunicación trascienden el plano corporal de sometimiento a los espacios donde transcurre el tiempo social, para incidir sobre la dirección del pensamiento.

De igual manera, para poder desarrollar este ensayo definiré y explicaré el concepto de los No Lugares expuesto por M.

Augé en el libro que lleva el mismo nombre. La idea más importante del libro es el análisis y la crítica al mundo contemporáneo.

Intenta una comprensión real de los espacios públicos actuales, los cuales pueden ser considerados como no lugares, espacios del anonimato.

La definición de No Lugares a considerar a lo largo de este ensayo se refiere a los espacios físicos en los que se encuentra mucha gente sin reconocerse, sin identificarse entre sí ni establecer vínculos. Son lugares con alto tránsito de personas en los que la identidad individual es aplastada por la colectiva.

Es la multitud indiferente e incomunicada, reunida en un espacio físico con un fin práctico. Ejemplos de no lugares mencionado por Augé son los aeropuertos, supermercados, centros comerciales, estaciones de tren.

Para comprender mejor el concepto planteado, haré referencia al contexto en el que éste surge. Los No Lugares se analizan en relación a los espacios públicos tradicionales y cómo estos eran concebidos hasta la modernidad. Por ejemplo las plazas, los parques públicos y mercados. El manifiesto de Augé tiene lugar en lo que se define como sobremodernidad, la cultura contemporánea que se caracteriza por los excesos. Exceso de tiempo, de espacio y de ego. Y, en mi opinión, de comunicación.

Aunque respecto de esto Augé no hace referencia.

El hombre sobremoderno vive rodeado de excesos y eso cambia su manera de pensar, relacionarse y concebir el mundo.

Esta afirmación la hago a partir de una entrevista desde París a Marc Augé a cargo de Patricio Arana, en la cual el pensador francés plantea lo siguiente:

Esos no lugares sin historia que afectan nuestras representaciones del espacio, nuestra relación con la realidad y nuestra relación con los otros, dice.

La identidad se construye en el nivel individual a través de las experiencias y las relaciones con el otro. Eso es también muy cierto en el nivel colectivo. Un grupo que se repliega sobre sí mismo y se cierra es un grupo moribundo.

(Marc Augé, entrevista publicada en una edición de La Nación el miércoles 22 de Junio en el año 2005)

A continuación, expondré la relación entre el mecanismo de control y los No Lugares, primero, como conductor teórico, y luego, con ejemplos encontrados en películas que sirvieron de material didáctico en la cursada.

En mi opinión la actitud de las personas en los No Lugares suele ser la siguiente: algunas personas aprovechan la sensación de desconexión con su alrededor para tratar de poner su mente en blanco y se refugian en la soledad para no sentir la presión de las relaciones y los juegos de roles que dominan su vida. Los individuos se mueven sin relacionarse, ni negociar nada, pero obedecen a un cierto número de pautas y de códigos que les permiten guiarse cada uno por su lado.

Estas personas “saborean las alegrías pasivas de la desidentificación” (Los No Lugares, Marc Augé) y se liberan de la obsesión que domina la esfera social del hombre actual de satisfacer las expectativas de los demás.

En este intento es cuando ejerce presión la propia conciencia.

Si se quiere, el super yo freudiano, que domina el aspecto racional y la confrontación de lo que uno piensa que es correcto que sea, es decir, su yo ideal, y lo que es en realidad. La autopercepción del hombre en la sobremodernidad es mesurable cuantitativamente, y casi puede reducirse a un cuestionario.

Las personas se definen y se etiquetan por su nombre y apellido, ocupación, estado civil, edad, nivel socioeconómico, nacionalidad y aficiones.

En los No Lugares la tendencia de las personas es el ensimismamiento.

El hombre se siente aislado de las personas que lo rodean y eso le permite sumergirse en sus pensamientos.

Utilizando una metáfora quizá me sea más fácil presentar mi idea: Cuando el hombre logra “apagar las voces de los demás”, en un espacio donde todas las voces y todos los rostros son desconocidos, se sube ineludiblemente el volumen de la voz interior.

El sentimiento de libertad en los No Lugares al saber que nadie tiene expectativas es en mi opinión sólo aparente. Cuando dejan de regir las miradas moralistas, castigadoras y juzgadoras de los demás sobre uno, toma más poder la de uno sobre sí mismo, la cual es aún más intensa y grave. Porque uno conoce sus secretos, sus pensamientos y se reprime. Para poder avalar mi idea, nombraré ejemplos de los que se puede deducir mi hipótesis. Estos se refieren a escenas de la película: Antes del amanecer, dirigida por Richard Linklater en 1995.

En esta película los protagonistas Jesse y Céline, empiezan una relación particular y apasionada en un tren en Europa.

Este constituye un No Lugar por excelencia para Augé. Deciden bajarse en Viena y pasar un día juntos. A medida que van transcurriendo las horas y se conocen mejor, se enamoran.

Hay una escena en la película, donde se muestra que al caer la noche, Céline le dice a Jesse que le alegra que se hayan conocido en un espacio donde nadie los conoce, donde no puede oír opiniones ni prejuicios, donde nadie puede entrometerse en su relación. La protagonista explica que de haberse conocido en otras circunstancias su relación no habría podido ser pura, ya que implícitamente se hubieran involucrado otras personas.

Las opiniones, las expectativas de los demás ejercen una influencia muy grande en las relaciones. Los protagonistas, al saber que se encontraban en un espacio en el que se mantenían en anonimato respecto de quienes los rodeaban, sintieron la libertad de hacer lo que genuinamente querían hacer.

Con esto me refiero a tomar la decisión de bajar del tren los dos juntos, y pasar un día conociéndose en Viena.

Retomando la metáfora antes explicada, en los no lugares, donde rige la desidentificación, “se apaga o baja el volumen de las voces de los demás y uno escucha con mayor intensidad la voz interior propia”.

Citando otra escena de la película, buscaré dar sustento a mi afirmación que “esta libertad es sólo aparente”. Cuando los protagonistas deciden tener relaciones sexuales, y teniendo en cuenta que no podían hacerlo en un lugar privado porque no tenían dinero, eligieron un parque, un espacio público tradicional.

De modo que los dos momentos más importantes de su relación (el comienzo y el final) se desarrollan en No Lugares; pero el acto sexual, algo verdaderamente íntimo, lo llevan a cabo en un espacio que realmente simbolice libertad para ellos. Porque en los No Lugares, la voz interior de cada uno es demasiado fuerte como para hacer caso omiso.

Por otra parte, en los espacios públicos tradicionales, al hacer algo “moralmente incorrecto”, se disfruta la decisión irreverente.

En cambio, en los No Lugares, predomina la vergüenza y el peso de la culpa que uno pone sobre sí mismo. Esto implica el éxito del sistema de poder y control que expone Foucault. Los mecanismos de vigilancia y las normas están tan interiorizadas por el hombre de la sobremodernidad, que rigen con mayor fuerza en aquellos espacios en los que está solo (en cuanto a que no es registrado ni identificado por los demás) o se siente aislado.

A modo de conclusión puedo reiterar mi idea central. El hombre puede sentirse liberado en los No Lugares en la medida en que puede evitar las presiones que ejercen los demás sobre él. Puede escapar de su realidad diaria y refugiarse en el anonimato.

Tiene la posibilidad de “apagar las voces de los demás” que están haciendo incansables indicaciones y reproches en el día a día. El hombre goza de la desidentificación, pero en realidad no se siente libre. Solo se siente aliviado por el desvío de las miradas ajenas sobre su vida, pero en ese momento empieza una nueva batalla. La lucha que implica el ensimismamiento.

Es blanco de sus propios reproches, de sus expectativas, de su sentimiento de culpa, de su mirada, de su voz. El conflicto con uno mismo es más fuerte y más dañino.

Bibliografía

Entrevista desde París a Marc Augé, etnólogo francés pionero del concepto del “No lugar”. La entrevista estuvo a cargo de Patricio Arana, y fue publicada en una edición de La Nación el miércoles 22 de Junio en el año 2005.

Marc Augé. Los No Lugares.

Michaelt Foucault. Vigilar y Castigar.

Entrevista con Marc Augé. El turismo podría ser la última utopía, realizada por Emmanuel Ulloa, traducida por Anna Canover.

San Martín, Raquel. Es preciso hacer una revolución educativa, Marc Augé. Redacción de La Nación Extracto tomado de Imperio, Michael Hardt - Antonio Negri: “Sobre Foucault y la Sociedad de Control”, encontrado en: http://aquileana.wordpress.com/2007/09/08/sociedaddisciplinariasociedad-de-control/ Uzín, Angelina. La justicia en las instituciones de vigilancia y control por Olleros, disponible en: http://www.monografias.com/trabajos912/justiciainstituciones-vigilancia/justicia-instituciones-vigilancia.shtml Lladó, Albert. 25 años sin Foucault. Revista de Letras, 25.06.09


El concepto de control de Michael Foucault y los No Lugares de Marc Augé fue publicado de la página 83 a página84 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25

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