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  4. Fotoperiodismo de guerra: Impacto social e implicancias éticas.

Fotoperiodismo de guerra: Impacto social e implicancias éticas.

Rocco, María Cristina; Rogelis, Camila

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos Ganadores Asignaturas Comunicación Oral y Escrita e Introducción a la Investigación

Año VI, Vol. 28, Junio 2010, Buenos Aires, Argentina | 122 páginas

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Síntesis

Como tema de investigación, hemos elegido analizar el impacto que genera en la sociedad en general la exhibición del trabajo fotográfico de los fotoperiodistas. Dicho trabajo fotográfico alude a conflictos bélicos con sus respectivas problemáticas sociales, a lo largo de las últimas décadas, tratando con ello, de movilizar o concientizar a los espectadores de realidades duras, crueles injustas que ocurren en el mundo, con el objetivo de lograr que esta realidad mostrada no sea en ningún caso Indiferente.

La mayoría de los fotoperiodistas de guerra buscan que su trabajo llegue de una manera impactante, elocuente, considerando qué se debería utilizar para reflexionar sobre los eventos y así poder evitarlos a futuro. Por ende, hacen de su trabajo un medio para comunicar y denunciar estas realidades mostradas.

El fotógrafo James Natchwey, un relevante fotoperiodista de guerra de la actualidad, aclara que hay que trabajar para que la gente se sienta cómoda o a gusto mirando las fotografías, sin intención de entretenerlos, sino más bien como un trabajo de concientizar a dicha gente del hecho de que son crímenes contra la humanidad.

En unos de sus ensayos más significativos, Ante el Dolor de los Demás, Susan Sontag trata cuestiones fundamentales, como cuáles son los efectos de las imágenes de la violencia en el espectador; a su vez se pregunta si dichas imágenes conmueven, indignan o insensibilizan, debido a que la autora considera que estas fotografías pueden desatar la rebeldía, incitar la agresividad o hasta provocar la indiferencia. Sontag también nos propone reflexionar sobre las obligaciones individuales y la capacidad de situarse en el lugar del otro.

Conclusión

El fotoperiodismo no es hoy lo que era décadas atrás; esto incluye a las fotografías de las guerras. Las imágenes -producto de este peligroso, arriesgado pero sumamente comprometido trabajo- llegaban a la sociedad de una manera más controlada, más medida. No estaban manejadas por ningún productor televisivo ni tampoco utilizadas por algún diseñador de páginas web. En otras épocas se veía la influencia decisiva de las fotografías, que podían incitar respuestas activas por parte de una sociedad que mostraba un interés y una atención muy diferentes a las de hoy; quizás por ser tales imágenes un medio de comunicación novedoso, quizá porque la gente no contaba con alguna otra forma de enterarse de los acontecimientos del horror.

Hablando del trabajo del fotoperiodista, las imágenes que producen se elaboran bajo la exigencia de la honestidad, porque estas fotografías (éticamente hablando), se basan en la transparencia con respecto a los hechos a los que refieren. Pero cabe aclarar que lo que se exige como transparencia en las imágenes periodísticas, no sólo involucra al fotógrafo que las produce, sino también a los medios que las publican y a las sociedades que las interpretan.

Hoy, si bien las fotografías aterradoras e impresionantes de la guerra, inevitablemente no pierden su poder para conmocionar.

La llegada en forma desmedida y saturada de dichas imágenes -a causa del principal medio de noticias como la televisión-, provocan que ese impacto normalmente traducido en conmoción, sea cada vez menor. A tal punto que se vislumbra que la sociedad actual se ha vuelto prácticamente insensible.

Esta saturación de imágenes agota la fuerza para las cuales fueron hechas, por ende la sociedad va perdiendo capacidad de reacción; es aquí donde la palabra “compasión” ya no es sinónimo de humanidad, sino de indiferencia.

Se dice actualmente que vivimos en una sociedad del espectáculo, donde cada situación o acontecimiento han de convertirlo en un show, para que se transforme en interesante para el público. Al respecto, la escritora Susan Sontag, responde ante esta afirmación, alegando que considera absurdo generalizar sobre la capacidad de respuesta ante los sufrimientos de los demás. La escritora nos hace entender que en realidad, y si bien no podríamos llegar a movilizarnos activamente en contra de la guerra por una imagen, no tenemos que incluir a toda la sociedad dentro de una misma bolsa. Es insensato pensar que hoy la gente pueda responder mostrando su total indiferencia ante una realidad tan atroz; aunque si bien nos llega de una manera desmedida, la intención de las imágenes que la muestran sigue siendo siempre la misma: denunciar ante nuestros ojos nuevos crímenes contra la humanidad.


Fotoperiodismo de guerra: Impacto social e implicancias éticas. fue publicado de la página 98 a página98 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

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