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El taller como recurso pedagógico

Incorvaia, Mónica Silvia [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXV

ISSN: 1668-1673

XIX Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2011

Año XII, Vol. 15, Febrero 2011, Buenos Aires, Argentina | 215 páginas

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Resumen:

El Taller de Fotografía I, es común a las carreras comprendidas dentro del área del diseño y la comunicación y troncal para la carrera de Licenciatura en Fotografía

El énfasis puesto en esta materia inicial, puede ser un muy buen punto de partida para legitimar la excelencia y la calidad del aprendizaje propuesto. Se desarrolla el taller desde la perspectiva de su utilización pedagógica, tomando como modelo la Bauhaus y propone una adaptación de la asignatura taller de fotografía 1 para la carrera de fotografía, diferente de las otras.

Palabras claves: educación – taller – pedagogía – fotografía – aprendizaje – técnica.

Aprender es descubrir lo que ya sabes. Actuar es demostrar que lo sabes.

Richard Bach

El taller artístico ha sido siempre un espacio destinado a la elaboración y producción de diferentes piezas en el ámbito de la creación. Con la aparición de la fotografía y su consecuente nivelación en el ámbito de las artes, ésta se incorporó de modo sistemático cuando la Bauhaus se estableció en Dessau en 1926, a través de profesionales de la talla de Lazlo Moholy Nagy, Walter Peterhans y Herbert Bayer.

Allí la experimentación fue el eje de las realizaciones fotográficas, tanto desde el punto de vista tecnológico como desde el artístico.

También coincidió con una época donde la experimentación y el “laboratorismo”, como lo denomina Bécquer Casaballe, estuvieron en su máximo apogeo.

En los Estados Unidos, Paul Strand (1890-1976), integrante del grupo Photo Secession, sentó las bases de la enseñanza disciplinar, puesta de manifiesto en su “Carta a los estudiantes de fotografía”, escrita en 1923 y que constituye un ejemplo de la retórica de la imagen y la profesión al decir: “todos somos estudiantes, algunos lo son por más tiempo, más experimentados. Cuando dejen de ser estudiantes, puede que dejen de estar vivos en lo que concierne al sentido de su trabajo”.

Por su parte, el ruso Alexander Rodtchenko (1891- 1956), afirmaba: “Si se desea enseñar al ojo a ver de una forma nueva, es necesario mostrarle los objetos cotidianos y familiares bajo perspectivas y ángulos totalmente inesperados.” (Newhall, p. 115).

El excéntrico y desmesurado Man Ray (1890-1976), manifestó, en relación con el empleo de su particular estilo: “Cuando dijeron que yo me adelantaba a mi época, contesté no, no es así, yo correspondo a mi época, vosotros estáis retrasados de época”.

De este modo, la experimentación fue la premisa esencial en el campo de la fotografía. Con este panorama y bajo estas circunstancias, los talleres fotográficos, y los propios profesionales, comenzaron a realizar lo que, años más tarde, se denominaría fotografía de autor, dotando a su producción de una impronta personal.

En la Argentina, los fotoclubs, iniciados en la mitad del siglo XX, le dieron una categoría a la enseñanza de la técnica fotográfica. A través del inefable Anatole Saderman (1906-1993), la imagen se convirtió en una herramienta de creación. El “maestro de la luz”, como lo definieron sus discípulos, estableció las bases de una enseñanza sistemática que perduró hasta las últimas dé- cadas de ese siglo.

Es autor de un célebre “decálogo” de nueve puntos en el que aconseja a sus alumnos la forma de trabajar y observar a los efectos de brindar una caracterización de la fotografía y su contenido. A “mirar de ojito” o a “odiar o amar al objeto por fotografiar”, nunca resultarnos indiferente. O en caso contrario “fotografiar una planta o una botella de gaseosa porque ellos no protestan ni dan indicaciones”.

De este modo y, paulatinamente, se formaron los grandes de la fotografía actual, que no tuvieron la posibilidad de acceder a un estudio metódico de la técnica fotográfica, pero que abrieron el camino de una fotografía actual de gran prestigio en la Argentina.

Como ya habíamos comentado, la enseñanza sistemática se inició en las últimas décadas del siglo XX, a partir de instituciones privadas de nivel terciario, siendo la Universidad de Palermo la única que registra una carrera de grado con el rango de Licenciatura de Fotografía. Dentro de la currícula de la Facultad, figura una asignatura de particular importancia: Taller de Fotografía I, común a las carreras comprendidas dentro del área del diseño y la comunicación y troncal para la carrera Licenciatura en Fotografía.

Para apreciar los objetivos propuestos, según la carrera que abarque, se han elegido los que se consideran más atinentes a la materia y que permiten entender la función que ésta tiene dentro de la enseñanza visual:

- Comprender la importancia y trascendencia de la fotografía en todas las áreas de la actividad humana.

- Reconocer las posibilidades técnicas, expresivas y estéticas de la fotografía.

- Dominar equipos y accesorios para el logro de fotografías técnicamente correctas.

- Manejar el uso de luz natural y artificial, para obtener efectos deseados.

- Comprender la fotografía como un complejo proceso de visión, percepción, selección y registro.

- Brindar al estudiante la mayor y mejor calidad de enseñanza de la técnica fotográfica.

- Diseñar y aplicar modelos de evaluación que promuevan la consolidación de los aprendizajes por parte de los estudiantes.

Los contenidos están basados en un conocimiento inicial de la técnica fotográfica y un somero repaso por la evolución de la disciplina fotográfica.

Al referirnos a los conocimientos básicos, nos remitimos a los tipos de cámara, las ópticas y sus objetivos, el cálculo de exposición, el flash, el equipamiento adicional, los planos, el material fotosensible, entre los más destacados.

Estos contenidos son de suma utilidad para poder lograr un conocimiento general inicial, agudizar la visión y analizar los diferentes estilos de acuerdo con la carrera que se cursa.

En el caso específico de la Licenciatura en Fotografía, la planificación de esta materia transita entre los conocimientos técnicos y el desarrollo de la fotografía en su disputa con el arte en el siglo XIX, el retrato fotográfico, el uso de la luz, análisis de fotógrafos históricos del siglo XX de renombre universal, entre otros aspectos.

Si observamos las definiciones de la palabra “taller”, el Diccionario de la Real Academia Española nos remite a tres que son muy atinentes a nuestros fines analíticos: lugar en que se trabaja una obra de arte; escuela o seminario de ciencias o de artes; conjunto de colaboradores de un maestro.

Efectivamente, la propuesta académica contempla los tres aspectos mencionados. En nuestro caso, la obra de arte está relacionada con la evolución del aprendizaje y su resultado final del Trabajo Práctico de cursada.

La segunda acepción, incluye los conocimientos técnicos que se van adquiriendo en procura de una comprensión básica de la técnica fotográfica.

El tercer aspecto corresponde a la relación estrecha entre el profesor y sus alumnos para desarrollar la temática propuesta. Los estudiantes que no pertenecen a la carrera de Fotografía, presentan ciertas dificultades al no apreciar, quizá, la importancia que representa poseer los instrumentos elementales para el manejo de una herramienta tan útil como la fotografía. Esto se observa en las dificultades que aparecen al no poder realizar una producción acorde con su especialidad y que le sirva de instrumento para su futura profesión.

Debido a la multiplicidad de carreras, muchos no comprenden o entienden tarde la utilidad que se brinda esta materia, y configura un elemento indispensable en nuestro actual mundo visual.

La carrera de Indumentaria puede aprovechar este espacio para generar un catálogo o porfolio basado en la fotografía de modas, considerando los aspectos actuales que se tienen en cuenta en el marco fotográfico.

Los de Publicidad, establecer el uso de la semiología de la imagen y su aplicación en el mensaje fotográfico. La connotación o denotación es, como decía Vilém Flusser en su libro Hacia una filosofía de la fotografía: “el significado de la imagen es la síntesis de dos intenciones, la manifiesta en la imagen misma y la manifiesta en el observador”. (1976, p. 15).

Para aquellos que cursan Diseño Gráfico, la fotografía acompaña el boceto de una campaña o la puesta en página de determinada temática.

Otro caso se da en los que transitan por Diseño Industrial para la preparación de una maqueta o un bosquejo del prototipo que presentan.

Existen materias que también presentan la posibilidad de aunar diversas carreras, pero éstas, como en el caso de Taller de Reflexión Artística o Historia de la Fotografía, plantean una mirada más reflexiva que permite aprovechar mayor cantidad de contenidos teóricos a la hora de efectuar un análisis conceptual.

Taller de Fotografía muestra una mayor complejidad, ya que se trata de una cátedra inicial en alumnos que todavía no están definidos en su vocación o no llegan a apreciar el verdadero valor que esta materia tiene.

Una propuesta alternativa que puede ser utilizada es efectuar “un recorte” más técnico que base su propuesta en los ejes de fotografía básica general.

A modo de ejemplo se dan algunos de ellos, planteados en las planificaciones respectivas:

Técnica fotográfica: Principios de la cámara. Tipos de cámara. Objetivos. Enfoques. Planos. Ángulos de toma. Ejemplos precisos del uso de esa técnica basada en referentes específicos:

- Fotógrafos representativos de cada área (Moda, Publicidad, Diseño) que estén en actividad o pertenezcan a un staff reconocido.

- Aplicación del uso de la fotografía para el ciclo específico (Revista, catálogo, porfolio) a través de un análisis del mercado respectivo.

Es natural que en un área tan determinante como ésta, el profesor sienta la necesidad de brindar su impronta personal, que por supuesto siempre tiene el valor agregado de su capacidad profesional y técnica.

Podríamos considerar, entonces, que se trata de un curso elemental, entendiendo por tal lo fundamental y primordial de su contenido y de sus fines.

El ideal de esta materia estaría basado en la formación de grupos determinados por su carrera y que pudiera circunscribirse a una cantidad que no superase los 15 alumnos.

Debido a o que esto resulta difícil de realizar, por razones curriculares o administrativas, consideramos que se podría desarrollar siguiendo una línea específica para los trabajos prácticos.

De tal modo, cada uno de ellos, sin perder el eje propuesto, podrían estar relacionados estrechamente con la carrera respectiva.

Así, cada consigna deberá contemplar en qué área se encuentra el alumno y obrar en consecuencia.

Por ejemplo, si en el TP 1, se toma como idea elegir una foto personal -para analizar o experimentar con algún recurso específico- que la misma sea temáticamente compatible con la carrera: moda, urbanismo, tecnología, diseño, u otras. También se puede acompañar con un análisis crítico de la propuesta, donde se aprecie el relato y la búsqueda de información por parte del alumno. Como todos los trabajos prácticos poseen un eje técnico, es posible tomar esta consideración para cada uno de los ejes presentados.

Así, en la medida que el trabajo práctico lo permita, debería llevar una reflexión personal sobre el tema, más allá de lo que se proponga técnicamente.

De este modo, se podría llegar a un Trabajo Final de Cursada basado estrictamente en la carrera y el producto final servir como un elemento integrador a su porfolio profesional.

Esta propuesta fue realizada en el espacio de Tutorías y tuvo resultados muy positivos. El alumno “entendió” la aplicación práctica de la materia, y le dio un giro muy interesante a su trabajo final.

El énfasis puesto en la redacción, obedece a que cualquiera de ellos se enfrentará profesionalmente, en algún momento, con un trabajo que dependerá también de su posibilidad de planteo y análisis; tal como un ensayo fotográfico, la redacción de un diseño gráfico o una publicidad específica.

Sabemos, los profesores, el enorme esfuerzo que conlleva el poder aunar distintas vocaciones y aspiraciones. También, que si bien la cantidad de alumnos de diferentes carreras es un interesante desafío pedagógico, genera a su vez un problema de dispersión, por lo cual se podría contar con un ayudante o asistente perteneciente a la carrera de Fotografía y que se encuentre en los últimos tramos de la misma.

Todas estas sugerencias se aportan como un marco referencial para optimizar una cátedra de la importancia que la misma tiene.

Y si bien reporta un reto y un trabajo exhaustivo, tiene como corolario la satisfacción de ver la aplicación práctica de lo que se fue elaborando en el transcurso de la cursada.

Como conclusión podemos decir, que de acuerdo con lo planteado, la propuesta básica es disponer de dos planificaciones, como originalmente existe, pero que cada una tenga una mayor especificidad: La troncal para la carrera Licenciatura en Fotografía, donde la impronta técnica es fundamental y la que abarca a todas las otras disciplinas, considerando la carrera determinada, en cuanto a los trabajos prácticos concretos.

Cada uno de los profesionales que conducen estas materias sabrán, mejor que nadie, encauzar las ideas planteadas.

De esta manera, el seguimiento tendrá un contenido metodológico, tal como se efectúa en el espacio de Seminario de Integración I para la preparación del Proyecto de Grado respectivo.

Estas sugerencias responden a la necesidad de destacar la calidad académica de una carrera universitaria sobre el amplio espectro de posibilidades que ofrece el mercado. Se debe demostrar qué diferencia distingue estudiar una profesión que puede aprenderse en un marco referencial más elemental de conocimientos.

Según palabras del historiador fotográfico Beaumont Newhall, el gran Nadar sostenía en el siglo XIX que la técnica fotográfica era tan sencilla que hasta un tonto podría aprenderla, pero planteaba ¿cómo se enseña la importancia de la incidencia de la luz? ¿Cuál es el enfoque correcto? Para poder llegar a estos puntos debemos contar con una preparación teórica que los sustente.

En este caso, podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos, que lo que distingue a nuestra facultad en la enseñanza precisa de la fotografía es la interrelación entre los conocimientos técnicos y la interpretación del sentido semiológico de la imagen y sus representantes. Elementos que podríamos definir como: conocimiento teórico y práctica sustentable.

El énfasis puesto en esta materia inicial, puede ser un muy buen punto de partida para legitimar la excelencia y la calidad del aprendizaje propuesto.

Apostamos por esta premisa, inseparable de los objetivos que la pedagogía plantea en la enseñanza académica.

Referencias bibliográficas

- Cuarterolo, M. A. Longoni, E. (1996). El poder de la imagen. Buenos Aires: Zoom.

- Fascio, S. (1995). La fotografía en la Argentina. Buenos Aires: La Azotea.

- Flusser, V. (1976). Hacia una filosofía de la imagen. México: Trillas.

- Newhall, B. (2002). Historia de la Fotografía. Barcelona: Gili.

Abstract: Photography Workshop I, is a common subject of those careers included within the area of design and communication for the Degree in Photography. The emphasis put in this initial subject, could be a good departure point to legitimize the proposed learning excellence and quality. The Workshop is developed from the point of view of its pedagogical application, taking as model the Bauhaus. Likewise, an adaptation of the subject Photography Workshop I for the Degree in Photography, is proposed.

Key words: education - workshop - pedagogy - photography - learning - technical.

Resumo: O workshop de Fotografia I, é comum às carreiras compreendidas dentro do área do design e a comunicação e da espinha dorsal de Bacharelado em Fotografia. O énfasis posto nesta questão inicial, pode ser um bom ponto de partida para legitimar a excelência ea qualidade da formação proposta. Desenvolve-se o workshop é a partir da perspectiva de sua utilização pedagógica, tomando como modelo a Bauhaus e propõe uma adaptação do tema para o workshop de Fotografia I, diferente dos outros.

Palavras chave: educação – workshop – pedagogia – fotografia – aprendizagem - técnica.

(*) Mónica Incorvaia. Magister en Cultura Argentina (EDIACFondo Nac. de las Artes, 1997). Profesora de la Universidad de Palermo en el Departamento Audiovisual y el de Investigación y Producción de la Facultad de Diseño y Comunicación. Investigadora fotográfica y documentalista.

Vocabulario relacionado al artículo:

recursos educacionales . taller .

El taller como recurso pedagógico fue publicado de la página 18 a página21 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXV

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