Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVI >
  4. Eros, Cupido, amor. Sobre la puesta en escena de la ópera “The Fairy Queen”

Eros, Cupido, amor. Sobre la puesta en escena de la ópera “The Fairy Queen”

Gutman, Laura [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVI

ISSN: 1668-1673

XIX Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación 2011

Año XII, Vol. 16, Agosto 2011, Buenos Aires, Argentina | 200 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen:

La puesta en escena de la ópera Fairy Queen de H. Purcell combina elementos literarios de la obra de William Shakespeare Sueño de una noche de verano, con elementos alegóricos y míticos. La obra fue escrita a fines del 1600. De la lectura del libreto se desprenden elementos significativos que confluyen en la creación de una dramaturgia apoyada en la construcción musical de los personajes de la trama.

Palabras claves: dramaturgia – Cupido – Eros – amor – elementos visuales – flower power – hadas.

Perseguidos por la flecha de Cupido nuestros personajes se adentran en un bosque a la luz de la luna. ¿Quién podría negarse al dulce dardo que provoca y cura nuestras heridas?, ¿Quién sería tan necio como para no creer que al despertar de un sueño el rostro amado estaría mirándonos a los ojos? ¿Acaso las caricias no pretenden encender todavía más el deseo, que simplemente satisfacerlo?, ¿Y si acaso la prenda de nuestro amor no nos corresponde, no nos toca maldecir lo que tanto habíamos adorado?

Los malentendidos y los caprichos de Amor hacen creer a nuestras vulnerables y confundidas criaturas que el poder mágico de una flor puede solucionarlo todo. 

Como en el sueño, en el escenario, Eros se cubre de diferentes máscaras para dejar al descubierto el deseo de ser íntimamente correspondido.

La puesta en escena de la ópera Fairy Queen de H. Purcell combina elementos literarios de la obra de W. Shakespeare Sueño de una noche de verano, con elementos alegóricos y míticos. La obra fue escrita a fines del 1600 casi un siglo después de la obra de Shakespeare para ser estrenada con intermedios de la comedia a modo de mascarada. Si seguimos los lineamientos del libreto que data de 1692, son cinco actos que constan de números cerrados con una evidente relación escenográfica entre sí. 

De la lectura del libreto se desprenden elementos significativos que confluyen en la creación de una dramaturgia apoyada en la construcción musical de los personajes de la trama.

Titania, la Reina de las hadas, y el Rey Oberón, su amante, se encaminan hacia un bosque encantado. Entre ellos solo hay celos y desconfianza. Hacia allí viaja también un poeta que, borracho ha perdido a su musa inspiradora. 

Las hadas del séquito de la Reina Titania, con encantadoras danzas se burlan del poeta y provocan una gran confusión entre los amantes. 

Cupido advierte junto a otros seres mágicos, que en ese bosque ningún pájaro de mal agüero podrá interferir en su labor. 

Aparecen La Noche, El Misterio, El Secreto y El Sueño. Oberón tiene un plan: hechizar por medio del poder mágico de una flor a la Reina de las hadas para que se enamore del primer ser que encuentre al despertar: Ya sea un león, un oso, un lobo, o un toro. Un entremetido mono, o una laboriosa abeja, lo perseguirá ella con el alma del amor. Para llevar a cabo su plan cuenta con la ayuda de Puck, quien logra hechizar a la Reina haciendo que se enamore de un burro. 

Una sirvienta es perseguida por su enamorado, pero no se deja caer fácilmente en sus brazos. Una Ninfa y un Pastor, junto al Coro, concluyen alabando las múltiples formas en las que Amor nos somete a sus caprichos. 

“Miles y miles de formas encontraremos de entretener las horas. Nunca habrá nadie tan amable como nosotros ni vida tan feliz como la nuestra”, canta el coro. 

Al comienzo del segundo acto Febo disipa a las tinieblas de La Noche y las cuatro estaciones con músicas, cantos y danzas nos anuncian que ya ha llegado el tiempo de la reconciliación. Es la flecha de Cupido la que hace girar al mundo. Juno aconseja a los amantes abandonar los celos y ser fieles, augurando ya el feliz encuentro de la pareja. Sin embargo Titania se lamenta ya que cree haber perdido para siempre la confianza de su amante. Puck renueva el hechizo, pero esta vez, para favorecer el amor de la reina hacia Oberón. Una pareja de chinos reflexiona sobre el Amor y dos mujeres invocan al dios del matrimonio Himeneo, para que favorezca a los amantes. Todos los personajes se van sumando para anunciar la boda y coronar a Titania. 

“Ellos serán tan felices como justos. El amor llenará todo de paz y cada vez que el sol despliegue su luz, será para ellos un nuevo día de nupcias; y cada vez que se ponga, una nueva noche de bodas”, anuncia el coro. Todos se suman en una danza para celebrar el triunfo de Amor.

Para unificar mediante la propuesta escénica el argumento de la ópera con su precedente literario en la obra de Shakespeare Sueño de una noche de verano, trabajamos unificando los elementos visuales de la puesta: escenografía, vestuario e iluminación, con una estética inspirada en el flower power. 

Poco a poco fuimos encontrando conexiones significativas entre la toma de partido estilística, la obra, y la propuesta actoral y gestual para los cantantes unificando así el concepto de flower power con el poder mágico que tiene la flor dentro del relato. 

Este componente de la puesta se convirtió en el motor del relato otorgándole consistencia imaginaria a los personajes y una atmósfera más teatral y menos estática al código de la ópera para desarrollar los elementos estéticos propuestos de manera significativa, y que no queden relegados a la simple ilustración.

Dado que en esta historia conviven personajes del mundo de las hadas con personajes humanos los diseños de vestuario se propusieron combinar módulos de indumentaria como pantalones y polleras, con túnicas, faldas y bodys de base con suplementos en volumen y superposiciones como por ejemplo: alas, tutús, tiradores, sombreros, tocados y medias de colores.

Tanto para los personajes principales como para los secundarios y el coro se construyeron o reciclaron trajes de acuerdo a la estética planteada y siguiendo los lineamientos de color y textura de la totalidad del diseño. 

La idea de utilizar el espacio de la sala incluyendo las escaleras laterales como tránsito hacia el escenario se completó con la construcción de una tarima de 60 cm de alto, (dos escalones) y 80 cm de profundidad, que ocupe el fondo de la sala. A los costados sobre el panorama y colgando de la parrilla dos telones pintados.

Esta disposición nos daría como resultado una circulación desde los laterales hacia el fondo y desde allí hacia el centro y proscenio más una idea simétrica del espacio con un punto de fuga en la perspectiva clásica.

Una vez determinados los elementos de escenografía y vestuario, y una base concreta de los posibles movimientos en escena por actos, se diseñó un guión de luces que complemente un clima mágico.

La resignificación de Eros en Cupido fue el punto de partida para una búsqueda centrada en la conexión de elementos icónicos significativos que pudieran encontrarse desde la estética del final del renacimiento y principios del barroco con una estética que en la década del 70 plantea una visión particular del hombre en el mundo.

Lejos de plantear una cuestión ideológica, la toma de partido estilística nos vuelve a centrar en el terreno de las ideas y la imagen del mundo que habla en cada época.

La obra es así, un texto y un pretexto que favorece múltiples lecturas.

En un gran esfuerzo de producción que incorporó la participación de los talleres de diseño de vestuario, escenografía y make-up, se logró por otro lado construir un puente entre las áreas educativas y artísticas del Centro Cultural Ricardo Rojas junto al Coro y orquesta de la Universidad de Buenos Aires.

Abstract: The staging of the opera Fairy Queen by H. Purcell combines literary elements of the work of William Shakespeare, A Midsummer Night’s Dream, with allegorical and mythical elements. The work was written by the end of the 1600. The reading of the significant elements are come off that they come together in the creation of a dramatic art supported in the musical construction of the characters of the plot.

Key words: dramatic art – Cupid – Eros – love – visual elements – flower power – fairy

Resumo: A posta em cena da ópera Fairy Queen de H. Purcell combina elementos literários da obra de William Shakespeare “Sonho de uma noite de verão”, com elementos alegóricos e míticos. A obra foi escrita a fins do 1600. Da leitura do libreto desprendem-se elementos significativos que se unem na criação de uma dramaturgia apoiada na construção musical das personagens da trama.

Palavras chave: dramaturgia – Cupido – Eros – amor – elementos visuais – flower power – hadas.

(*) Laura Gutman. Licenciada en Composición Coreográfica (IUNA). Regiseur (Instituto de Arte del teatro Colón). Posgrado en Lenguajes Artísticos Combinados (IUNA, en curso). Profesora de la Universidad de Palermo en el Departamento de Teatro y Espactáculo de la Facultad de Diseño y Comunicación.

Vocabulario relacionado al artículo:

ópera . personaje . teatro .

Eros, Cupido, amor. Sobre la puesta en escena de la ópera “The Fairy Queen” fue publicado de la página 47 a página48 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXVI

ver detalle e índice del libro